David Paravisini: Chávez, las comunas y el poder que puede

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Según el ingeniero mecánico egresado de la Universidad Central de Venezuela, y actualmente profesor del Centro de Estudios en Ciencias de la Energía en la Universidad Bolivariana de Venezuela,  David Paravisini, el gran reto del chavismo y de la nueva generación chavista, es construir un nuevo modelo económico, con el protagonismo de la sociedad, las comunas, los consejos comunales y el poder popular organizado, “ese es, realmente el reto que nos dejó el presidente Chávez. Un reto para nada fácil y el cual no se decreta de la noche a la mañana”.

Para Paravisini los problemas de la Venezuela rentística son anteriores a la propia llegada del petróleo: “la Venezuela rentística había dado avisos de agotamiento desde antes de la época petrolera. El la Venezuela prepetrolera había una incipiente producción agrícola, sin embargo, las grandes empresas transnacionales en aquella época prepetrolera, y sobre todo las de comercio, las denominadas Casas Comerciales Extranjeras, entre ellas Blohm-Mcklemburg, Minlos-Breuer, Schön-Wilson, etc., que se establecieron en Ciudad Bolívar, La Guaira, Puerto Cabello y Maracaibo, ya para esa época utilizaban su sistema de pago de precios miserables por las materias primas y productos que se elaboraban en el país para llevarlos a mercados internacionales (europeos y estadounidenses) a unos precios que les permitía tener grandes ingresos. Luego pasan a hacer lo mismo con el petróleo, solo que con dos empresas: la Shell y la Standard Oil. Ese modelo es el que permanece, en líneas generales, invariable”.

“Las luchas que se dieron con algunos personajes, como Isaías Medina Angarita, no cambió la esencia de una Venezuela rentista. Fueron estas luchas por mejorar la participación en el negocio petrolero, pero no planteaban de fondo el tema de la independencia, ni de la libertad, ni de la efectiva hegemonía de Venezuela o soberanía del país sobre sus recursos naturales”.

“Esto solo cambia cuando llega el presidente Chávez al poder, quien se replantea no solamente el tema petrolero o el tema del precio justo del petróleo. Se replantea el tema de cómo puede ser Venezuela distinta de lo que venía siendo, ya que era vergonzoso ver una Venezuela con toda esa riqueza petrolera y con un 80 % de pobreza y pobreza crítica, mono-productora, totalmente dependiente, con una economía totalmente deformada, exportadora y un país en manos del sector importador”.

“Es el presidente Chávez quien aborda por primera vez en la historia de Venezuela, las condiciones de sometimiento y exclusión de la población, y redefine el concepto de la economía sobre ese 20% de la población económicamente ocupada, y la otra totalmente excluida del Estado, la cual no tenía acceso a la salud, educación, vivienda, agua, electricidad. Y no solo se lo replantea, sino que se propone  cambiar esa Venezuela”.

“En consecuencia, surge la pregunta: ¿cómo se construye una economía que supere ese modelo de capitalismo dependiente y el modelo rentista petrolero?”.

“El punto fundamental, es que cuando se pregunta el ¿cómo hacerlo?, por lo general nos vienen las recetas convencionales: es decir, atraer inversiones, reducir el déficit fiscal, etc. Pero el punto central que hay que plantearse es: ¿con quién vamos a acordar? Se puede llegar a elaborar una lista con cualquier cantidad de fórmulas, pero si no se define quién es el sujeto del cambio o el sujeto de la acción no se puede ubicar, no estás haciendo nada”.

“No puede entenderse el tema de la economía en una relación de desigualdad entre los factores que tienen que integrar ese modelo de desarrollo, por lo tanto, ¿quién debe ser el actor? Debe ser el pueblo y las fuerzas políticas progresistas, que el mismo gobierno define así en su plan estratégico, en su plan político de transformación del país, de ahí que, el recurso monetario no es el elemento fundamental, sino el elemento de la dirección política de ese sector que está decidiendo sobre qué debe hacerse, quién debe manejarlo. Y así, los recursos del Estado deben alinearse en esa función y no con los esquemas de propiedad que vienen de la burguesía o del capitalismo, puesto que ese es un modo de producción, relaciones de producción que pertenecen al modelo capitalista y no son el nuevo modelo que hay que construir”.

A juicio de Paravisini, ese nuevo modelo tiene que definir dos factores: “las nuevas fuerzas productivas y las nuevas relaciones de producción”.

“Chávez lo decía con toda claridad, nuevas fuerzas productivas, nuevas relaciones de producción, ¿quiénes son las fuerzas productivas? Allí actúa el capital, los trabajadores, la tecnología, la tierra y la propiedad; y las relaciones de producción, ¿cómo se hace esa relación entre gerencias, trabajadores y el consumo, los trabajadores, las plantas de producción y el Estado?, esas son las nuevas relaciones de poder que van a definir ese nuevo modelo”, asegura.

