PAC: ¿qué tan buena idea es?

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Por: Luis Salas Rodríguez

Por lo general suele evaluarse el éxito o no de una política económica a partir de sus objetivos manifiestos: si los cumple, es buena; y si no, mala. Sin embargo, es un método erróneo, pues los objetivos manifiestos de una política económica poco o nada nos pueden decir en realidad de los resultados alcanzados, tan solo de los deseados, lo que no necesariamente y casi nunca es lo mismo.

La valoración y predicción más rigurosa que se puede hacer del resultado de una política económica parte de las herramientas de dicha política. Es igual a lo que le pasa a alguien que quiera limpiar una ventana: si lo hace con una lija en vez de una toalla o cepillo, con toda probabilidad terminará ocurriendo que no la limpiará y más bien la dañará, por más que su intención no sea esa. De la misma manera: puede que los neoliberales y los economistas convencionales en general quieran muy en el fondo de sí mismos solucionar problemas inflacionarios, de injusta distribución de la riqueza, falta de crecimiento, etc. Pero el problema no es ese: el problema es que lo hacen utilizando herramientas que causan exactamente lo contrario.

Así las cosas, del llamado Plan de Abastecimiento Complementario (PAC) puesto en práctica esta semana en el Distrito Capital, consistente en colocar a la venta productos de consumo masivo importados de Colombia y Brasil a “precios internacionales” como parte de “la lucha contra la guerra económica”, lo primero que puede decirse es que parece de todo menos una buena idea. O en todo caso, que lo es tanto como limpiar una ventana con una lija o apagar un fuego con gasolina.

Seguramente sus promotores están llenos de las mejores intenciones y realmente creen que es una buena idea, que dicho plan servirá para mejorar el abastecimiento aumentando la oferta y que al colocar los precios por debajo del marcador Cesta Ocariz o Cesta Petare desestimularán el bachaqueo. Y que al desestimular el bachaqueo y aumentar la oferta, las familias caraqueñas podrán adquirir por fin normalmente los bienes que tanto necesitan. Sin embargo, son varios y muy poderosos los factores que tributan en la dirección contraria de tan buenos deseos.

En primer lugar hay algunos aspectos “técnicos” que vale la pena destacar. Uno es la circulación de productos, cuyos precios están regulados, a precios mayores al establecido por ley. No hay que ser abogado para saber que eso implica que la medida entra en conflictos con la ley de precios justos suspendiéndola de facto, o que en todo caso supone la generalización definitiva de su desacato por parte incluso del propio Estado. Esto además de que dará argumentos a todos los productores nacionales para ponerse también ellos entonces ya oficialmente al margen de la ley (inhabilitando o poniendo ruedas al ya bastante complicado trabajo de la Sundde), aduciendo –no sin parte de razón– que los pone en posición de minusvalía, siendo que los márgenes de rentabilidad de los importadores resultan mucho mayores.

Este es un punto interesantísimo, pues, como es por todos conocido, el problema histórico de los productos venezolanos ha sido más bien el contrario: que salen más caros que los importados, lo que los coloca en situación de desventaja. Sin embargo, en este caso pasa que los productos importados son muchísimo más caros que los nacionales, lo que resulta bastante complicado de entender incluso bajo el argumento de no ser subsidiados.

Y resulta complicado de entender pues siempre se nos ha dicho que el problema de la no productividad de la empresa privada venezolana es la existencia de controles, más los costos elevados representados por la mano de obra “cara”. De tal suerte, si la primera vara de medición de esta supuesta distorsión son nuestros vecinos colombianos y brasileños, donde no existe ni una ni otra cosa, ¿por qué entonces ahora lo que producen allá sale mucho más caro que lo hecho acá?

Desde luego, la respuesta convencional y automática a esta interrogante es la cambiaria. Pero revisemos este argumento. En los precios que se están manejando –ver por ejemplo reportajes de La Tabla y de El Mundo– podemos destacar los casos de la harina de maíz y los pañales. En cuanto a la primera, se trata de la versión de Harina Pan fabricada por la Polar en Colombia, cuyo precio de venta marca en el PAC Bs. 1.850 el kilo. Al día de hoy, sábado 15 de octubre de 2016, el tipo de cambio en Colombia con respecto al dólar son 2.925 pesos. Y también al día de hoy en Colombia, el precio de esa misma harina de maíz marca 3.500 pesos, o sea, a precio internacional: 1,20 dólares el kilo.

