¿Y ahora cómo nos vamos de vacaciones? /Adriana Jaspe y Luis Salas Rodríguez

y-ahora

Por: Adriana Jaspe y Luis Salas Rodríguez

Se avecinan las vacaciones escolares en nuestro país, realidad que comienza a ser causa de preocupación para algunos sectores de la población venezolana.

Por regla general, para vacacionar una familia necesita contar con ahorros que le permitan hacerlo. Y como todo el mundo sabe, en la medida en que el ingreso de la mayoría de las familias son salariales, en cuanto sus miembros mayores son trabajadores, dicho ahorro resulta del descuento que sobre dichos ingresos salariales ordinarios se realiza por los gastos corrientes derivados de la alimentación, pago de servicios, vivienda, etc.

Sin embargo, dado el actual cuadro económico de la gran mayoría de los hogares de nuestro país, para los cuales el gasto diario ha crecido enormemente dentro del marco hiperespeculativo que se atraviesa, hacer turismo ha terminado convertido en un lujo. Y es que no solo los costos asociados al turismo, en cuanto tal (traslado, hospedaje, etc.), resultan inalcanzables para una familia promedio. Sino que en la medida en que los ingresos salariales familiares se consumen casi exclusivamente en la cobertura de necesidades básicas de alimentación, transporte y servicios básicos, no se están generando siquiera los ahorros necesarios para destinarlos a fines recreacionales en general y turísticos en particular.

Veamos las siguientes cuentas. Una familia venezolana promedio de clase media popular, conformada por cuatro personas, cuenta al menos –también promedio– con dos ingresos mínimos legales mensuales (dos salarios mínimos más los respectivos bonos de alimentación). Tomando en consideración los últimos aumentos salariales, esto significa un ingreso mínimo legal mensual de Bs. 67.272,30 por hogar. Ahora bien, si tomamos como referencia los parámetros del INE y ampliamos un poco más el rango de medición, supongamos que nuestra familia modelo percibe el equivalente a tres ingresos mínimos legales mensuales (no porque trabajen tres, sino porque el salario de los dos miembros mayores trabajadores está por encima del salario mínimo). Lo que coloca su ingreso familiar mensual en Bs. 100.908,45.

Tomando como referencia los mismos parámetros INE, una familia venezolana promedio, de cuatro personas, consume en materia alimentaria una canasta básica formada por veinte productos, los cuales repone en condiciones normales al menos cada quince días. Si tomamos como referencia el precio promedio de dichos productos, observado durante el mes de junio en los locales privados de la ciudad de Caracas, nos encontramos que nuestra familia, nada más reponiendo esos 20 productos, puede llegar a gastar Bs. 115.724,30 mensuales, lo cual ya coloca su ingreso mensual por debajo del egreso destinado al consumo de alimentos básicos.

Adicionalmente, si suponemos que esa familia no posee vehículo propio o no los destina para el traslado diario, debemos suponer entonces que se moviliza en transporte público, entendiendo por tal los diferentes medios disponibles a este fin desde el metro hasta los mototaxis.

Para facilitar la cuenta, supongamos que nuestra familia modelo vive dentro de la ciudad de Caracas, motivo por el cual solo utiliza transporte urbano. Si cada uno de los miembros de nuestra familia modelo toma exclusivamente un medio de transporte urbano diario, cuyo precio actual en la ciudad de Caracas está en Bs. 35, eso supone que la familia gasta diario por este concepto Bs. 280. Si esto lo multiplicamos por cinco días de la semana, estamos asumiendo que nuestra familia gasta en concepto de transporte Bs. 5.600 mensuales.

Pero nuestra familia también gasta en servicios varios. Para tomar como referencia los más básicos, supongamos que gasta exclusivamente en energía eléctrica y aseo urbano, teléfono y agua. De tal suerte, por este concepto puede estar erogando un aproximado de Bs. 1.330 mensuales.

Si sumamos todos los conceptos anteriores, estaríamos hablando entonces de que nuestra familia promedio clase media popular venezolana, podría tener egresos mensuales en torno a Bs. 122.654,3.

RUBRO BOLÍVARES
Alimentación (20 productos cesta básica locales privados) 115.724,30
Transporte urbano Bs. 5.600
Servicios básicos Bs. 1330
TOTAL EGRESOS Bs. 122.654,3

Fuente: elaboración propia de datos suministrados por algunas páginas web oficiales y no oficiales. Precios referenciales.

