Con salchicha doble: un caso de la vida real

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Por: 15 y Último

Cuando Roberto comenzó en el negocio de las hamburguesas, por allá por 2012, costaban poco más de 60 bolívares. En aquel entonces los billetes que más usaba eran los de 50, 20, 10 y 5 bolívares. También recibía monedas y por supuesto los célebres “cestatiques”. Solo eventualmente recibía billetes de 100, los cuales odiaba a comienzo de la jornada diaria, pues lo dejaban sin sencillo para los vueltos, pero al final los amaba, cuando le facilitaban el cierre de caja y el traslado de lo hecho en el día.

Nunca le pasó por la cabeza usar un punto de venta. Una noche un cliente que andaba sin plata se lo sugirió, aunque más en broma que en serio. De hecho, la sola idea le pareció estrambótica.

Hoy día, cinco años después, Roberto no recuerda la última vez que vio un billete de 2 o de 5, no acepta cuando le llegan de 10 o de 20, y odia los de 50. De los viejos billetes el de 100 es el único que ve con regularidad y los acepta “hasta nuevo aviso”, aunque cree que “al gobierno ya se le olvidó que los había eliminado”. Los del nuevo cono monetario le gustan, aunque le parecen confusos, pues son igualitos a los de antes. Pero el problema que le preocupa no es ese: es que casi nadie los tiene, pues sacar plata de un cajero se ha vuelto un viacrucis, y cuando la gente carga, solo los suelta por razones muy muy grandes.

De los billetes del nuevo cono los que más llegan a sus manos son los de 1.000. Hace cinco años hubiese sido una locura: con mil bolívares se compraban unas 16 hamburguesas. Ahora la locura es otra, casi la inversa: para comprar una hamburguesa normalita hacen faltan 20 billetes de mil. Y si le sumamos los refrescos serían unos 25. Si el comensal quiere un perrito para acompañar, pueden ser 30. Cuando comenzó su negocio esa cifra podía ser el ingreso bruto de más de 10 días continuos de trabajo. Hoy es lo que paga cualquiera en una sentada. Una parejita lo suficientemente hambrienta puede dejar en una sentada lo que antes le ingresaba en todo un mes.

Es por esta razón que el punto de venta que hace unos años le parecía una excentricidad, ahora es un asunto vital para su negocio. En la medida en que pocos clientes cuentan con efectivo, pero además, hay que cargar tantos billetes para realizar una compra que muchas ventas sin punto se ven frustradas. Adicionalmente, para Roberto se trata de un asunto de seguridad: andar con tanta plata por ahí ‒sobre todo de noche‒ más allá de lo incómodo, es una invitación a la desgracia.

Al principio Roberto pensó que el procedimiento para el punto sería más o menos sencillo. ¡Qué equivocado estaba! Ya tiene alrededor de un año peregrinando en bancos solicitando le sea asignado un punto de venta. El tema es que, una vez superada la barrera de los requisitos, ha tenido que enfrentarse con la de escasez de los susodichos aparatos, pues resulta que “son importados” y el gobierno no le ha asignado divisas al banco para que los traiga. Roberto no entiende cómo un banco que dice ser el más grande y sólido del país, no puede importar un perolito para pagar porque el gobierno no le da el dinero. Pero bueno. A su incredulidad se suma la arrechera cuando un empleado del banco lo llama para decirle que en realidad sí hay, pero que debe pagarlos en efectivo y bajo acuerdo. “Es como pagar un rescate” le cuenta a un amigo, “resulta que sí hay, pero hay que darle pa los frescos a un tipo”.

No queriendo ser víctima de la corrupción, Roberto lo intenta por otros lados. Pero no hay vuelta qué darle, es lo mismo. Mientras tanto, se ha visto forzado a alquilar el punto de un chino en una tienda, quien le cobra 10% de comisión por cada pasada y un adicional si en vez de débito la tarjeta es de crédito. Un absurdo, pues resulta que ahora está trabajando para pagar el punto.

