En medio de la emergencia económica: mi torre financiera bien equipada / Luis Salas y Salvador Pérez

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Dos grúas inmensas amarillas levantan bloques de cemento y los colocan en uno de los últimos pisos de un edificio en construcción, ubicado en la avenida Francisco de Miranda con avenida principal de La Castellana. La obra tiene casi tres años y se tiene destinada para un nuevo centro comercial con hotel boutique incluido que posiblemente serán inaugurados a finales de diciembre de 2016.

La estructura es construida por el Grupo NSM, el mismo que levantó el centro comercial El Recreo en Sabana Grande, y que por cierto, en el 2015 fue denunciado por trabajadores de la empresa ante el Ministerio Público y el Ministerio del Trabajo por no respetar el derecho a la libre sindicalización, el fuero paternal y la inamovilidad laboral decretada por el Ejecutivo Nacional. Aunque desconocido para la mayoría, NSM es una de las joyas de la corona del sionismo empresarial caraqueño. Pero ese es otro tema.

Justamente en frente de esta obra, es decir, cruzando la Avenida Francisco de Miranda en sentido norte, se construye otra que será destinada para hotel, centro comercial, oficinas y un área cultural. Y a menos de seiscientos metros, en sentido este-oeste, en esa misma avenida, Francisco de Miranda, tres enormes grúas movilizan material de construcción de un lado a otro, entran y salen camiones de concreto premezclado, mientras varias excavadoras remueven tierra y piedras de un terreno donde se elevará lo que promete ser un elegante y lujoso edifico.

Los alrededores de esta avenida lo comprenden el municipio de Chacao y el noroeste del municipio Baruta, se encuentran algunas urbanizaciones como Chacaíto, Sans Souci, El Rosal, Campo Alegre, el sur de La Castellana, Altamira, El Dorado, Los Palos Grandes, Bello Campo, La Estancia de Chuao, Las Mercedes, parte de Chuao y el casco histórico de Chacao. Son considerables en número y muy variadas las construcciones de obras que en la actualidad se están desarrollando en los mismos. Solo entre el eje de Chacaíto hasta los Palos Grandes, lo que se conoce en el mercado inmobiliario como “la milla de oro” (nombre que recibe por ser la zona de mayor precio de la tierra, no solo en Venezuela, sino también de las más costosas de Latinoamérica) en estos momentos hay nueve obras de gran envergadura en construcción, entre ellas, las dos que mencionamos anteriormente. Pero si nos adentramos a las zonas que la circundan la cantidad de obras en construcción tampoco es cualquier cosa.

Por ejemplo, en la urbanización Las Mercedes no es extraño ver hasta tres proyectos de construcción en una misma cuadra, con real movimiento en las obras, algo que no se replica en otras zonas de la ciudad capital a menos que involucren planes de la Gran Misión Vivienda Venezuela. Actualmente, en esta urbanización pueden contabilizarse alrededor de 20 proyectos inmobiliarios de oficinas y locales comerciales en ejecución.

Todo ello demuestra que a pesar de la coyuntura de “emergencia económica” por la que atraviesa el país, la industria de la construcción y el negocio inmobiliario en esas zonas de la ciudad capital ha logrado no solo mantenerse, sino inclusive desarrollarse.

Respecto a esto, es preciso preguntarse, ¿cómo es posible que en un país “hambriento” como Venezuela, la industria de la construcción y el negocio inmobiliario aún se mantenga? Pero convengamos: no se trata genéricamente del sector de la construcción, sino de la construcción de lujo, para consumo suntuario en las mejores zonas de la capital y destinado a clientes de alta gama. Ahora, ¿existen actualmente en nuestro país personas que estén dispuestas a pagar los precios astronómicos que allí se manejan.

Seguramente sí. Sin embargo, es un secreto a voces, dentro del sector, que buena parte de lo que está apalancando financieramente esas obras es una especie de necesidad de algunos sectores económicos poderosos de lavar dinero, no digamos provenientes del narcotráfico sino de la especulación comercial. Por lo demás, es una forma muy inteligente, pues al no existir impuesto al patrimonio en Venezuela los ricos muy ricos pueden esconder sus fortunas levantando obras. Otros refieren que no pocas transnacionales andan en lo mismo al no poder “repatriar los capitales” por las “restricciones” del sistema cambiario. En fin, se trata de una especie de refugio, un paraíso fiscal podría decirse, donde se invierte el dinero mal habido y/o que no se declara, al tiempo que se revaloriza al compás con que sube la inflación, es decir, se profundiza la especulación.

