Retiro del billete de 100 bolívares: pros y contras

emergencia

Por: Luis Enrique Gavazut Bianco

El presidente Nicolás Maduro sorprendió al país con el decreto que saca de circulación, en un lapso de 72 horas, los billetes de 100 bolívares.

Esta medida ha sido tomada, según explicó a la nación en su programa dominical “En Contacto con Maduro”, debido a la gigantesca cantidad de billetes de dicha denominación que se encuentran atesorados fuera de las fronteras del país, principalmente en Colombia, pero incluso hasta en Ucrania, que al parecer asciende a alrededor de 300.000 millones de bolívares, según estimaciones del Ejecutivo Nacional, lo que equivale prácticamente a la mitad de todos los billetes de 100 bolívares que se encuentran en circulación, de acuerdo a las estadísticas del Banco Central de Venezuela (6.111 millones de billetes, es decir, en total alrededor de 600.000 millones de bolívares en billetes de 100).

Semejante cantidad de dinero en efectivo fuera del país ya no tiene justificación en el mero contrabando de extracción, sino que cumple dos funciones clave en la escalada de la guerra económica de la cual somos víctimas todos los venezolanos y venezolanas.

Por una parte, aumenta la oferta de bolívares en Cúcuta, con lo cual se deprecia el tipo de cambio de frontera (bolívar Cúcuta), es decir, se fortalece el peso colombiano y se debilita el bolívar; y de allí se agarra Dólar Today para la escalada del tipo de cambio paralelo en Venezuela que hemos observado en las últimas semanas.

Y por otra parte, se genera un caos en las necesidades cotidianas de dinero en efectivo para todas las transacciones de la economía nacional y precisamente en un mes tan dramático como diciembre, donde tradicionalmente ocurre un boom de consumo. Se induce de esta manera, como ya lo alertara Elías Jaua, un corralito financiero de facto con fines de agudización de la guerra económica contra el país. Hipótesis esta última que se ve corroborada por la confluencia recientemente de atentados al funcionamiento de la plataforma bancaria digital en Venezuela, que impidió disponer de dinero a través de los puntos de venta de gran parte de la banca nacional.

Claro está que el efecto de un corralito financiero inducido es contradictorio con la estrategia inflacionista de los conspiradores que están detrás de la guerra económica, dado que al frenarse el consumo la inflación disminuye o al menos aminora su ritmo de crecimiento. Pero está visto que este efecto mitigador poco les importa, dado que también cuentan con el Dólar Today como marcador de referencia que utilizan las grandes corporaciones monopolistas de producción e importación en Venezuela para fijar a voluntad los precios del mercado por anticipación del costo de reposición de inventarios, lo que a pesar de ser delito tipificado y una gran mentira, dado que las importaciones a dólar paralelo no llegan al 10% del total de importaciones del país –según lo ha admitido recientemente incluso el propio economista de la derecha Asdrúbal Oliveros, presidente de Ecoanalítica–, es ya una práctica generalizada. Es por eso que el Dólar Today tuvo que escalar tan alto y tan rápidamente, para que a pesar del corralito financiero inducido, aun así la inflación siga su escalada indetenible.

Se quiere ocasionar con ello un paro comercial inducido en pleno diciembre, donde los comerciantes ante la incertidumbre de hasta dónde va a depreciarse la moneda, opten por cerrar la santamaría, irse de vacaciones, esperar hasta enero o febrero, y dejar al pueblo consumidor sin mercancías en pleno mes de diciembre.

Y, adicionalmente, incorporar un nuevo elemento de insufrible incomodidad para el pueblo, como es la imposibilidad de disponer de medios de pago en dinero efectivo para las compras cotidianas, sobre todo en la economía informal y en los bachaqueros, aumentando con ello los niveles de desabastecimiento inducido, alargando aún más las colas interminables en supermercados, abastos y bodegas que disponen de puntos de venta, y obligando a la población a pagar comisiones exorbitantes de hasta 25% en avances de efectivo que ahora pululan por todas partes.

