La necesaria dinamización y modernización de la aplicación de instrumentos de política monetaria por parte del BCV

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Por: José Gregorio Piña T.

El día 22/9/2016, el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, anunció que ha solicitado al Banco Central de Venezuela (BCV) que acuerde una rebaja lineal, para todos los bancos, sin excepción, del coeficiente de encaje legal ordinario, desde el actual 21,5% hasta el 16,5%, “con el objetivo de utilizar estos inmensos recursos, casi de 500 mil millones de bolívares, para invertir en desarrollo agrícola y agroindustrial. Una medida extraordinaria en el marco de la declaración de emergencia económica del país, para vencer la guerra económica”.

El propósito es muy loable y pertinente; pero sostenemos, una vez más  (ver, al respecto, nuestro artículo “¿Se requiere liberar parte del Encaje Legal?”), que NO es estrictamente necesario liberar unilateralmente y de antemano porcentaje alguno del encaje legal al que están obligados los bancos intermediarios, tanto los de capital privado como los que son propiedad del Estado.

Para sustentar nuestra firme posición lo primero que hemos de citar es que, con fecha 16/9/2016, la totalidad de los bancos universales y comerciales, tanto privados como de capital del Estado, mantenían en sus cuentas de depósito en el BCV reservas excedentarias, ociosas, por un monto de más de Bs. 650 millardos, monto bastante superior al monto neto teórico a liberar con la medida anunciada arriba citada; por lo que sería más conveniente que los bancos usaran el 50%, la mitad, de sus excedentes monetarios en el BCV, para el propósito deseado por el Ejecutivo Nacional, con lo cual se obtendría la misma suma neta.

En efecto, tomando como base el monto total del encaje obligatorio de todos los bancos universales y comerciales al 2/9/2016 (última disponible a la fecha de este análisis), y ajustando dicho monto según el anunciado nuevo coeficiente de encaje ordinario, se obtiene un monto bruto a liberar de Bs. 403 millardos; pero hay que tener en cuenta que al usar la banca este monto para el objeto anunciado de adquirir nuevos títulos de crédito, la suma entregada por dicho financiamiento incrementará en igual cantidad el monto de los depósitos del público en los mismos bancos; depósitos nuevos que también estarán sujetos al mismo coeficiente de encaje ordinario, por lo que, en resumen, el monto teórico efectivo a liberar con la medida sería de tan solo Bs. 336 millardos.

Es de precisar que en cualquier caso el uso de los recursos, fuere de la fuente de liberación de encaje o fuere del uso de los depósitos excedentes de la banca, no sería instantáneo, y que en ambos casos los montos de los graduales incrementos de los nuevos créditos aumentarán el monto de recursos excedentes de la banca, pero en el caso de nuestra propuesta ese aumento es contrarrestado en mayor medida por el uso previo de parte de esos excedentes; mientras que en el esquema anunciado por el Ejecutivo Nacional el monto de recursos monetarios excedentes de los bancos no solo se mantendrá, sino que se incrementará la actual altísima cifra ociosa, aumentando la propensión por parte de los bancos de usar estos mayores recursos excedentarios para otras operaciones menos útiles para los intereses de la sociedad como un todo.

En concreto: parece obvio que es más conveniente a todo evento que los bancos usen sus recursos ociosos para el propósito deseado por el Ejecutivo, sobre todo teniendo en cuenta que dichos recursos NO devengan interés alguno, a que se libere parte del monto obligatorio del encaje legal de los bancos y estos mantengan sus actuales cifras de recursos ociosos en el BCV; recursos que están supuestos a ser usados para la concesión de créditos.

La pregunta, entonces, es ¿por qué liberar encaje para que los bancos concedan más créditos, si ya tienen recursos ociosos cuyo uso principal y preferente debe ser precisamente conceder créditos?

En razón de lo arriba dicho y según las cifras citadas, al tomar en cuenta el porcentaje llamado Índice de Intermediación, la razón entre Cartera de Créditos y las Captaciones del Público, de la totalidad de los bancos al cierre de julio de 2016 (última cifra informada a la fecha por la Sudeban); al usar el monto total de los recursos liberados, en cualquier caso dicho Índice de Intermediación sólo aumentaría en dos puntos porcentuales, al pasar de un promedio global de 62,5% a 64,5%.

Asimismo, a criterio nuestro hay otra razón de primordial importancia para evitar no sólo la disminución indiscriminada, sin distinción, del Coeficiente de Encaje Legal Ordinario para todos los bancos, sino incluso contra la fijación en general de dicho Coeficiente en forma lineal y generalizada, sin análisis cualitativo, fuere cual fuere el porcentaje fijado.

