Pasqualina Curcio: “El socialismo no ha fracasado en Venezuela; se libra una guerra económica”

pasqualina_curcio_economista_30jun2016

Por: Tulio Moreno Alvarado

Hay una constante agresión al pueblo venezolano acendrada en los últimos cuatro años pero que comenzó en 1999 cuando Hugo Chávez llegó al poder. Ese mismo esquema se ha implementado en otros países como Chile y Cuba, y se entiende que estos mecanismos de los grandes capitales vengan asociados o aliados a factores locales políticos manipulados por EE.UU que aparece cuando siente amenazados los intereses del modelo capitalista.

Cuando se dice que alguna nación busca una sociedad igualitaria o se encamina al socialismo se generan acciones económicas que habitualmente no van solas, sino que se acompañan de una guerra mediática, con hechos económicos falsos que pretende desviar la atención como lo que ocurre hoy en día con el gobierno venezolano.

La campaña mediática sirve para crear las condiciones y desviar la responsabilidad de la violencia propiciada por el capital y sus socios de negocios locales hacia el gobierno, creando las condiciones de ataque y sabotaje al pueblo venezolano, que al mismo tiempo sufre una una guerra psicológica, esboza Pasqualina Curcio Curcio, destacada investigadora y académica venezolana, voz imprescindible a la hora de entender el proceso de guerra económica contra Venezuela.

Ella es egresada de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1992, realizó un Magister en Políticas Públicas en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA-Venezuela) en 1995 y se doctoró en Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar (USB-Venezuela) en 2003. Actualmente es profesora titular del Departamento de Ciencias Económicas y Administrativas y de la Coordinación de Posgrado en Ciencias Políticas de la Universidad Simón Bolívar y miembro del Consejo Directivo de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA). La mayor parte de sus investigaciones están relacionadas con el área de la salud de Políticas Sociales y de Economía de la Salud.

¿Por qué guerra económica?

Explica que el propio Chávez, en lo que en Venezuela denominan como el Plan de la Patria, advirtió que se venía una agresión económica porque ya existían los antecedentes contra Salvador Allende y la investigadora recordó que en 1973 Henry Kissinger decía que tenían (el gobierno de Estados Unidos) que tener cuidado de que los demás países de América Latina no se dieran cuenta de que había una guerra económica contra Chile. En realidad, puntualiza, más que una agresión contra la economía es contra el pueblo porque alteran los mecanismos de distribución y producción de alimentos como medio para alcanzar un objetivo político, pretendiendo incidir en las preferencias políticas de los venezolanos.

Esta guerra comenzó en 1999 y ya “en 2002 tuvimos un golpe de Estado y un sabotaje petrolero, también un paro patronal convocado por los empresarios que afectaron los niveles de producción y la misma economía. En ese momento no tenían empacho en aparecer en televisión las asociaciones de empresarios, sin embargo, ahora cambiaron la táctica porque ahora lo hacen de manera encubierta, sin rostro visible, porque se cuidan de decir que no va haber harina de maíz, en un modelo muy similar a lo que practicaron en Chile, pero distinto al bloqueo de Cuba”.

Ejemplifica que el caso venezolano puede entenderse viendo los tres mecanismos puestos en marcha desde 2003. El primero es planear el desabastecimiento de productos básicos, programado y selectivo. El plan no afecta exclusivamente los bienes económicos, por eso, diferencia, lo que sucede es una guerra y no una crisis, porque si fuera este el caso, sería consecuencia del fracaso del modelo y faltarían asimismo otros productos.

Vemos cómo en Venezuela se observan filas para comprar medicamentos, alimentos y otros productos de importación, pero no han faltado frutas, verduras u hortalizas que producen los campesinos con poca inversión; por ello, si habláramos de una crisis, los campesinos serían los primeros en verse afectados por un modelo agotado sin capacidad financiera.

Sin embargo, Curcio Curcio puntualizó que la harina precocida, que es el principal alimento que se consume en esa nación, está controlada por dos grandes empresas de capital transnacional, que a su vez comercializan también el arroz, la pasta, el aceite, el café y azúcar, insumos que han estado faltando porque ellos tienen bajo su control más del 60% del mercado “y al ser monopolios deciden cuándo colocan o quitan del mercado los productos, lo que provoca la escasez”.

La guerra económica da resultado porque los monopolios controlan a los productos de muy alto consumo en cada hogar venezolano; todos ellos son necesarios porque están asociados a la salud y la vida y son difíciles de sustituir culturalmente por lo que, además, dicha capacidad de control los transversaliza y causa efectos en múltiples niveles.

El caso de los medicamentos

En Venezuela se produce 85% de los alimentos y el resto es importado, pero está concentrado en esos monopolios. No sucede así con los medicamentos que principalmente son importados por grandes corporaciones farmacéuticas. Por ejemplo, ha trascendido en medios internacionales que en Venezuela falta papel higiénico, toallas sanitarias, pañales para bebés, entre otros productos de alto consumo, pero que son surtidos por dos empresas, Procter & Gamble y Jonhson & Jonhson, que controlan el 90% del mercado.

“Esa dependencia nos hace altamente vulnerables. La escasez está programada, como el caso de la harina, y estas prácticas se intensifican cuando vienen los procesos electorales, agudizando las condiciones de alta conflictividad política con acciones violentas que buscan la renuncia del presidente”.

Una inflación inducida

Curcio Curcio revela que el segundo aspecto es la inflación inducida, fenómeno acrecentado en 2013 de manera artificial porque no es resultado directo de la caída de la producción, y aunque esta, en efecto, ha disminuido por la baja en el precio del barril de petróleo se ubica en el marco de esa guerra económica. “Su efecto se debe a la manipulación del valor de la moneda que realizan particulares, porque además la economía de Venezuela depende de las importaciones y quienes importan son los grandes monopolios”.

El eje es el costo cambiario porque 95% de las divisas entran por el petróleo y aunque ese cambio de divisas lo controla el Estado desde 2003, porque al ser una economía rentable existía el riesgo que de ella se apropiaran los grandes capitales, no obstante casi de inmediato surgió un mercado paralelo que desde hace cuatro años ha manipulado el cambio ilegal.

Revela que ese mercado se da en portales web donde colocan precios de la moneda que no se corresponden con la economía del país, pero que sus fluctuaciones responden a criterios políticos y no económicos, y que se observa notablemente su incremento cada vez que viene una elección.

—¿Cuál es el mecanismo de la relación de este tipo de cambio?

—Por ejemplo, si alguien produce plata o cualquier otro producto y tiene un camión que eventualmente necesita un repuesto, este es importado por cualquier corporación privada que recibe divisas del Estado a 10 bolívares por cada dólar. Con ese dinero preferencial que le otorga el gobierno, la importadora compra el repuesto en el extranjero, digamos en 100 dólares, y en consecuencia lo debería vender a mil bolívares.

Así sucede con prácticamente todos los insumos que se traen desde el extranjero, porque las importaciones se establecen con base en aquel tipo de cambio, el más alto en el mercado, que se mueve constantemente en esos portales y que a veces alcanza cifras de hasta 16 mil 800 bolívares por dólar, por lo que ese repuesto se le expende al productor a un millón de bolívares en vez de mil, expone.

Explicó que el detalle es que ese no es el valor real de la moneda, es un valor arbitrario sujeto a intereses empresariales ajenos al Estado, porque afecta los precios internos de la economía. “No es nuevo ese mecanismo porque lo hicieron en Chile dañando el valor cambiario de la moneda y luego en Nicaragua, con criterios políticos y no económicos que alcanzaron niveles inflacionarios del 10 mil por ciento. Son formatos del dólar flotante del imperialismo, probados para afectar la economía que también se aplicó en la Argentina de Cristina Kirchner”.

Los efectos

El efecto negativo de esas maniobras alcanza al 97% de los venezolanos que ven disminuido su salario y poder adquisitivo, daña la economía y de paso genera el problema de la escasez de billetes y monedas. Ese es un problema evidente cuando no hay efectivo, porque con una inflación tan alta se necesita mucho más efectivo para comprar cualquier producto y por ello vemos cómo se forman largas colas para conseguir monedas o, en el peor de los casos, pagar comisiones para obtener dinero en efectivo.

2013, inicio del bloqueo económico a Venezuela

En complemento a ese control artificial de la economía están las restricciones financieras. “Desde 2013 y de manera encubierta, estamos bloqueados porque se presionan a otras naciones para que no realicen transacciones financieras con Venezuela, además que se nos limitan los accesos a créditos de los organismos internacionales, porque resulta que somos el país con mayor riesgo financiero en el mundo, con 3 mil 600 puntos de riesgo, un índice creado por las calificadores de riesgo que a su vez pertenecen, casualmente, a los grandes bancos”.

Lo anterior significa que por cada 100 puntos de riesgo “nos quitan 1% de tasas de interés, así que si vamos al mercado internacional por préstamos tenemos que pagar 30% de intereses; son créditos carísimos. Los consorcios financieros nos impiden el acceso a los dólares diciendo que somos un país de alto riesgo, pero resulta que el City Bank, mientras cerró las puertas al gobierno venezolano, las mantuvo abiertas para los particulares”.

