¿Expropiamos o erramos? (I Parte)

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La crisis económica por la que atraviesa hoy Venezuela hace que un sinnúmero de expertos, políticos, empresarios y la sociedad en general opine al respecto y, en particular, sobre las principales o “únicas” causas que han podido generarla.

Entre el sinfín de factores que pudieran explicarla y las matrices de opinión que se han desplegado existe una que sigue generando controversia en los distintos sectores políticos del país, así como en todos los espacios y escenarios del acontecer nacional, nos referimos específicamente a las denominadas “expropiaciones”, es decir, a la política de nacionalización, ocupación, recuperación e intervención de empresas privadas por parte del Estado venezolano y por trabajadores que se han organizado con el fin de responder a esta política nacional.

Desde un sector político se asegura que la política de intervención por parte del Estado venezolano a los “empresarios” y a los “productores” de alimentos es una de las principales causas del desabastecimiento y la escasez. Así lo ha expresado uno de los representantes de los sectores económicos del país, Luis Vicente León, quien ha señalado que “es obvio que el modelo de intervencionismo y hostilidad ha pulverizado la intervención, la producción y la importación (…) las expropiaciones han fulminado la capacidad productiva y la eficiencia de las empresas expropiadas”.

Desde el lado del Ejecutivo Nacional se asegura que esta política responde a la “necesidad de continuar construyendo la soberanía del país” y responde a la búsqueda de la justicia social, en tanto que mecanismos contra la “explotación del hombre por el hombre y la esclavitud” encabezada por sectores político-económicos que aún defienden el modelo económico dependiente y extractivista venezolano.

Con el objetivo de matizar y comprender las razones de esta política impulsada por el Estado venezolano durante los últimos tres lustros, el equipo de 15 y Último decidió entrevistar a la psicóloga social Carolina Salazar, quien está desarrollando el proyecto de investigación: Empresas recuperadas, ocupadas y nacionalizadas en Venezuela (periodo 1999-2016). Desafíos de la autogestión.

Salazar es psicóloga social con estudios en Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar, profesora del Programa de Formación de Grado de Psicología de la Universidad Bolivariana de Venezuela y estudiante del Doctorado en Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela.

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¿En la política de expropiación está la razón de la crisis económica venezolana?

En primer lugar, es preciso distinguir que no todo se ha tratado de una política de expropiación, ya que no puede meterse en un único paquete una cantidad de experiencias que no son idénticas entre sí.

En general, el argumento de que en las expropiaciones está la razón de la crisis económica, frente a la política que ha desarrollado el Gobierno nacional y que impulsó el presidente Chávez en su momento, es un argumento absolutamente frágil.

Se habla de expropiaciones, pero hay un sinfín de experiencias que no son idénticas entre ellas. Ahí se da el caso de empresas expropiadas y ocupadas por el Gobierno nacional, pero la manera en que se recuperan esas empresas varía, ya que las formas y los caminos jurídicos que se toman son diversos, no hay una única forma para hacerlo. En la Constitución, por ejemplo, están los principios que orientan esas decisiones, que tienen que ver con el tema de la prohibición de monopolios, todo ese tipo de cosas, ahí tenemos una serie de argumentos, luego la propia Ley Orgánica del Trabajo que establece el proceder, cuál debe ser el procedimiento para el caso de cierre fraudulento, por ejemplo; esas son iniciativas que parten del Estado.

Pero hay otro conjunto de iniciativas, que son empresas recuperadas por los propios trabajadores, donde pese a lo que suele pensarse, ante la opinión pública, son iniciativas que realmente recaen en los trabajadores y donde la participación del Estado es mínima, justamente por eso son unas experiencias que vale la pena ver en detalle, ya que ahí tenemos ejemplos de formas de gestión de empresas, que además son empresas que al cabo de un tiempo se mantienen produciendo.

Pensando en concreto, algunas de esas experiencias, que referiré más adelante, tienen dos y tres años produciendo, después de que fueron recuperadas por sus trabajadores, con participación mínima del Estado, quiero decir participación mínima, incluso con niveles mínimos de financiamiento y hasta con prácticamente ningún tipo de financiamiento.

En consecuencia, allí hay dos formas de proceder, una con la intervención directa del Estado, otra con la participación directa de los trabajadores, se trata de una primera distinción que hay que hacer. Por supuesto sobran las dificultades, las reflexiones, los análisis necesarios por hacer, para poder evaluar justamente las dificultades que esas empresas han tenido y lo que se necesita para potenciarlas.

