Congelación de precios

Precios-Congelados

Por: Luis Enrique Gavazut

El 1° de mayo de 2017, en la extraordinaria movilización del pueblo trabajador en apoyo de la Revolución bolivariana que se concentró en la avenida Bolívar de Caracas, el presidente Nicolás Maduro anunció su decisión, en Consejo de Ministros, de convocar el poder constituyente originario del pueblo de conformidad con el artículo 347 de la Constitución de la República, a través de la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente; una iniciativa audaz, sorpresiva para muchos y de hondas repercusiones para la vida de la nación en la difícil coyuntura actual y de cara al futuro.

Es, sin lugar a dudas, la máxima expresión de la vocación de paz, diálogo y conciliación nacional que pueda demostrar el jefe del Estado. Mientras otros convocan al terrorismo, la guerra económica y la destrucción del futuro, el gobierno bolivariano convoca una vez más a la Nación toda a tomar el destino de la patria en sus propias manos soberanas. Que sea el pueblo todo el que decida su destino. Mejor imposible.

Sin embargo, el tema de este artículo no es la Asamblea Nacional Constituyente y sus repercusiones, sino la solicitud coreada a voces por el pueblo multitudinario presente en esa concentración extraordinaria, que le pidió contundentemente al presidente Maduro decretar ahí mismo la congelación de precios, como medida para combatir la especulación que está desatada en el país.

Es natural que el pueblo pida o exija una medida como esa, pues es harto conocido que ante el más mínimo aumento de sueldos y salarios, automáticamente –incluso antes de decretarse el aumento– la burguesía desencadena una oleada especulativa en todos los precios de la economía, que rápidamente por la vía inflacionaria termina convirtiendo en “sal y agua” el aumento salarial.

Visiblemente abrumado por el pedido popular, el presidente Maduro sabiamente le preguntó al pueblo si estaba dispuesto a asumir en sus propias manos la responsabilidad de supervisar los precios a lo largo y ancho de la geografía nacional, y ante la respuesta contundente de la gente allí presente, acto seguido dijo: “Aprobado”. Yo inmediatamente entendí que el presidente al decir eso no estaba aprobando o decretando la congelación de precios.

No obstante, diversos medios de comunicación, incluso tan avezados como el diario Últimas Noticias, rápidamente publicaron la información de que el presidente Maduro había decretado o aprobado la congelación de precios; para instantes después, desdecirse y aclarar que el Ejecutivo lo que hará será evaluar la posibilidad de adoptar esa medida. Y en efecto, después del acto de masas, el presidente Maduro despejó la duda dejando claro que la congelación de precios no ha sido decretada en el país. No hay todavía congelación de precios.

Ahora bien, ¿es conveniente la congelación de precios en este momento? En lo personal opino que no es así, y paso a exponer mis argumentos.

En primer lugar, el Estado venezolano no goza de la fortaleza institucional necesaria para instrumentar una medida como esa y que realmente esté en capacidad de hacerla cumplir, de hacerla respetar, por parte de todos los empresarios y comerciantes del país.

Para nadie es un secreto que el control de precios, que es precisamente una medida de congelación de precios, pero únicamente para un conjunto reducido de bienes y servicios de primera necesidad para la población, no ha podido hacerse respetar y cumplir, debido a que muchos empresarios y comerciantes, sobre todo los que tienen el control monopolista de la importación, producción y distribución de esos bienes y/o de algunos de sus insumos o materias primas principales, están en rebeldía frente al Estado, plegados como todos sabemos a la guerra económica para derrocar al gobierno bolivariano.

La debilidad institucional del Estado es tan evidente que incluso recientemente el Plan Especial de Panaderías que se comenzó a aplicar en 750 panaderías ubicadas todas en tan solo una ciudad del país, la ciudad capital, no ha dado los resultados que del mismo se esperaba. Como consecuencia, el pan sigue ausente y el pueblo caraqueño sigue haciendo largas colas para comprarlo y muchas veces debe pagarlo a precios especulativos, tanto en las propias panaderías, como en los bachaqueros informales.

Pero no solamente se trata de una cuestión de operatividad institucional, es decir, de la cantidad y calidad de fiscales, de la formación y capacitación de los mismos, de la cooperación articulada de los organismos de seguridad del Estado, de la información estadística oportuna y veraz, de las capacidades técnicas de inspección y supervisión, de la coordinación eficaz con las instituciones encargadas de la persecución penal, entre otros muchos detalles técnico-profesionales y logísticos (“el Diablo está en los detalles”, dicen los alemanes).

Sino que invariablemente, cuando comienza a ejecutarse un plan de este tipo, los comerciantes, en este caso los dueños de panaderías, explican que no son ellos los que no quieren hacer y vender el pan regulado al pueblo, sino que sus distribuidores no les están suministrando la harina, ni en la cantidad suficiente ni con la debida regularidad. Además explican que, siendo negocios pequeños –una panadería en promedio no pasa de 10 empleados– los costos laborales y lo que tienen que pagar “por debajo de cuerda” a los distribuidores para que les vendan algo de harina, son una carga económica excesiva para las finanzas del negocio, y ellos no pueden producir y vender a pérdida, es decir, por debajo del costo. Y que al final esas son las razones por las cuales el pan –cuando lo hay– sale caro producirlo y ellos no tienen más remedio que venderlo por encima del precio regulado o –para no violar la ley– destinar la harina para hacer otro tipo de productos panaderos cuyos precios no están regulados, como es el caso de los dulces, cachitos, tortas, etc.