Ya al borde de la desesperación, cansado de luchar para conseguir el pan cuando no las salchichas, de tener que lidiar con el jamón en 60 mil el kilo y el cartón de huevos a 40 mil, consiguió lo que parecía una luz al final del túnel. Un conocido lo conecta con alguien en un banco público, que le dice que la alternativa es contactarlo con una empresa privada proveedora que se lo puede vender legalmente y sin tener que pagarle comisión a nadie. Ya le había advertido que de todos modos podía salirle caro, pues la empresa importa los puntos con divisas “propias”. Esperando lo mejor, pero alistado para lo peor, Roberto va a la cita y queda frío: debe pagar 8 millones de bolívares para que le den el punto.

Decepcionado y arrecho decide no pagar nada y ver cómo hace. Pero entonces resulta que ya no puede seguir usando el punto alquilado, y por lo tanto, sus ventas caen vertiginosamente. Los tres empleados que tiene están tan asustados como él, sobre todo considerando que viene diciembre y hay que pagar utilidades, etc. De tal suerte, luego de pensarlo y consultarlo, resignado, decide comprar el punto –“¿qué coño vas a hacer?”, le dijo su esposa‒. Dos semanas después, contacta de nuevo al tipo de la empresa, solo para enterarse de que ya no vale 8 sino 15 millones. “Es el dólar today” ‒le dijo el tipo‒ sabes cómo es, de las elecciones para acá vale el triple”. “Pero tranquilo, pues nosotros llegamos a un acuerdo con los bancos y resulta que ellos te pueden dar un crédito y te lo llevas”.

Fue así como Roberto terminó su odisea sentado frente a un ejecutivo de cuenta de banco, asumiendo un crédito por 15 millones para comprar el punto. Mentalmente saca la cuenta y piensa que ya no debe trabajar para el chino sino para el banco. “Ahora tengo que calarme este perro con salchicha doble”, se dijo a sí mismo. Por no dejar, le pregunta al ejecutivo: “¿qué tan legal es eso?, pues hasta donde sé está prohibido vender cosas tomando como referencia el paralelo”. El ejecutivo levanta la vista de los papeles que está revisando y solo alcanza a sonreírle con cara de “tú sí eres güevón”.

24 Comentarios en Con salchicha doble: un caso de la vida real

  1. pienso, quehemos llegado a un punto de la critica constructiva, en que debemos pasar a explicar con lujo de detalles la CAUSAS, los RESPONSABLES de tales situaciones que no dejan ser verdades amargas.

    • En esta página el 99% de los textos desmadejan con fundamentos, análisis, estudios históricos y argumentos sustentados en datos comprobables, no solo las causas sino además las proyecciones del devenir económico-político venezolano.

  2. Hasta el perrocalientólogo se indexa al paralelo para sobrevivir y pagarle al banco, mientras los asalariados tenemos que seguir sacrificándonos ya casi al borde del colapso por caprichos de algunos sesudos analistas que creen que con fórmulas convencionales pueden hacer que Dólartoday baje y que en consecuencia los precios bajen. La única solución a esta anarquía es la INDEXACIÓN DE TODAS LAS ESCALAS SALARIALES AL PARALELO, de esta manera, el mismo que impulsa que el paralelo suba, hará todo lo contrario para que se estabilice, pues como buen capitalista que es, no querrá sacrificar ganancias para pagar ajustes salariales.

    Entretanto, solo nos queda cantar como el panita Alí:
    “A veces pienso que todo el pueblo
    es un muchacho que va corriendo
    tras la esperanza que se va,
    la sangre joven y el sueño viejo,
    pero dejando de ser pendejo
    esa esperanza será verdad”

    • Eso mi amigo, en parte es lo que hay que hacer y se llama liberar la moneda. Pero… recuerda el gobierno no tiene para hacer eso pues funciona con un deficit fiscal por lo que imprime dinero inorganico que causa perdida de valor continua al bolivar (sube el costo relativo de las divisas).