Y reflexiona: “Vale preguntar ¿qué es más riesgoso en términos de liquidez, el gobierno de un país con las mayores reservas de petróleo del mundo, la segunda en oro además de vastos recursos naturales que casi ninguna nación del mundo tiene, o empresarios y particulares que evidentemente cuentan con menos activos?”.

Esto no es nuevo. Desde 2012 comenzaron las presiones en un circo en el que contradictoriamente mientras aumenta o se mantiene la producción se incrementa la escasez y los mercados ilegales, además de las colas para comprar productos o adquirir monedas y dinero.

La investigadora reflexiona que los monopolios han alterado los sistemas de distribución porque no colocan los bienes de consumo de forma eficiente y deliberada, y eso hace que se desvíe a los mercados ilegales. “Lo falso del asunto se ve en que las empresas mantienen sus niveles de producción, inclusive las farmacéuticas que están en Venezuela han aumentado sus ventas. También dicen que el Estado no ha entregado divisas a las empresas y que por ello hay escasez o caída de la producción, pero no dicen que desde 2013 más de 300 mil millones de dólares han ido a parar a manos de la IP”.

Aumenta la escasez en los procesos electorales

Recuerda que en 2003 el sector patronal venezolano le hizo un paro coordinado a nivel nacional a Chávez, y en consecuencia bajó la producción porque se avecinaba un proceso electoral; de ahí en adelante, por sistema, en cada elección se acrecientan los picos de escasez y carestía. En esa coyuntura no había café, azúcar ni leche en los mercados; al concluir las elecciones de 2007, que por cierto perdió el presidente Chávez, todos esos productos volvieron a aparecer en el mercado.

Como maniobra ejemplificativa es el aumento en el precio de la harina de maíz precocida que incrementó 3.700% (pasó de 19,00 bolívares en marzo de 2016 a 700,00 bolívares en diciembre), cifra muy superior a la inflación anual. Los dueños de las empresas, al ver a todos sus clientes haciendo largas colas para adquirir su marca, respondieron disminuyendo 80% la producción de la harina.

La Inflación

La inflación se mantuvo en dos dígitos desde 1998, aun con el paro patronal de 2003 y la crisis financiera internacional de 2008, pero en 2013 se disparó como si el país hubiera entrado en un conflicto armado o sufrido un enorme desastre natural en una maniobra claramente inducida, al colocar un tipo de cambio ilegal que afecta directamente la inflación.

Explica: “Por eso cuando el FMI advierte que en Venezuela va a haber una inflación del 1.700% no es porque sean buenos pronosticadores, sino que calculan el movimiento del tipo de cambio y maniobran para llegar a ese nivel que necesitan para afectar políticamente al gobierno”.

De ahí que la variación del tipo de cambio no tiene que ver con la economía, sino que se mueve cada vez que hay elecciones, y al mismo tiempo, pidiendo desesperadamente la salida de Maduro como sucedió en los últimos tres meses del año pasado cuando los hombres del dinero manipularon el tipo de cambio, provocaron la falta de efectivo, la carestía y escasez, al mismo tiempo, de muchos productos. En ese esquema de presión financiera, agregó el tema de la deuda externa pues ese país paga una deuda de 60 mil mdd pero resulta “que mientras más pagamos más debemos”.

La experiencia chilena va para Venezuela

Tal modelo lo delineó el senado de EE.UU., que en 1975 hizo un estudio de una acción encubierta en Chile, misma que se revela en documentos desencriptados por el mismo gobierno estadounidense en el que reconoce que llevaron a cabo acciones para derrocar al presidente Allende por medio de presiones financieras al gobierno, financiamiento a los partidos y organizaciones de ultraderecha y penetración y cooptación de las fuerzas armadas; es decir, los senadores norteamericanos apoyaron la creación de la dictadura de Pinochet para derrocar una democracia. Decían que había que derrocar a un dictador como Allende, y ese mismo discurso lo plantean con Maduro.

La democracia y la dictadura

Es el discurso que justifica las acciones de Trump. Dicen que el gobierno genera crisis humanitaria y así pretenden justificar la intervención. Han pasado 22 procesos electorales en el chavismo y de 2013 a la fecha cuatro comicios en los que se reconoce que gana la oposición. Para las próximas elecciones de octubre hay 226 candidatos en los 23 estados del país. Todos ellos de la oposición y el chavismo “y todavía mantienen el discurso de la dictadura venezolana. Ellos mismos se contradicen pues en la participación masiva hay un reconocimiento de las instituciones democráticas pero en el discurso actúan en sentido contrario”.

Crisis humanitaria

“Están justificando la intervención, pero ¿cómo justificar que hay una crisis si vivimos así desde hace cuatro años; pese a ello, Venezuela tiene un índice de desarrollo humano alto que con todo y la guerra económica aumentó, algo que la propia CEPAL sostiene que somos el país menos desigual de América Latina”.

Por ello argumenta que si ese país estuviera en crisis humanitaria, la desigualdad sería mayor y los índices de desarrollo humano no estarían en los niveles actuales, avalados por dicha organización.

Ejemplificó con el combate a la pobreza estructural que va en franca reducción debido a las políticas gubernamentales, ya que se mantienen subsidios al transporte, alimentos, servicios básicos “y se ha ha hecho con todo y la guerra económica”.

Modelo económico basado en el ser humano

Cuando se habla de economía solo es eso, pero en Venezuela se parte del modelo humano, no importa si crece o no. “Lo importante es lo que pasa con la salud, la pobreza, la educación, por ello para medir los resultados no nos quedamos con los indicadores económicos. Hay políticas del gobierno que centran la atención en el ser humano y ello permite resistir a la guerra económica, de tal modo que pese a todo se han controlado los indicadores”.

Pasqualina Curcio expuso con la mortalidad por desnutrición que dijo ha disminuido sustantivamente o los índices de desempleo del 6,6% acordes con la producción.

Reflexionó que con todo y la caída del precio del petróleo en 2015 y que el FMI sostiene que desde hace cuatro años se mantiene la tendencia, que por lo mismo acentúa la crisis financiera de Venezuela, los críticos del gobierno de Maduro se olvidan de agregar que a pesar de la guerra económica, con asedio y manipulación mediática, que la per cápita del venezolano es 9% superior a la registrada en los 30 años últimos.

Pero además, Curcio Curcio informa que se han entregado un millón 700 mil viviendas dignas, como política gubernamental para reactivar la economía, que contrasta con la contracción inducida del sector privado en los últimos cuatro años a diferencia de que el sector público aumentó.

¿Fracasó el modelo socialista?

Dicen que hay un modelo fracasado socialista, pero pregunta ¿para quiénes? Si la producción en Venezuela aumentó el PIB y salieron de la pobreza muchos. A diferencia de las políticas gubernamentales que en los 80 eran neoliberales, la desigualdad era mayor y los capitales se concentraron en los grandes sectores, pero con la llegada del presidente Chávez la riqueza nacional se distribuyó mejor, con mejores viviendas, se revirtió la privatización de los servicios de salud y educación, y las pensiones de los jubilados aumentaron.

Cuando aparece una mayor inflación sube la pobreza, pero en un régimen con sentido humano, a partir de 2003, aumentó la inflación y no la pobreza. Ahí comenzó una agresión económica desproporcionada y con todo ello, si bien los índices de pobreza por ingreso aumentaron, no la estructural, que incluso se revirtió por las políticas de un modelo socialista que se contrapone al planteado por los grandes capitales.

Pasqualina Curcio sostuvo que la lucha por la implantación de un modelo capitalista neoliberal en su país se siente naturalmente amenazado ante la consolidación de un gobierno socialista alternativo en un país con enormes reservas de oro, diamantes, petróleo, y ubicado estratégicamente.

“Desde que Chávez dijo en 2005, vamos al socialismo, nos convertimos en una amenaza para el capitalismo. Dicen que históricamente fracasó el socialismo, nos siguen asediando y boicoteando y promoviendo una imagen mediática en la que pareciera que en efecto fracasamos, pero la realidad ahí está; seguimos en pie y adelantando”.

Publicada originalmente en La Jornada Veracruz

27 Comentarios en Pasqualina Curcio: “El socialismo no ha fracasado en Venezuela; se libra una guerra económica”

  1. Me parece que la profesora Cursio hace un gran esfuerzo por justificar de la mejor manera posible el rotundo fracaso que ha significado el modelo chavista. Chavez en una de sus tantas peroratas dijo públicamente que no había tenido la oportunidad de leer el capital de Marx, resulta curioso que quien levanto la bandera del “socialismo” nunca ha leído esta obra, por otro lado Marx no era un gran fanático de Bolívar, por el contrario lo tildaba de ser un instrumento del imperio español. Son dos de las muchas contradicciones del socialismo del siglo XXI impulsado por Chavez. Afirmar que el socialismo ha fracasado en Venezuela es impreciso, el chavismo debe definirse como populismo, un populismo de izquierda que se dice socialista, y el populismo siempre termina conduciendo al fracaso, el populismo es insostenible en el tiempo, es por ellos que hoy día Venezuela sufre las penurias que son consecuencia directa de un modelo económico fallido, la verdadera guerra económica es la que ha librado el chavismo contra el aparato productivo nacional, con todos los recursos que obtuvieron por el ingreso petrolero pudieron haber corregido las fallas existentes en la economía del país, pero en vez de ellos se dedicaron a enriquecerse desmesuradamente, a destruir el tejido industrial y a empobrecer al ciudadano cada día más.