Incluso, pudiera suponerse que alguna panadería de alto poder adquisitivo, como esas que se ven en los sectores más acomodados de la sociedad, surtidas a plenitud y repletas de todo tipo de productos panaderos –algo que resulta hasta obsceno, dada la actual situación para la generalidad del país– pudieran tener esa cantidad de harina disponible porque o bien se la pagan por debajo de cuerda a precios carísimos a los distribuidores o directamente al importador primario (léase la empresa transnacional Cargill), o bien la importan directamente ellos con sus propios dólares, lo que en este último caso evidentemente implicaría que nadie va a disponer de sus dólares a un tipo de cambio inferior al dólar paralelo, por elemental lógica de negocios. ¿Quién que tenga dólares en este momento los vendería a cambio de bolívares por menos de lo que marca el dólar paralelo? A menos que el Estado le ofrezca ventajas, prebendas o “incentivos” adicionales, nadie haría eso con sus dólares propios. Simplemente los mantendrían en su poder y no haría ningún negocio con ellos, porque nadie dentro de la lógica de una economía de mercado, de acumulación privada de renta, se desprende voluntariamente de su propia riqueza patrimonial, a menos que tenga expectativas de mayores ganancias.

Todo esto parece realmente algo diabólico, por lo complejo y por las múltiples aristas que tiene. O sea que ni siquiera se trata de una cuestión de debilidad institucional por parte del Estado, sino que este, incluso enviando tanques de guerra para obligar a los panaderos a cumplir con la regulación de precios, se encuentra con que muchas veces el panadero no es un enemigo armado hasta los dientes y atrincherado en contra del país. En tal situación, el tanque de guerra no sirve de nada, y lo único que le queda es, muchas veces avergonzado y con sensación de ridículo, darse media vuelta y regresar al cuartel con el rabo entre las piernas, porque fue a una batalla y cuando llegó se encontró con que no hay ningún enemigo a quien dispararle.

Por otro lado, toda medida de política económica del Estado requiere, para tener éxito, de un mínimo de aceptación general por parte de los agentes económicos involucrados, una suerte de consenso en torno a su conveniencia; por la sencilla razón de que ningún Estado –no solo el venezolano– puede obligar a toda la población a conducirse de una manera a la que esta se opone pertinazmente, a menos que sea bajo un régimen dictatorial, y ni siquiera la dictadura más feroz imaginable puede, por ejemplo, contra una población autodeclarada en permanente “huelga de brazos caídos”. Por ejemplo, es sabido que ningún Estado puede sobrevivir mucho tiempo ante una conducta generalizada de compras nerviosas. Ninguna economía aguanta eso. Por cierto en Venezuela –por culpa del bachaqueo– tenemos ya cuatro años soportando y resistiendo un fenómeno de ese tipo, algo que por sí solo, en mi criterio, constituye un auténtico milagro económico (o de resistencia económica).

Por ejemplo, en la película Impacto profundo, Morgan Freeman, que hace las veces de presidente de Estados Unidos, decreta la congelación de precios en la escena donde informa a la nación toda de la situación de inminente desastre natural que se avecina. Previendo el estado de conmoción que esa alerta nacional desataría, el gobierno opta por decretar la congelación de precios. En este ejemplo, aunque muchos agentes económicos quieran subir sus precios, y de hecho lo hagan, incluso esos especuladores oportunistas están conscientes en su fuero interno de que se trata de una medida excepcional que tiene una justificación y, por lo tanto, es “justa”. A esto me refiero cuando hablo de que las medidas de política económica deben gozar de cierto “consenso” que propenda a su aceptación voluntaria por parte de la población toda.

Es por ello que el llamado a diálogo, a mesas económicas, a negociación con los empresarios, etc., es no solamente un llamado sabio, sino además inevitablemente necesario, indispensable, ineludible. A menos, claro está, que se declare la estatización de todos los medios de producción de la economía, lo que supone la constitución de una economía de planificación central para la que Venezuela claramente no está preparada o, incluso aunque lo estuviese, sería geopolíticamente imposible en este momento porque ello supondría un bloqueo comercial y financiero tipo Cuba y, peor aún, dada la vigencia de la Orden Ejecutiva de Obama, una invasión militar directa por parte de Estados Unidos o de la OTAN. Esto último lo señalo en respuesta al “infantilismo de izquierda” que muchas veces pierde de vista en sus análisis la película completa de la coyuntura geoeconómica, geopolítica y geoestratégica.

