El último round / En diferentes sacos

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Si mis tristezas te causan alegrías es porque tus reglas son distintas a las mías.

Calle 13

Yo, la mayoría de las veces, intento no comparar ni generalizar. Lo primero, probablemente se deba al montón de años que pasé siendo contrastada con mi hermano mayor. Lo segundo, quizás radique en mi rechazo particular a creer que todo es “blanco” o “negro” ¡estando el mundo tan lleno de colores! De hecho, pocas frases me resultan tan odiosas como: “todos los hombres son iguales”, aun por encima de mis malas experiencias.

El hecho es que esta especie de “filosofía de vida” aplica con mucha más fuerza para el ámbito político. Yo no creo que todos los opositores y/o chavistas sean “buenos” o “malos”, así, como un solo bloque homogéneo. Tampoco considero que todos los opositores y/o chavistas piensan igual que sus líderes o intentos de líderes. De hecho, creo que hoy, y más allá de lo netamente electoral, alguien puede estar en desacuerdo con Maduro e igual seguir siendo chavista; no concordar con Capriles, pero ser opositor; definirse “ni-ni” y asumirse político.

A ver, muchos católicos no están de acuerdo con el accionar de la alta jerarquía eclesiástica, con las normativas de esta estructura. De hecho, usan preservativos, tienen sexo sin contraer nupcias, etc., pero siguen siéndolo, y creen en Dios más allá de sus supuestos representantes en la tierra, ¿sí o no?

Bueno, mi creencia se fundamenta en algo similar. Por ejemplo, yo me enamoré de un hombre abiertamente chavista y hasta hoy no he conocido a nadie menos corrupto y/o corruptible que él. Mi madre, profundamente opositora, es de las mujeres, sin dudarlo ni un segundo, que más ovarios le ha echado a la vida. Mi padre, militante de las filas del “quien no trabaja no come”, es el ser más noble que existe. Entonces, se caen los mitos más propagados: ni todos los chavistas son “choros”, ni todos los opositores son “oligarcas”, ni los “ni-ni” son unos “cómodos”.

Ahora, supongamos que todos estos ejemplos están empañados de un sinfín de subjetividades producto del amor y, por ende, no son válidos, entonces, vayamos a otros, más alejados. Todos los que hemos trabajado, tanto en la administración pública como en la privada, también sabemos que de lado y lado hay de todo: gente trabajadora, floja, honesta, ladrona, noble, coño e madre; y pare usted de contar, sin importar la tendencia política que profesen.

Sin embargo, algunos insisten en meterlo todo en el mismo saco. Entonces, si el impresentable de Pedro Carreño sale diciendo dos pendejadas por VTV (¡como siempre!), pues todos los chavistas son pendejos. Si Julio Borges comenta que la emigración venezolana está ligada al crimen organizado, pues todos los opositores en el exterior son malandros.

¿En serio? ¿Qué tipo de “lógica” es esa? O sea que todos los que votaron por Carlos Andrés Perez ¿estuvieron de acuerdo con el “paquetazo”?, o yo tengo derecho a preguntarle a usted, católico: “Mira, ¿Cuándo te van a meter preso por los niños que han sido violados por curas pederastas? ¿No irás preso? Pero, ¿cómo? ¿Por qué? Si tú te bautizaste, comunión, confirmación, y hasta boda. ¿Entonces?”.

La ceguera mental al respecto es tan pero tan arrecha que algunos reniegan de todo aquello que les rodea con tal de proseguir con sus absurdos señalamientos, ya sea de forma directa (gente que, por ejemplo, oculta que alguien de su familia es chavista/opositor para que no vayan a creer que él es tal o cual cosa) o indirecta (con esas típicas frases “la caraja es chavista, pero es inteligente”, “el bicho es opositor, pero es pana”). Fíjense, hace un par de días, una excompañera de estudio escribió un texto enorme para explicar que “todos los GNB eran unos malditos”, pero su primo-hermano era GNB y era el carajo más de pinga del mundo. ¿Su primo-hermano será el único militar buena vaina del país?, o ¿todos los que marchan son “terroristas”?