Lo que esto quiere decir es que la harina colombiana que está distribuyéndose en el PAC, si la tomamos a tasa DIPRO, tiene un valor no de 1,20 dólares, sino de 185. Ahora bien, si la tomamos a tasa DICOM, que suponemos es lo que nos quieren decir con lo de no están subsidiados, la diferencia se reduce considerablemente, y sin embargo, nos está costando todavía el doble: pues en vez de 1,20 dólares el kilo como es en Colombia se está vendiendo a 2,80. La única cuenta que más o menos cuadra es cuando se toma como referencia la tasa ilegal de today, ante lo que cabría preguntar si los diseñadores de este plan reconocen como válida una tasa de cambio que el gobierno nacional, la CEPAL y a estas alturas ya hasta un buen número de opositores, han denunciado no solo como ilegal –cosa que todos sabemos– sino alejada de toda realidad econométrica.

En el caso de los pañales pasa otro tanto. Desconocemos la marca, pero en la lista publicada en El Mundo, se observan los de niños, talla G, en paquetes de 30 unidades, en Bs. 10.950. Un paquete equivalente, de pañales marca Huggies en Colombia, tiene un precio promedio de 22.100 pesos, o lo que es lo mismo, de 7,59 dólares al tipo de cambio oficial entre el peso y el dólar al día de hoy. Sin embargo, los pañales que se están vendiendo en Caracas en el marco del PAC, si lo sacamos a tasa DIPRO, tienen un costo de 1.095 dólares. Pero si lo sacamos a tasa DICOM, todavía están exageradamente caros: a 16,6 dólares, lo que como vemos es más del doble de su equivalente colombiano de aquel lado de la frontera. De nuevo, el tipo de cambio que pareciera estar operando como referencia en este caso es el ilegal del today, al que el propio gobierno llama “tipo de cambio de guerra”.

Si tomamos en cuenta que este plan de abastecimiento se presentó como una continuidad del llevado a cabo en San Cristóbal y en Maracaibo, donde fue muy criticado por el disparo de precios que supuso, podemos temer entonces que pueda oficialmente extenderse por todo el país, lo que por cierto ya viene ocurriendo extraoficialmente. Y decimos temer, pues además de lo ya dicho con respecto a alimentar la inflación, desacatar desde estructuras del Estado una ley por la cual se están poniendo sanciones a privados, así como dar validez de facto a tipos de cambio ilegales que el Gobierno central y organismos internacionales han denunciado como tal, lo que se está estimulando es la entrada de importaciones en condiciones de ventaja e inclusive la descolocación de la producción local, pues cualquier productor de este lado de la frontera ya habrá entendido que si así es el tema, sale mejor producir afuera para vender adentro. Es decir, la medida tomada promueve exactamente lo contrario de lo que se ha propuesto en el marco de la Agenda Económica Bolivariana y los motores productivos.

Ya por último, aunque no menos importante, y por cierto puede que sea de hecho lo más importante, hay que tomar en cuenta un detalle tal vez no considerado por los diseñadores de este plan, pues no es tan obvio si bien resulta inevitable: y es que el PAC establece un precedente muy peligroso de retroceso de la democratización del consumo –conquista histórica del pueblo venezolano en tiempos de revolución– hacia la elitización del consumo. A este respecto, es como si lo que denunciamos en días pasados en este mismo portal en cuanto a la práctica de locales como Cine Citta donde se expenden como nuevos lujos productos que en realidad son de consumo masivo, hoy se convirtiera en política pública. Y es que, a esos precios ¿quiénes pueden si no los más privilegiados abastecerse vía PAC?

Pensemos el caso de los pañales. Un niño en etapa tres (G) usa –en una cuenta muy conservadora– al menos tres pañales diarios, es decir, 90 pañales al mes. Estos son tres paquetes de los expedidos vía PAC, a un monto total de Bs. 32.850. Así las cosas, estamos hablando de un monto que resulta alrededor de un 45% por encima del salario mínimo vigente (Bs. 22.576). O un 50% de un ingreso mínimo legal mensual, sumando salario mínimo más beneficio de alimentación (Bs. 65.056,60).

