El Último Round / La insanidad mental 2.0 y el no reconocimiento del otro

Muertes

Por: Jessica Dos Santos Jardim

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas cuando la revolución se venga abajo, que machacarán mis manos y mi boca, que me arrancarán los ojos y el badajo.

Silvio Rodríguez

Durante estos días de convulsión política son muchas las cosas que se dicen por las redes sociales. El pasado 19 de abril, desde tempranas horas de la mañana, se hablaba de un joven asesinado en San Bernardino. Algunos alegaban que Carlos José Moreno participaba en la concentración opositora, su familia dijo que él iba a jugar fútbol, alguien asomó que le estaban robando su moto, otros contrapuntearon que no, que el disparo se lo propinaron unos motorizados. Él tenía 19 años, 18, 17, 17 a punto de cumplir 18, nadie sabe, todas las “informaciones” estaban cruzadas.

Al rato, se empezó a rumorear sobre la muerte de una señora en La Candelaria. A Almelina Carrillo al parecer le habían arrojado un matero por la cabeza, luego se habló de un frasco de mayonesa y finalmente de una botella de agua congelada. Todos especulaban sobre su filiación política, los motivos (como si se necesitaran tales) para estar transitando precisamente por ese lugar, justamente a esa hora. La mujer no se encontraba marchando y tampoco estaba muerta. Fue recluida en terapia intensiva en una clínica cercana, entonces, la noticia, adquirió menos fuerza. A los cuatro días falleció y a casi nadie le sonaba su nombre.

De todas formas, al llegar esa misma noche, ya ninguno de los dos importaba, porque resulta que algunos manifestantes de oposición se habían arrojado al Guaire. Al principio se dijo que buscaban huir de los gases lacrimógenos. Después, algunos esgrimían que un par de jóvenes habían sido empujados al río porque los creyeron “infiltrados” y otros salieron, después, a su rescate. Por estas horas, ya abundaban memes y etiquetas (#AlGuaireLoQueEsDelGuaire) que resultaban mucho más asquerosas que el hecho en sí.

¿En quién creer? ¿Cómo podemos evitar ser víctimas de las mentiras que otros maquillan de verdades (con o sin intención)? Un día, durante las denominadas “guarimbas” del año 2014, yo estaba cenando en un lugar llamado el “Coyuco” ubicado en La Candelaria. De repente, mi teléfono y el de mi acompañante empezaron a reventar pues, según nuestros familiares y amigos, había una plomamentazón justo en esa plaza. Yo, cual histérica, me dispuse a pagar y pedir todo para llevar. Mi acompañante se paró con la mayor parsimonia, se asomó a la puerta, caminó hasta la esquina, volvió, apagó su teléfono, y se dispuso a comerse el resto de la comida que mis nervios ya no querían. “Menos mal que la periodista eres tú”, susurró. Golpe bajo. A los días, yo empecé a ignorar el alarmismo de todos los sectores, y, en medio de mi incredulidad, casi nos degüella una guaya rumbo a una pauta.

Pero, además, hoy en día surgen otras preguntas: ¿en qué instante dejó de importarnos la muerte y empezamos a fijarnos únicamente en la tendencia política del fallecido?, ¿cuál fue el momento preciso donde empezó a resultar más importante el objeto utilizado para asesinar que el hecho en sí?, ¿cuándo se tornó gracioso comparar al otro con la podredumbre (Guaire)?, ¿dónde quedó aquello de ser mejores que nuestros adversarios?, ¿nos volvimos, sin darnos cuenta, en espectadores y hasta copartícipes de la violencia naturalizada?

Un amigo suele decir que mi único problema es que “me escandalizo con todo”. Una tarde, revisando uno de mis textos, alegó “tú no puedes escribir como si todo te indignara”. Pero, ¿qué hace una cuando la indignación es genuina? Recuerdo que una vez, días después de haber empezado a trabajar como periodista, quien para entonces era mi jefe me preguntó:

—Jessica, ¿por qué metiste esta nota de China?

Yo, aterrada, le dije:

—Bueno, porque hubo un sismo y una treintena de muertos.

Él me miró entre sonriente y compasivo:

—¿Tú sabes cuál es la población de China, chamita?

—¡Ajá! Como 1.300 millones de habitantes, ¿no?

—¡Exacto! Esto no es noticia.

En ese instante supe exactamente lo que no quería hacer con mi accionar periodístico. Con el tiempo, lo he reafirmado con mucha más fuerza. Y la verdad, poco o nada tiene que ver esto con la mentada “ética periodística”. Pero sí se vincula mucho a lo que hemos escogido como ideal político de y ante la vida. Justamente, durante las movilizaciones de ese día caímos en otro error garrafal: el no reconocimiento del otro.