Toda esta reflexión viene a colación por un hecho aparentemente tonto, pero totalmente demoledor. Desde hace varias semanas, cuando el clima político se enardeció, una vez más empecé a recibir, por distintas vías, un sinfín de mensajes de panas, amigos, personas que alguna vez llegaron a ser muy cercanas a mí, aunque desde hace años no sepamos ni siquiera si somos o no los mismos, qué hicimos o hacemos, cómo pensamos, por qué, etc., calificándome de un sinfín de cosas: ignorante, enchufada, ladrona, zorra, etc., etc. Aunque, ante mi evidente austeridad, algunos cambiaron el discurso a: “¿Tú no blablabla? Agarra tu nevera vacía”, “¿Qué paso?, ¿no te llegaron los reales de Goldman Sachs?”.

Quizás en el fondo les moleste recordar mis buenas calificaciones, que egresé con honores de la casa de estudios que todos hemos idolatrado alguna vez, que en alguna oportunidad les llegaron a gustar mis escritos, que saben que me parto el culo trabajando, que sigo en Venezuela, que soy, con una que otra variación, la misma mujer que alguna vez los escuchó, los ayudó, los acompañó en las lágrimas, en la risa, en el baile, en lo bueno, en lo malo. Tal vez por eso se nieguen a echar una conversa, a beberse un café, a saber en qué andamos más allá de las redes sociales, a descubrir que ni yo pienso como Pedro Carreño ni ellos son como Julio Borges.

Este hecho me recordó a un viejo y casi involuntario experimento. Hace un par de años, cuando yo me encontraba haciendo mi tesis, hurgué en un sinfín de libros del edificio rojo de la UCV, en uno de ellos hallé una cita impactante sobre el papel de la mujer en la sociedad. Enseguida la copié en mi muro de Facebook, entre comillas, pero sin colocar iniciales o identificación alguna. En cuestión de minutos el mensaje recibió un sinfín de “me gusta”, de cualquier cantidad de gente, muy diversa, hasta que alguien preguntó, “¿de quién es la cita?”, y yo tecleé: “Fidel Castro”. ¡Plop!

¿El odio es hacia el pensamiento o hacia el autor? ¿De verdad creen que tiene sentido pelearse para defender a unos u otros personeros del chavismo y/o de la oposición? ¿Realmente creen que alguien se hizo chavista por Cilia Flores?, o ¿alguno milita en las filas de la oposición por Lilian Tintori? ¿Por qué no volvemos entonces al terreno de las ideas?

No hay ganas. Y para defender sus ráfagas infundadas alegan que “verdugo no pide clemencia”, aunque una jamás haya maltratado, torturado o ejecutado a nadie, y entonces, sin darse cuenta, pasan a certificar que sienten rabia contra quien no les ha hecho nada, o al menos, nada malo. Pero, además, le dan fuerza a la teoría, cierta o no, de que existen quienes, aun habiendo hablado de reconciliación, desean una cacería de brujas al mejor estilo de Joseph McCarthy, como si nos encontrásemos aún en 1950.

23 Comentarios en El último round / En diferentes sacos

  1. Toda tu reflexión vino a colación por un ” hecho aparentemente tonto pero totalmente demoledor”, recibistes mensajes donde te calificaban de un sin fin de cosas…..ignorante, enchufada…..Bueno,voy a hacer el esfuerzo de entrar en el terreno de las ideas….lo mas probable, casi seguro, es que no logre entrar….porque debo estar entre los chavistas pendejos…… ya que no me habia dado cuenta de que Pedro Carreño es impresentable….. tampoco de que siempre que sale en VTV dice dos pendejadas….lo que si he llegado a sospechar es que algunas personas viven bajo la premisa: “las cosas son como yo digo”…..y por eso te calificaron….

  2. Por algún lado vi un comentario que dice: “En un Mundo dividido entre izquierdas y Derechas, la única que siempre a permanecido ambidiestra a sido la Corrupción”
    Me sucede aquello de: !tan inteligente que es pero….. Es Chavista¡

  3. Jessica,

    Entiendo tu posición, me alegra y le doy la bienvenida a la auto-crítica dentro del chavismo. Pero también debes entender que la línea del gobierno, sobre todo la comunicacional, es generalizar. De hecho, lo hace hasta la misma Telesur.

    https://twitter.com/HenkelGarcia/status/872933341552627713

    Voy más allá. De camino al trabajo muchas veces pongo Mientras tanto…, porque me interesa saber qué piensan del lado de allá. En lo que llevo oyendo el programa nunca he oído ninguna entrevista, ningún invitado que sea opositor. Entonces ¿dónde queda el llamado al debate de ideas si ni en tu programa lo practican.