De más está decir que este mecanismo no sirve para resolver el bachaquerismo. Sin duda, en condiciones normales y en teoría, una persona al ver esta oferta preferirá ir al PAC que a los bachaqueros, pero también puede pasar por ejemplo que los bachaqueros vayan a comprar al PAC –para el cual no hay limitaciones– y luego salgan a la calle o a las redes sociales a revender igualito. Y es que como siempre hemos dicho, el alto precio no desincentiva a los bachaqueros, al menos no en los productos de primera necesidad. Y es que por definición, los productos de primera necesidad tienen demanda inelástica, lo que quiere decir que son muy poco sensibles al precio, dado que la gente igual los tiene que comprar. Si los bachaqueros se han especializado en esos productos no es porque estén subsidiados (que nunca lo han estado todos y ahora menos), sino porque la gente los compra porque los necesita, sacrificando otras cosas. Los bachaqueros –que ya son un modo de vida– lo saben y explotan el papel de arbitraje que han logrado consolidar ante la debilidad institucional.

15 Comentarios en PAC: ¿qué tan buena idea es?

  1. Si
    efectivamente,algunas acciones de politica estan “prenadas de buenas intenciones” pero existen leyes economicas que deben reconocer, ademas de las distorsiones existentes. La coyintura agarra demasiado protagonismo y la inmediatez no es lo mismo q soluciones pensadas para el corto plazo. Por lo demas, la nocion de clase media para quien va dirigida el PAC tiene extremos de capacidad adquisitiva…la mayoria clase media baja. Y muy de acuerdo se esta contraviniendo en aspectos fundamentales, se esta yendo contra el valor del Bs y se esta vulnerando el principio maximo de acceso a los bienes segun la necesidad y mas bien se esta reafirmando el de satisfaccion de necesidad segun capacidad adquisitiva. ¿Por cuanto tiempo pensara el gob mantener el PAC a esos precios?

  2. Efectivamente. Coincido en que con el PAC se segmenta el consumo. Solo las personas de altísimo poder adquisitivo tienen
    acceso a estos productos, porque los asalariados, que podríamos a fuerza de duplicar nuestra capacidad de trabajo, a duras penas podemos tener ingresos que no superan los 100 mil bolivares, y que no estamos en la franja “priorizada” no tenemos acceso a los claps,..entonces con los PAC se está favoreciendo fundamentalmente a los bachaqueros porque ahora pueden legalmente comprar todo lo que no podemos comprar los asalariados y se beneficia a la minoría de alto poder adquisitivo.

  3. Me pregunto si es legal que se haga el calculo para el precio de los productos de primera necesidad al dolar paralelo, como es evidente que lo esta permitiendo el “Estado”, no es legal entonces que el salario de los trabajadores se nos cancele a dolar paralelo, porque los asalariados tenemos que ver como nos roban nuestro sueldo frente a un feudalismo que pareciera institucionalizarse. Muchas contradicciones que no solo desalientan, sino que también desorientan. Aumentar solo nominalmente los salarios es manipular el intelecto de la clase obrera.

  4. JP:
    Yo agregaría, con todas las críticas que se puedan hacer, que desdice a los clap como política estatal de distribución de alimentos

  5. Totalmente de acuerdo con lo expresado en este artículo. ¿Legalización del bachaquerismo y del dólar paraco?. No favorece a quienes hacemos colas. Yo agrego con plena responsabilidad y porque me consta ya que lo escuché directamente de boca del propio personaje, que no es casualidad que la “ideota” se la llevara a NMM un conocido militar en alto cargo regional, muy conocido por su inclinación derechista (que disimula muy mal) y pro sector privado

  6. Y agrego que es un pésimo prejuicio asumir que quienes no vivimos en barrios “populares” somos ricos y, además, escuálidos, y que podemos comprar a cualquier precio. La verdad verdadera es que en los sectore populares, los llamados barrios, hay familias con mucho mayores ingresos que bastantes que vivimos en “urbanizaciones”, pongo de ejemplo a lxs profesionales estilistas del cabello quienes, dicho por ellxs, están ganando más de Bs. 600 mil mensuales; los mototaxistas, plomeros, carpinteros, y hasta quienes limpian casas por día, quienes duplican ya el monto del ingreso mínimo legal; todxs indexan sus ingresos; y en cambio existen muchxs que sólo viven de una jubilación o de un salario fijo. La verdad es que a los precios de ese PAC, es preferible, por ahora, comprarle a lxs bachaquerxs de Petare (Nota: es una mera observación,nunca les compro, prefiero buscar alternativas si no tengo el producto, y eso hacemos lxs que vamos a hacer las colas en las redes privadas); claro que hasta que estxs arrasen con la existencia en ese PAC y revendan todavía a precio mayor