      Independientemente de si uno esta con la oposicion o con el gobierno, debe entender que el gobierno actual y la dirigencia del PSUV tiene deficiencias extremas en cuanto a individuos capacitados en materia economica. Por un lado Luis Salas, Marco Torres y Tony Boza son individuos sin capacitacion; hemos tenido que recurrir a un espanol (Alfredo Serrano Mancilla) para que nos ayude a mejorar la economia y el sujeto es un hazme-reir sin credibilidad internacional que estudio sociologia.

      • Saludos Iván gracias por leer y participar del debate. Sobre el tema del dinero “inorgánico” te recomiendo documentarte mejor antes de opinar. Por ejemplo, José Gregorio Piña y yo publicamos en 2015 un texto denominado el mito de la maquinita donde se comprueba que esa afirmación tuya -típica de todos los analistas convencionales, por lo demás- no tiene fundamento alguno. Pasqualina en su último texto acá demuestra lo mismo. Pero como nosotros somos unos chabestias ignorante que no sabemos nada, te recomiendo busques el texto del economista bien escuálido Asdrúbal Oliveros llamado “mitos de la economía venezolana”, donde ya reconoce que lo del dinero “inórgánico” y el “exceso” de liquidez no son causas de la inflación. De hecho, en este momento menos, pues como pocas veces la liquidez ha estado tan atrasada con respecto a los precios. Saludos.

  3. “(…) El ejecutivo levanta la vista de los papeles que está revisando y solo alcanza a sonreírle con cara de ‘tú sí eres güevón’ “(…) Al final le dice: “Tú eres de los que cree que Zenón es un tipo con los senos grandes, y que los santos sudan verdad?” Y así la viveza se afianza en su trono, como principio rector de una sociedad, en su proceso de autoaniquilación… Y la mayoría cree que el capitalismo solo es un asunto de aprecio por el dinero.

  4. Dudo que el régimen ponga en practica la indexación de los salarios, porque al hacerlo estarían reconociendo la existencia del dolar paralelo, algo que va en contra de toda la perorata ideológica que viven repitiendo. Las distorsiones que padece la economía venezolana, producto del modelo chavista fracasado, provoca que situaciones como las que en el artículo se relata se den en cualquier sector de la sociedad venezolana. Un país que depende de las importaciones para funcionar, importaciones que dependen del ingreso de divisas, ingreso de divisas que se ha visto afectado por el declive del precio petrolero y por el cada vez más pobre rendimiento de la industria petrolera nacional, verá afectado el funcionamiento de todos los sectores que hacen vida en la economía nacional, en especial de aquellos con una capacidad de respuesta más limitada ante los embates de la crisis. La solución para la escalada inflacionaria es producir y para producir hay que desmotar todos el sistema de controles (de cambio y de precios) que están generando distorsiones (dolartoday y bachaqueo) en la economía. Mientras se siga insistiendo en las mismas practicas de controles seguirán vigentes las distorsiones que los acompañan.

    • Buen día OALCV. Revisa la experiencia argentina actual para que veas que eso de que para combatir la inflación lo que hace falta es producir y para producir lo único que se requiere es levantar los controles, es una idea convencional bastante limitada. El déficit fiscal luego de Macri es el doble del de cristina y lo mismo la inflación, habiendo Macri liberado el control de precios y el de cambio. Hasta el FMI lo dice (https://www.pagina12.com.ar/68346-menos-deficit-y-mas-tasa-la-receta-del-fmi). Tampoco, por cierto, desapareció el dolar paralelo, ya que el llamado dolar messi o blue sigue existiendo. Aquí en Venezuela en los años 90 se levantaron los controles dos veces y el resultado fue el mismo, y lo poco que creció el PIB con CAP II fue a costa de un brutal empobrecimiento de la población. En fin, independientemente de todo lo que uno pueda decir de las evidentes deficiencias del manejo de la política económica, la realidad demuestra que por la vía que tu dices el resultado suele ser mucho peor. Saludos.

