¿Y ahora qué?

Editorial-YahoraQué

A pesar del apocalipsis zombie anunciado por la derecha interna y externa, llegó el 30 de julio y se dio la votación para los candidatos y candidatas a la Asamblea Nacional Constituyente. El chavismo pudo movilizar 8.089.320 votos, lo que representa hasta el momento su segundo mejor desempeño electoral detrás del triunfo de Chávez en las presidenciales de 2012 (8.191.132).

En términos de participación, variable clave para dilucidar la legitimidad de la convocatoria (ya dirimida su legalidad), el 41,53% obtenido es superior al 37% del padrón electoral que participó en el referéndum consultivo de 1999, con el cual se convocó a la Asamblea Constituyente de dicho año. Debe tomarse en cuenta que en aquel la oposición sí participó, contrario a esta elección en la que no solo se abstuvo sino que saboteó la participación de muchos ciudadanos y ciudadanas.

Pero eso ya pasa a ser parte del pasado: el oposicionismo cegado por el odio y la subestimación, comete una vez más los mismos errores que lo hacen incapaz de capitalizar el malestar social acumulado por la crisis económica y más bien genera el efecto contrario: nuclea aún más al chavismo e incluso moviliza a su favor votos no chavistas, que ante la virulencia oposicionista terminan apostándole.

El gobierno, por su parte, recibe un respaldo popular que lo relegitima tanto para la convocatoria a la ANC, como para gobernar, que es exactamente lo que no quiere la derecha. Sin embargo, también es verdad que para ello asumió compromisos a los cuales ahora tiene que dar respuesta: el del combate contra la especulación y la derrota de la guerra económica, pero además el de acabar con la violencia paramilitar e insurreccional planteado por la MUD. Para ello, entre otras cosas, debe resolver el problema estructural de la impunidad, pues, más que legal, la falta de justicia y el desacato son asuntos de debilidad y falta de credibilidad institucional.

A este respecto, algo que no debería hacer el gobierno es confundir el respaldo a la ANC con el de la gestión. Es evidente, por las declaraciones de los propios votantes entrevistados por los medios oficiales, que hubo mucho de voto castigo a la MUD, pero también de exigencia al gobierno para que lo haga mejor, algo que el propio presidente Maduro reconoció en su intervención apenas se supo el resultado. Como quiera que sea, lo cierto es que debe cumplir con los compromisos adquiridos, tanto considerando que tiene en puertas un nuevo reto electoral, pero además que todo indica que los factores oposicionistas, tanto criollos como foráneos, no cesarán en su empeño.

En cuanto a esto último, está por verse qué decisiones tomará el gobierno norteamericano que amenazó con sancionar a Venezuela de producirse la constituyente. Y entre estas amenazas, fundamentalmente la referida al embargo petrolero. Mientras que en el frente interno queda ver qué nuevos caminos tomará la MUD. Con una dirigencia deslegitimada y una militancia frustrada, pero sobre todo inoculada de un odio que ya es un problema de salud pública, lo más probable es que caiga en un reflujo político acompañada de un recrudecimiento de la violencia cada vez más foquista y terrorista.

En fin, el pueblo venezolano una vez más se puso a la altura de las circunstancias y dio una lección de dignidad y democracia sin parangón a nivel mundial. Un muestra que de verdad se trata de un pueblo de libertadores y libertadoras, pero en el sentido bolivariano y anti-imperialista del término, no oportunista. Por el derecho a la normalidad, a la paz y al futuro demostró que sigue siendo leyenda.   

4 Comentarios en ¿Y ahora qué?

  1. Muchas veces se reconviene a la gente diciéndole que no puede descuidar lo importante por atender lo urgente…..ésta Asamblea no lo tiene fácil…..todos los asuntos son muy importantes y muy urgentes…..discutirán prioridades, formarán comisiones…..si no atacan simultáneamente al menos tendrán que hacerlo de manera concurrente…..que si la Fiscalía y la impunidad, pero la inmunidad parlamentaria…. y el Código Procesal Penal….. y la especulación pa'cuando la dejamos……no,no, primero hay que acabar con los paracos y la violencia en las calles…..menos mal que son 545 y parece que la mayoria si son Chavistas.

  2. Si queremos PAZ hay que hacer justicia, nun ca mas a la impunidad, vasta ya de terrorismo escudandose en la inmunidad parlamentaria . venezuela demostro su temple de Democracia y Paz. Viva Venezuela

  3. La ANC es una extraordinaria oportunidad para avanzar desde el estado liberal burgués que aun se mantiene, hacia el Estado Social de Derecho y de Justicia previsto en nuestra CRBV. Para ello es vital modificar el modelo productivo del país. Eses ha sido el “talón de Aquiles” de la Revolución Bolivariana. Para ello debe generarse el empoderamiento del pueblo de los factores y medios de producción. La Economía Comunal debe insurgir. Mientras el sector privado y en parte el sector publico, tengan el dominio de la actividad económica, estamos condenados a la “maldición de Sisifo”, en materia de transición al Socialismo.

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