Ante semejante panorama es claro que la medida adoptada por el presiente Maduro es acertada y asesta un duro golpe a las mafias del contrabando de extracción y a los conspiradores de la guerra económica.

En particular, cabe esperar una disminución en lo inmediato del contrabando de extracción, debido a la falta intempestiva de bolívares en efectivo, así como una apreciación del bolívar en las casas de bolsa de Cúcuta que se quedarán sin bolívares en efectivo, lo cual necesariamente tiene que aumentar la demanda de bolívares (por la disminución abrupta de la oferta disponible).

Por lo tanto, cabe esperar un efecto inmediato de revalorización del bolívar Cúcuta lo cual debería incidir en la cotización a la baja del Dólar Today. Esto por supuesto suponiendo que los conspiradores de la guerra económica sigan sus propias reglas y fórmulas de cálculo que han utilizado hasta ahora para establecer el tipo de cambio del mercado paralelo, y simplemente no las descarten de plano y utilicen otros métodos, como por ejemplo el Dólar Instagram, que se basa en un acto de fe hacia quienes lo publican, porque no hay ninguna manera objetiva de calcularlo.

Ahora bien, la medida adoptada puede traer consecuencias no previstas que, al cabo, podrían terminar anulando los efectos que de ella se espera e incluso agravando más la situación.

En lo inmediato, es previsible que asistamos esta semana que está iniciando a una caotización de las transacciones económicas cotidianas, debido a la confusión que ya existe entre muchas personas acerca de si la medida adoptada también rige para el resto de los billetes en circulación; es decir, para los de 50, 20, 10, 5 y 2 bolívares.

Debe señalarse al respecto que el decreto es exclusivamente para el billete de 100 bolívares. Por lo tanto, las colas en cajeros automáticos y agencias bancarias serán gigantescas a partir del martes 13 de diciembre (espero que sea mera casualidad que coincida con la temida fecha cabalística), con toda la población del país volcada desesperadamente a buscar dinero en efectivo en billetes de igual o menor denominación que 50 bolívares, porque los billetes de 100 que tengan en su poder ya nos les sirven.

Y aunque el plazo es de 72 horas, es decir, hasta el miércoles 14, obviamente ya nadie, ningún comerciante, empresa, negocio ni persona natural está aceptando billetes de 100, porque tendrán que ir a cambiarlos en colas gigantescas en los bancos públicos (únicamente, pues los privados están excluidos del canje según el decreto emitido por el Presidente) y además después de las 72 horas tendrán que ir a cambiarlos en colas aún más gigantescas y solo por 10 días más en la sede del Banco Central de Venezuela, lo que obviamente, por mera teoría de colas, hará que muchas personas pierdan su dinero que tienen en este momento en billetes de 100 bolívares; porque, digamos unos seis millones de personas (una por cada hogar del país) no pueden ser atendidas en 10 días por unas pocas taquillas en un único lugar del territorio nacional. Quienes tengan billetes de 100 bolívares en Amazonas, Táchira, Bolívar, y en cualquier parte del territorio nacional, tendrán que viajar físicamente a Caracas con todos sus billetes y hacer una cola descomunal en el BCV para cambiar sus bolívares y si se les vence el lapso de 10 días, pues perderán su dinero (y obviamente habrá miles de personas que simplemente no podrán viajar a Caracas, porque el transporte disponible no se dará abasto y porque no pueden dejar sus trabajos o compromisos ya pautados, tomando en cuenta las apretadas agendas familiares de la época decembrina).