    • Hermano describe las características puntuales del populismo y contrastalas con las características puntuales de la democracia, el resultado va a ser la magnitud de tu ingenuidad

    • Marx, Manifiesto Comunista:

      “El socialismo burgués o conservador” (Caso Venezuela):

      Una parte de la burguesía desea mitigar las injusticias sociales, para de este modo garantizar la perduración de la sociedad burguesa.

      Se encuentran en este bando los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que aspiran a mejorar la situación de las clases obreras, los organizadores de actos de beneficencia, las sociedades protectoras de animales, los promotores de campañas contra el alcoholismo, los predicadores y reformadores sociales de toda laya.

      Pero, además, de este socialismo burgués han salido verdaderos sistemas doctrinales. Sirva de ejemplo la Filosofía de la miseria de Proudhon.

      Los burgueses socialistas considerarían ideales las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los peligros que encierran. Su ideal es la sociedad existente, depurada de los elementos que la corroen y revolucionan: la burguesía sin el proletariado. Es natural que la burguesía se represente el mundo en que gobierna como el mejor de los mundos posibles. El socialismo burgués eleva esta idea consoladora a sistema o semisistema. Y al invitar al proletariado a que lo realice, tomando posesión de la nueva Jerusalén, lo que en realidad exige de él es que se avenga para siempre al actual sistema de sociedad, pero desterrando la deplorable idea que de él se forma.

      Una segunda modalidad, aunque menos sistemática bastante más práctica, de socialismo, pretende ahuyentar a la clase obrera de todo movimiento revolucionario haciéndole ver que lo que a ella le interesa no son tales o cuales cambios políticos, sino simplemente determinadas mejoras en las condiciones materiales, económicas, de su vida. Claro está que este socialismo se cuida de no incluir entre los cambios que afectan a las “condiciones materiales de vida” la abolición del régimen burgués de producción, que sólo puede alcanzarse por la vía revolucionaria; sus aspiraciones se contraen a esas reformas administrativas que son conciliables con el actual régimen de producción y que, por tanto, no tocan para nada a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado, sirviendo sólo -en el mejor de los casos- para abaratar a la burguesía las costas de su reinado y sanearle el presupuesto.

      Este socialismo burgués a que nos referimos, sólo encuentra expresión adecuada allí donde se convierte en mera figura retórica.

      ¡Pedimos el librecambio en interés de la clase obrera! ¡En interés de la clase obrera pedimos aranceles protectores! ¡Pedimos prisiones celulares en interés de la clase trabajadora! Hemos dado, por fin, con la suprema y única seria aspiración del socialismo burgués.

      Todo el socialismo de la burguesía se reduce, en efecto, a una tesis y es que los burgueses lo son y deben seguir siéndolo… en interés de la clase trabajadora.”

    • FUNDAMENTOS DE LA TEORÍA KEYNESIANA

      La teoría keynesiana, hace una primera distinción entre la Macroeconomía y la Microeconomía, ya que “La Economía ha adquirido ya tal volumen de contenidos que, como ocurre en otras disciplinas, el proceso normal de especialización y división del trabajo ha dado lugar a múltiples ramas o campos en su interior. Sin embargo, cuando se acerca uno al estudio de la Economía, la primera y más notable división que surge a la vista es la que separa la disciplina en dos grandes apartados, que parecen en principio agotar toda la superficie posible. Se trata de la Microeconomía y la Macroeconomía”[1]. Keynes fue quien acuñara el término de microeconomía.

      También es importante señalar que el pensamiento de Keynes reflexiona y gira en torno a su concepto elemental que es la demanda, argumentando que:

      Los límites del producto están impuestos por la demanda. De está manera, Keynes presenta una Teoría de la demanda.

      El problema de la economía capitalista reside en la insuficiencia de la demanda. Es la debilidad de ésta, la que genera un equilibrio con desempleo; en está línea, no es necesario buscar respuestas exteriores como lo es la intervención del Estado para la comprensión de este suceso, tal y como lo plantea el modelo neoclásico.

      El nivel de producción depende de la demanda. Para el aprovechamiento de los recursos disponibles, es necesario recurrir a medidas tanto fiscales como monetarias.

      Las cuentas nacionales se entienden como agentes económicos que garantizan la demanda, es decir, nos muestra qué es lo que se demanda y la cantidad que se demanda, al igual que el proceso de producción de bienes y servicios de un determinado país durante un determinado periodo de tiempo.

      La crisis y el equilibrio del desempleo son situaciones que siempre están inmersas en el sistema. El desempleo se debe a que no existe una demanda (insuficiencia del sector privado para absorber la oferta de mano de obra).

      La economía familiar y de la sociedad, basándose en la idea de ahorros “Para la economía familiar ahorrar (gastar menos que los ingresos percibidos) conduce a una acumulación de recursos, para la sociedad en su conjunto. Si la gente gasta menos, se reduce el ingreso de los demás y la riqueza de la sociedad disminuye…”[2]

      A partir de estos, sustenta su crítica al pensamiento neoclásico porque: “en primer lugar, sostiene que los distintos mercados no alcanzan el nivel de equilibrio y de eficiencia automáticamente, porque en el mercado existen fallas macroeconómicas…La falla macroeconómica se expresa en el desajuste entre la oferta y demanda agregadas, y entre ahorro e inversión sociales, lo cual impide la coordinación eficiente entre mercado y agentes, ello se traduce, a su vez, en un desequilibrio entre la capacidad productiva instalada y el nivel de empleo, es decir, la economía no logra el nivel de pleno empleo.”[3]

      En segundo lugar, en el intercambio económico ocurre un “desajuste entre las elecciones individuales y las elecciones sociales, en el sentido de que las elecciones económicas de los individuos que buscan la maximización de sus beneficios, no necesariamente coinciden con las elecciones colectivas que buscan maximizar el bienestar social”[4]

      A partir de estas dos tesis se puede concluir que, en una economía de mercado, el mecanismo de los precios por sí solo no garantiza una eficiente asignación de recursos y la maximización del bienestar social, “ello posibilita el surgimiento de inestabilidad e incertidumbre económicas y de desperdicio de recursos. La deducción lógica es que se requiere la intervención del Estado en la economía”[5] para que a través de política públicas se garanticen mejores condiciones para el desarrollo económico.

      La revolución keynesiana se debe en buena medida a que “Keynes…no tiene respeto alguno por los dogmas de la ortodoxia financiera -patrón oro, los presupuestos equilibrados y las finanzas sanas- en la medida en que no hacen más que obstaculizar el uso racional de los recursos materiales disponibles.”[6]

      Keynes demuestra que “los trabajadores y sindicatos en un sistema cerrado, no están en condiciones de determinar el nivel general de los salarios reales”[7]. Esto se debe a que están sujetos a la capacidad de absorción de las empresas, las cuales en ocasiones ofertan una menor cantidad de puestos de trabajo para aminorar los salarios mínimos establecidos, o bien se debe a la incertidumbre que posee el sector privado sobre el rumbo de la economía o de un determinado sector de la misma.

      Es por ello que Keynes argumenta que el Estado debe de intervenir para generar certidumbres y absorber la demanda de empleos que las empresas son incapaces de absorber, dicha intervención se basa en “las obras públicas que Keynes tenía en mente: el transporte, las comunicaciones, la transmisión de electricidad, los muelles, los puertos y la vivienda. Además, incluía en estos esquemas la inversión privada financiada por préstamos del Tesoro y sujeta a la asistencia técnica y a la supervisión de una autoridad semiestatal.”[8]

      Para financiar las obras públicas, Keynes propuso que el dinero fuera tomado del fondo de amortizaciones, lo que provocó que entrara en conflicto con los puntos de vista del Tesoro. Esto se debió, en buena medida, a que el Tesoro hacía una reserva de dinero cada año para pagar una parte de la deuda y no estaban dispuestos a que Keynes cambiara dicho esquema, y pusiera en riesgo el pago de la deuda. Para ello, Keynes mantiene que las obras públicas son un remedio para el desempleo.

      ORIGEN, DESARROLLO Y CRISIS DEL ESTADO DE BIENESTAR

      “El Estado de Bienestar (Welfare State) o Estado asistencial puede definirse –en una primera aproximación- como un Estado que garantiza “estándares mínimos de ingreso, alimentación, salud, habitación, educación a todo ciudadano como derecho político y no como beneficencia.”[9]El Estado de Bienestar, institucionalizando los derechos sociales, ha contribuido a una mayor estabilidad política y el mantenimiento de la paz social, por medio de una mayor integración social y legitimidad del sistema económico.

