El capitalismo parásito narrado por la revista Time

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En condiciones normales la revista Time no necesita presentación. Pero dado el tema consideramos que sí.

Se trata nada menos que de la revista icónica del periodismo norteamericano. Y es la más antigua. Fue fundada en 1923 por dos estudiantes de Yale pertenecientes a la orden Skull & Bones, entre cuyos miembros más notorios se encuentran los Bush. Actualmente, se edita en versiones semanales en varias partes del mundo.

Es conocida por su periodismo innovador, pero conservador en materia política y económica. En 2015 por ejemplo, eligió como personaje del año a Ángela Merkel. Siempre ha estado a la cabeza de las líneas editoriales de las corrientes principales a nivel mundial. Actualmente, pertenece al conglomerado Warner junto a otras revistas como People y Fortune (la que anualmente publica el ranking de billonarios donde salen Lorenzo Mendoza, Escotet y Gustavo Cisneros) y el canal de noticias CNN.

La Time protagonizó uno de los escándalos más famosos de la historia del periodismo mundial: la compra de la célebre película Zapruder, un video aficionado filmado por Abraham Zapruder el 22 de noviembre de 1963 y que muestra el momento exacto en que Kennedy es asesinado a balas en Texas, es especial, el impacto de la cabeza cuya dirección y ángulo contradecía toda la versión oficial sobre la actuación solitaria de Lee Harvey Oswald. Tras la compra, la película fue desconocida durante años para el público (la otra copia se la quedaron los servicios secretos). El argumento de los editores es que su contenido era muy perturbador para ser mostrado públicamente. Por esta acción Carl Berstein –el periodista del The Washington Post que reveló el Watergate- los acusó de colaborar con la CIA.

Por su parte, Rana Foroohar es una periodista y economista norteamericana de origen iraní. Fue Jefa de Economía y Editora Internacional de la Newsweek, y actualmente, Editora Jefa de la Time a la vez que comanda su sección de economía. También es analista económica para CNN y pertenece al Council on Foreign Relations, el Think-Tank de política exterior más influyente de los Estados Unidos y seguramente del mundo.

Una vez hechas las presentaciones de rigor, vean el artículo que Rana Foroohar se despacha sobre el carácter parasitario de la economía capitalista contemporánea. No es nada novedoso lo que dice. Pero lo novedoso es que lo diga ella: una vocera oficial de las corrientes principales globales y no un marxista trasnochado o un líder populista del tercer mundo. Gracias a Ana Maneiro por su traducción exclusiva para 15 y último. 

La triste verdad que revelan Apple y Exxon sobre nuestra economía y lo que significa para las elecciones de este año

Por: Rana Foroohar

Como los grandes han caído.

Dos anuncios de carácter “sísmicos” se dieron este martes en el mundo de los negocios. Primero, a ExxonMobile le fue arrancado su ranking triple A (AAA) por S&P, que la corporación había sostenido desde 1949. El haber bajado de rango fue debido a un crecimiento tipo “burbuja” de la deuda, impulsada en parte por la recompra de acciones y el programa de dividendos que continuó, aun cuando el precio del petróleo cayó. Horas mas tarde, el gigante de la tecnología, Apple, anunció su primera pérdida de ingresos trimestrales en 13 años.

A primera vista , estas dos historias parecen no estar conectadas, solo dos pedacitos de malas noticias para un par de gigantes corporativos. Pero en realidad, son parte de una tendencia más grande, que refleja como acciones sin conexión – y el mercado de capitales, en general – se han convertido desde fundamentales corporativos y la real economía.

Comencemos con Exxon. No es la primera compañía de energía en sufrir durante la más reciente caída de los precios de las materias primas (commodities). Como escribí hace poco, un número de corporaciones en energía, minería y sectores relacionados en el área de manufactura han sido bajados de rango en los meses recientes. Eso es principalmente porque ellas emitieron deuda de “alto rendimiento” durante el boom en los precios de las materias primas en el despertar del 2008, solo para ir a la quiebra cuando los precios comenzaron a caer en picada. La gran pregunta era si esta crisis de “bonos basura” abriría su paso en el mercado de grado de inversión, como ha hecho en varias ocasiones. (Recordar el quiebre de Telecom en la década de los 90, que comenzó con “bonos basura” y se extendió de allí hacia otras áreas).