      • Vale la pena recordar que la administración previa a la de Macri al igual que el actual régimen venezolano generó profundas distorsiones en la economía, por ser ambos casos administraciones que hicieron uso y abuso de las practicas populistas que no son sostenibles en el tiempo. Un ejemplo de lo que antecede es que en Argentina se mantuvo por mucho tiempo (al igual que en Venezuela) las tarifas de los servicios con precios absurdamente bajos, provocando así que el momento en que estas deban ser ajustadas, dicho ajuste sea muy traumático para el consumidor. Es cierto que el dolar negro no desaparece automáticamente, en la medida que se fortalezca la confianza en la moneda nacional y el dolar negro comience a converger hacia un precio de equilibrio es que podrá desaparecer. No existen recetas mágicas para solucionar desequilibrios como los que presenta Venezuela, pero si hay caminos para la reconstrucción del país, y ciertamente el falso y fracasado socialismo que Chávez predicaba no podrá jamas ser la solución a los problemas que gracias a el se generaron.

        • Claro, el mito macrista de “la pesada herencia”. Lo interesante de ese “pesó” que heredó Macri, es que era el de un país con una desempleo del 6%, con una de las menores desigualdades sociales en toda la región y la mayor clase media. Supongo que a cosas como esaste refieres con distorsiones cuando lo normal debe ser más desempleo, mayor desigualdad, más pobres, etc. Explícame por cierto por qué razón las tarifas de los servicios deben ser ajustadas, que es un tema que nunca he entendido bien. Por otra parte, el dólar paralelo no ha desaparecido no por la falta de confianza que dices ni porque el precio del dólar no converge al punto de equilibrio, sino porque los principales tenedores de dólares (los empresarios ligados al agro, la soja, etc.) entendieron que por esa vía pueden permenentemente forzar devaluaciones, siguiendo el mecanismo de no liquidar y por esa vía meter presión sobre la oferta de dólares manipulando el supuesto “punto de equilibrio”. Está recontraestudiado el tema. Por último, sería bueno nos explicaras cuáles fueron los problemas que gracias a Chávez se generaron, pero explicar en serio pues solamente decirlos no significa que se expliquen. Saludos.

          • Me gustaría que también mostraras las cifras del porcentaje de la población activa que pertenece al sector formal y al sector informal. Según datos del INE el primer semestre de 2015 el 59,5 % de la población activa pertenecía al sector mientras que el 40,5 % al sector informal, esto deja ver que hay un porcentaje importante de personas que no están incluidas en el sector formal de la economía por ende no tienen acceso a los beneficios de ley. Mas que solo valorar la cantidad hay que valorar la calidad, de que sirve una tasa de desempleo tan baja si gran parte de esa población esta en el sector informal.

            No es un secreto para nadie que las tarifas de los servicios en Venezuela son muy bajas, básicamente un regalo, la telefonía fija y móvil, el servicio eléctrico, el servicio de agua, el trasporte superficial y subterráneo, el combustible, entre otros, todos tienen tarifas que si se comparan con cualquier otro país son ridículamente bajas, sin embargo tampoco es un secreto para nada la baja calidad de todos los servicios que se nombraron, entonces si una empresa de servicios se mantienen tarifas que no permiten cubrir los costos ¿como pueden el consumidor obtener un servicio de calidad?, en una conversación con un conocido que trabaja en CANTV se coló el tema de las tarifas esta persona me comentó que para poder medio sanear las finanzas de la empresa se debía ajustar las tarifas en un 4000 %. Para cualquier ciudadano que regularmente paga regularmente Bs. 350 por servicio de telefonía fija más internet se le ajusten las tarifas a Bs. 14.000, el golpe en el bolsillo va a ser fuerte. Pero ¿cuál es la causa? el mantener por tanto tiempo una tarifa congelada por puro y simple populismo.

            Los problemas que generó la administración Chavez no son un secreto para nadie:

            -destrucción de la capacidad productiva del país
            -destrucción del poder adquisitivo del trabajador venezolano
            -destrucción de la institucionalidad, subordinando todos los poderes públicos a el capricho del tirano
            -elevar a la enésima potencia el rentismo

            La lista puede seguir, sin embargo es más importante buscar los mecanismos para revertir los perversos incentivos de una administración tan nefasta.