    Por último, quizás la postura que tienen tus amigos de antaño no es de odio, probablemente sea todo lo contrario. En el fondo, porque te quieren, desean que fijes posición ante las “atrocidades” que ven del lado del gobierno.

    Saludos

    • Henkel…
      Creo le das una bienvenida tardía: hace rato que la auto-crítica existe.
      Lo haces tú también (generalizar, digo) al creer que todos los trabajadores de un medio están absolutamente de acuerdo con cada una de las cosas que aparecen y/o se hacen en sus programaciones y/o páginas. Un viejo debate, que aplica a los “dos lados” y más allá.
      Uno fija posición en la vida, compañero. Ahí donde se suscita el verdadero encuentro de los comunes y los no tanto. No solamente en las redes sociales.
      Gracias por el comentario y el casi extinto clima de respeto. Un abrazo.

  4. Jessina me sorprende publicaran este árticulo en este portal. Te gusta leer te recomiendo el uso de falacias para debatir en especial la llamada Ad hominien y el hombre de paja, se convirtieron en las únicas formas de debate y propaganda estos 18 años, con ellas destruyeron a los medios tradicionales y hoy cosechas la siembra, este articulo no sirve de nada si no las reconocemos y conscientemente decidimos prohibirlas. Por una Venezuela libre de falacias.

  5. Excelente amiga Jessica, me dejo sin aliento tanta transparencia y dignidad… eres ejemplo de talento y joven congruente, quien no cambia de pensamiento para ser aceptada, pero quien es capaz de escribir claramente a los unos y a los otros para dejar ver que si hay entendimiento, pero que la tolerancia y la cordura analítica y reflexiva en una línea vital de convivencia y paz.

    • Tambien te envio un abrazo, el venezolano de hoy es diverso en su pensamiento. Creo que es posible un punto de encuentro. Nuevamente estamos convocados para definir nuestra identidad nacional y plasmarla en una Constitucion. Tenemos 524 años forjandola al calor de sangre,sudor y lagrimas, por eso es importante constitucionalizar los logros. Ni un paso atras. Tolerancia para el dialogo productivo

  6. ¡Hola!
    Viene al pelo esta crónica, pero por otra cosa.
    Una cosa es cuanta gente se postuló para la constituyente, dicen que muchísimos.
    He estado recogiendo firmas para unos cuantos, de aquellos que no cuentan con “aparato”, que su trabajo de base es muy localizado, pero bueno, profundo y forjado con dedicación.
    Entonces lo importante no fue cuántos se postularon, desde el punto de vista político y social, lo importante será cuántos reúnan los requisitos para aparecer en la papeleta de candidatos.
    Votaré por los no enchufados, los de “fuera” del “aparato”, los de criterio propio, sosegado. Por los no borregos.
    Aquellos que harán buena la discusión, los artículos incómodos y el debate profundo.
    Gracias a que nada es 0-1, bonito-feo, bueno-malo. Todo es difuso.

  7. Cuando vi por tv la intervención de Pedro Carreño me gusto porque fue claro y directo con los periodistas en decirles acerca sus posturas de acuerdo a los medios que ellos representan…de inmediato todos se picarón hasta de apoyar a la Fiscal, quién ahora ni justicia imparte de forma balanceada, ese caso es el típico ejemplo de nosotros los humanos nos inclinamos cuando la conciencia se extravía. La otra vez atacaron a Jessica algunos opinadores de este espacio y les hice la comparación con los corresponsales de guerra que aquí operan al igual que nuestros periodistas, osea dan la impresión que su trabajo vale de acuerdo al morbo con el cual escriben y dejan tanto que desear que cuando los terroristas los agreden me entra un fresquito. En cuanto Jessica es una periodista versátil con su “pluma” es clara y presiza de echo como locutora es de buena entonación, aguda en las entrevistas, directa y que lamento que la Radio del Sur salio del aire por otra del proceso…ese es otro tema. Lo que percibo por otros que la atacan es su carga de rabia y frustración, no hay forma ni manera de conversar para desarrollar unas ideas, dejar en claro algún acuerdo. Lo que no entiendo es porque la siguen?

    • Gracias, William. También lamento mucho lo que ocurrió con los diales de la radio. Yo tampoco lo entiendo, pero además no quiero ahondar en eso, porque estoy convencida que los debates no se deben personalizar. Hay que darle a las ideas, no a las personas. Un abrazo grande.

