No habrá “¿tú sabes quién soy yo?” que valga

borges

El 8 de enero pasado, a propósito del discurso de posesión de Julio Borges como presidente de la, ya entonces en desacato, Asamblea Nacional, publicamos un artículo donde se afirmaba que el mensaje y por tanto el proyecto de país de la derecha parecía ser el de un no-país, el de la instalación de una no-sociedad.

Hoy día, a casi 6 meses y 100 asesinados como consecuencia del llamado a la violencia y al desconocimiento de la institucionalidad por parte de la derecha, todo lo que se dijo en aquel artículo pareciera estarse confirmando. Lo que resta es saber si la respuesta que se dejó abierta: “cabe preguntarle a Julio Borges y compañía hasta dónde están dispuestos a llegar, si están dispuestos a cruzar la línea hacia la no-sociedad en la que todos y todas –y no solo los chavistas– nos veremos envueltos en un espiral vicioso”, tiene un lamentable “sí” como respuesta definitiva. O si todavía estamos en uno de esos escasos y muy breves momentos de la historia, en que los protagonistas pueden divisar a tiempo la línea roja y, haciendo uso de la razón, deciden no cruzarla por el bien de todos.

Y cuando decimos todos queremos decir todos: los chavistas y los no chavistas, los oposicionistas y los no-oposicionistas, los que no se cuentan en ninguno de los dos bandos (probablemente la mayoría, a estas alturas de las cosas), e incluso, quienes hoy apoyan la violencia. Pues la vida nacional y mundial está llena de capítulos donde los que promovieron la guerra, los primeros en dar el paso y cruzar la línea arrastrando al resto, terminaron ellos mismos devorados y destruidos.

Esto último lo alertamos en este mismo portal a propósito de la marcha a Miraflores convocada por la derecha rememorando el 19 de abril. Y es que tal y como les ocurrió en aquella ocasión a quienes jugando con la demagogia política y el oportunismo terminaron padeciendo sus consecuencias, hoy son también muchos oposicionistas quienes padecen lo que invocaron. Algunos alegremente confían en que es un precio momentáneo que pagar, un sacrificio que hay que hacer (o que deben hacer otros). Mientras hay quienes creen ciegamente que tanto ellos como los suyos saldrán librados de sus actos. Si a la historia nos remitimos, nunca pasa así.

Y esto no debe interpretarse como una amenaza, en el sentido en que estamos advirtiendo que los chavistas tienen derecho a defenderse como todo grupo que enfrenta la persecución y las posibilidades de exterminio, con todo lo que eso implica. Esto seguro también pasará de darse el peor escenario. Nos estamos refiriendo a una afectación que es propia, que es autoinducida.

Pues cuando se provoca la ruptura de los pactos de reciprocidad, que son esenciales a la vida en sociedad, a la vida en colectivo, se desata una lucha de todos contra todos que culmina en la autodestrucción y la autoaniquilación. De tal suerte, no son pocos los oposicionistas que han tenido que sufrir acosos, que han sido secuestrados e incluso agredidos y hasta asesinados por sus propios copartidarios. Y nosotros nos preguntamos, si así es ahorita: ¿qué van a hacer con todos esos mercenarios y fanáticos violentos con poder de fuego que han alentado?, ¿cómo van a hacer para quitarles de las manos ese poder sobre la vida y la muerte que les han dado?, ¿creen realmente que se los devolverán después de haberles hecho el “trabajo sucio”?, ¿o pensarán perseguirlos y exterminarlos en la misma operación contra los llamados “colectivos”?, ¿no son buena parte de esos violentos sus propios hijos, vecinos, compañeros de estudios, etc.?, ¿no saben que la otra parte está llena de sicarios y mercenarios a quienes les da lo mismo matar o linchar a un chavista que a un opositor?

A Julio Borges esta semana le ocurrió un capítulo que da cuenta de ello a una escala singular. Todos y todas vimos como impávido, y ante la indignación de cientos de oposicionistas vía redes sociales, tuvo que enfrentar la negativa de un jefe militar que desconoció su investidura como presidente de la AN, que no es tal por cierto dada la situación de rebeldía de la AN, invocada por él mismo. El caso es que luego de un cruce, el jefe del Comando de la GNB encargado de la custodia del parlamento le ordenó salir, empujón mediante, sin hacer caso a sus “órdenes”, a lo que el diputado solo pudo reaccionar, en efecto, yéndose cabizbajo luego de que no le funcionara el “¿tú sabes quién soy yo?”, tan típico del supremacismo sifrino caraqueño.

Pues bueno, la moraleja de esta historia es que cuando acaben con todo lo que quieren acabar no habrá “¿tú sabes quién soy yo?” que valga.        