  5. Trankis. Ya el presidente de su viaje a Turquía encontró una ruta directa de Caracas-Turquia, compremos los perros y hamburguesas allá. Y luego nos regresamos. Sino le sacamos una copia a los documentos que le regalo putin y vamos con eso al puesto y el pana soluciona la falta de efectivo. Este supuesto gobierno de los trabajadores, es una pantomima, un mal chiste, una tragicómica novela.

  6. Libertad economica es la solucion!
    Que tal si el perro calientero pudiese agarrar sus bolivares y hacer lo que le de la gana con ellos, como por ejemplo comprar un punto de venta afuera al precio que es, sin la macoya, sin los intermediarios?
    Asi como el pudiese comprar un sarten nuevo o un quemador para su carrito, directamente del fabricante en china por ali baba o amazon, sin duda le saldria mas barato. Como el perrocalientero esta toda venezuela, con un monton de dinero que no sirve para comprar lo que realmente necesita, si no lo que el gobierno le deja comprar o lo que alguien mas se arriesga a traer a Venezuela con su propio dinero con la esperanza de no perder en una devaluacion de esas tantas que se han tirado todos los gobiernos desde el famoso viernes negro.

  7. IMPACTO DE LA INDEXACIÓN SALARIAL SOBRE LA INERCIA INFLACIONARIA.

    Autor:
    Gerardo Jacobs
    Número de revista:
    6
    Acreditación EQUIS
    Acreditación AACSB International

    Aizenman [1987] define a la indexación como un mecanismo diseñado para ajustar salarios contingente a información no disponible en el momento de la negociación del contrato. El esquema de indexación que más se ha estudiado en la literatura es cuando los salarios se ajustan con respecto a la inflación. Los trabajos iniciales en este tema estudiaron el impacto que la indexación salarial tenía sobre cl comportamiento de variables reales. Ejemplos de este esfuerzo son los trabajos de Gray [1976] y Fisher [1977], quienes concluyen que la indexación salarial estabiliza la economía cuando los shocks son nominales, y la desestabiliza al presentarse shocks reales.

    En una gran parte de la literatura se han utilizado modelos donde la indexación está basada en inflación contemporánea. Simonsen [1983] se desvía de esta práctica construyendo modelos donde la indexación es con respecto a inflación pasada. Muchos economistas coinciden con señalar que este supuesto es más realista. Recientemente, se ha hecho un mayor énfasis en el estudio de los diferentes impactos que tienen por un lado una política de indexación basada en inflación pasada y otra basada en inflación presente. Esteban Jadresic [1996] estudia este problema y concluyo que la propiedad estabilizadora o desestabilizadora que presenta la indexación salarial estará en función de la forma específica de indexación y en particular, dependerá en que el esquema de indexación este basado en inflación pasada o inflación futura.

    Otros esfuerzos se han dirigido a estudiar los impactos que tienen los diversos esquemas de indexación sobre la inercia inflacionaria. En particular algunos economistas han indicado que la indexación basada en inflación pasada aumenta la inercia inflacionaria. Por ejemplo, Edwards [1996] señala que si en lugar de contratos que ven hacia adelante (inflación contemporánea) existen contratos que ven hacia atrás (inflación pasada), existirá una fuente adicional de inercia. La presencia de una mayor proporción de agentes que indexen sus precios a inflación pasada provoca que la inflación se reduzca más lentamente, en otras palabras, la inercia inflacionaria es más alta. Por este motivo, puesto que se reducen costos al disminuir rápidamente la inflación se recomienda eliminar cualquier esquema de indexación basado en inflación pasada.