La razón es simple: un porcentaje de Encaje Legal indiferenciado NO hace distinción entre los bancos más eficientes en su función de intermediación, ni entre bancos que tengan distintos márgenes de ingresos financieros producto de dicha intermediación.

Por lo tanto, desarrollaremos a continuación una propuesta alternativa que evita los efectos indeseados arriba señalados, que sí toma en cuenta las diferencias cualitativas y cuantitativas entre la gestión de los bancos y cuya aplicación corrige el desmesurado monto de reservas excedentarias u ociosas por parte de los bancos en el BCV y, muy importante, logra el mismo efecto de disminución gradual del coeficiente de encaje legal, pero por una vía más eficiente y justa en términos globales.

Descargue el artículo completo aquí.

5 Comentarios en La necesaria dinamización y modernización de la aplicación de instrumentos de política monetaria por parte del BCV

  1. Excelente aporte de estimado JG Piña. Siempre con sus evaluaciones acertadas. Ciertamente, lo que recomienda el economista asimilado, me recuerda lo que hicimos con la crisis del 2008, y la caída de los ingresos en 2009. Ese año se pudo hacer un ajuste no recesivo, la clave fue determinar el canal de crédito de la banca y que el financiamiento saliera de ese canal y no del aumento del IVA o de una emisión de bonos bolívar/dólar. Es decir, se evitó presión sobre el consumo, los ingresos de los trabajadores y el endeudamiento que comprometiera reservas internacionales. Personalmente, me tocó explicarle el mecanismo al Comandante. La diferencia con la propuesta Piña es que al mismo tiempo que “descubre” el canal de crédito, crea incentivos para que la banca cumpla con su función de conceder crédito.

    El artículo está más orientado a un público conocedor, es extenso e intenso. Piña de nuevo aprovecha, justificadamente, sacarse la espina de la discusión sobre las causas de la inflación y la piratería de la interpretación monetarista. Para lo cual vuelve a insistir extensamente en sus argumentos anti-monetaristas. Sólo una gran paciencia y concentración permiten llegar a las ansiadas conclusiones.

    Creo que hay que hacer un esfuerzo para explicar el mecanismo y los argumentos de forma más pedagógica.

    Es necesario aprovechar el conocimiento que tiene el compañero basado en su experiencia y en su talento. Un abrazo!!!!

    • Primero que nada, agradezco los comentarios y los elogiosos conceptos del camarada José Félix Rivas A., uno de los pocos economistas venezolanos bien claros en lo ideológico, pero también en el real entendimiento de la economía, sin dogmas; y con quién he tenido el honor de conversar largamente, durante ya muchos años, en profundidad estos temas complejos.

      Es cierto, el ensayo está orientado principalmente hacia el público conocedor, porque aspiro a que el Ejecutivo Nacional lo conozca y lo aplique; y sí, el escrito es extenso e intenso. Dado el carácter técnico de lo escrito, quise adelantarme, precisamente, al argumento “experto” de que los créditos bancarios aumentan la Liquidez Monetaria, cosa que es cierta en mucha mayor medida que la emisión de Dinero Base; razón por la cual reproduje mi análisis cuantitativo sobre el tema de Liquidez, Emisión e Inflación; en lugar de remitir a otros de mis trabajos, porque quise conservar la unidad conceptual.

      “Comprando” el argumento de JFR, propongo una lectura tipo “Rayuela”, la célebre novela de Julio Cortázar; y para el tema central sólo se lean las páginas de la 1 a la 3, y se salte directamente a la página 11 en adelante.

  2. Extrañamente, el BCV no ha publicado informacion posterior al 02 de septiembre de 2016, sobre las cuentas principales de la Banca ni sobre su posición de Encaje Legal ni Reservas Excedentarias, ¿¿¿¿?????

  3. Excelente trabajo José Gregorio, que viniendo de tu persona no es de extrañar. Yo opino que en un país donde el crédito bancario es tan ineficaz para el logro de niveles significativos de inversión productiva, creer que con la disminución del encaje legal en esa gigantesca proporción se va a estimular la producción nacional es un grave error. Y en cambio, lo que puede ocurrir es una mayor multiplicación de la liquidez monetaria por efecto del aumento del crédito bancario que, al no tener como contrapartida un aumento correlativo de la producción ni de la productividad total de los factores, simplemente se traducirá en mayor inflación. Un abrazo.

    • Gracias por tu comentario. Por lo que dices es por lo que insisto en plantear el tema al revés: al que intermedie más y mejor, a ése le bajo el encaje. De hecho, he sostenido ya antes que el porcentaje de las carteras dirigidas debe ser establecido con base en las captaciones globales, y no como porcentaje de la cartera de créditos.

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