Ese día la oposición logró una movilización muy grande, aunque algunos medios del Estado y voceros del gobierno hayan dicho o insinuado que eran “cuatro pelagatos”, y aunque cien, doscientos, trescientos, cuatrocientos, una evidente minoría, insistiera en generar, una vez más, el caos. Mientras tanto, el chavismo, realizó otra movilización, gigante, feliz (aun en medio de los problemas existentes), pero despreciada por los que insisten en creer que el chavismo es puro malandraje, enchufados, empleados públicos obligados (que los hay, claro que los hay, aunque esos generalmente se piran en la primera estación de metro que se atraviese), todo, todo menos gente.

Yo, en cambio, no creo que el grueso de la gente que compone ambos sectores tenga mucho que ver con las acusaciones que le hace el otro. No considero que ambos sectores estén siempre 100% de acuerdo con las declaraciones y/o accionares de sus “líderes” políticos. No siento que a toda la oposición le parezca de pinga la violencia y la destrucción de los espacios públicos, privados, etc. Así como tampoco creo que a los chavistas les encante la corrupción, el hampa, y que todo esté carísimo.

Sin embargo, ambos sectores se minimizan, se niegan, pero no consiguen anularse, porque la oposición existe y el chavismo también. Y seguirá siendo así durante décadas (e independientemente de quien esté en el poder) a menos que una masacre acabe con unos y otros. Pero, ¿realmente es eso lo que queremos?

Esto no es, ni será jamás, un llamado a pensar igual, ni a la odiosa “tolerancia” ni a la ilusa “reconciliación”. En principio, porque yo no comulgo con la idea de que Chávez dividió al pueblo, porque, para mí, hace rato que el poder económico y social lo había hecho. Esto sencillamente es una invitación al reconocimiento del otro, porque la negación nos aleja de la realidad, de la vida. Por esa misma razón el fascismo se ha recrudecido durante estos días. Y yo sé, lo sé muy bien, que más de uno, incluyendo los que estudiaron conmigo, los que me cargaron de chiquita, los que alguna vez dijeron amarme, andan esperando que a esto se lo lleve el diablo, para buscarme y presentarme el infierno. Aun así, les sigo extendiendo esta humilde invitación, así sea para que nos reconozcamos entre las llamas ardientes.

19 Comentarios en El Último Round / La insanidad mental 2.0 y el no reconocimiento del otro

  1. “para analizar?

    Interesante articulo en eso estamos todo con la tolerancia la solidaridad el
    asunto es que en los lideres de oposicion no hay la correspondencia debida porque ellos no pueden ofrecer publicamente ningun programa de gobierno sencillamente porque espantaria,,, por ahora segun noticias van 20 fallecidos en forma diferentes incluido asesinato, todos relacionados con los actos terroristas,, ahora hay nuevamente actores materiales e intelectuales
    con nombre y apellidos,, creo que llego la hora definitiva de proceder conforme a la justicia y el estado de derecho para terminar de una vez por
    todas con esta situacion de violencia desatada amparada en la impunidad,
    tienen nombre y apellidos, no puede ser que cinco seudo lideres politico tengan a toda una poblacion en agitacion desmedida constante, y que no pase nada con respecto ala ley……

    • Desde tu comentario hasta hoy: van 7 fallecidos más. La violencia debe detenerse y el estado de zozobra en el que transitamos todos también. Saludos.

  2. Esto: “Así como tampoco creo que a los chavistas les encante la corrupción, el hampa, y que todo esté carísimo.” Suena cómo si lo hiceramos sólo “lxs Chavistas”. No me cuadra. De resto, está muy bueno el llamado a lo humano y a no caer en la naturalización de la violencia. Aunque en tiempos de guerra, eso se ha mostrado ser difícil.

    • No. Pero es de lo que siempre acusan al chavismo. A eso me refería. Es difícil, si. Pero se supone que “El Hombre Nuevo” debe tener “disposición a hacer siempre lo más difícil” Saludos!

  3. “Y yo sé, lo sé muy bien, que más de uno, incluyendo los que estudiaron conmigo, los que me cargaron de chiquita, los que alguna vez dijeron amarme, andan esperando que a esto se lo lleve el diablo, para buscarme y presentarme el infierno”

    Ya estás en el infierno y el diablo no se va a llevar a Venezuela, él se instaló allí desde hace muchos años. Qué ridículo defender lo indefendible, pero capaz y tienes tu cargo oficial y con 2 arepas te tapan la boca

    • No encuentro donde está la defensa ni de qué. Pero ahí ves: Minimizamos, negamos, intentamos anular. Creen que todo se trata de un cargo y dos arepas. Con eso “argumentan” el estado de negación con el único fin de permanecer en el, la zona de confort. Gracias por la lectura. Saludos.