Así que la congelación de precios es inviable porque solamente agravaría todavía más la actual guerra económica. Los minoristas honrados dejarían de recibir incluso el escaso e irregular suministro de insumos y materias primas que hasta ahora siguen recibiendo. Los minoristas deshonestos, se reirían y una vez más se envalentonarían contra la medida de regulación, violándola e incumpliéndola descaradamente frente a la debilidad institucional para hacerla cumplir. Los monopolistas que controlan la economía nacional dejarían de importar, ensamblar y producir lo poco que todavía “producen”, declarándose en huelga de brazos caídos, cerrando plantas de producción y echando a la calle a una mayor cantidad de trabajadores. Los empresarios que tienen dólares propios y los usan realmente para sus negocios en el país, dejarían de hacerlo al ver que no pueden cobrar precios en bolívares que al menos igualen o equivalgan al tipo de cambio paralelo.

Y por si todo lo anterior fuera poco, se podría desatar incluso una guerra civil, porque el pueblo arrecho arremetería contra los comerciantes minoristas creyendo que allí está la causa de sus males, pero resulta que la causa de todo esto es una guerra económica compleja y espantosa, a la que todos los venezolanos y venezolanas venimos resistiendo estoicamente desde hace cuatro años ya.

25 Comentarios en Congelación de precios

  1. Luis Enrique Galazut, primeramente deberiás leer el Articulo 114 de nustra Carta Magna y como que no sabes las funciones de SUNAGRO y SUNDEE, dos dependencias del MINPPAL. SUNAGRO es el unico autorizado para permitir la IMPORTACIÓN de Rubros Alimenticios, es decir tiene un control de TODO ALIMENTO IMPORTADO (Precio FOB, Flete, Seguro, pago de manejo de Puerto del Rubro y Aranceles Adanuales; quedan registrados en la guia de salida de puertos venezolanoa; Y precisamente una copia u original queda archivada en SUNAGRO).
    Amigo Luis, si no fuera por la ineficiencia y muy seguro la CORRUPCIÓN, si podriamos controlar los Precios ESPECULATIVOS de Todos los Comerciantes LADRONES.
    Para que sepas, en EEUU existe una Ley Antimonopolio y Corrupción, que el que le demustren la Fechoria de la Especulación, la paga bien cara ¿Si allá lo hacen y en otros paises CAPITALISTAS, por qué Tu opinas que aqui NO lo podemos hacer, o mas bien recomiendas que NO lo hagamos?????

    • Es una cuestión de pisar tierra Eslim. La corrupción es una realidad, como también lo es nuestro particular subdesarrollo. Las leyes venezolanas son todas una maravilla… en el papel. No se trata solamente de que las instituciones cumplan la ley y hagan cumplir la ley, sino de que la ciudadanía toda esté dipuesta a cumplir la ley. Una sociedad donde sus miembros están en rebeldía frente a las leyes, es inviable. El Estado no tiene la fuerza política necesaria para imponer el cumplimiento de las leyes, si las personas optan por la rebelión. Podría hacerlo si tuviese músculo financiero propio en este momento, así como la poosibilidad de meter a la cárcel a los empresarios sin que ello se traduzca en un completo desabastecimiento, paralización del aparato industrial y sanciones económicas para el país impuestas por Estados Unidos y sus lacayos en América Latina, o incluso la invasión militar directa. Venezuela no es Estados Unidos, ni en fortaleza institucional, ni en músculo financiero, ni el poderío militar. Duele e indigna saber lo débiles, vulnerables y dependientes que somos como Estado y como nación. La Sundee puede hacer todos los operativos que quiera, pero si el comerciante cierra el negocio, es peor en este momento. Yo estoy convencido de que la solución a esta dependencia de la burguesía es que el Estado y el Poder Popular tengamos el control conjunto de los medios de producción, pero eso es un proceso a largo plazo y el problema lo tenemos ahorita mismo encima. ¿Te acuerdas de las panaderías comunales? ¿Te acuerdas que fueron cientos de ellas las que impulsó y montó el Presidente Chávez? ¿Dónde están pues? El problema es complejo. La construcción de lo nuevo lo es todavía más.

    • Eso es; severamente cierto para ellos los comerciantes. Es tan así, que ademas de tener muchos fiscales de control de precios ( que tantos nos hacen falta aquí y no por esfuerzo humano y preparación académica ) allá en los E.E. U.U. y en otro lugar de la Unión Europea, los comercios pequeños son los menos que crecen a diferencia de las grandes empresas. mucha diferencia aquí en Venezuela, el sr. pedro monta un puesto de empanadas y en 6 meses ese sr. ya esta montado en un HOMMER. Por Que?? producto de sus precios ajustados las veces cuando el le pega su ganas; En el Norte no es así y en Europa mucho menos. Tengo un amigo que tiene una Lucheria en Alemania desde hace tres años, las mismas sillas ,el mostrador, el piso, las paredes, vendiendo lo mismo; ha eso si trabajando como un burro y pagando impuesto como un condenado y los reales dice el que casi le alcanza para disfrutar el y su esposa e hija.