El bajón del grado de Exxon muestra que el riesgo se ha extendido de manera más amplia. Pero lo que es irónico es que Exxon fue capaz de pagar todos sus 31 billones de dólares de gastos de capital, el año pasado, con recursos de sus propias operaciones. Esta no es una compañía con apalancamientos de su ratio para atender un “sangrado de nariz”. Lo que le está generando problemas ahora, no es solo la caída de los precios del petróleo, sino también el hecho de que continuó, bajo la presión del mercado, realizando préstamos para financiar los dividendos y las recompras de sus propias acciones para ayudar a “levantar” el precio de sus acciones en el mercado de valores.

Ahí es donde entra a jugar Apple. Mientras todavía tiene bastantes recursos a mano (233 billones de dólares), al mismo tiempo, ha emitido cantidades enormes de deuda en los años recientes para hacer exactamente el mismo tipo de recompras de sus propias acciones – en muchas ocasiones, al estar en los primeros lugares en el mercado de valores, al igual que Exxon. La estrategia de Apple, es menos una reflexión de la confianza en que sus acciones van a aumentar, que un desesperado intento para mantener el precio arriba, cuando la estrategia de fondo de crecimiento de la compañía no esta logrando hacer que los inversores le hagan mas presión.

Las noticias decepcionantes de las ventas de Apple el martes, revela una historia más profunda. La compañía no ha sacado al mercado ninguna verdadera tecnología innovadora desde la muerte de Steve Jobs en el 2011. Pero, para pacificar a los inversores que demandan un crecimiento continuada cada trimestre, la compañía más rica en dinero en efectivo en el mundo, ha solicitado billones en préstamo para hacer el pago de los dividendos a los accionistas. Como explique en el 2015, no solo la emisión de deuda, con el fin de pagar a sus inversores, le ha ahorrado a Apple billones en impuestos (es muchísimo más barato emitir deuda con las actuales bajas tasas de interés, que traer efectivo de los paraísos fiscales y pagar, sobre esos recursos, los impuestos de los EEUU), casí siempre aumenta la cotización de las acciones de Apple. Las recompras necesariamente lo hacen, ya que hacen decrecer artificialmente la cantidad de acciones en el mercado sin, de verdad, cambiar el valor real de la compañía vía inversiones estratégicas verdaderas, como la investigación y el desarrollo, formación de los trabajadores, o cualquier otra cosa que podría rebustecer las perspectivas subyacentes de la empresa.

Toda esta magia financiera pone de relieve una de las grandes ironías de los negocios en los EEUU hoy. Las compañías más grandes y más ricas tienen más contacto con los inversores y los mercados de capitales que en cualquier otro momento de la historia, sin embargo, ellas no requieren, en la actualidad, algún capital. Al menos, no para manejar sus negocios, en el día a día. El mayor dilema económico de nuestra época – el porque muchas compañías no están invirtiendo su dinero en cosas como fábricas, trabajadores y salarios – resulta que tiene una respuesta muy sencilla. Es porque están utilizando esos fondos para rebustecer los mercados financieros y, en su lugar, enriquecer a ese sector de la población que es dueña del 80% de las acciones vía los programas de retorno de capital. Un artículo reciente del Instituto Roosevelt muestra que pedir prestado para financiar reembolsos a los inversores ha aumentado en los últimos años, las inversiones en la economía real ha disminuido – al igual que el crecimiento económico.

Esta “financiarización de America”, que es el tema de mi próximo libro, “Hacedores y Tomadores: El Auge de las Finanzas y la Caída de los Negocios Americanos”, está en el corazón de los grandes temas políticos y económicos de nuestros tiempos. Como muestra el descenso de calificación de Exxon y la disminución de los ingresos de Apple, cuando las compañías tratan de mantener el precio de sus acciones en alto con ingeniería financiera, en lugar de lo real, se obtiene una burbuja de activos que eventualmente explota. El hecho de que el sistema de mercado de capitales de los EEUU tiene muy poco que ver con lo que realmente sucede en la economía real es un factor clave en el lento crecimiento de la economía estadounidense – y las políticas populistas de la actualidad. Y, es una situación que la siguiente administración – por no mencionar a cualquiera que este interesado en invertir en los mercados, que son poco probables que muestren el tipo de ganancias que hemos observado en los últimos años, en el cercano y mediano plazo – tendrá que lidiar con esa situación. Escribiré más sobre este tema en el próximo número de TIME.

27 de abril 2016

Traducción de Ana Maneiro exclusiva para 15yUltimo.com

El artículo original The sad truth that Apple and Exxon reveal about our economy puede consultarse aquí.

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