  7. Excelente artículo, sirve para abrír los ojos de unos cuantos que si están asimilando esta política pública como la solución a “nuestros problemas”. Considero, al igual que el autor, que esta medida terminará profundizando la crisis existente, desigualdad social (solo compraran los que pueden hacerlo), quiebre al productor nacional o adecuación de los precios de estos a los precios internacionales, lo que disparará aun mas la terrible inflación actual y para mas colmo, el mensaje que nos deja abiertamente, al institucionalizar el quebrantamiento de la Ley, que ya vivimos a diario, incluso dentro de las mismas instituciones públicas.

  8. Lo que delata la “nueva” modalidad “PAC” es que Venezuela sigue pagando un altísimo costo por los precios de transferencia, en este caso el doble, cosa que revela la falta de control por parte del Estado (quizá por ignorancia o flojera mental) respecto de estos temas, si se busca desincentivar la importación y fortalecer nuestros mecanismos de producción local, esta no es la vía. Además, seguimos comprando a grandes transnacionales lo más caro, aún cuando ellos no muestran ni un ápice de solidaridad por las circunstancias que padecemos los venezolanos hoy día.

  9. A este excelente análisis le falta el elemento “corrupción” que bien podría explicar el tipo de cambio implícito reflejado en los precios a los cuales se transan. Según testimonios de empresarios chinos de la localidad donde habito, quienes importan de Brasil, estos productos pudieran venderse muy por debajo del precio actual, lo que sucede es que deben agregarle al costo las comisiones que deben pagar en las sucesivas alcabalas de Militares, policias (estadales, municipales, nacionales). De hecho, he comprobado con amigos y familiares, que los precios de los productos PAC se incrementan en la medida en que se alejan de las fronteras de origen, por ejemplo: un kilo de azúcar puede costar en el Estado Bolívar Bs. 1.500 o Bs. 1.800; mientras en Caracas, el mismo producto, de la misma marca, cuesta Bs. 4.000. Esto no es más que el reflejo de la profunda crísis moral que, como en cualquier guerra, mina las conciencias de los débiles; en este sentido, hace falta de parte de los líderes, sembrar los valores más sublimes con su ejemplo como baluartes de una moral inquebrantable. En vez de esto, lo que se percibe es un liderazgo débil, sordo, ciego y mudo ante la corrupción manifiesta en todos los ámbitos.

  10. Completamente de acuerdo con la opinión emitida en este artículo. Me pregunto ¿seria posible que el Eco.Luis Salas Rodriguez o el Eco. José G. Piña hablaran con el Presidente de la República o con algún ministro del ramo para hacerles entender el error y daño a nuestra economía?

  11. Al leer el articulo, noté dos cosas: una, algo de recentimiento del autor(no sabría decirlo, salvo que alguien le dijo que no servia pa ministro chavista) y dos, que como ecomonista debería proponer ideas alternas pa mejorar la vaina. Luego, al leer las respetables opiniones de los lectores, algunos coinciden con él (dice verdades terribles, es cierto, coño pero no dice cómo mejorar…!) y por su puesto, siempre con el sempiterno argumento de que lo que hace el ejecutivo (el rrrrregimen castro-chavista- madurista) no funciona; nadie propone nada; ¿y entonces, hasta cuándo van a seguir con el adequismo de criticar las vainas y no decir cómo arreglarlas?. Como decía Virgilio Lovera alguna vez: !Por Favor…¡