    • Efectivamente, esto es una confrontación espiritual, la lucha del mal contra el bien. Venezuela es un país bendito con un destino hermoso que luego se evidenciará, cuando tenga que ser. Por ello todo esto que esta sucediendo, que raya en lo grotesco y en lo absurdo. Por qué no puedes defender tu posición sin que te cataloguen de chavista asalariado, etc? Empeñados en desconocer al otro se le trata de descalificar, menospreciar, odiar, simplemente por pensar diferente. Como si con eso, fuéramos a desaparecer. Ese es el gran problema en sí, el desprecio por el que piensa diferente a ti, o sea, la falta de tolerancia. Los chavistas somos y estamos y somos muchos, muchos más de lo que quisieran los opositores. Y también somos seres humanos que gozamos, reímos, sufrimos y padecemos, somos personas que amamos, trabajamos, estudiamos, somos creadores, padres y madres de familia, igual que cualquier venezolano. Y como tales, tenemos derecho a ser reconocidos y respetados.

  4. Como siempre muy acertada y con un texto fácil de digerir. Creo que esa debe ser la actitud de todos los que tratamos de construir un mundo mejor. Sólo aquellos que son incapaces de reconocer al otro serán quienes realicen comentarios en contra de lo que escribiste. Siempre tratan de ridiculizar a los que como nosotrxs intentamos hacer las cosas de la mejor manera en lo cotidiano. Espero seguir leyéndote.

    • Incapaces de reconocer al otro y de leer el país que somos, que tenemos. Gracias por las palabras. Espero lo mismo. Saludos.

  5. En la mañana subiendo a Caracas de Guarenas se lo leí a mi hermana y a mi hijo, me encanta leerte a otros. Acertado todo lo escrito, recuerdo que cuando pasó lo de las personas que murieron en la panadería de El Valle mucha gente decían que está bien hecho y a algunos los refute porque no se puede alegrar nadie de la desgracia de los otros aún cuando se sepa que están actuando mal.
    Como nos tiene acostumbrados @jessidossantos otro imperdible.

    • Que comentario tan bonito, Isabel! Me imagine la escena y sonreí. ¿Qué edad tiene tu hijo? Yo también se lo refute a más de uno. Un abrazo.

  6. Otro artículo mas que impulsa la polarización sembrada por Chavez, como si en esta v… todos somos o rojos o azules, amigo o enemigo, ni rojo, ni azul, ni amigo ni enemigo, exijo mi reconocimiento como lo que soy, Venezolano criticó, si no les da la gana de reconocer a los nini por no tener un lider que nos represente, llegará el momento tarde o temprano que nos impongamos a ambos como le ocurrió en nuestro pasado reciente a AD y Copei.

    • Chávez no dividió a nadie, simplemente el que estaba oculto porque siempre fue invisibilidado por factores del poder, salieron a la luz a reclamar su derecho de ser venezolanos por muy pobres que fueran. Esto no lo aceptan esos factores que decían “los pobres son pobres porque son flojos y borrachos”. Desconociendolos de esta manera, no se ocupaban de ellos y se apoltronaron en su comodidad. Resulta que los pobres son los que siempre les han trabajado a los ricos. Qué ironía y qué empeño en no reconocer al que tienes en la acera de enfrente. Chávez los reivindicó, los visibilizó y les dio las herramientas para que salieran al mundo, herramientas del saber, del poder, del crecer como seres humanos para que no fueran más pisoteados o ignorados. Ustedes, los NI NI tienen todo el derecho de existir y pensar, nadie les niega su derecho. Por qué no lo ejercen? Qué esperan? Anímense! Pero eso sí, no atropellen a nadie.

    • Difiero en el origen de la polarización. Pero le doy la razón en la invisibilización del sector ni-ni. Incluso en mi artículo. Saludos!

  7. Estos periodistas chavistas son muy astutos para irse por la tangente y en ningún momento hacer una mínima crítica hacia la actuación personal de quienes han sido dirigentes chavistas o del gobierno. “Aguila no caza mosca”, “La dieta de maduro…”, “Operacion tun-tun”, “Al Güiri….”, son frases canallezcas que siembran el odio subliminal en las personas, pero los intelectuales chavistas nunca reconocerán que estas y muchas frases chavistas han profundizado el odio.

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