“Las nuevas relaciones de producción deben establecer las empresas de propiedad comunal, directas o indirectas, lo fundamental, es que sean las propietarias de los medios de producción, esa es la clave, lo que hace la diferencia si se aumenta la producción, pero si las plantas o empresas siguen en manos o del Estado o de los capitalistas, no se va a cambiar nada. Se han hecho unas reformas, unas mejoras pero eso no es un nuevo modelo de producción, por lo tanto, no se ha generado o gestado un nuevo modelo de producción, es el viejo modelo, el mismo modelo capitalista con unas medidas reformistas para que la explotación no sea mayor, eso es apoyarse en el mismo motor que ya fracasó”.

Hacia un nuevo modelo económico

Según Paravisini, la dieta del venezolano refleja su carácter rentista y refleja modos de producción y relaciones de producción del viejo modelo importador comercial: “el 70 y 80% de las cosas que consumimos, nuestra dieta diaria, son culturalmente e históricamente de productos manufacturados industriales y agroindustriales, por ejemplo, el arroz, la pasta, el azúcar,  todo eso es industrial, de una industria que, además, para poder operar debe importar casi todo, desde la tecnología hasta los insumos, de ahí que, cuando hablamos de cambiar hacia un nuevo modelo, debemos cambiar nuestras formas de consumo, pues en general, todo lo que consumimos es importado. El modelo rentista está agotado, no solo para el socialismo, también para el capitalismo, incluso está demostrado científicamente que ya no ofrece ni una sola posibilidad de crecimiento y desarrollo ni siquiera al modelo capitalista, eso lo demostró Asdrúbal Baptista, quien explicó que ese modelo rentístico fracasó”, indicó.

“Ahora, el nuevo modelo hay que crearlo, pero entonces ¿cómo es? Eso no se decreta de la noche a la mañana, allí debe dirigirse la discusión dentro del propio chavismo? De todos modos, lo primero, es con la inclusión, ese es el nodo, y a partir de allí plantearse la transformación. No hay otra manera y, por ello, la decisión y el valor del presidente Nicolás Maduro en mantener y garantizar los programas sociales a pesar de que nuestros propios economistas, Rodrigo Cabezas, Alí Rodríguez Araque, etc., argumentan que eso no puede ser, porque eso no da y porque ahora los precios del petróleo bajaron y ya no hay recursos para mantener eso”.

“El gran reto del chavismo y de la nueva generación chavista, es construir un nuevo modelo económico, con el protagonismo de la sociedad, las comunas, los consejos comunales y el poder popular organizado, ese es realmente el reto que nos dejó el presidente Chávez”, apuntó.

Golpe de Timón

Otro elemento que el profesor Paravisini considera debe estar vinculado hacia ese nuevo modelo económico que hay que construir, es el institucional.

“No hay manera de cambiar este país, apoyándose en la institucionalidad que nos dejó la burguesía junto a la oligarquía venezolana durante los últimos 500 años. Esta institucionalidad, con todo lo que se ha transformado en estos años, después de que llegó el presidente Chávez al poder, queda desnuda en su hipocresía e incompetencia para atender los problemas del país y su gente. A toda esa institucionalidad Chávez le pasó por encima, comenzó a crear las misiones para salir adelante, porque con esas instituciones no iba a poder realizar los cambios, en el mejor de los casos iba a tratar de ayudar, entonces, Chávez comenzó a crear una institucionalidad que fuera sustituyendo a esa institucionalidad que únicamente atendía al 20% de la población. Sin embargo, el presidente Chávez no tuvo el tiempo suficiente y su ausencia le ha dado respiro a esa institucionalidad caduca, incompetente y eunuca que no permite transformar y que se ha convertido en enemiga del proceso de transformación”.

“Por eso Chávez, con desespero diría yo, lanza como una jornada el Plan de la Patria, y está en manos de las comunas la construcción de una nueva institucionalidad como muy bien se describe en la introducción de ese plan, para aceleradamente ir hacia ese proceso, inclusive hay declaraciones del propio Chávez en las que destaca que ‘ya es el momento de entregarle a las comunas, al Poder Popular organizado a las estructuras del Poder Popular organizado la dirección del país’ y crea inclusive, una Ley de Transferencia de Competencias. Ahora, ¿qué hace la institucionalidad? Le da la espalda a eso”.

“Las instituciones, pese a todo el gigantesco esfuerzo del presidente Nicolás Maduro, le están dando hoy todavía la espalda a lo que puede ser ese modelo de transición y construcción de un nuevo modelo de sociedad que Chávez definió con toda claridad en ese Golpe de Timón. Y debemos recordar que Chávez le dijo al partido, al Psuv, que si continuaban con esta tendencia, el propio pueblo se los iba a cobrar y los sacarían del poder. Que si no se iba a la transferencia hacia el Poder Popular organizado, hacia las comunas, el pueblo los sacaría del Gobierno. Eso está documentado, con base en esa advertencia. Hoy hay una gran batalla, puesto que el presidente armó un Poder Popular, lo construyó con su discurso, con su ejemplo, con la convocatoria permanente armó un ejército para construir un nuevo Estado y la dirección política del país. Pero creo que buena parte de la dirección política no ha tenido el coraje, el valor y la convicción para utilizar esa fuerza para la transformación, ese es el dilema que se está viviendo en estos momentos”.

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