      ORIGEN

      Los orígenes de este intervencionismo se remontan a la época de Bismarck y a la legislación social que estableció el canciller en la Alemania de fines del siglo XIX, en 1883 y 1889. “Representan la primera intervención orgánica del Estado en la tutela del proletariado industrial a través de un sistema de seguros obligatorios para la protección de accidentes de trabajo, enfermedades, invalidez y vejez”[10]. Esto se prolonga irregularmente hasta nuestro días, y toman un peso decisivo más homogéneo a partir de 1945, cuando la mayor parte de los países capitalistas adoptan la doctrina del Report Beveridge y la política económica keynesiana.

      “Los años veinte y treinta marcan un paso importante hacia la constitución del Estado de Bienestar. La Primera Guerra Mundial (y más tarde la Segunda) permite experimentar una intervención masiva del Estado tanto en la producción (con la industria bélica) como en la distribución (de artículos alimentarios y sanitarios). La gran crisis de 1929, con las tensiones sociales creadas por la inflación y la desocupación, determina en todo el mundo occidental un fuerte aumento del gasto público para apoyar el empleo y las condiciones de vida de los trabajadores.”[11]

      Cabe señalar que las condiciones institucionales en las que fueron llevadas a cabo dichas políticas eran diametralmente opuestas. Por un lado, en los Estados nazi-fascistas era un régimen autoritario quien protegía el trabajo con estructuras del corporativismo, mientras que en los Estados Unidos del New Deal, la realización de las políticas asistenciales tienen lugar dentro de instituciones liberal-democráticas, a través del reforzamiento de los sindicatos industriales, la canalización del gasto público en apoyo del empleo, la creación de estructuras administrativas especializadas en al gestión de los servicios sociales y de la ayuda económica a los necesitados.

      Pero es necesario llegar a la Inglaterra de los años 40 para encontrar la implementación de los fundamentos del Estado de Bienestar, que al amparo de los laboristas decía: “independientemente de sus ingresos, todos los ciudadanos –en cuanto tales- tiene el derecho a ser protegidos –con pagos en efectivo o en servicios- en situaciones de dependencia de largo plazo (vejez, invalidez) o de breve plazo (enfermedad, desempleo, maternidad…)”[12].

      DESARROLLO

      Acorde a lo anterior y como una forma de palearlos efectos de la crisis de 1929, “las políticas de seguridad social se llevaron a cabo en todos los países industriales provocando una gran expansión del sector público que se convirtió así, en una fuente interna de estabilidad, ya que gran parte de cualquier gasto adicional regresaba como ingreso incrementado.”[13]

      El período de consolidación y expansión del Estado de Bienestar corre de 1930 hacia 1960, pasando en 1942 con el Report Beveridge, el cual trataba de afrontar las circunstancias de la guerra, suavizando las desigualdades sociales a través de una doble redistribución de la renta que actuase sobre la seguridad social y otras subvenciones estatales como: electricidad, transportes, vías de comunicación, educación, entre otros. “Por su parte la teoría keynesiana intentaba paliar los efectos de la dispersión actuando sobre la demanda a través del Estado.”[14]

      Durante treinta años, el Estado de Bienestar (o Welfare State) actuó con un éxito considerable, dando origen y sustento a un período de crecimiento económico sin precedentes, asegurando el nivel de vida, el empleo, los servicios sociales básicos como salud, ecuación y electricidad. El siguiente cuadro muestra la generación de empleo en el sector público en porcentaje del empleo total en 1979”[15].

      PAÍS

      PORCENTAJE
      Australia

      25.9
      Austria

      30.8
      Canadá

      21.8
      Dinamarca

      31.0
      Finlandia

      23.0
      Francia

      23.3
      Alemania

      22.5
      Italia

      20.6
      Japón

      6.5
      Holanda

      18.7
      Noruega

      25.3
      Suecia

      37.2
      Reino Unido

      29.7
      Estados Unidos

      18.0

      A continuación, se muestran los porcentajes de participación del gasto público en diversos países de la OCDE en 1960, 1970 y 1982.[16]

      PAÍS

      AÑO 1960

      AÑO 1970

      AÑO 1982
      Canadá

      29.3

      35.8

      45.4
      Estados Unidos

      28.1

      33.0

      38.0
      Japón

      17.0

      19.4

      33.0
      Australia

      22.7

      26.0

      30.7
      Nueva Zelanda

      29.7

      27.2

      33.6
      Austria

      36.3

      38.2

      48.2
      Bélgica

      30.3

      36.5

      51.7
      Dinamarca

      ——

      41.4

      59.7
      Finlandia

      26.4

      31.1

      39.0
      Francia

      33.8

      38.6

      51.6
      Alemania

      31.4

      37.3

      48.6
      Grecia

      23.4

      28.1

      33.6
      Irlanda

      32.0

      37.9

      49.8
      Italia

      29.9

      33.3

      47.4
      Holanda

      29.9

      40.6

      58.9
      Noruega

      26.4

      41.0

      48.1
      Portugal

      ——

      ——

      30.7
      España

      17.7

      21.5

      29.5
      Suecia

      31.3

      43.8

      64.4
      Suiza

      —–

      ——

      29.9
      Reino Unido

      33.2

      38.0

      46.1

      CRISIS

      “Desde la segunda mitad de los años setenta y buena parta de los ochenta, el discurso sobre el Estado de Bienestar ha sido el de su crisis inevitable. Las críticas al Estado de Bienestar, propuestas por el neomarxismo y el neoconservadurismo, se centran en el hecho de que la política social se presenta como un mecanismo compensatorio del mercado, lo cual finalmente produce su ineficacia.”[17]

      La recesión económica de 1974-1975, revitalizó el hasta entonces relegado monetarismo, por lo que a partir de la década de los 80, tienen auge las políticas neoconservadoras en Estados Unidos, Inglaterra y en el resto del mundo industrializado. “El liberalismo moderno o neoliberalismo, que en realidad no significo un nuevo paradigma, se enfrenta a la imposibilidad de desconocer una serie de compromisos asumidos por el Estado ante la sociedad”[18]. Intenta apalear la recesión económica que viven los países industrializados mediante políticas de reajuste cambiando su política económica del pleno empleo por una de combate a la inflación:

      Las críticas del monetarismo al Estado de Bienestar son:

      1.- La ilusión de alcanzar un crecimiento sostenido y el pleno empleo.

      2.- La crisis fiscal provocada por el excesivo crecimiento del sector público y por ende del gasto público.

      3.- Su ineficacia como proveedor de servicios.

      4.- La rigidez de las instituciones, así como el deterioro en la calidad de los bienes y servicios ofrecidos pro el sector público.

      “Pese a sus deficiencias y frente al hecho de que el Estado de Bienestar en sus distintas modalidades, en diversas latitudes, entró en crisis, y ha sufrido múltiples transformaciones (reprivatización, venta de empresas del Estado, apertura comercial), no podemos hablar de un nuevo modelo que lo sustituya hasta el momento o bien que ofrezca una solución a las contradicciones capitalistas.”[19].

      CRÍTICA DE LOS MONETARISTAS A KEYNES

      Los monetaristas, principales de tractores del pensamiento keynesiano, afirman que “el predominio de la teoría keynesiana, en la ciencia económica dio lugar a una excesiva intervención estatal en la economía. Se privilegió como objetivo el incremento del gasto público para evitar el desempleo a toda costa.”[20]

      También acusan a Keynes por haber centrado “su atención en los efectos de la política fiscal para la estabilización, la promoción del ahorro y el crecimiento, prestando poca importancia al análisis de la relación entre la política de gasto y la inflación, es decir, no se reconoció la existencia la existencia de un “trade off” entre estabilidad y crecimiento.”[21]

      En realidad, Keynes si pensó en la inflación, la diferencia radica en que para Keynes no importaba si una economía poseía una inflación alta, siempre y cuando la gente tuviera trabajo, ya que esa es la finalidad de una economía, porque de nada sirve mantener controlado el gasto, una tasa de inflación del 3% si tienes a cerca de 12 millones de personas desempleadas.

      Aquí, el pensamiento keynesiano se fusiona con la visión politológica, ya que un sistema político será respaldado por la sociedad en la medida en que este genere bienestar y desarrollo. En cambio, los monetaristas sacrifican el bienestar de toda una sociedad con tal de mantener las finanzas equilibradas, además de que en varias ocasiones el Estado ha intervenido a favor de las grandes empresas socializando deudas (recordemos el FOBAPROA hoy IPAB).

      Hoy, las desregulaciones y la embestida de políticas de reajuste implementadas en todo el mundo han traído graves consecuencias. Una de ella es que los bancos están libres de regulaciones gubernamentales, haciendo y deshacen a su antojo, siendo irresponsables en el manejo de los recursos, ya que saben que papá gobierno deberá intervenir en favor de ellos.