      • Eso es correcto José, fíjate que un amigo mio que hace poco cerró por cierto una panadería ubicada en un sector popular y se fue para Portugal a probar mejor suerte porque aquí los “pranes de la cola” le querían obligar a venderles todo el pan a ellos y el consejo comunal y la comunidad organizada del sector no pudo hacer nada al respecto, y fue ante su negativa, objeto de amenazas y robos hasta el punto de hacerle temer por su vida, me cuenta que allá la cosa no es nada fácil. Aparte del altísimo costo de la vida, del que casi nadie habla pues queda enmascarado por los “índices de inflación” que a la final no lo miden realmente, me dice mi amigo que está trabajando en una panadería, pero que solo es por temporadas que giran en torno a las épocas de afluencia turística y además tiene que trabajar hasta 13 horas diarias en un turno que comienza desde las 3:30 de la mañana. Además me explica que allá los grandes empresarios ya establecidos son los que controlan todo y que por cierto son grandes negocios donde los alcaldes y otros funcionarios de gobierno son sus dueños o accionistas o grandes benefactores. El dice que aquí en Venezuela cualquiera llega y monta un negocio y le va bien, pero que allá solo a los grandes les va bien y no hay cabida para más nadie, por lo que la miríada de pequeños y medianos negocios tienen que trabajar hasta la extenuación, explotar a sus trabajadores y aún así vivir siempre al borde de la quiebra. Y por cierto hace poco leí que ya están hablando en el mundo acerca del “milagro económico” de Portugal. Si los pequeños y medianos empresarios, es decir, la pequeña burguesía, se diera cuenta en Venezuela de que ellos también están del lado del trabajo y no del lado del capital, quizás podríamos lograr esos consensos tan necesarios para superar esta guerra económica y hacer de nuestro país una tierra de prosperidad y justicia para todos.

  2. EN MI OPINION ESTA MUY BIEN ARGUMENTADO SU ARTICULO COMPAÑERO, AHORA MI PREGUNTA ES: SERA ENTONCES PROMESA INCUMPLIDA POR PARTE DEL PRESIDENTE MADURO LA CONGELACION DE PRECIOS O LE DARA LARGA HASTA QUE EL PUEBLO SE ARRECHE ANTE LA ARREMETIDA ESPECULATIVA Y ESTO A LA VES PROVOQUE UNA SEGUNDA VERSION DEL CARACAZO???
    CREO QUE ANTE ESTA REALIDAD EXPUESTA POR USTED CREO Y PIENSO QUE LA CLASE TRABAJADORA SE LE DEBE DE EMPODERAR DE UN INSTRUMENTO POLITICO-JURIDICO PARA QUE DE MANERA EFICAZ Y EFICIENTE SE ABOQUE JUNTO A LA SUNDEE A DARLE UN PARAO A LS ASESINO DEL SALARIO DEL PUEBLO, CON HUMILDAD LA OPINION DE UN VENEZOLANO REVOLUCIONARIO Y PROFUNDAMENTE CHAVISTA, HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!!

    • Seguro Luis, pero hay que tener bien claro cuál es el problema y quién es el responsable. Lo primero que hay que tener claro es que a quien hay que meterle la lupa es a los monopolios industriales e importadores, tanto transnacionales como de gran capital nacional. No a los comerciantes minoristas aguas abajo que son el último eslabón de la cadena y además muchas veces es cierto que no les llegan los insumos y cuando les llegan se los cobran por debajo de cuerda a precios muy caros. Lo segundo a lo que hay que meterle la lupa es a los grandes y medianos distribuidores, es decir, los que tienen almacenes y flotas de camiones, porque ellos inciden determinantemente en el precio de los productos, son ellos los que le facturan por debajo de cuerda a los comerciantes minoristas. Y aquí hay que ser severos e imparciales, porque muchos comerciantes aseguran que entre esos distribuidores también están las empresas del Estado, tales como mataderos industriales del sector público, entre otros. Pero además hay que tener en cuenta que el Estado no tiene dólares en este momento y que en la medida en que el país dependa de la burguesía para que sea ésta la que aporte sus propios dólares y así mantener un cierto y precario nivel de abastecimiento en el país, en esa misma medida estamos jodidos, porque la burguesía nos tiene de rodillas. Por otra parte, si un monopolio se siente amenazado por la supervisión de los crímenes que están cometiendo, con cerrar sus puertas tiene e irse del país, por ejemplo. En estos casos, el Estado junto al pueblo puede tomar las fábricas, pero hay muchos procesos industriales protegidos internacionalmente por patentes , sobre todo en cuanto a la transferencia tecnológica y el suministro de piezas, partes, respuestos, insumos y materias primas importadas que solamente pueden serlo de las casas matrices. La dominación económica mundial se monta sobre detalles operativos como esos. Yo estoy de acuerdo contigo, lo único que digo es que puede ser peor el remedio que la enfermedad en estos momentos tan delicados para el país. Un abrazo.