  8. A propósito de este artículo, estimo apropiado compartir una reflexión que hice a un artículo publicado también por este medio (15 y último) titulado ¿Y la guarimba de precios qué?, dice así:

    En este conflicto por el poder, donde la oposición le apuesta al caos como estrategia de guerra y el gobierno por su parte los contrarresta aplicándoles teoría del desgaste, buscando neutralizarlos haciéndoles caer en un estado de frustración que en el campo laboral se conoce como síndrome de Burnout; es al pueblo al que le toca sufrir todo el peso de las secuelas que esta disputa trae consigo, es el pueblo quien pone las víctimas, es el pueblo a quien le coartan sus derechos, es el pueblo quien paga con su trabajo el alto costo de la vida y quien asume la carga inflacionaria de una anarquía especulativa desatada en su contra de forma alevosa por parte del sector opositor para capitalizar el descontento popular y utilizarlo para sacarle provecho político; de hecho, así fue que ganaron la Asamblea Nacional en 2015; a decir verdad, es el pueblo el único perdedor, cuando en esencia es el único propietario del poder originario que tanto codician ciertos sectores.

    Es por todo ello, que al ver que ninguno de los sectores de poder logra imponerse sobre el otro, que el viejo sistema no termina de morir y el nuevo, que apenas está en su fase más incipiente presenta debilidades estructurales, cabría reestructurar los esquemas bajo los cuales se concibe la naturaleza del conflicto y en lugar de planteárselo como una pugna de la derecha y la izquierda, más acertado sería visualizarlo como una guerra entre los de arriba contra los de abajo, donde para saber de que lado se ubica cada uno de los actores de las partes en conflicto, independientemente que sean de izquierda o de derecha, bastaría con tener claro si sus intereses están en favor del bienestar colectivo y en consecuencia del suyo propio o se trata simplemente de aspiraciones personalistas encubiertas bajo un falso altruismo, pero que de fondo excluyen a las mayorías.

    Lastimosamente, de los tantos infiltrados que puede haber en el gobierno revolucionario y sus instituciones, que solo pueden ser descubiertos cuando ellos mismos se ponen en evidencia y abiertamente se dejan ver las costuras de la codicia que les despierta sus más bajas ambiciones, es que automáticamente y sin lugar a dudas, pero solo así se declaran estar o querer estar del lado de los de arriba; es decir, del lado de los explotadores. Del mismo modo, es igual de lamentable que las cúpulas del lado de la oposición, que también quieren estar arriba, no le den oportunidad a quienes entre sus seguidores sean de buenas intenciones y de verdad quieran trabajar por el país (que si los hay), pero como son invisibilizados a conveniencia, no se puede precisar cuantos son, ni mucho menos quienes son; lo que si es cierto es que estos últimos se cuentan entre los de abajo o los explotados; créanlo o no , quiéranlo o no; y como abundan en lo que llaman la clase media.

    Solo así, bajo el enfoque anteriormente planteado, es que quizás se logre comprender porque se ha hecho tan compleja esta transición que no termina de llegar al punto de no retorno y porque los esfuerzos realizados por el gobierno y las medidas adoptadas pueden no surtir su efecto del todo, por muy bien diseñada que estas hayan sido. En tanto que a la inmensa mayoría de ese pueblo que no por voluntad propia le ha tocado ser de los de abajo, muy a pesar de los pesares, no le ha quedado más que hacerle frente a la situación reinventándose la vida, en algunos casos literalmente luchando por la supervivencia, poniendo al máximo su capacidad creativa y hasta en situaciones extremas teniendo que echar mano de la única alternativa que la situación le presente, sea cual sea; ante la voraz y despiadada degeneración de la economía que combina lo que una archiconocida dirigente opositora denominó capitalismo popular, con el libre mercado y la libre flotación de la paridad cambiaria impuesta de facto por Dólartoday como se evidencia en los regímenes de fijación de precios de los productos de primera necesidad, tanto importados como los de producción nacional, ante los cuales no existe control alguno y de lo que se supone, se debe estar agradecido, porque de no ser así la hambruna haría estragos en este país y porque los tan bondadosos empresarios están utilizando sus divisas propias para traer los alimentos y otros bienes.