      CRÍTICA A LA GLOBALIZACIÓN

      Ahora vemos que, en el logro de la modernidad, la burocracia parece estar siendo abatida, y es que en “las sociedades industriales centralizadas que concentraban la fuerza de trabajo y estaban dirigidas por una jerarquía de funcionarios se está desvaneciendo. Los modelos de dirección se han diversificado y parecen estar en constante flujo y reestructuración. Tanto las estructuras gubernamentales como las corporativas, se conforman cada vez más como cadenas flexibles de prestadores de servicios y de empresas asociadas.”[22]

      Aunado a ello, la línea divisoria entre la esfera de lo público y lo privado ha desaparecido. Cada vez más se espera que las instituciones del sector público funcionen como sector privado de acuerdo a los principios del mercado y muchas de las tareas que estaban a cargo del Estado ahora yacen en manos de privados (ver educación, carreteras, bancos, telefonías y en casos extremos hasta la seguridad social).

      “El colapso de los regímenes estatistas, la merma del Estado de bienestar y las crisis de legitimidad de todos los sistemas políticos, han producido cambios fundamentales en las estructuras gubernamentales. La gran reestructuración internacional del empleo, los nuevos modelos de subcontratación y flexibilidad laboral, la creciente incorporación de las mujeres al mercado de trabajo y los drásticos efectos del Internet y la revolución informática, han permeado nuestro actuar cotidiano y el sustento de muchas instituciones. Los procesos de individualización y diversificación de las formas de vida ya no respetan los modelos jerárquicos.”[23]

      En esta nueva sociedad del riesgo global, como la interacción de los procesos de globalización, individualización, la revolución de los géneros, el subempleo y los riesgos globales. Estos cinco procesos son las consecuencias imprevistas de la victoria de la primera modernización, “simple lineal e industrial basada en el Estado-nación”[24].

      Para que la empresa capitalista lleve a cabo la máxima explotación de la mano de obra, se vale de cuantiosas armas, entre las que destacan la mecanización del trabajo, la rutina esclaviza al trabajador, volviéndolo un apéndice de la maquinaria. Un ejército interno, constituido por todos los órganos directivos, se encarga de hacer llegar las órdenes dictadas desde el vértice de la pirámide hasta las base de obreros. Por último, el ejército exterior (que no es otra caso que todos los mecanismos legales y coercitivos que posee el Estado), es quien se encarga de poner orden cuando el ejército interno es insuficiente.

      “El papel del Estado, que los economistas ortodoxos reducen al eufemismo de proporcionar el marco legal para el correcto funcionamiento de la economía de mercado”, no es en realidad sino la expresión de la naturaleza de clase del Estado capitalista que, más allá de las discrepancias y la rivalidad intercapitalista, debe velar por los intereses generales exigidos por la reproducción social del sistema que da vida a dicho aparato: la economía capitalista.”[25]

      Todas estas armas hacen posible la explotación del trabajo. A grandes rasgos, es la expropiación del plustrabajo que los asalariados realizan por encima del necesario para reproducir la cesta de bienes y servicios que consumen. Ese plustrabajo es la fuente de todo el plusvalor que alimenta, en su forma monetaria, la masa anual de ganancia que se reparten entre todos los sectores del capital: ganancia industrial, comercial, financiera (intereses), impuestos con los que financiar la parte de los gastos públicos que no se pagan directamente con impuestos pagados por los asalariados, etc.

      Para los ortodoxos, el problema del desempleo es generado por la intervención del Estado y los sindicatos, ya que el Estado legisla en materia de salarios mínimos, una costosa seguridad social así como el costo del despido. Para la teoría neoclásica, el problema se arregla eliminando la injerencia de ambos actores. Ello es lo que hoy se ha dado en llamar flexibilización laboral que consiste en la eliminación de los sindicatos, en la contratación de manera individual por honorarios, y al ser por honorarios, no hay prestaciones de ley ni mucho menos seguridad social y claro con largas jornadas para “aumentar la productividad y competitividad de la empresa”.

      No olvidemos que las recetas del modelo neoclásico, dictadas por el BM y el FMI para combatir el desempleo, radica en desminuir los salarios para que haya un sobrante para contratar más personal, pero se está sacrificando el poder adquisitivo de los asalariados. La demanda y la oferta de las empresas cae y por lo tanto hay despidos masivos de trabajadores, engrosando las filas de desempleados. De ahí que Keynes postule que el desempleo se debe en gran medida a una insuficiencia de demanda efectiva, ante lo cual debe ser el Estado quien cubra dicha demanda efectiva con demanda pública, ya sea con mayor gasto público invirtiendo en la economía hasta que la demanda privada una vez recuperada la confianza sea capaz de relevar al Estado. Esto es el Estado de Bienestar

      América Latina ha sido golpeada por poderosos cambios geopolíticos, económicos, sociales y culturales. No debemos olvidar que, a partir de la famosa década pérdida de 1980, la región sufrió un reestructuración para insertarla en la globalización, la cual trajo (para el caso de América Latina y gran parte del Tercer Mundo) consecuencias negativas: se desarticulo la incipiente industria de cada país, se privatizaron empresas públicas, se abrió el comercio exterior en su totalidad y, lo que fue más abrumador, en países como Argentina, Bolivia y Chile el entramado social fue desmembrado mediante la desaparición de los sindicatos y corporaciones obreras y campesinas, poniendo en riesgo de anomia a las sociedad, ya que las normas establecidas desaparecen y ello genera caos debido a que no hay normas que identifiquen a amplios sectores de la población con la sociedad, inclusive el núcleo familiar fue amenazado por el embate de la desarticulación del entramado social.

      En el caso de México, en el famoso error de diciembre de 1994, la familia (pilar fundacional de la sociedad) fue quien salvo a millones de mexicanos de la peor crisis que el país haya vivido (inclusive del continente hasta antes de la crisis de Argentina de 2001-2002). Lo mismo sucedió en Argentina con la crisis de 2001, que quebró por completo al Estado argentino y fue gracias a lo poco quedaba aun del entramado social, después de más de 25 años de políticas neoliberales, lo que evitó que la crisis ahondara aun más en la sociedad.
      Notas
      [1] GUERRERO, Diego, Manual de economía, p.28

      [2] STEINDL, Josef, “J.M. Keynes: La sociedad y el economista”, Investigación Económica 173, julio – septiembre de 1985, p. 53.

      [3] AYALA Espino José, Mercado, elección pública e instituciones. Una revisión de las teorías modernas del Estado, México, UNAM-Facultad de Economía/Miguel Ángel Porrúa , 1996, p. 182

      [4] Ídem.

      [5] Ibíd. p. 183

      [6] Steindl, Josef, “J.M. Keynes: La sociedad y el economista”, Investigación Económica 173, julio – septiembre de 1985, p.55

      [7] Ibíd. p.54

      [8] Ibíd. p.61

      [9] REGONINI Gloria, Estado de Bienestar en: BOBBIO Norberto, et al, Diccionario de Política Tomo I, México, Siglo XXI Editores, 2002, p. 551

      [10] Ibíd. p.552.

      [11] Ídem.

      [12] PICÓ Joseph, Teorías sobre el Estado de Bienestar, México, Siglo XXI, p. 1-2

      [13] STEINDL, Josef, “J.M. Keynes: La sociedad y el economista”, Investigación Económica 173, julio – septiembre de 1985, p.59

      [14] PICÓ Joseph, Teorías sobre el Estado de Bienestar, México, Siglo XXI, p. 1-2

      [15] Ibíd. p. 35

      [16] El cuadro ha sido tomado de: PICÓ Joseph, Teorías sobre el Estado de Bienestar, México, Siglo XXI, p. 34

      [17] OROZCO José Luis y Dávila Consuelo Comp., Breviario político de la globalización, México, Fontamara/UNAM, 1997, p.128

      [18] Ídem.

      [19] Ibíd. p. 129

      [20] AYALA Espino José, Mercado, elección pública e instituciones. Una revisión de las teorías modernas del Estado, México, UNAM-Facultad de Economía/Miguel Ángel Porrúa , 1996, p. 209

      [21] Ibíd. p. 210

      [22] GUITIÁN Galán Mónica y Zabludovsky Kuper Gina, Sociología y modernidad tardía entre la tradición y los nuevos retos, UNAM/ Juan Pablos, México, 2003, p 240

      [23] Ibíd. p. 241

      [24] ULRICH Beck, La sociedad del riesgo global, Siglo XXI, España, 2006, , p. 2

      [25] Ibíd. p. 58

      FUENTES

      AYALA Espino José, Mercado, elección pública e instituciones. Una revisión de las teorías modernas del Estado, México, UNAM-Facultad de Economía/Miguel Ángel Porrúa, 1996, p. 182.

      BOBBIO Norberto, et al, Diccionario de Política Tomo I, México, Siglo XXI Editores, 2002, pp. 1698.

      GUITIÁN Galán Mónica y Zabludovsky Kuper Gina, Sociología y modernidad tardíaentre la tradición y los nuevos retos, UNAM/ Juan Pablos, México, 2003, pp. 332.

      OROZCO José Luis y Dávila Consuelo Comp., Breviario político de la globalización, México, Fontamara/UNAM, 1997, pp. 479.

      PICÓ Joseph, Teorías sobre el Estado de Bienestar, México, Siglo XXI, pp. 1-66.