Vacaciones escolares y nueva escolaridad

Pero las vacaciones escolares, de mediado de año, implican al mismo tiempo la erogación familiar de gastos destinados a cubrir la escolaridad de los niños, niñas y adolescentes que hacen vida en los hogares. En la medida en que estamos suponiendo que nuestra familia promedio tiene dos niños, niñas o adolescentes en edad escolar, multiplicaremos por dos lo concerniente a este concepto.

Como se sabe, muchas familias clase media popular tienen a sus hijos estudiando en colegios y liceos privados, cuyas matrículas actuales están en promedio por el orden de los 20.000 y 25.000 bolívares por estudiante, lo que multiplicado por dos y luego por doce (los doce meses del año) hace un total anual, si tomamos la referencia más baja, de Bs. 480.000 al año.

Sin embargo, dada la amplia cobertura del sistema educativo público gratuito en Venezuela, alcanzada durante los años de revolución bolivariana, asumiremos que nuestra familia tiene a sus hijos estudiando en establecimientos que responden a esta última condición. Ahora bien, dado que como decíamos entre julio y agosto hay que efectuar todo lo concerniente a la nueva escolaridad, los padres se ven forzados a gastar al menos en lo concerniente a útiles escolares, uniformes y calzado. En el caso de los útiles, vamos a excluir los libros de texto ya que estos los provee el Estado a través del Ministerio del Poder Popular para la Educación.

De tal suerte, haciendo una consulta de precios a través de algunas páginas web y locales comerciales de la ciudad de Caracas, estamos hablando que por este concepto las familias gastarían un aproximado de Bs. 173.300, para cubrir la escolaridad de dos miembros de la misma.

RUBRO BOLÍVARES
Calzado Bs. 64.000
Uniformes escolares (camisa, pantalón, medias) Bs. 34.600
Útiles escolares (excluye textos) Bs. 74.700
TOTAL Bs. 173.300

Fuente: elaboración propia de datos suministrados por algunas páginas web y locales comerciales de la Ciudad de Caracas. Precios referenciales.

Los elevados precios en el sector turístico nacional

Como se pudo observar en los apartados anteriores, para una familia clase media popular venezolana, es muy difícil, por no decir imposible, dado el nivel de precios actual, generar ahorros para que luego de cubrir sus gastos diarios sean destinados a la recreación y al turismo, si cuenta para ello como única entrada sus ingresos salariales, lo que es el caso de la gran mayoría del país. No obstante, si pese a ello de alguna forma logra reunir los recursos suficientes para irse de vacaciones, debe enfrentarse entonces con los precios propios del sector turístico nacional.

Así las cosas, tenemos que si nuestra familia modelo decide hacer turismo en estas venideras vacaciones escolares, en un destino como la isla de Margarita durante cinco días, dados los precios observados en la actualidad, debe contar para ello con un presupuesto equivalente a unos diez ingresos mínimos:

RUBRO BOLÍVARES
Pasajes ida y vuelta (terrestre-acuático) Bs. 24.271
Alimentación Bs. 110.000
Hospedaje en hotel por tres (3) noches (incluye desayuno) Bs. 181.500
Traslado interno Bs. 14.800
Recreación (parques temáticos, otros) Bs. 26.800
TOTAL Bs. 356.871

Fuente: elaboración propia de datos suministrados por algunas páginas web. Precios referenciales.

Pero si su destino es Mérida, un polo que se está promocionando mucho dada la apertura del Sistema Teleférico, debe contar con un presupuesto equivalente a seis ingresos mínimos:

RUBRO BOLÍVARES
Pasajes ida y vuelta (terrestre) Bs. 16.000
Alimentación Bs. 90.000
Hospedaje por tres (3) noches (incluye desayuno) Bs. 81.000
Traslado interno Bs. 8.350
Recreación (parques temáticos, otros) Bs. 26.400
TOTAL Bs. 221.750

Fuente: elaboración propia de datos suministrados por algunas páginas web. Precios referenciales.