  3. Dice un viejo adagio que para ganar una guerra primero es necesario entenderla, algunos estudiosos de ciencias y artes gerenciales afirman que para resolver un problema, primero es necesario reconocer la existencia y la naturaleza del problema.
    En efecto, toda esta coyuntura económica por la que atraviesa el país y la sociedad toda es producto de una brutal y despiadada guerra económica, desatada contra el proceso revolucionario por parte de la llamada derecha (yo prefiero llamarlos, los de arriba) para retomar el poder político y en consecuencia el poder económico para imponer su modelo neoliberal. Hasta ahí vamos bien, hemos reconocido que existe una guerra económica; ahora, ¿ como se materializa el ataque económico en contra de las masas?, induciendo una escalada inflacionaria producto de artificios especulativos que tienen su origen en la manipulación sesgada de la paridad cambiaria en el mercado paralelo, los enemigos de la patria descubrieron que a través de un mecanismo mediático que dio cierta credibilidad y hasta legitimidad a este mercado de divisas, encontraron la estrategia perfecta para disminuir el poder adquisitivo del venezolano y crear desabastecimiento y escasez, esto estableciendo a través de dicha paridad la referencia para fijar precios de bienes y servicios, algunos de forma directa y otros de manera indirecta reajustando las estructuras de los costos en los que se tienen que incurrir, los cuales fueron afectados por dicha paridad. Esto hace que cualquier medida económica que se adopte en pro de nuestro pueblo como puede ser los aumentos salariales, se tornen vulnerables ante la manipulación de dicha paridad, bien sea por efecto mediático o por efecto de mercado, esto para conceder el beneficio de la duda a quienes creen en el dios mercado. Suponiendo que así fuere, ¿son las operaciones cambiarias en Cúcuta (un pueblo de menos de 600.000 habitantes) lo suficientemente representativas como para determinar el tipo de cambio oficial para un país de casi 30 millones de habitantes, cuya dinámica comercial es proporcionalmente muchísimo mayor?. La lógica pareciera indicar que no tiene ningún tipo de asidero, sin embargo ¿qué le da legitimidad a esa paridad? que entre el Banco Central de Venezuela y el Banco de la República de Colombia existe un acuerdo de libre convertibilidad de Bs y Pesos para tranzar en monedas propias, esto aunado a la Resolución Nro. 8 de Banco de la República de Colombia que les permite a las casas de bolsa en la frontera fijar la tasa cambiaria en base a la dinámica de las operaciones cambiarias. Este acuerdo es el origen del mecanismo de guerra en contra de nuestro pueblo, ya que estamos a merced de la paridad que se establezca en Cúcuta, sea cual sea la forma como se determine y como bien lo señala Gavazut, acá en el país quien posea o genere divisas, de requerir cambiarlas lo va a hacer aplicando la tasa que más le convenga, que en este caso es la paralela que proviene de Cúcuta. ¿Cómo acabar con esto? Eliminando este acuerdo de libre convertibilidad de entre el Banco Central de Venezuela y el Banco de la República de Colombia para tranzar en monedas propias; el comercio binacional debe desarrollarse solo en divisas libremente convertibles reconocidas por el FMI a nivel global. Así pues, el colombiano que requiera tranzar con Venezuela, que convierta sus pesos en divisas allá en Colombia, traiga sus divisas para Venezuela y acá en casas de cambio venezolanas las cambie por Bs. ¿Por qué? porque de esta manera el arbitraje cambiario quedaría a nuestro favor, ya que todo lo que se consume en la frontera es producido en Venezuela, o sea, ellos necesitan más Bolivares que nosotros Pesos, en todo caso lo que necesitamos es divisas y bajo este esquema que propongo, ellos la traerían. Mantener el esquema actual es como aplicar un torniquete después de una hemorragia, mientras que eliminando dicho acuerdo, la paridad real se establecería acá en Venezuela y sería la referencia válida para la reestructuración económica y le recuperación del valor del Bolívar, aunado a que el contrabando de extracción perdería el incentivo, ya que con un Bolívar fortalecido el mercado interno comenzaría a ser de nuevo atractivo, esto elimanaría progresivamente el desabastecimiento y la escasez.

    Saludos.

    • es exelente su laraga exposicion pero la pregunta de las mil y una locha o del millon de dolares (al que le guste asi ) es si al gobierno grandes economista de reconocida trayectoria (incluido el que escribe este articulo de opinion) ya tienen cerca de dos años , que no es poco tiempo para nalizar un poblema, no ha querido realizar dicho tramite administrativo entre banco, ya que dicho acuerdo de convertibilidad no es acuerdo entre estado es entre bancos. por que el nuevo presidente del BCV no ha dicho esta boca es mia, esta jugando a que!!!!!!! necesitamos que alguien nos de respuesta de eso a un sin numero de venezolanos que esperamos respuesta a esta situacion,

      • Hola Freddy, opino igual que tú. Creo que el BCV tendría que explicar bien al país todo esto y qué es lo que está pasando con Colombia. Yo entiendo que el problema de las relaciones colombo-venezolanas es complejo, pero cada vez me convenzo más -y sobre todo ahora que Santos y Holguín se terminaron de quitar la careta- de que Venezuela debería “cortar palito” con Colombia en forma definitiva y radical, o sea: cierre definitivo de fronteras, prohibición de tránsito de vehículos y personas (con corredor humanitario), congelación de todas las transacciones bancarias con Colombia, mantener congeladas todas las remesas hacia Colombia y eliminación de la libre convertibilidad bolívar-peso.