      STEINDL, Josef, “J.M. Keynes: La sociedad y el economista” en: Investigación Económica 173, julio–septiembre de 1985, México, pp. 53 – 82.

      ULRICH Beck, La sociedad del riesgo global, Siglo XXI, España, 2006, pp. 290.
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      • Muy argumentado este comentario. Sería fantástico que todos los comentarios aquí expuestos siguieran esta tónica. En lo personal yo dudo de que Venezuela tenga un sistema socialista, el socialismo se supone fue la respuesta a la crisis del capitalismo y en Venezuela nunca ha habido capitalismo, a lo sumo Venezuela pudiese en su su pasado calificarse como un país pre-capitalista. Venezuela actualmente sufre de una suerte de experimento populista donde se desestiman las más mínimas leyes económicas.

      • Por que no se hace un esfuerzo y comenzamos por explicarle al pueblo en general que esos “principales alimentos” y la mal llamada cesta básica, son productos procesados que su consumo en exceso traen nefastas consecuencias para la salud en general, creando enfermos que a la vez van a estar dependiendo de medicamentos y fármacos. Debemos iniciar campañas mediáticas educativas y de toma de conciencia, explicando los daños que causan a la salud por ejemplo el azúcar refinada, la margarina, la salsa de tomate, la mayonesa, el exceso en el consumo de carnes rojas entre otros. Debemos derrumbar el modelo impuesto de consumo direccionados por las transnacionales procesadores de productos agrícolas y cárnicos; que solo crean un circulo vicioso de enfermedades que ponen a las personas dependientes de la medicina tradicional mercantilista y de los medicamentos

    • En honor a la verdad aqui no hay ningun marxismo, aqui la falla es la implementacion de un modelo de socialismo burgués o mejor dicho un keynesianismo subdesarrollado, algo asi como un frankestein.

    • Si el modelo es un fracaso y maduro esta cavando su propia tumba…y si chavez no sabia quien era marx…y si marx no estaba de acuerdo con bolivar nuestro padre de la patria…bolivar era un buen mujeriego ok las mujeres le hacian cola para hacer el amor con el…los gringos le pusieron el nombre de un destructo y ellos tenian sus heroes ..en todas las plazas del mundo hay una plaza bolivar y pare de contar … y en mi apis siempre los partidos politicos se tildaban de socialistas ..ejm accion democratica era social democrata …copei social cristiano ok..y chavez socialismo del siglo xx1…todos han sido socialistas por qwue no e leido a ningun partido que sea antisocial..asi que amigo deje que maduro se huinda en sus herrores y si el pais se hunde con el cual es el peo …esperen las elecciones de gobernadormes y si las ganan todas ustedes con ese 80% que dicen tener ..bueno bienvenidos sean y si ganan las elecciones presidenciales en el 2018…bueno con el 80% del electorado que tienen ustedes .bueno se va maduro y su socialismo al carajo…asi que x faaaa esperen las elecciones total total ustedes tienen mucho dinero para soportar la pela que nos viene y en el 2018 seran goibierno ustedes asi de facil …asi que deja la habladera de paja ya???

    • Hola profesora Pascualina, un saludo para usted y agradezco su esfuerzo para que nosotros podamos entender algunos problemas económicos del país, soy campesino no por eso no estamos en condiciones de entender lo que usted y otros y otras plantean, la felicito. Le voy a pedir solo una cosa con la cual no estoy de acuerdo en su escrito. En el caso del café, las empresas café Brasil y café Madrid no sé si otras, están en poder del estado, supuestamente hay incremento en la producción, entonces no puedo entender la escases y el alto precio para el consumidor. Dice usted todos los problemas que hay con el dólar today y el daño que nos hacen desde Colombia, podrá usted comunicarles a los que dirigen el gobierno que nosotros y otros queremos que sierren la frontera al menos por un año renovable y después de ese tiempo hacer el balance a ver qué pasaría, pero es que por esas fronteras pasan todo lo que hay en Venezuela que está subsidiado, cemento, cabillas, vacas, café, leche, azúcar, gasolina etc. Sabemos quiénes custodian las fronteras, será como dicen algunos ¨un mal necesario¨, pero es que también en mi campo se observa como los uniformados le venden los productos, tal vez decomisados a otros, lo venden a dueños de bodegas y estos a la vez le venden a especulativos precios a los mortales campesinos. Mucho por hacer, sigo apoyando el gobierno, personalmente quiero sentir que la revolución avanza o se profundiza. No estoy cansado, pero ansío algo que impacte positivamente al pueblo, nos preguntamos muchos con quien hablo ¿Cuando el gobierno aplicará la ley contra los que la violan? ¿Quién le dará un parao a la especulación diaria que hay con los productos de primera necesidad? Me gustaría que las expectativas que hay con la ANC se cumplan aunque sea en un 50% y no vaya a convertirse en una decepción para nuestro sufrido pueblo y eso puede ser muy peligroso. VENCEREMOS.

  2. TREMENDO ANALISIS POLITIZADO EL DEL COMENTARIO QUE ANTECEDE, PRACTICAMENTE UNA CRITICA A UNA ESPECIALISTA EN POLITICAS PUBLICAS Y ADEMAS CON DOCTORADO, Y SU BASE PARA CRITICARLA SON LOS SLOGAN POLITICOS DE LOS MEDIOS DE DERECHA, MEDIOS QUE SE HACEN LOS LOCOS CON MEDICIONES DE ORGANISMOS INTERNACIONALES QUE FAVORECEN EN CIERTAS COSAS AL PAIS Y SOLO SE DEDICAN HA PROMOCIONAR LAS AFECTACIONES DE ESTRATEGIAS POLITICAS QUE CLARAMENTE EXPLICA LA DOCTORA, CLARO SE HACEN LOS CIEGOS Y OCULTAN QUE REALMENTE ESO PASA Y TODO EL DESABASTECIMIENTO NO ES CASUAL, ES POLITICO

  3. Mi comentario lo hare desde mi experiencia del dia a dia. Soy un trabajador, dependo de un 15 y ultimo. No tengo casa propia, vivo con en la casa de mis padres, no tengo carro, dependo del transporte publico para ir y venir. Para resumir soy una persona comun y corriente que tiene salir a diario para poder comer, no soy un oligarca ni un burgues. Mi familia de origen humilde con su trabajo y esfuerzo logro salir de un barrio, mis abuelos personas de campo vinieron a Caracas buscando mejores oportunidades, tuvieron 4 hijos, con trabajo y esfuerzo los sacaron adelante, les dieron techo, comida y estudios, todos tuvieron una niñez humilde, poco a poco se fueron abriendo camino y con estudio y trabajo cada uno logro comprarse su casa propia y hasta su carrito, formaron cada uno su familia, ninguno se volvio millonario pero pudieron salir del barrio. Cuando yo me veo en ese espejo y veo que a pesar de que trabajo y que he tenido la oportunidad de estudiar no logro explicarme como es que si las cosas antes de que llegara la revolucion eran tan malas, ellos si pudieron tener oportunidades de mejorar y yo no. Gracias a mis padres tuve la oportunidad de estudiar, nunca me falto la comida, vestido ni techo. Hoy dia trabajo, el bono de alimentacion lo entrego entero para la manutencion de la casa, el resto para pasaje y uno que otro gasto, ahorros, paseos y otro lujo ya quedan descartadas. Cuales son los grandes beneficios de esta revolucion para los trabajadores de a pie? si uno trabaja es para medio comer, porque tambien recuerdo que cuando era niño iba con mi mama al automercado y saliamos con un carrito lleno de comida, ahorita voy al automercado y a duras penas salgo con cuatro bolsas. Hablan de guerra economica y de imperios pero los pobres lo unico que vemos es como cada dia nuestra situacion emperora mientras que ellos viajan a otros paises a decir que ne Venezuela no hay hambre, cuando cuando me toca caminar porque el metro no sirve y las camioneticas estan full veo gente comiendo de la basura. Yo no quiero que me regalen porductos ni casa ni carro ni electrodomesticos, yo quiero que con mi trabajo yo pueda tener una vida digna, yo vivi con los adecos, con los copeyanos y ahora con el chavismo, y de todos este ha sido el peor gobierno de todos, asi que a otro perro con ese hueso de la guerra economica

    • No solamente de pan vive el hombre, tenemos que conocer nuestro pasado y el presente para forjarnos el futuro. Ejemplos tenemos como en Argentina y Chile con Pinochet ( que los apoyo los EEUU y aplicaron la misma receta economica ) y ahora descaradamente el Presidente Trumpr amenaza y se inmiscuye en lo nuestro, violentando nuestra soberania. Como se puede dudar que existe una guerra economica. La diferencia es que no han podido con nuestro proceso y no van a PODER.