Está claro que la situación será angustiosa para muchísimas personas. En particular, piénsese por ejemplo que la Sudeban hace pocos días ordenó a los bancos pagar las pensiones y aguinaldos a nuestros tres millones de adultos mayores pensionados y jubilados, precisamente en billetes de 100 bolívares. Y además, producto de la restricción que ha tenido la banca en cuanto al límite diario de suministro de efectivo en cajeros automáticos y taquillas y con más intensidad a raíz de los sucesos de sabotaje del consorcio Credicard contra los puntos de venta, muchísimas personas han estado haciendo retiros diarios de efectivo en buena medida con billetes de 100 bolívares, precaviéndose de una eventual escasez de efectivo y de medios de pago electrónicos durante las festividades navideñas. Así que cabe esperar que sean muchas las personas que legítimamente dentro del territorio nacional tienen actualmente en su poder una buena cantidad de billetes de 100 bolívares.

Si el cálculo del Ejecutivo Nacional para establecer la cifra de 300.000 millones de bolívares en billetes de 100 que presuntamente se encuentran fuera de nuestras fronteras se basó en un comportamiento estadístico atípico de la circulación de esos billetes, es posible entonces que dicho cálculo esté sobreestimado y que el comportamiento atípico obedezca en buena medida a lo señalado en el párrafo anterior.

Por otro lado, las personas que no tengan dinero en efectivo en este momento no podrán ni siquiera tomar un autobús, ni pagar un estacionamiento, mucho menos comprar alimentos en dinero efectivo (y una cantidad inmensa de personas compran sus alimentos en dinero efectivo), y eso les dificultará trasladarse a buscar efectivo en su banco respectivo. Esto caotizará la situación de esas personas, sobre todo los primeros días posteriores a la medida.

Pero más allá incluso de estos efectos inmediatos, cuya peor consecuencia sería que muchas personas pierdan de manera absolutamente injusta importantes sumas de dinero en un momento donde los aguinaldos y demás remuneraciones ya han sido canceladas y el poder adquisitivo patrimonial disminuye día tras día, lo que puede comprometer incluso sus posibilidades de subsistencia, lo realmente grave podría venir después.

Resulta que la frontera con Colombia sigue abierta, y así como el dinero en billetes de 100 bolívares afluyó hacia Cúcuta, lo mismo ocurrirá con el billete de 500 bolívares, lo cual agilizará las operaciones de contrabando de extracción, porque ahora harán falta cinco veces menos cantidad de billetes para adquirir la misma cantidad de productos en Venezuela y contrabandearlos hacia Colombia y otros países circunvecinos, incluyendo las islas del Caribe más cercanas. La medida tomada por el Presidente precipitará la búsqueda de billetes de 500 bolívares por parte de las mafias fronterizas, porque ahora se quedarán sin sus billetes de 100 bolívares. Esto lejos de frenar, acelerará la dinámica del contrabando de extracción.

Y en cuanto a las pérdidas económicas que sufrirán las mafias, las mismas tampoco serán muy significativas para ellas porque los bolívares fueron comprados a un precio irrisorio debido a la brutal desvalorización de nuestra moneda del lado colombiano; es decir, por culpa del depreciado bolívar Cúcuta, nuestros billetes de 100 fueron comprados por dos lochas en pesos colombianos. Así que tampoco perderán mucho que se diga, sobre todo porque tienen literalmente varios años consecutivos obteniendo ganancias especulativas fabulosas en Colombia al vender nuestros productos a precios internacionales en los anaqueles de ese país, por lo que la pérdida que les representará esta medida podría ser proporcionalmente menor en comparación con las ganancias obtenidas hasta ahora. En otras palabras, esto solo podría representar un pequeño traspiés en el camino largo de su  enriquecimiento ilícito.

Pero además, al parecer las investigaciones indican que gran parte de los billetes de 100 bolívares son utilizados por las mafias colombianas para aprovechar el papel moneda e imprimir sobre él dólares falsificados. Si esto es cierto, entonces a esas mafias no les interesa el billete de 100 bolívares por su valor nominal, ni siquiera para utilizarlo para el contrabando de extracción, sino simple y llanamente para aprovecharlo como papel moneda para falsificar dólares; por lo cual la medida adoptada por el presidente Maduro no les va a afectar en lo más mínimo en sus intereses económicos.