    • Hola Alexander, me alegro de que hayas leído y comprendido bien mis análisis respecto a la convertibilidad bolívar-peso y el convenio formal o tácito vigente entre el Banco de la República de Colombia y el Banco Central de Venezuela. Este planteamiento fue hecho por Juan Carlos Valdéz desde 2014 y yo lo retomé con fuerza hace algunos meses. Desde 15yultimo.com se ha venido insistiendo en este tema y en la necesidad de que el BCV actúe y haga algo al respecto. Sin embargo, la realidad, los hechos, van moldeando los análisis y las medidas correspondientes. Fijate. Resulta que el dólar today, aunque sigue siendo el marcador de precios porque quienes tienen dólares propios y los usan para importar, colocan los precios en bolívares a las mercancías al tipo de cambio paralelo, y esto incluye atrozmente a quienes importan con dólares comprados a Cencoex o al BCV a tasa oficial, sin embargo resulta que el dólar today, con oscilaciones, se han mantenido al mismo nivel que en diciembre de 2016. Pero la inflación en bolívares ha sido muy alta en estos cuatro primeros meses del año. ¿Cómo se explica eso? Te invito a leer mi artículo “Una teoría revolucionaria de la inflación en Venezuela y cómo combatirla” publicado aquí mismo en: http://www.15yultimo.com/2016/11/25/una-teoria-revolucionaria-de-la-inflacion-en-venezuela-y-como-combatirla/ para que puedas comprender mejor este fenómeno tan terrible. Un abrazo.

  4. interesante artículo, pero valdría la pena preguntarse el por qué el “régimen” no le busca solución a este problema sabiendo que no solo los panaderos están pasando por esta situación sino también los zapateros, los pequeños y medianos empresarios que necesitan de medidas económicas urgentes para su producción y comercialización de sus productos.

    • Hola Pablo, el problema es que el “régimen” no tiene dólares para importar directamente, ni para seguir estatizando los medios de producción que están en poder de la burguesía. Por lo tanto, lo más acertado, y es justamente lo que está haciendo en este momento el gobierno del Presidente Maduro, es utilizar los pocos dólares disponibles para financiar la producción e inversión de la pequeña y mediana industria nacional, y por otro lado, utilizarlos para importar alimentos y distrbuirlos directamente en Alianza Cívico-Militar entre la GMAS y los CLAP, es decir, NO CONFIAR el alimento del pueblo a las redes de distribución burguesas que lo desvían hacia el contrabando de extracción y hacia el bachaqueo.

  5. Lo planteado en este excelente art.del Econ. L:E: Gavazut, debemos estudiarlo concienzudamente ya que, la realidad concreta es que, la Guerra Economica esta alli y tiene que ver con el subdesarrollo de las Fuerzas Productivas y los Medios de Produccion que ademas viene definido por no poseer Ciencia y Tecnologia, tanto en el campo como en la Industria liviana y pesada como en la AgroIndustria. Ademas somos monoproductores(Petroleo)y aun no hemos desarrollado Leyes que nos permitan ir al Desarrollo de nuestra Sociedad. Tambien que estas Leyes definan la ganancia de los Privados y que el Estado y el Pueblo Socialista Produzca con Eficacia y Eficiencia, que la Corrupcion sea castigada ejemplarmente. Es decir que la Revolucion impregne a toda la Sociedad, que al menos nos igualemos con la Sociedad Sueca. Educacion Socialista Bolivariana y Chavista. Vamos todos a Constituyente Ciudadana y Popular.

    • Muchas gracias Carlos, estoy totalmente de acuerdo contigo, excepto en eso de Suecia. Venezuela es libre, soberana e independiente, y los venezolanos y venezolanas somos el pueblo más grande de toda la historia de la Humanidad, porque hemos sido los únicos que sacrificamos nuestra propia vida para darle la libertad a un continente entero y sin pedir nada a cambio. ¿Dime cuál país del mundo entero y de toda la historia humana, puede decir lo mismo?

  6. excelente articulo Gavazut,ciertamente es compleja la situación y entendemos el entramado generado por la maquinaria capitalista transnacional que desafortunadamente manejan y controlan ellos,siembargo entre lo afirmado en el artículo y las respuestas hay algunos elementos que si controlamos nosotros, es decir el gobierno fundamentalmente,que es ser más severo con quienes desde su posición en alguna institución del gobierno participa de las desviaciones que por supuesto le hacen un daño terrible al pueblo ,profundizando esta terrible realidad,por ejemplo el de las panaderias,aquí en nueva esparta, la gobernación tomó las riendas de la distribución de la harina,pero el remedio fue peor como dice usted que la enfermedad, al punto que muchas panaderia se han ido a pique, han tenido que despedir trabajadores porque se instaló una mafia con algunos arabes que ahora montarfon panaderia y ellos pagan más por el precio del saco y entonces a la gran mayoria además de tener que ir de madrugada hacer cola, los maltratan, y solo le venden cuando alcanza 2 o 3 sacos, y entonces la población que solucionaba con el pan la falta de harina pa las arepas, no tiene donde comprar el pan,adivinen a quien le mientan la madre? exactamente al presidente maduro, y creame se oye a vafrias cuadras, entonces tronco e papel esta haciendo ahora este funcionario, lo más triste, amigo gavazut que todos en el gobierno regional lo saben incluyendo al gobernador, por favor, la oposición no ha podido ni podrá tumbar a maduro , coño pero creo que con estos permitidos desde adentro, seguramente lo haran, es decir la corrupción de los y que revolucionario,logrará hacerle el trabajo al oposicionismo, pobre chavez y pobre maduro. no crea que es mentira dese una vueltica por margarita métase en una cola de varias panaderia y despues me dice, si es que no han tumbado al camarada pa ese entonces, el burocratimo y la corrupción interna es una mezcla explosiva. un saludo desde margarita, agradecido por contribuir a esclarecer esta terrible situación.