De tal suerte, si usted amigo lector, usted amiga lectora, transita en algún momento por Chacaíto, Chacao, El Rosal, Campo Alegre, La Castellana, Altamira, Los Palos Grandes, Bello Campo, Las Mercedes y el casco histórico de Chacao, por ejemplo el 1º de septiembre cuando marche junto al alcalde de Chacao y el gobernador de Miranda, deténgase un instante y mire a su alrededor para que corrobore con sus ojos los proyectos de construcción que allí se desarrollan y al mismo tiempo, piense: ¿cómo es posible que en medio de una “crisis humanitaria”, caracterizada por la escasez de muchas cosas, entre ellas materiales de construcción, haya quienes se dedican como imperturbables a levantar torres financieras y elegantes centros comerciales muy bien equipados?

5 Comentarios en En medio de la emergencia económica: mi torre financiera bien equipada / Luis Salas y Salvador Pérez

  1. Mis estimados amigos, para los ricos de nuestro país, la crisis no existe, a ellos no los afecta la escacez, la especulación ni la inflación. A quienes nos afecta es a los asalariados y a quienes están desempleados. Tampoco afecta a quienes se han quedado sin trabajo y ahora son bachaqueros. Todo ellos es una muestra de que estamos perdiendo la guerra económica y en consecuencia la revolución.

  2. Y para terminar de complicar la cosa, muchos chavistas desempleados luchando por sobrevivir, preparados y con muchas facultades laborales, y la administración publica, plagada de oposicionistas saboteadores atentando contra el gobierno.

    • Ese es un comentario pensado? O lo dices lo primero q se te vino a la mente? Piensa… y relee el artículo, sólo hay un grupito elitesco q se permite financiar esas obras, mismo grupito elitesco q manejo los ingresos petroleros (comisiones, importaciones chimbas, etc etc) . No es que “estén perdiendo” la guerra económica, es que ustedes se han creado su propia destrucción. Por cierto, no sé si eso del bachaquerismo, lo dices por decirlo, creo q confundes consecuencias con causa… si la causa no existiese las consecuencias no existirían. No seas un burdo repetidor , create tus propias opiniones, no repitas lo q ves y escuchas en vtv o ciudad ccs

  3. Compañero Luis Salas coincido con usted plenamente en la percepcion sobre el tema de la crisis económica y la guerra que estamos enfrentando, sin embargo es bueno acotar que factores 5ta columna dentro de las instituciones se hn dado a la tarea de acomodar a su conveniencia los distintos y variopintos Ministerio por ejemplo el Ministerio de Ambiente, en mi caso particular fui echado como un perro sin formula de juicio, quedando a merced del desempleo y la inflacion, como yo hubo cientos de casos, tal vez mil en todo el País y esto fue curiosamente antes de las elecciones del 6D me parece algo tardío que la dirigencia nacional del PSUV se proponga acabar con este cáncer que durante todo el proceso no ha hecho si no atrofiar la construccion del Estado-Gobierno No Burgués, si quieren saber mas de este tema los invito a escribirme al correo viveguaro@gmail.com saludos

  4. Un frente estratégico de la bestial Guerra Económica que sufre nuestra nación y que infringe mucho daño es la quinta columna incrustada en el Estado. El SENIAT, la SUDEBAN y demás instituciones públicas que norman la economía nacional manifiestan una omisión criminal frente a todo tipo de desmanes que provoca la burguesía. Yo diriía que son cómplices. Si solo se aplicara la Ley Contra la Legitimación de Capitales Provenientes del Delito no existiera la guerra económica. Esa ley prevé prisión de 25 años por sólo dejar de reportar una operación sospechosa y ese tipo de operaciones son corrientes de unos años para acá. Se trata de un Estado Débil. Bien decía Chávez en el IAEDEN parafraseando a un oficial superior en su época de cadetes: Es preferible un león liderizando un ejército de corderos que un cordero mandando un ejército de leones. Aquí lo que hace falta es talento, probidad y bolas de parte de los líderes. El pueblo es Chávez, los líderes hasta ahora no han demostrado serlo.

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