Por otra parte, la medida no se acompañó de un cierre estricto de la frontera, al menos mientras pase la etapa de transición, lo que garantizaría que la inmensa mayoría de las personas que acudirán a la banca pública y al BCV durante las próximas dos semanas a canjear billetes de 100 bolívares, lo hagan de manera legítima, y que no sean las mafias contrabandistas. Sin embargo, y a pesar de que el Presidente giró la orden al ministro de la Defensa para que no pasen ni por tierra, ni por agua ni por aire, la frontera sigue abierta y así como es consabida la práctica del soborno a los funcionarios de la Guardia Nacional para pasar incluso gandolas enteras de contrabando hacia Colombia, nada impide que la misma práctica aplique en sentido contrario para pasar los billetes de 100 bolívares en grandes cantidades de vuelta al territorio nacional. Y tampoco nada impide que los funcionarios de la banca pública en las agencias de frontera o de cualquier otro lugar del territorio nacional, incluso del mismísimo BCV, sean sobornados (o amenazados de muerte) junto con los guardias o funcionarios policiales encargados de vigilar las operaciones de canje para detectar a los contrabandistas y legitimadores de capitales.

En relación con este último punto cabe señalar que se exigirá declarar el origen de los fondos únicamente a partir de canjes de 500.000 bolívares o más. Incluso se piensa subir ese límite a 2 millones de bolívares. Pero las mafias contrabandistas se especializan en el bachaqueo, es decir, en fraccionar grandes cantidades en varias más pequeñas. Por lo tanto, es previsible la afluencia no de una sola persona a canjear 300 millones de bolívares, por ejemplo, sino de 150 personas a canjear 2 millones cada una. Las mafias contrabandistas se manejan literalmente con ejércitos de personas que mantienen en sus nóminas clandestinas y también tienen el poder económico y coercitivo para reclutar todos los bachaqueros que necesiten frente a esta situación de emergencia para ellos.

En fin, comoquiera que sea, considero en lo personal que esa medida, aunque bien intencionada para golpear a las mafias contrabandistas y a los conspiradores de la guerra económica, más que un duro golpe podría en realidad no ser más que una ligera cachetada, como lamentablemente han sido en el pasado otros “duros” golpes como el afamado “dakaso”, que terminaron siendo ligeras briznas de paja en el huracán de la guerra económica.

Es por ello que seguiré insistiendo en la necesidad imperiosa de adoptar un programa integral de medidas, tanto en lo estructural (léase al respecto mi artículo “El Gran Engaño de la Importación a Dólar Today y Qué Hacer”) como en lo coyuntural (léase este otro artículo: “A un año del 6D”). Medidas todas para combatir la guerra económica y ganarla sin sacrificar la vía al socialismo, ni abrazar soluciones neoliberales salvajes.

11 Comentarios en Retiro del billete de 100 bolívares: pros y contras

  1. MUY DE ACUERDO CON TODO EL ESCRITO, DE HECHO HOY ESTUVIMOS DEBATIENDO AL RESPECTO Y CREEMOS QUE ES OTRO PAÑO DE AGUA TIBIA, SI POR LO MENOS YA ESTUVIERA A APRTIR DE MAÑANA EN CIRCULACION EL BILLETE DE 500 Y LAS MONEDAS TAMBIEN AYUDARIA UN POCO. CREO QUE 18 AÑOS DE REVOLUCION ENFRENTAMOS AL MONSTRUO MAYOR QUE EEUU Y NO SE QUE NOS PASA CON LOS HP DE COLOMBIA.