  4. LA LEY DEL PARETO NO SE PELA Y EL SOCIALISMO TAMPOCO, TODAY MÁS VIGENTES QUE NUNCA.

    El socialismo es la única vía factible para desarrollarnos, de no ser por las medidas socialistas que ha adoptado el gobierno, no hubiésemos podido superar esta difícil coyuntura de plenos ataques sistemáticos de la voracidad capitalista que no descansa en su empeño de ahogar la economía para crear caos, capitalizando el descontento popular y los efectos mediáticos endosándole la culpa al gobierno, cuyo rédito pretenden transformar en votos o en apoyo a sus acciones de terrorismo, como la única salida que se plantean para hacerse del poder.

    Sin embargo, la lucha no ha sido nada fácil y aun cuando se han tomado decisiones históricas como la de desvincularse del dólar para hacerle frente a la arremetida imperial, quedan otros frentes de batalla que también tienen que ser contraatacados, pero más a lo interno y se trata de los carteles que mantienen monopolizado cierto sector de la economía, del cual su principal arma de ataque contra el pueblo es el mercado paralelo del dólar, usándolo como medio de chantaje al instituirlo como patrón de referencia para la fijación de precios de los bienes que producen y los servicios que prestan.

    Sobre el particular, se deben adoptar medidas más contundentes, porque esta situación llegó a tales extremos en parte, porque también se ha permitido, quizás por incapacidad, por impotencia o por complicidad. Bueno, en cualquiera de los casos, lo importante es que esto no puede seguir ocurriendo y más que castigar todo acto indebido en los que se haya ocurrido, se requiere reestructurar los procesos para eliminar el mecanismo que los propicia. De esta manera, se debe dar un golpe de timón en todas las instituciones con responsabilidades directas en la estabilidad económica del país, entre estos: SUNDDE, SENIAT, SUDEBAN, BCV, CGR, FGR, Gobernaciones, Alcaldías, y otras entidades, revisando todos los procesos para optimizarlos y eliminando la burocracia innecesaria, blindándolos de cualquier mecanismo que lo vulnere.

    Ahora bien, aplicando Ley de Pareto, que consiste en atacar el 20% de las causas, escogiendo las que tienen el mayor peso, para resolver el 80% de los problemas; sin lugar a duda, la principal causa de los problemas económicos que inducen la especulación, el desabastecimiento y la escasez subyace en la política cambiaria, donde según nuestra realidad histórica y las características propias de nuestra economía, se hace inminentemente necesario mantener el control de cambio, pero para que éste sea efectivo, el gobierno y las instituciones con competencia en la materia no puede esperar más y deben utilizar todos los recursos legales bajo los cuales se rige el comercio internacional y acudir a las organizaciones que lo regulan para solicitar que se prohíba la libre convertibilidad del Bolívar fuera de nuestras fronteras, toda vez que nuestro signo monetario no es una divisas de reserva acreditada por el FMI, por tanto solo es de libre circulación dentro de nuestro territorio.

    Con esta acción que se hace cada vez más necesaria, se neutraliza toda clase de instrumento de manipulación cambiaria, siendo el mecanismo del que se valen los enemigos de la patria para distorsionar el valor de la moneda, con lo cual se genera de forma arbitraria, desproporcionada e irracional un arbitraje cambiario a favor de Colombia que propicia la devaluación, la especulación, el contrabando, el desabastecimiento y la escasez, como se había mencionado antes. En virtud de ello, el comercio binacional entre Venezuela y Colombia no puede seguirse transando en monedas propias, e inevitablemente tiene que hacerse en cualquiera de las monedas de la canasta divisas de reserva reconocidas a nivel global por el FMI, así pues, el colombiano que requiera comerciar con Venezuela que cambie sus pesos en Colombia por cualquiera de estas divisas, que aquí en Venezuela si se reciben o se le pueden cambiar por Bolívares.

    Siguiendo el orden de prioridades, el segundo problema a atacar es el de la distribución de todos los rubros que se comercializan en el país, en el que se materializa el contrabando de extracción, pero de lo cual, al ser eliminado el diferencial cambiario que propicia el arbitraje, antes mencionado, con la eliminación del libre cambio del Bolívar fuera de nuestras fronteras, se minimizaría dicho contrabando, ya que con un arbitraje a favor nuestro, perdería el atractivo.

    Cierro reiterando que estas medidas no pueden esperar más, el pueblo que es el más afectado se ha mantenido consecuente con su gobierno, es hora de hacerle un reconocimiento a su paciencia y su constancia, quitándole la pesada carga que le ha tozado llevar y no por voluntad propia precisamente, sino por ser el eslabón más débil de la cadena especulativa desatada en su contra por parte de la derecha apátrida y de quienes, queriendo o no, le hacen el juego.

    Patria, socialismo y más socialismo. Venceremos si sobrevivimos.

    • De donde sacara la gente tantas babosadas. Toda estas tonterias que planteas son más de lo mismo, el chavismo nació fracasado. Podran controlar todo los que les de la gana y seguiran fracasando, porque el problema es el chavismo. Ponte a estudiar economia a ver si pasas del primer semestre con tanto gamelote barato en la cabeza

  5. El socialismo no ha fracasado . Es el único sistema que aquí en Venezuela ha proporcionado la mayor suma de felicidad posible.
    Las cifras hablan 1.764.000 viviendas, 3.400.000 pensionados . Educación primaria universitaria gratuita garantizada en la Constitución Bolivariana. Sin mencionar las obras de infraestructura puentes, carreteras, vías férreas.
    Aquí el único sistema que trae miseria y muerte es el capitalismo. Privatizaciones , despidos, buhonerismo, ranchos. Entrega de riquezas a las transnacionales.

  6. Felicito a la Dra curcio curcio ha hecho un análisis bien exhaustivo del caso venezolano, la historia no se equivoca y los casos que han sucedido en otras latitudes,como la chilena por ejemplos, no se puede ver como una simple casualidad,recordemos que los EEUU siempre han tenido el control mundial de todo absolutamente todo y cuando ellos perciben un modelo distinto a su desarrollo indudablemente, lo combaten ,lo enfrentan hasta desaparecerlo.

  7. Caramba! Este artículo género reacciones en algunos que al parecer no vivieron lo que en particular les contare. Pues en este instante recuerdo las colas que realizaba mi abuela para comprar un pote de leche color azul con letras blanca (LA POPULAR), también recuerdo las protesta por el pasaje estudiantil, por el acceso a un cupo en una universidad para ser alguien en la vida, también recuerdo los mandados de mi abuela para comprar agua y las peleas con los cisternas para que el preciado líquido fuera limpia, también recuerdo los titulares de prensa por la condicione los hospitales, recuerdo los teteros de agua de pasta, o las conversa de mis vecinos discutiendo que la perrrina PROTINAL es más sabrosa, recuerdo los abuelos en las calles no precisamente haciendo la cola en un banco, recuerdo como para superar la crisis bancarias le dieron la plata a los banqueros, recuerdo a mucha gente que la revolución le tuvo que pagar lo que los banqueros se llevaron, recuerdo los galpones con divisiones de 2 cuartos, baño, cocina sala comedor, veredas pues viviendas dignas en zonas de riesgo, recuerdo las carreras de los jóvenes de 18 años, la ley humanista responsable con la juventud (ley contra los vagos y maleante), recuerdo las colas para obtener un documento de identidad, pero que no te daba derecho a votar… no voy a continuar recordando tantas cosas maravillosas de la venezuela de mi infancia…
    Hoy en la Venezuela Bolivariana aun existen cosas que se parecen igualito pues aun es una tarea pendiente (La Corrupción), el burocratismo… pues desafíos de ayer y de hoy eso es una verdad, ahora lo que no pueden ocultar y quizás es lo que ciega a los que antes vivían “mejor” es lo que la profesora logra demostrar con sus investigaciones e allí los comentarios de algunos que al parecer no tienen memoria o bueno siendo críticos no hemos logrado sacar de la ignorancia todo un desafío pues para la revolución y los revolucionarios…
    Quizás aun queda mucho por hacer, resolver y quizás pudieran haber mucho descontento, pero si de algo se debe tener conciencia es que la única vía para resolver los problemas y afrontar los desafíos de hoy y del futuro es la REVOLUCION, siempre con rumbo a la construcción de la sociedad SOCIAALISTA… CHAVEZ VIVE carajo…

  8. Un comentario, la construcción de viviendas y las pensiones, pertenecen al ámbito de la política social, no al socialismo como tal. No es lo mismo la política social al socialismo como sistema económico.

    Lo que pasa realmente es que aca tienen un sancocho ideológico, el chavismo no sabe si se intento practicar un socialismo democrático o revolucionario. Siguen existiendo ricos y pobres, lo curioso es que ya no hablan de seguir expropiando, por que sera? El populismo y el Keynesianismo chimbo no tienen fin.

    Por otra parte, ni siquiera se escuchan planes antiinflacionarios, tendríamos que revisar cual es papel del banco central y por que los paises capitalistas malvados, tienen una baja inflación.