    • No puedo estar más de acuerdo contigo Eli, son la corrupción y el burocratismo los dos grandes males de nuestro país y están en la raíz también de esta guerra económica. A veces utilizamos eufemismos como “debilidad institucional” y cosas así para no rascarle la roncha a nadie, pero a la final de lo que se trata en dos platos es de eso: corrupción y burocratismo e ineficiencia en la gestión pública. Otro eufemismo que muchas veces se utiliza es la “falta de voluntad política”, para suavizar una situación donde los funcionarios responsables no quieren hacer nada porque están involucrados hasta el cuello en la misma mafia que están llamados a combatir. Ahora bien, no porque lo anterior sea cierto, debemos tampoco perder de vista las dificultades y obstáculos que existen y que no son por culpa de la corrupción ni del burocratismo, sino por auténticas debilidades operativas, técnicas y científicas. Hay que profesionalizar mucho más la administración pública, colocar en los cargos públicos a personas competentes para la función que deben desempeñar y no hacerlo por mero “clientelismo político”, y mejorar todos los sistemas y procesos, en particular los que tienen que ver o guardan relación con las medidas y acciones a tomar para combatir esta guerra económica. En un artículo anterior que escribí para este mismo blog de 15yultimo, que se titula “El Gran Engaño de la Importación a Dólar Today y qué hacer” (http://www.15yultimo.com/2016/11/17/el-gran-engano-de-la-importacion-a-dolar-today-y-que-hacer/) hago una exposición detallada de cada una de las medidas concretas que hay que tomar, clasificadas por cada uno de los organismos e instituciones correspondientes. Lo que yo puedo hacer desde mi nula posición de poder político es simplemente seguir impulsando y difundiendo estos planteamientos. Un abrazo.

  7. ah disculpa Gavazut,pero el otro elemento es el referido a la compra de productos alimenticios para el clap a 10bs xdolar, segun lo anunció en varios momentos nuestro presidente maduro, junto a las medicinas, ahora bien, tendras como explicar por qué sale tan costosa la bolsa de alimento o la caja del clap? empezó e 7mil,8, 10, 13, 16 500, 18 600 y ahora 20mil 600,desde hace mes y medio hay muchos, yo diria que bastantes compatriotas haciendo colas en las alcaldias para que nuestros alvcaldes le exoneren esas bolsas, podrán las alcaldias soportar en su presupuesto el creciente aumento de compatriotas buscando que los alcaldes le paguen la bolsa del clap? ud no cree que el gobierno debería evaluar la viabilidad de este programa? recuerde que hay muchos programas que se implementaron en alguna coyuntura pero que despues fueron olvidados, y eso ha mermado en la base el apoyo a nuestro gobierno no nos caigamos a mentira,aquí en nueva esparta en la s elecciones de diciembre 2015, nos dieron una soberana paliza la mud nos saco el 67% de los votos válidos, solo sacamos un solo diputado. imaginese con esta coyuntura actual.

    • Ciertamente Eli, es también un misterio para mí el por qué alimentos importados a dólar barato luego se venden a dólar caro, en el caso de las importaciones que hace el Estado directamente, es decir, en las que no interviene la burguesía. Es posible e incluso razonable que el Estado esté calculando esas importaciones a dólar DICOM para establecer el precio de venta, esto con la finalidad de obtener recursos en bolívares que permitan financiar el funcionamiento del sistema de distribución de alimentos del Estado. También puedo comprender que la sequía de dólares para importaciones, así el tipo de cambio esté protegido, hace que en la práctica los pocos dólares disponibles que quedan después de cumplir con los compromisos de deuda externa, sean de hecho “muy valiosos” -por lo escaso- y de allí la fundamentación económica de su mayor valor en la realidad. Ahora bien, en cuanto al sistema CLAP, creo firmemente que es el camino correcto no solo para superar la guerra económica coyuntural actual, sino para transformar estructuralmente nuestra economía y su lógica de mercado capitalista, hacia el nuevo modelo económico socialista que estamos buscando con esta revolución. Claro está, que para eso los CLAP tienen que perfeccionarse muchísimo más y orientarse doctrinariamente hacia un modelo de distribución programada bajo el control del pueblo y del Estado, que rompa definitivamente con la lógica de la distribución por demanda típica del sistema capitalista de comercialización; comenzando con los rubros de primera necesidad y avanzando gradualmente hacia otros bienes.