  12. Tremendo artículo Luis, no tiene desperdicio en todos sus argumentos. Yo añadiría lo siguiente: ya de por sí el dólar SIMADI fue un disparate, contimás el salvaje dólar DICOM. Fíjate: estudios como los de Paqualina Curcio demuestran que el 70% de la inflación en Venezuela desde 2013 es especulativa y tiene como factor causal el dólar TODAY. Pero resulta que el dólar TODAY ha estado estable a lo largo de todo el año 2016. Por lo tanto, no puede ser el dólar TODAY el factor causal que explique la inflación observada en este año. Es interesante que justamente a partir del mes de marzo y en apenas tres meses, hasta finales de mayo, los precios SE TRIPLICARON, como puede constatarse en ejemplos como el CERELAC de Nestlé, o el saco de harina de trigo panadero o más representativo aún el índice CESTA PETARE medido por Hinterlaces. No es casualidad que en esos mismos tres meses el dólar DICOM justamente se triplicó, pasando de 200 Bs./US$ a 600 Bs./US$ aproximadamente. No hay que tener más de dos dedos de frente para concluir que el dólar DICOM es el factor causal de la inflación de componente especulativo observada en lo que va de 2016. Ahora bien, si el gobierno está utilizando el dólar DICOM, y peor aún según lo que se desprende de tu análisis, el dólar TODAY, la única conclusión plausible es que el gobierno NO TIENE DIVISAS, ni siquiera a un precio relativamente holgado como pueden ser 30 o 40 US$/Barril. Por lo tanto, los petrodólares de todos los venezolanos no alcanzan por culpa del DESFALCO A LA NACIÓN (el cual por lógica tendría que estar continuando), debido al FRAUDE IMPORTADOR principalmente, pero también a la asignación irresponsable de la DEUDA PÚBLICA EN DIVISAS vía SITME y otros mecanismos nefastos que fueron utilizados en el pasado reciente y que a falta de información oficial al respecto y por los resultados observados de esa política, cabe suponer que beneficiaron principalmente a la BANCA y a otros especuladores financieros, y no a las empresas productivas. Por otro lado, no se entiende cómo el dólar DIPRO brilla por su ausencia y no es utilizado para importaciones esenciales de alimentos y medicamentos como estaba previsto. Pero el BCV asegura en su página web que la inmensa mayoría de las divisas del Estado están siendo asignadas al sector privado y público a dólar DIPRO, es decir, a 10 Bs./US$; mientras que tan solo menos del 10% de todas las divisas están siendo asignadas a dólar DICOM de ya casi 700 Bs./US$. No logro atinar cuál puede ser la explicación plausible de esas cifras absolutamente ajenas a lo que se observa en la realidad. Si la mayoría de las divisas están siendo liquidadas a 10 Bs./US$ para importaciones de alimentos y medicamentos, entre otros bienes esenciales, ¿ENTONCES POR QUÉ COÑO ESOS PRECIOS DE INFARTO DEL PAC? Hay algo que no cuadra en todo esto y además no huele bien. En cuanto a las propuestas que pide EL TUCA (quien debería identificarse por el nombre y apellido que le dieron sus padres, es decir, dar la cara como todos nosotros y responsabilizarse por sus opiniones públicas), las hay, no una, sino cientos y todas HACIA LA IZQUIERDA (están en miles de artículos de opinión publicados por el pueblo venezolano sobre todo en los medios electrónicos). El peo es que algunos en el alto gobierno evidentemente han decidido aplicarnos la SOLUCIÓN NEOLIBERAL SALVAJE de la que tanto nos previno el Comandante Chávez. En fin, que cada quien asuma SU RESPONSABILIDAD ANTE LA HISTORIA.

  13. los bachacos se desaparecen con un veneno efectivo y cuando secan la mata, asi que el veneno para el bachaqueo en venezuela seria la produccion e incremento de inventarios y secarles la matica sancionandolos como debe ser y n con la mamadera de gallo de normativas que implemento maduro hace algun tiempo con unas sanciones a las que nadie le presto atencion ya que despues de quince dias de haberlas promulgado pues quedo en letra muerta ya que los bachaqueros se multiplicaron al ver que en las narices de los funcionarios del orden publico y en cualquier acera venden de todo sin control y bajo la mirada complaciente de todo el mundo. así que bajo mi criterio si la produccion se intensificara y hablaran menos paja y mostraran menos propagandas de embuste todo cambiaria este quien este en el gobierno.

  14. Casi me duermo leyendo este articulo, gracias por escribir obviedades de la economia basica, me curaste el insomnio. Me imagino q por eso saliste huyendo del puesto de ministro, por la evidente falta de conociemientos avanzados en economia q se aplique y para dar soluciones.

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