    Utilizando un modelo similar, este trabajo estudia condiciones baja las cuales es equivocada la recomendación dc eliminar esquemas de indexación basados en inflación pasada. Utilizando un sencillo modelo dinámico en este trabajo se muestra, al igual que en otros trabajos, que es más difícil disminuir la inflación cuando existen contratos que miran hacia atrás. Sin embargo, utilizar contratos que miran hacia adelante deja a la economía más volátil ante shocks nominales. Esto es más fácil reducir la inflación con contratos que miran hacia adelante, sin embargo, después de un shock nominal, al utilizarse un esquema con indexación basada en inflación pasada, la economía presenta una inflación inicial más baja. Por lo tanto parece ser que existe un trade-off entre una menor inercia inflacionaria y una mayor inflación inicial, donde una menor inflación inicial tiene como costo una mayor inercia inflacionaria. Sin embargo, el presente trabajo muestra que probablemente este trade-off no exista puesto que la inflación acumulada es mayor en un esquema de indexación basado en información contemporánea. Este trabajo prueba que hay razones importantes para dudar sobre los beneficios que se derivan al adoptar esquemas de indexación basados en inflación contemporánea.

    FUENTE:
    http://mef.itam.mx/es/74/contenido/impacto-de-la-indexacion-salarial-sobre-la-inercia-inflacionaria

  8. el problema que estamos padeciendo todos los venezolanos es que estamos ante una cortina de hierro en cuanto a como se maneja la economía, no es posible que a estas altura todavia no sepamos cuales son las empresa que importan con el dolar preferencia y cuales con el dicom y cuales con el dolar paralelo y hay es donde todos aprovecha y se abogan el derecho a cobrarnos hasta vernos el hueso, si queremos empezar a arreglar esto, deben de implementar aquella estrategia en donde se marcaban en el producto el tipo de cambia por el cual fue adquirido. pero hay muchos dolientes y muchos que todavía quieren ser super millonario a costa de todos nosotros, mientras no sean efectivos los controles la reina del baile es la corrección y todos pagaremos para verla bailar.

  9. Sr Luis Salas, que necesidad tiene usted como hombre culto y preparado, eso de estar defendiendo a capa y espada un sistema economico que ya fracaso en la Urss y en China con millones de muertos y ahora esta fracasando en Venezuela trayendo hambruna y emfermedades tambien , no lo entiendo, disculpeme pero no lo entiendo a uste y a otros intelectuales chavistas. Me da tristeza mirar que los chavistas se ufanan del apoyo de China o Rusia, si todos sabemos que nadie, persona o pais, presta apoya con recursos de todo tipo solo por simpatia. Acaso China o Rusia no son todavia “mas capitalistas” y antidemocratas que Usa? Sr Luis Salas, ustedes que estan de lado de regimen piensan que los opositores somos seres disociados o emfermos mentales, es posible porque el hambre y el temor a enfermarnos nos esta volviendo locos. Saludos.