6 Comentarios en No habrá “¿tú sabes quién soy yo?” que valga

    • Bueno, si no se va a respetar la investidura de una persona que fue votada por miles de ciudadanos, entonces háganse a la idea de que nunca funcionará la democracia representativa. Otra cosa, ustedes los chavistas le dan la supremacia a cualquier militar sobre una persona que representa una autoridad civil. Por esa forma de pensar ha habido gobiernos militares que inevitablemente son dictatoriales. Disfruten pues su cuasi-dictadura militar.

      • Julio Borges esta pidiendo a los militares que den el golpe, que el le da y consigue el perdón del norte. Esa es tu democracia. Se han ganado ese trato por propiciar la violencia y la muerte para ganar políticamente. Votos si. Violencia No

  1. creo que el jefe del comando de la GNB encargado de la custodia del parlamento, nos esta dando una leccion de como tratar a los patoteros acantonados en la extinta A N. Sigamos ese ejemplo, ellos cuando andan solos van chorreados

  2. ELLOS SON, Y NO SON, YA QUE LOS MISMOS RESPONDEN A LOS INTERESES DE LAS TRASNACIONALES NORTEAMERICANAS QUE LO ÚNICO QUE QUIEREN ES ADUEÑARSE DE LOS RECURSOS NATURALES QUE EXISTEN EN VENEZUELA. ADEMAS DEL PETRÓLEO TENEMOS UN A DIVERSIDAD DE RECURSOS ESTRATÉGICOS ENTRE LOS CUALES ENCONTRAMOS EL COLTAN Y OTRSMÁS.

  3. Cuando Uds. los oficialistas puedan percibir así sea algún matiz de equivocación, exceso o desviación en la conducta de su dirigencia, de sus correligionarios, de un militar que agrede o se extralimita en sus formas…Y, por supuesto,cuando nosotros los opositores también podamos percibir las equivocaciones y excesos en las que también nosotros incurrimos, podremos tener un mínimo chance de entendernos e intentar construir un país donde quepamos todos…Es muy triste percibir que, de verdad, muchos de Uds. nos creen marionetas de la CIA o de las transnacionales, cuando la realidad es que la inmensa mayoría de los opositores nada tenemos que ver con las grandes potencias y su agenda de intereses, salvo reconocer que en esos países se vive bastante mejor que en los nuestros, se tiene acceso a un nivel de vida bastante digno, con salud, educación, seguridad, esparcimiento, eventos culturales y deportivos extraordinarios, una inmensa variedad de opciones y productos para satisfacer nuestras necesidades y en fin, todos, o la gran mayoría, especialmente los jóvenes, saben que si hacen las cosas bien y se esfuerzan pueden lograr una vida digna y la realización personal…Simplemente los opositores, gente buena y de carne y hueso como Uds. hemos visto fallar estrepitosamente el modelo romántico/utópico socialista y comunista, una y otra vez, en China, en Rusia, en Corea del Norte , en Cuba, en Vietnam, en Camboya, en los países de la Europa Oriental, y ahora lo padecemos en carne propia, con todos sus humillantes ejemplos: colas para comprar comida, desabastecimiento, ciudades y pueblos sucios y destartalados, inseguridad, desempleo y pare de contar…Lo peor es que hemos visto cómo ese sistema, que promete producir a un hombre nuevo, altamente humanista y solidario, se transmuta en régimen autoritario que persigue y silencia la disidencia, que encarcela y mata, que destierra y persigue, tal como lo estamos viendo aquí.
    Mientras sigamos poseídos de una visión maniquea del mundo, creyéndonos poseedores de la verdad absoluta, y considerando que todo lo que planteé el contrario está equivocado porque sí, seguiremos entrampados. Yo respeto mucho al individuo sensible, solidario, que busca la dignificación de los desposeídos, la elevación de su nivel de vida…El eterno tema a discutir es el cómo hacerlo…Creo que ambas partes estamos cometiendo graves errores, pero les aseguro que esos millones de personas dignas que están marchando y que quieren un cambio son gente de bien, como Uds. , como yo… No queremos que vengan los gringos a saquearnos, ni queremos que se nos hipoteque el futuro a China o a Rusia, ni que los cubanos tengan nada que hacer con nuestros asuntos internos. DIALOGUEMOS! BAJEMOS LA GUARDIA HERMANOS! RECONOZCAMOS LOS ERRORES DE PARTE Y PARTE ANTES QUE EL FUEGO DE LAS ARMAS SILENCIE PARA SIEMPRE NUESTRAS BUENAS INTENCIONES! Una vía alternativa a los esquemas dogmáticos de derecha e izquierda es posible!

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