  9. CARLOS MARX Y LA INFLACIÓN: EN DEFENSA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA MARXISTA
    marx-y-la-INFLACION-IMAG
    Desde marzo no hemos escrito sobre este tema porque, aunque se ha hecho cada vez más evidente que no hay ni hubo nunca la supuesta «guerra económica», creímos correcto no echarle leña a las fogatas guarimberas que por meses pretendieron chamuscar al legítimo gobierno nacional.</
    Por: Fernando Arribas García
    Volvemos sobre el tema de nuestro último artículo del año pasado (TP N° 230), que provocó numerosas reacciones, favorables la mayoría, de crítica algunas, y de censura con la boca espumante unas pocas. Estas últimas, desde posiciones supuestamente puristas que parecen deberse más a la ignorancia del marxismo que a su legítima defensa, nos han acusado de exponer concepciones económicas «neoclásicas», «neoliberales», «keynesianas» y/o «monetaristas».

    Desde marzo no hemos escrito sobre este tema porque, aunque se ha hecho cada vez más evidente que no hay ni hubo nunca la supuesta «guerra económica», creímos correcto no echarle leña a las fogatas guarimberas que por meses pretendieron chamuscar al legítimo gobierno nacional. Comportarnos de otra manera hubiera sido un error político «giordaniesco», y una violación de la línea política del PCV y de las normas de disciplina a las que conscientemente nos sometemos quienes pertenecemos a él
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    Pero, superados esos días de combate callejero y cierre de filas en defensa del gobierno, es tiempo de reabrir el debate sobre temas económicos. No somos partidarios de ese estilo de discurso que requiere que toda afirmación sea validada con citas de algún autor consagrado. Sin embargo, en este caso no tenemos más remedio que echar mano directamente a los textos de Marx –del mismísimo barbudo de Tréveris, y no de alguno de sus sucedáneos muy del gusto del gobierno y sus aparatos editoriales–, más que para defendernos, para defenderlo a él y la doctrina que nos legó.

    Todo lo que sigue está, pues, directamente sustentado en los escritos titulados «Trabajo asalariado y capital» (1849-91) y «Salario, precio y ganancia» (1865) de Marx; todas las citas son traducidas por nosotros de la edición en inglés de las Obras Escogidas de Marx y Engels en tres tomos (Moscú: Editorial Progreso, 1969).

    Invitamos a los lectores a que busquen y estudien los textos indicados y relean nuestro artículo de diciembre a la luz de ellos. Advertencia, esta exposición no compromete en modo alguno al PCV como colectivo, ni expresa por ahora posiciones oficiales del Partido.

    ¿Qué determina el precio de una mercancía?

    Con esta pregunta Marx abre el fragmento de «Trabajo asalariado y capital» que explica el mecanismo fundamental de la formación y fluctuación de los precios –no de los valores, mucho cuidado–.

    Y responde: «Es la competencia entre compradores y vendedores, la relación entre la oferta y la demanda, entre la solicitud y su satisfacción. La competencia que determina el precio tiene tres facetas […]

    —-una competencia entre vendedores que empuja hacia abajo el precio de las mercancías ofrecidas […]

    —-una competencia entre compradores que a su vez causa el aumento de los precios de las mercancías en venta […]

    —-una competencia entre compradores y vendedores: los unos quieren comprar tan barato como sea posible, los otros vender tan caro como puedan […]»

    —–«[…] si la oferta de una mercancía es inferior a su demanda, la competencia entre vendedores es débil o inexistente.

    Y en la misma medida en que decrece esta competencia, aumenta la competencia entre compradores. Resultado: un aumento más o menos considerable de precios de las mercancías. […]

    —–el caso contrario, con el resultado contrario: un gran exceso de la oferta sobre la demanda, una competencia desesperada entre los vendedores, una escasez de compradores, ventas forzosas a precios de barata».

    Así que, primer punto a tener en cuenta:
    la dinámica fundamental de la variación de precios –lo que modernamente llamamos inflación y deflación–, está determinada, como dijimos en diciembre, por la relación entre oferta y demanda en el mercado.

    Afirmar tal cosa no es plegarse a teorías clásicas ni neoclásicas; es simplemente reconocer una verdad científica indiscutible, que tanto el marxismo como toda otra doctrina económica medianamente seria admite.

    Segundo punto, que causó mucha molestia en algunos de nuestros lectores de diciembre:
    de acuerdo con Marx –y es verdad, también de acuerdo con Fedecámaras, nos guste o no–, en condiciones de escasez como las que existen en Venezuela por la débil producción nacional y las dificultades para importar lo que no se produce, el factor principal que hace subir los precios es el comportamiento de la parte compradora, y no el de la parte vendedora.

    Y por lo tanto, todo intento de resolver el problema de la inflación regulando las actividades de los vendedores por métodos policiales o de fiscalización, está condenado a fracasar más temprano que tarde. Mientras persista la escasez, tiene mucho más sentido regular a la parte compradora con mecanismos de control de compras, como el sistema «biométrico» del que ha hablado recientemente el gobierno nacional.

    ¿Y las ganancias de los empresarios?

    A esta cuestión se dedica buena parte de «Salario, precio y ganancia»: si no es la voluntad de los empresarios la que determina los precios y los infla deliberadamente, ¿cómo obtienen sus ganancias habituales?

    Respuesta: «[…] es un absurdo suponer que la ganancia regular y habitual […] surja de algún aumento de los precios de las mercancías o de su venta por el empresario a un precio que exceda su valor real. […]

    —–para explicar el carácter general de la ganancia hay que empezar por el teorema de que las mercancías se venden, por término medio, por sus verdaderos valores, y que las ganancias se obtienen vendiéndolas precisamente por su valor […] Si no logramos explicar las ganancias sobre esta suposición de base, no lograremos explicarlas de ninguna manera».

    «El valor de la mercancía se determina por la cantidad total de trabajo que contiene. Pero una parte de esa cantidad es trabajo remunerado con un salario equivalente; y otra parte es trabajo sin remuneración equivalente para el trabajador. Por tanto, cuando el capitalista vende la mercancía por su valor real, es decir, por la cristalización en dinero de la cantidad total de trabajo encerrado en ella, siempre necesariamente vende con ganancias. […]

    Repito pues que es vendiendo las mercancías por su verdadero valor, y no por alguno superior, que los empresarios obtienen sus ganancias habituales.»

    Así que, punto tres, la base fundamental de la ganancia de los empresarios capitalistas no es alguna forma de manipulación fraudulenta para elevar los precios en el mercado (las supuestas «usura», «especulación», «acaparamiento», etc.), sino la explotación de los trabajadores por los empresarios, esto es, la apropiación por estos últimos de parte del trabajo realizado por aquellos como trabajo no remunerado.

    Por lo tanto, pese a la irritación que causó esta otra afirmación decembrina nuestra, no es verdad que la alta inflación sea característica de las economías capitalistas, ni es cierto que las manipulaciones fraudulentas del mercado por los empresarios sean inherentes o naturales al capitalismo. Afirmar lo contrario sería, además de «un absurdo», atentar contra el concepto de plusvalía, piedra fundamental de todo el marxismo.

    Y por lo tanto, asimismo, la alta inflación crónica en Venezuela no es simple culpa del capitalismo, sino de la persistencia de un modelo económico tan atrasado que todavía no llega ni siquiera a capitalista propiamente, y de unos gobiernos que no han sabido –o no han querido– emprender con seriedad su transformación profunda.

    Epílogo

    Si criticar la política económica del gobierno sobre estas bases conceptuales, como lo hicimos en diciembre y lo hacemos habitualmente, constituye delito de neoliberalismo o cualquier otra cosa, aceptamos la condena, pero apenas en grado de cómplices menores. Porque el culpable principal del delito es el cabecilla de nuestra banda, quien responde al nombre de Karl Marx.

    Así que si alguno de nuestros lectores quiere insistir en tales acusaciones, que las dirija en primer lugar contra nuestro «capo» –domicilio actual: cementerio de Highgate en Londres– y sólo después a este modesto articulista que apenas procura cumplir un papel de difusor y defensor de sus doctrinas económicas.

  10. Saludos solidarios y revolucionariso. Camarada Pasqualina, ayer, 6 de Octubre, la escuché por VTV en el programa de las Leyes del Pueblo, y me sorprendió la explicación que dió en referencia a los IMPAGABLES precios de productos nacionales. Puso el ejemplo de los tomates. Aquí en Barquisimeto está 1K a BsF? 25MIL BOLOS. Dijo que como los cauchos del camión están a BsF? 1MILLÓN, entonces esa barbarie se traslada al precio del tomate. Realmente INCREIBLE. Eso es un EXABRUPTO que NADIE entiende. De verdad. NO se puede PERMITIR que sigan trasladando esta GUERRA a la producción nacional. Así de simple. Será que estando la revolución en el PODER es completamente INDULGENTE a semejante CRIMEN. Claro, ni me molesto en contarle que el ejemplo del tomate es también para TODAS las hortalizas, vegetales, frutas, etc…YO, como VEGETARIANA, no tengo ALTERNATIVA. Ahí se lo dejo…esperanzada que lo LEA y de alguna manera lo traslade a quien(es) son RESPONSABLES por arreglarlo.

  11. Alguien sabe el twitter, facebook, email de la camarada Pasqualina. Me gustaría poder comentarle la realidad, de a pie, de aquí en Barquisimeto.

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