Consideraciones finales

La ola hiperespeculativa, generada por la guerra económica, ha vuelto muy cuesta arriba (por decir lo menos) el que una familia venezolana pueda seguir disfrutando del derecho a la recreación y al turismo, tanto por los gastos ordinarios y diarios en que debe incurrir y que no le permiten generar ahorros para fines recreacionales, como por los propios del sector turístico.

Ahora bien, esta nueva realidad no solo pone sobre la mesa el debate respecto al retroceso hacia la exclusión en una materia que durante la revolución bolivariana se convirtió en un derecho para las grandes mayorías (el disfrute de un tiempo de ocio de calidad), sino que también plantea un debate sobre las ineficiencias propias de las lógicas de los ajuste de precios como mecanismo regulador o equilibrador de los mercados. Y es que no solo es cierto que tales ajustes se hacen contra el salario real de los trabajadores (lo que termina contrayendo la demanda), sino que al tratarse de ajustes sectoriales se da el caso de que sectores como el turístico siempre estarán en desventaja con, por ejemplo, el de alimentos –altamente cartelizado en nuestro país, por lo demás–  cuya demanda para las familias resulta inelástica, ya que no puede prescindir de ellos. En el marco de una política económica que se plantea salir de la recesión mediante motores productivos que van más allá de alimentos y medicinas, es esta una cuestión central a considerar.

La ceguera y estrechez de mira, propias de los actores económicos privados en general y los venezolanos en particular, suele conducir a situaciones como estas donde se pone en peligro tanto la justicia social como la viabilidad misma del orden económico. Y es precisamente en casos como estos donde se vuelven indispensables las políticas activas reguladoras de Estado, pues es esa la única vía bajo la cual se puede converger hacia situaciones de equilibro colaborativo incluyente y eficientes para todos. Lo contrario a ello es la puja distributiva especulativa de la que todos terminan siendo víctimas, comerciantes y empresarios incluidos, con la única excepción de los monopolios concentrados en bienes indispensables.

Bajo esta perspectiva, cobra mayor fuerza el planteamiento inicial, en el cual se dice que el turismo interno en la actualidad representa un lujo al que solo unos pocos venezolanos tienen acceso, los precios de los bienes y servicios turísticos se encuentran prácticamente dolarizados. En este contexto, en el año 2013, MINTUR publicó, en las estadísticas de turismo receptivo, que el gasto promedio diario de un turista internacional que visita nuestro país es de 89,70 dólares, esto se traduce en la actualidad en un promedio diario de 51.048,27 bolívares por turista, sin incluir gastos de traslado al destino.

1 Comentario en ¿Y ahora cómo nos vamos de vacaciones? /Adriana Jaspe y Luis Salas Rodríguez

  1. Teoricamente, lo que no se gasta en Consumo se pudiera convertir en ahorro ó inversión. Este consumo no incrementa el patrimonio familiar. Pero unas Vacaciones (aunque no son un bien material tangible), pueden enriquecer el espíritu, el bienestar y el esparcimiento de los individuos, eso también es alguna forma de patrimonio. La inflación -la gran responsable- estimula el consumo, desalentando el ahorro y la inversión. Para adquirir ciertos bienes, endeudarse a través de la compra con Tarjetas de Crédito, cuando hay intereses bajos es una opción. Las vacaciones, más que un lujo, son una necesidad. Usted puede pensar en un "ahorro previo", es decir ir reuniendo para lograr algo específico. De manera programada, saber cual es su capacidad de pago, sin afectar el rendimiento del salario. Otra posibilidad es algún Plan que le permita "pagar en 12 ó más cuotas". Dejar de consumir algo dañino para la salud -ejemplo: el cigarrillo-, y dedicar ese dinero a algo positivo, es una opción. Re-encontrarse con amigos, con vivencias pasadas, con la familia, es otra de las vertientes del descanso anual. Conocer sitios nuevos, atractivos únicos e interesantes. Ahorrar e invertir siempre será mejor que no hacerlo, aun asumiendo tasas reales negativas producto de la inflación. Nota: DESCUENTOS ESPECIALES MENCIONANDO ESTE ARTÍCULO. Oferta personal (sin el debido consentimiento de Los Autores de este artículo: Adriana Jaspe y Luis Salas) http://venargentur.blogspot.com/2013/10/transfer-meridatraslados-merida.html

Deja un comentario

Tu email no será publicado.


*