Dólar ¿yesterday?

Dollae

Joseph Schumpeter, el famoso economista austríaco, al principio de un texto extraordinario de 1942 titulado ¿Puede sobrevivir el capitalismo? , detalló tres reglas básicas bajo las cuales debe regirse la práctica de la predicción en economía. Estas son: 1) lo que importa en toda predicción social no es el sí o el no que compendia los hechos y argumentos conducentes a tal o cual conclusión, sino los hechos y argumentos en sí, siendo esto lo que concede al análisis carácter científico y lo demás pura profecía. 2) el análisis nunca debe dar lugar a más que una exposición acerca de las tendencias existentes y dominantes en el proceso de observación en un momento dado. Lo cual quiere decir que dichas tendencias nunca nos dicen lo que sucederá a la economía objeto de estudio, sino lo que le sucedería si continuasen actuando éstas lo mismo que lo han venido haciéndolo al momento del diagnóstico. Y 3), pero no menos importante, la predicción no implica nada acerca de la deseabilidad del curso de los acontecimientos que se predicen, en el sentido que al igual que un médico que predice que su paciente morirá en breve, eso no quiere decir que lo desee.

Habría que agregarle a estas reglas que poco sirve para predecir el curso de las cosas la valoración que le demos a los objetivos manifiestos de una política económica. Y es que los objetivos manifiestos poco o nada nos puede decir de los resultados alcanzados, tan solo de los deseados, lo que no necesariamente y de hecho casi nunca es lo mismo. La valoración y predicción más rigurosa que se puede hacer del resultado de una política parte de las herramientas de dicha política, consideradas sobre el marco de los factores exógenos al control de dicha política y que por tanto ésta no puede controlar.

De tal suerte, valga la alerta, si la intención es “equilibrar” la economía y estabilizar los precios dejando que el DICOM reemplace al Today pero con los valores fijados fraudulentamente por este último, luce bastante poco probable que tal efecto se consiga, entre otras cosas, porque la mal llamada “irracionalidad” del paralelo, en realidad, es una racionalidad dura basada en la especulación más elemental por motivos político-crematísticos. Es decir: el paralelo no fue concebido para equilibrar ninguna economía ni como resultado de su desequilibrio previo. Es justo al revés. El desequilibrio actual de nuestra economía es resultado en muy buena medida del paralelo, que fue concebido precisamente para eso: para desequilibrarla. En manos de unos sujetos corporativos-políticos que lo manejan como arma de guerra y que, en consecuencia, nada indica que una vez que el DICOM absorba los valores del Today y lo hagan “desaparecer”, no harán lo mismo con éste en la medida en que se rige por las leyes (de los amos) del mercado.

En uno de esos chistes de redes sociales, alguien decía que debíamos empezar a hablar de dólar yesterday y ya no de today. Es lo que todas las personas sensatas queremos sin duda y lo que el gobierno pretende. Pero para eliminar al today y convertirlo en yesterday, al primer dólar que tenemos que derrotar es al tomorrow, que es el que mueve las expectativas a futuro y los especuladores usan para especular. Y el tomorrow por los momentos sigue siendo el today, en la medida en que lo evidente no es tanto que éste esté bajando como que el DICOM está subiendo como atraído por aquel. Eso es algo más complejo que este juego de palabras lo sabemos. Pero bueno, la complejidad suele ser una característica asociada por naturaleza a lo correcto.

 

1 Comentario en Dólar ¿yesterday?

  1. Saludos, deberían tener material en diapositivas para nosotros salir a la calle a explicar su trabajo que es muy bueno, si tienen material con diapositivas por favor enviarlo a mi correo electrónico, los felicito…..

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  1. ¿Y si cortamos el lazo en vez de intentar desatarlo? – 15 y Último

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