  2. Me imagino que ésta no será la única medida que tome el Ejecutivo, creo que deberíamos tener un poco de confianza y no anticipar resultados. Leyendo su articulo recordé la canción “ud lo que quiere es que me com a el tigre, que me coma el tigre…”

  3. La verdad es q lo poco que pude investigar la última vez que estube en Cúcuta, es que como la moneda de Venezuela está tan devaluada lo que están haciendo las mafias Colombianas es reciclar los billetes de Bs. 100 y volverlos papel Hijgiénico y lo están mandando de contrabando pa Venezuela pa que se limpien el Culo.

  4. Camarada Luis Enrique: sobre el mismo tema le acabo de comentar a Juan Carlos Valdéz en su artículo acá en “15yultimo” lo siguiente, que también vale para tí:

    Bueno, camarada Juan Carlos: ya el Ejecutivo Nacional reconoció que sólo la banca pública no se daría abasto, y autorizó a la banca privada para el canje; pero al contrario de tu amigo de la Sudeban, opino con el poquito de experiencia de 43 años en el sector financiero y bancario público y privado, incluido el BCV, y mi formación y experiencia de análisis de sistemas y reingenieria de procesos, que aun así es posible que no se puedan procesar todas las operaciones, teniendo en cuenta que actores económicos personas naturales con efectivo somos más de 15 millones, y suponiendo que uno de cada dos le pueda dar su parte a un familiar; estamos hablando de 7 y medio millones de operaciones en tres días, en el entendido de que nadie va a llevar plata de otro, por el riesgo y por los controles que deben existir, incluso con captahuella, para impedir el uso de “mulas”por parte de los delincuentes. Estamos hablando de 2,5 millones de transacciones por día, sólo de canje de efectivo, sin contar las otras operaciones bancarias, que en Diciembre aumentan, como es sabido. Entonces, 2,5 millones por día, entre 3.500 agencias bancarias operativas (todas, con las privadas) nos dan un poco más de 800 operaciones promedio por agencia, y contando como máximo con un promedio de dos cajer@s dedicad@s sólo al canje, tendríamos ajustadamente una operación por minuto. Por ello, he sugerido un prerregistro en una aplicación informática de tod@s l@s personas que deban canjear efectivo, con todos su datos y la suma a canjear; y se le den citas, tipo las citas del SAIME para los pasaportes, para la agencia bancaria que ell@s soliciten, y así, SIN PROLONGAR EL LAPSO DE TRES DÍAS PARA LA DESMONETIZACIÓN, lo cual favorecería a los delincuentes; se les podría reservar un lapso mayor para la operación prerregistrada, en el entendido de que ya sus billetes NO tendrán curso legal ni poder liberatorio y nadie los aceptará. Cabe agregar que los 10 días ante el BCV son casi simbólicos porque el BCV sólo tiene una oficina en Caracas y otra en Maracaibo.

    Agrego que ya también el Presidente Maduro anunció el cierre total de la forntera, como planteas; pero yo agrego que ese cierre debería ser permanente. En cuanto al “uso” de nuestros billetes para falsificar billetes de US$, eso es una conseja, una leyenda urbana, un “hoax”; porque si logras lavar totalmente el billete, cosa difícil, no puedes eliminar la marca de agua, el registro fluorescente, la contramarca óptica y la cinta plástica interna con ventanilla microimpresa, todas características observables para cualquiera sin ser expert@. Te hablo con el poquito de conocimiento de mis 15 años en el BCV y haber estudiado a fondo el tema de los billetes por la reingeniería del proceso de administración del efectivo que diseñé en el BCV en 1994. Además, en ese proceso artesanal, tendrías adicionalmente que cortar por los cuatro lados cada billete, porque el US$ es más pequeño. Por esas razones, el lavado de billetes para falsificar US$ lo hacen con el propio billete de US$ 1 (uno); al que sólo le lavan las puntas y reimprimen US% 50 (para evadir el control del FBI sobre lo billetes de US$ 100); jugando a que todos los billetes estadounidenses son del mismo color y tamaño, y casi nadie sabe que prócer va en cada billete (comprobado con entrevistas aleatorias masivas).