  8. Hace mas de dos años qure no como pan , puedo vivir sin comer pan .,imcluso tamposo he comido pan de jamon . No me hace falta comer pan. y seguire asi. Que pasa si ocho millones de venezolano dejan de comprar pan. Que pasa si ocho millones de venezolanos hacen su propio pan casero y la Revolucion importa y vende directamente al consumidor todo lo necesario .AH? Son tiempos de guerra los conservadores , los timidos , los ambiguos que se aparten. Por que no hay cola para comprar alimentos perecederos . con todo y lo caro que estan a cualquier hora Ud los consigue y en cualquier sitio.

    • Has tocado un punto clave, Zenon. El poder de la gente para resolver radicalmente esta guerra económica es inmenso, pero no lo ejercemos. Es el poder de hacer boicot a los empresarios. Es el poder de que todo el pueblo al unísono diga: “basta”, y deje de comprar las mercancías que la burguesía nos quiere vender al precio que le da la gana. La máxima debe ser esta: “si está caro no lo compres”. Punto. Con eso basta. Más pronto que tarde se le quiebra el espinazo a los especuladores y se ven obligados a bajar los precios especulativos. La gran pregunta es: ¿Por qué no hacemos lo que hace Zenon? Es decir: DEJEMOS DE COMER PAN Y QUE SE JODAN. Por cierto, yo tampoco como pan y mucho menos se lo compro a ningún bachaquero en la calle, y eso que para mí el pan ha sido un auténtico vicio toda mi vida. Yo como yuca, papa, plátano y maíz trillado cuando lo consigo. Y como arroz y pasta cuando los consigo a precio regulado, porque a mí no me llega ningún CLAP y los supermercados de mi sector nunca han cumplido con las ordenanzas que los obligan a vender de manera organizada a los habitantes en forma territorial, por lo que las mafias de “pranes de la cola” son las que se apoderan de los alimentos del pueblo. ¿Qué he hecho? Pues es muy simple: SEGUIR EL SABIO CONCEJO DE ZENON.

  9. Hace poco tiempo escribí un comentario proponiendo mas difusión de la página….que bueno es equivocarse así en la apreciación….amigo Luis Enrique estás haciendo tremendo tarea patriótica, yo sé, también Pascualina Curcio, Boza y Valdez, Jose Gregorio Piña….pero en este artículo en particular tenemos 16 comentarios, densos, reflexivos, tratando de aportar o interrogando….y en tiempo de Constituyente mejor todavía….felicitaciones.

  10. Acuerdo con Luis Enrique, inviable congelar precios de bienes y servicios aun mas considerando el incremento salarial paralelo que en teoría iba de la mano con la mencionada mas no decretada congelación de precios. Los incrementos salariales últimamente casi se transfieren de manera lineal e inclusive superando lo lineal a ciertos productos y servicios, cosa que es una aberración creando distorsiones grotescas de precios. Hasta en los productos marcados con PVP que luego aparecen en un mercado negro. Esto trae para el consumidor 3 opciones al congelar , el producto o servicio desaparece de los anaqueles formales, logra conseguir el producto o servicio con el 60 % o mas de incremento decretado de salarios decretado , en algunos casos los productos y servicios caen en el rango menor al 60 % de incremento ganando al fin una el ciudadano de a pie. Solo el ultimo caso es el conveniente para el consumidor paro lamentablemente es el menos que se da. Como minimizar la opcion 1 y 2 y maximizar la 3. Con monitoreo del pueblo de los precios? Con presión en el ultimo eslabón de la cadena que ya recibe quizás con la cuotaparte del incremento? No lo creo. Pienso y con animo de al menos buscar un camino que una estrategia conjunta pueblo/Gobierno podria resultar. Quizas es algo utópico pensar que el pueblo seleccione productos y servicios donde los de incrementos son razonables, pero para ello debe ir a productos y servicios sustitutos que quizás alterarían sus hábitos de consumo, esto seria seria algo parecido a un boicot en ciertos rubros yo insisto que ayudaria, siento que algunos productos estan sobrevalorados por el venezolano . Por otro lado buscar controlar de parte del gobierno de manera muy focalizada un pequeño grupo de productos estratégicos, mientras menos menor sea la cantidad mejor. Esto ultimo con la intención de cerrar las brechas especulativas donde mas están enquistadas , aguas arriba y en la cadena de distribución. Serian como pruebas piloto , para luego de tener éxito convertirlo en un ejercicio iterativo con productos y servicios fundamentales. Los clap han dado un duro golpe a estos entes especulativos saltando la cadena completa y sirviendo de válvula de escape , sin embargo no es suficiente. Las caravanas de sardinas y pescado son excelentes ejemplos para productos sustitutos. Creo en definitiva que en caso de activar un control de precios ( mas no congelación) , no debería colocarse la vara muy alta para dicho control, pocos productos y considerando el impacto ponderado de estructura de incremento salariales sobre la estructura de costos de los bienes y servicios solo así podríamos tener esperanzas de que las medidas de control no sean contraproducentes.

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