Kimberly Clark y el espíritu de Guaicaipuro

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La suspensión indefinida de las operaciones de la transnacional Kimberly-Clark en Venezuela debe servir para recordar sus orígenes: no se trata de una empresa que “invirtió” en el país, sino de una que supo aprovechar el marco de desregulación y privatización neoliberal creado en Venezuela mediante las políticas de “apertura económica” ejecutadas para favorecer los intereses de las grandes transnacionales. En el año 1996, Kimberly-Clark engulló a la empresa venezolana Papelera Guaicaipuro, sin percatarse de que el espíritu de este guerrero, ejemplo de la resistencia indígena, despertaría nuevamente en la consciencia del pueblo venezolano. Hoy, frente al abandono y desinterés de esta transnacional, los trabajadores, junto al gobierno nacional, se ponen al frente para reivindicar y traer al presente las mismas luchas de resistencia.

Por: Isabel Delgado Arria

En el tren del seis, en el tren del seis puedes irte… si no me queréis puedes irte, puedes irte cuando quieras puedes irte.

La Billo’s Caracas Boys

La corporación estadounidense Kimberly-Clark anunció el sábado “la suspensión indefinida” de sus operaciones en Venezuela. En un prepotente comunicado en donde no explica la situación en la que pretenden dejar a los trabajadores, la trasnacional nos dice: “Me voy hasta que vuelva el libre comercio, me dejen subir los precios y me vuelvan a dar una tajada de las divisas producidas por PDVSA”. Así no más, sin procedimiento de quiebra, sin diálogo con los trabajadores, sin liquidación de activos y distribución del mismo entre sus acreedores en forma equitativa y de conformidad con las leyes.

Kimberly-Clark es una poderosa empresa trasnacional norteamericana dedicada a productos de aseo y limpieza del hogar. La empresa fue fundada en 1.812 en Wisconsin, pero su sede actual queda en Texas, EEUU. Tienen plantas en 175 países del mundo. El socio mayorista de Kimberly y Clark es el congresista por el partido conservador norteamericano F. J. Sensembrener, el cual es reconocido por las siguientes obras políticas:

  1. Creador, defensor y operador político de la propuesta para construir el muro entre Méjico y EEUU.
  2.   Creador la ley Antiinmigrante que permite en EEUU detener a una persona solo por parecer inmigrante y que iguala inmigración con terrorismo.
  3.   Arquitecto conceptual de la Ley Patriota, que hace posible los decretos norteamericanos contra Venezuela.

El otro socio minoritario de Kimberly-Clark es el New York Times, por lo cual podemos prever unas cuantas ráfagas mediáticas. Kimberly-Clark fabrica y comercializa algunas marcas conocidas, tales como Kleenex, Huggies, Kotex, Scoott y Poise.

Esta corporación engulló a Papelera Guaicaipuro, empresa Venezolana ubicada en Morón, fabricantes de pulpa, pasta de madera, papel y cartón.

Los motivos esgrimidos para abandonar el proceso productivo son: 1.- Persistente deterioro de las condiciones económica, 2.- La alta inflación y 3._ Dificultades para acceder a las divisas públicas.

Para la trasnacional norteamericana el “persistente deterioro de las condiciones económicas”, pareciese ser la decisión firme del Presidente Maduro de romper con la extracción de divisas del las corporaciones trasnacionales.

Kimberly-Clark es protagonista de primer orden de la guerra económica contra el pueblo de Venezuela, en el caso de los pañales por ejemplo, teniendo capacidad instalada de producción, la mantenían ociosa, producían solo un treinta por ciento (30%) en Venezuela, importando con divisas públicas, productos terminados de la filial que mantienen en Colombia. Es decir, se compraban y por tanto se facturaban a sí mismos en dólares, los productos que tenían capacidad de producir en Venezuela.

En relación al papel higiénico, la empresa produjo papel regulado en pequeñas cantidades, priorizando la producción de toallas absorbentes (no reguladas) a pesar de adquirir la materia prima con divisas preferenciales.

Esta empresa ha desarrollado un programa de constante desestabilización en el sistema de producción, trazando estrategias dilatorias, restringiendo el acceso de los consumidores a los productos, distorsión de la distribución, extracción de divisas públicas y boicot a la economía.

Por lo que la ocupación de la empresa por parte de los trabajadores (procedimiento Lottt), es de las mejores noticias que ha recibido el pueblo venezolano, la salida de esta corporación del país ayudará de forma determinante a abastecer al pueblo venezolano de productos de aseo y limpieza. Bravo Presidente Obrero!!!

Ahora, manos a la obra, doy fe del talento, conocimiento y valor patrio en la fuerza trabajadora de esa empresa para impulsar la producción y el abastecimiento. Las materias primas para la fabricación nacional de papel higiénico, pañales y toallas sanitarias, pueden ser adquiridos en la República Popular China, de forma de maximizar el uso de la capacidad instalada para producir y colocar los productos al acceso de todos los venezolanos.

 

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