En concreto, estoy refiriéndome a empresas que en este momento tienen la forma jurídica de Empresas de Propiedad Social (EPS), en este caso la propiedad de los medios de producción es gestionada directamente por los trabajadores organizados, recae formalmente en lo que en el marco de las leyes del Poder Popular se denomina la Unidad de Agregación, es decir, la organización político-territorial, consejo comunal o comuna en concreto, que es otro elemento por demás interesantísimo, porque allí, se va construyendo una relación entre dos organizaciones: una organización política del territorio y luego la organización de los trabajadores para la organización del proceso productivo, la organización del proceso social de trabajo, que no es poca cosa. Allí también se dan algunas complejidades, dinámicas, incluso tensiones que caracterizan este tipo de empresas.

El tema sobre las denominadas expropiaciones sigue generando debate en los distintos sectores políticos y económicos del país. Por un lado están quienes las defienden y justifican, y por otra parte quienes las critican, atacan y rechazan; incluso, desde las filas del propio chavismo hay quienes han expresado que dicha política ha sido un error del Gobierno nacional, ¿podría catalogarse como un error esta política por parte del Estado venezolano y otras organizaciones no estatales?

En principio no puede caracterizarse como un error la política de nacionalización, está incluso muy extensamente argumentado, en su momento, por el propio presidente Hugo Chávez. Ahora, ¿qué de relevante puede tomarse de ese asunto?, ¿qué elemento relevante hay allí para discutir fuera de la diatriba política de todos los días?

Hay fracasos y las razones para esos fracasos. Existen algunas cosas que no se han atendido debidamente. Una es el asunto de las formas de gestionar esas empresas. Hay distintos modelos de gestión, subrayando el plural. En la mayoría de los casos la gestión de esas unidades productivas se ha dado bajo una fórmula combinada entre participación de trabajadores y participación de funcionarios del Gobierno nacional, eso es, siguiendo el esquema de la Ley Orgánica del Trabajo y de las Juntas Administradoras: la Ley Orgánica del Trabajo prevé la conformación de las Juntas Administradoras para la gestión de las empresas. El asunto es que tendría que evaluarse por un lado la forma de gestión, se suele pensar que la máxima instancia y forma de participación de los trabajadores es justamente vía Junta Administradora o a través de la organización en sindicatos que luego suelen ponerse el apellido de sindicato chavista o revolucionario o como se les quiera llamar. Lo que hay que ver en detalle es la participación directa de los trabajadores en las distintas funciones de gestión de las empresas, entendiendo además que con la voluntad no basta, es decir, que no debiera darse responsabilidad de dirección de una empresa a personas que no están relacionadas con esas empresas, es decir, debe contarse con el conocimiento mínimo y general que se requiere, experticia por ejemplo, que es una arista en donde se requeriría la participación del Estado.

Por otra parte, los temas tecnológicos, todo el asunto de la cadena productiva, entendiendo las unidades no como comunidades aisladas, sino como parte de distintas cadenas productivas. Existe el caso de la cadena avícola, que es dramático por la ausencia de control que persiste en sus distintos eslabones, como todo el mundo sabe hay dos fundamentales, el primero es el alimento y el otro la genética animal, pero se continúa destinando los recursos a lo que está en la mitad, con pocas posibilidades de que eso se supere.

En consecuencia, ¿hacia dónde va el análisis respecto a las fallas? Está el asunto de darle igual tratamiento, igual lectura, pretender un idéntico análisis para experiencias que son totalmente distintas. Distinta es una empresa de escala industrial de quinientos trabajadores a una empresa más pequeña, además organizada como empresa de propiedad social, entonces, existen niveles para el análisis, como dije anteriormente, el tema tecnológico, el análisis de la cadena, el tema financiero, el tema de gestión y por supuesto con la debida claridad en cuentas y el nivel de asesoría requerida en cada uno de esos niveles que marcan la diferencia. Pareciera que seguimos entendiendo que la economía comunal es la economía marginal, por lo cual permanece marginal en los análisis, de modo que  es allí donde se están haciendo cosas de manera distinta, y eso no se observa.

¿Las empresas expropiadas por el Estado o recuperadas por sus propios trabajadores eran productivas, se encontraban en la cúspide de la eficiencia y competencia? Pues por lo general, suele decirse en los medios de comunicación social, que dichas empresas eran 100% productivas y al momento de la intervención del Estado o la recuperación por parte de sus trabajadores, estas fueron llevadas a la quiebra y a la banca rota.