    Sin embargo, este pueblo le ha dado una lección al mundo, pese a lo que se pueda decir en los medios, este pueblo no ha dejado de reconocer y agradecer esos esfuerzos realizados por el gobierno y aun cuando sabe que han habido fallas, sabe donde están, porque ocurren, como corregirlas y para conseguirlo, qué necesariamente debe ser depurado; este pueblo sabe de que lado le corresponde estar y cómo y con quienes va a lograr alcanzar la mayor suma de felicidad posible, este pueblo valora la paz y está dispuesto a sacrificar lo que sea con tal de no perder este bien tan preciado, por eso ha resistido tanto y se adecúa a la circunstancias para salirle al paso a todo esto que les ha afectado tanto, ha sabido llenarse de resiliencia para no decaer, no bajar el ánimo y no ceder ante las presiones de sectores que quieren someterlo para hacerlo rendir por hambre y por toda clase de penurias para arrebatarles sus riquezas, por eso no cae en provocaciones ni se deja arrastrar por la escalada de violencia que algunos quieren imponer como acción desesperada al verse perdidos ante sus oscuras pretensiones.

    Este pueblo, si tiene que sembrar, siembra; si tiene que moler maíz, lo hace; si tiene que hacerse su propio champú, su desodorante, su mayonesa, remendar sus vestidos y hasta cambiar de hábitos alimenticios (más económicos y más saludables, pero en menores cantidades), no se detiene en peros y sigue adelante; es más, se está dedicando a desarrollar actividades paralela en su tiempo libre y fuera de su horario de trabajo para aumentar sus ingresos, como otra vía para salirle al paso a la coyuntura y se ha inventado su propio modelo económico de reajustes y de complementariedad para subsistir en tiempos de crisis., con tal de no rendirse. Este pueblo sabe de que es capaz cuando se organiza para ejercer su poder originario, y también sabe que falta mucho por hacer porque aún persisten sectores muy desatendidos que se las están viendo bien difícil por ser el eslabón más débil de la cadena, pero no ha perdido la fe, sabe que juntos encontrará la solución porque la dinámica y la voluntad para que ello suceda, así lo ha ido demostrando. SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO Y DEL LADO DEL PUEBLO CABEN TODOS LOS QUE QUIERAN APOSTARLE A LA VICTORIA DE LA PATRIA. PUEBLO HECHO GOBIERNO, GOBIERNO HECHO PUEBLO.

    Independencia y Patria Socialista.

  9. De la personas que mas desconfio es aquela de primero yo. despues ….tusabes lo demas….desconfio de los ambiguos (as)los del medio, de los que hablaba Ingenieros.. Recuerdo aquello de Dejar de amar a Dios por amar a Dios no es amar a Dios. Hasta siempre…

  10. Ese maniqueísmo es causante de muchos males. Si criticas al burócrata corrupto o inepto eres escuálido o chavista enchufao dependiendo del color del funcionario en cuestión. Amén de los que hablan de igualdad de que volvamos a ser un país unido en paz y agarrados juntos de la manos… pero sin esos malditos majunches o sin esos infelices chavistas …
    Pero esa casería de brujas de la que hablas es parte de la vida, inoculada con egoísmo, individualismo y superioridad moral con la que en buena parte del planeta tierra se ha impuesto el capitalismo. Se puede ver en creencias espirituales, políticas, preferencias sexuales y cuanta actividad realice el ser humano. Siempre nos aferramos a alguna creencia para colocarla de barrera y después que está bien afianzada la usamos para atacar a los que piensan diferente.
    Bien lo decía el Ché Guevara, hay que crear el hombre nuevo. Y esas es una de las deudas del proceso bolivariano.
    Todos esos que te atacaron vía redes sociales son victimas de sus propias carencias, sino como explicar que Pedro Carreño halla llegado tan lejos en el devenir político después de haber afirmado en televisión nacional que los decodificadores de Directv eran bidireccionales, es decir que uno veía la tele y que ellos lo veían a uno… o como Julio Andrés Borges pasó de ser un juez de anime en un inmundo reality show de RCTV, donde se exponían las miserias humanas mas insólitas, a presidente de otro reality mal llamado asamblea nacional…
    Al carecer de opiniones propias, tomamos las de otros, pero la vitrina de esos “otros” son muy poderosas, como la televisión y las redes. Por eso es entendible como alguien apoya al Papa Francisco, a Diosa Canales y a Lilian Tintori, a los guarimeros, a José Gregorio Hernández, a Maradona al mismo tiempo y sigue pensando de ella misma que es una buena persona…

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