    • Estas muy herrado chico tus estadisticas son pesimas en una hora se atienden 6 personas en un banco de pronto 10 a 8 hora serian 80 pongamos 100 por ventanillas q sean 10 ventanilas por banco q no creo serian 1000 personas en 8 horasba esto restales el horario de almuerso y descanso y te daras cuenta q los q sufriran seran los venezolanos es decir maduro por hacer un bien hizo trizas la navidad en venezuela pobres gente q pesar

    • Según entendí en la exposición realizada hoy 13 de dic. por los presidentes del BCV y de Sudeban que en la prórroga de 10 días no solo va a ser el BCV sino que el resto de la banca tanto pública como privada lo único que solamente será para canje y no para depósito.

  5. Para los dos comentaristas previos: Al tal Álvaro; quien parece tan inepto que ni sabe leer, ni escribir ni contar; resulta que se contradice él mismo, ya que si según él son mil (1.000) operaciones por oficina, y son 3.508 las existentes, entonces en un dos días se atenderían todas las operaciones. En cuanto a los tiempos, entienda que son operaciones sólo con efectivo, por lo que 10 minutos por operación es excesivo.

    A Milagros le digo que lea el comunicado oficial del día 15-12-16: el canje a partir del 16-12-16 será sólo en el BCV y por sólo cinco (5) días.

    Esta es la nota de prensa del MINCI de fecha 11-12-16:

    Palacio de Miraflores, Caracas. A través del decreto de Estado de Excepción y Emergencia Económica, el presidente la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ordenó sacar de circulación los billetes 100 bolívares en las próximas 72 horas.

    El Mandatario venezolano explicó que habrá un lapso de tres días para canjear billetes de Bs. 100 en la banca pública y luego diez días para que el Banco Central de Venezuela (B.C.V) continúe en sus taquillas el respectivo canje.

    En ese sentido comunicó que se ha hecho una investigación excautiva desde hace dos años que arrojó como resultado “un fenómeno que se desarrolla desde Colombia, con la extracción de bolívares a través de Cúcuta, Cartagena y Maicao, donde hay un centro permanente de ataque a la moneda venezolana”, específicamente del billete de 100 bolívares con el objeto de desestabilizar la economía de Venezuela.

    También resaltó que se encontraron grandes almacenes de billetes de 100 bolívares, en distintas zonas de Colombia y se calculan más de 300 mil millones de bolívares en poder de las mafias internacionales dirigidas desde Colombia.

    Asimismo ordenó al ministro del Poder Popular para la Defensa, Vladimir Padrino López y al ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia, Néstor Reverol, cerrar inmediatamente el ingreso por vía aérea, marítima y terrestre de los billetes sustraídos, para que no regresen a la circulación de la economía venezolana.

    El Presidente aprovechó la oportunidad para pedir el máximo apoyo del pueblo en este proceso e hizo un llamado al BCV y a la Banca Pública para hacer un trabajo en conjunto y explicar el mecanismo que se llevará a cabo para lograr sacar de circulación con éxito el billete de 100 bolívares.

    Finalmente designó a Leoncio Enrique Guerra Molina como nuevo Superintendente de las Instituciones del Sector Bancario a través de Gaceta Oficial extraordinaria con rango y valor inmediato.

    Por Roxana Vásquez

  6. Exigirle al BCV y al GOBIERNO VENEZOLANO NO PERMITIR que el BOLIVAR VENEZOLANO se COTIZE como MONEDA EXTRANJERA tanto en COLOMBIA, como en la FRONTERA de VENEZUELA con COLOMBIA y con BRASIL . Y disculpen la INMODESTIA y el EGOCENTRISMO
    ESTA MEDIDA ES PARA ANTIER!!!!!!!!!

  7. Luis Enrique Gavazut, gracias por tu artículo de comedia. De verdad que tu análisis no tiene ni pies ni cabezas. Deberías ser ministro de economía, tienes el perfil idóneo para seguir destruyendo a Venezuela!

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