Es importante destacar, en este punto, que incluso es la misma historia de las empresas recuperadas en América Latina, caso de Brasil y de Argentina. La desinversión programada años antes de dar con el cierre de las empresas, el abandono de mantenimiento de maquinarias, la no adecuación de tecnología, eso se vivió, por ejemplo, en la experiencia de Alfareros del Gres, sus trabajadores lo han descrito, de hecho, en el estado Lara. Hay tres experiencias similares y con todas sus similitudes, incluso las similitudes pasan porque las tres se registran como empresas de propiedad social el mismo día y son experiencias que se acompañaron en sus procesos, pese a las similitudes, tienen diferencias importantísimas, refiriendo a Alfareros del Gres, Beneagro y también está la experiencia de Proletarios Unidos, empresa de propiedad social directa comunal también, que es una antigua planta de la Planta Brahma, que está propiamente en la ciudad de Barquisimeto.

Alfareros del Gres describe esa situación dramáticamente, ellos hicieron un cambio en la línea de producción, dejaron de producir losas (pisos) para producir exclusivamente bloques de arcilla, sin embargo, ya han realizado pruebas para volver a la producción de losas, en esos ajustes en las líneas de producción, las innovaciones en materia de tecnología aplicada, tuvieron serios problemas ya que la desinversión realizada por sus dueños años anteriores al cierre fraudulento de la fábrica fue dramática.

En estas tres empresas existe un proceso en el cual sus propios trabajadores están decidiendo, allí no hay un funcionario del Gobierno que esté decidiendo en dónde se coloca el dinero, en qué se invierte el dinero, cuánto y cómo se le paga a los trabajadores; desde adquisición de materia prima, comercialización del producto, estudio de estructuras de costos, análisis de estructura de costos, el establecimiento del precio de venta, todo recae en manos de los trabajadores, y que desde hace dos años, en que fue recuperada por sus propios trabajadores, hasta hoy en día se encuentran activas y produciendo. Además del trabajo con las comunidades organizadas que cada una de esas empresas tiene. En el caso de Alfareros del Gres, ellos negocian directamente con la Misión Vivienda Venezuela la comercialización del año, estableciendo convenios para la colocación de la producción. Alfarero está produciendo hace más de dos años, Beneagro es una empresa que también mantiene su nivel de producción, beneficiadora de pollos, enfrentando todas las dificultades de la cadena avícola, además el frontal saboteo de Souto, que son productores de pollo de la zona que arriman pollo a la empresa, condicionando entrega de alimentos, con todas las artimañas ya conocidas.

3 Comentarios en ¿Expropiamos o erramos? (I Parte)

  1. La expropiación como medida revolucionaria para preservar e impulsar la producción y distribución y combatir los monopolios y la especulación no es negativa per se,al contrario es un importante instrumento revolucionario previsto en la Constitucion Bolivariana,SIEMPRE Y CUANDO se tratara de incorporar y estimular la autogestion,tal cual como sucede en los ejemplos del Estado Lara citados en esta entrevista y luchar por mantenerlas productivas dentro de una visión autenticamente socialista, donde la definición socialista sea sinónimo de excelencia,responsabilidad, transparencia y desarrollo integral.
    me parece una valiosa entrevista y estaremos pendientes de la II PARTE. SALUDOS

    • la expropiación es la manera es expedita para acabar con la especulación y darle el valor que se merece el trabajador siempre que haya un verdadera formación ciudadana
      y el gobierno debe controlar mensualmente la produccion, y a todos los especuladores hay que expropiarlos por ejemplo hay una panadería en las mercedes ” lalicantina” cuyo dueño es un gallego que es un ladrón de ayer para hoy subió el café pequeño a Bs 350,00 y las canillas tiene mas de 6 meses vendiendo a 350Bs a este bandido hay que expropiarle por que ademas cambia de empleados cuando le da la gana

  2. La expropiación como medida revolucionaria para preservar e impulsar la producción y distribución y combatir los monopolios y la especulación no es negativa per se,al contrario es un importante instrumento revolucionario previsto en la Constitucion Bolivariana,SIEMPRE Y CUANDO se tratara de incorporar y estimular la autogestion,tal cual como sucede en los ejemplos del Estado Lara citados en esta entrevista y luchar por mantenerlas productivas dentro de una visión autenticamente socialista, donde la definición socialista sea sinónimo de excelencia,responsabilidad, transparencia y desarrollo integral.
    me parece una valiosa entrevista y estaremos pendientes de la II PARTE. SALUDOS

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