  10. Te cambio tu perro con salchicha doble por un reloj.
    No recuerdo si por el año 2012 una hamburguesa costaba cerca de 60 bs. Lo que si estoy seguro es que en cualquier año, siempre todo ha sido caro. Desde un café hasta un carro y toda la gama de productos “necesarios” que hay dentro, siempre ha sido difícil acceder a ellos. Seguramente disponer de 60 bs en 2012 para comprar una hamburguesa era tan difícil como disponer de 25 mil hoy para lo mismo. Dice el escritor de este artículo que hace 5 años se podían comprar 16 hamburguesas con un billete de mil. “Se podía”. Pero con un sueldo mínimo que estaba entre 1.500 y 1.700 bs, como lo estaba hace cinco años, gastarse mil bs en 16 hamburguesas no hubiese sido algo muy cuerdo. Hubieses comido por lo menos dos días, pero ¿y el resto de los días que ibas a comer? A menos que Roberto diese crédito ¿No? Algo así como “lleve hoy y pague el 15 y Ultimo” No sé. A veces hacemos estas comparaciones que suenan muy chévere pero estructuralmente ilógicas y creemos que así nos “lacreamos” (palabra de uso popular que, me parece, significa algo que siendo bueno o malo es a la vez muy muy grande). Pero ¡Bueno!
    No entiendo como Roberto podía odiar al billete de cien o de cualquier otra denominación. Al final el billete de cien, de diez, de dos, de 10 mil o de la denominación que sea, es el objeto de cambio de un bien o un servicio entre el que ofrece ese bien o servicio y el que lo “necesita” (Lo pongo entre comillas, porque sabemos bien que algunas necesidades no son tan necesidades, sino que se nos imponen como necesidades, la leche en polvo, por ejemplo). Así que disponer del bilete para pagar bienes y servicios no veo cómo pueda ser algo que se “odie”. Sí. Bienes y servicos, que aunque los escuálidos no lo reconozcan, aquí, en su país son mucho más baratos que en cualquier otro país. A veces hasta gratuitos. Además que esos billetes son de los más bonitos que hemos tenido, no solo por su diseño, sino por la variedad de personajes seleccionados para representarlos, tanto los históricos como aquellos que en su reverso nos recuerdan lo delicado que puede ser la naturaleza (mayormente por culpa del mismo dinero) y cuánto debemos, por tanto, cuidarla. Nada que ver, por supuesto con esas razones fatuas que la oposición acostumbra desde la llegada de la revolución poner a circular en el colectivo venezolano, en este caso los supuestos “personajes santeros”, cuestión de la que incluso han escrito libros al respecto. Una vaina loca. Además de eso, coño, es el billete de TU PAÍS, no entiendo cómo puede Roberto en ningún momento odiarlo. Pero especialmente, un billete, sin importar la denominación que sea, que ha llegado a tus manos como producto de tu trabajo, de tu esfuerzo, no puede ser odiado, te ha costado, ha valido tu esfuerzo, asi que no veo cómo despreciarlo. No parece consono con el venezolano, que siempre ha sido hechado pa´lante que vaya a odiar un billete porque se le presenta el obstáculo de no tener efectivo para dar vuelto. Obstaculos como ese siempre el venezolano de la cuarta y de la quinta sortea a diario y resuelve. Seguramente en 2012 era muhco mas fácil resolver el sencillo para dar el vuelto, pues para esemomento no se había arreciado el contrabando de nuestros billetes a Colombia y otras partes del mundo. Más aun, no entiendo muy bien a Roberto, porque en la mañana los odia y en la noche los ama ¿Cómo es eso? O los odias o los amas pero no las dos vainas.
    ¿Nunca le pasó a Roberto por la cabeza usar un punto de venta? ¿Nunca pensó Roberto que en el futuro él podría tener no un carrito de perros, sino ya un local, bastante trabajo y sacrificio de por medio, con unas mesitas para comenzar, algunos empleados y ya no solo un punto de venta sino también una buena caja registradora y quizás, un tallercito en el que fabricara los carritos de perros calientes para ofrecérselos a aquellos que como él lo hizo un día, quieren comenzar su negocio propio desde abajo? ¿Nunca le pasó eso a Roberto por la cabeza? No creo, porque el venezolano siempre tiene su plan, sus espectativas. No esas que les imponen ahora (irse del país). Sino las expectativas de, sin importar la crisis, salir adelante junto a TODO el país. No se. Pienso yo, pues.
    Es raro también que Roberto no acepte los billetes de diez o de 20. Porque, como ya dije, los servicios públicos aquí son muy baratos, una cosa que los que viajan a Europa, Estados Unidos y America del Sur saben muy bien pero no reconocen por no darle una a Maduro y entonces esos billetes de baja denominación son ideales para pagarlos. El pasaje en camionetica, por ejemplo, esta en 280 bs, o sea, dos billetes de cien y cuatro de 20 bs. No veo cómo a Roberto se le ocurre no aceptarlos.
    Ahora, Roberto debe ser, sin duda un tipo muy trabajador, full trabajador, trabaja todo el día y casi no tiene tiempo para más nada, ni para ver noticias si quiera y por eso es que Roberto no sabe que el gobierno NO HA ELIMINADO EL BILLETE DE CIEN, de hecho le ha dado varias prorrogas. Pero lo mejor es que cuando se anunció que saldría de circulación le dimos tremendo coñazo a aquellos que los estaban traficando a Europa, Colombia, América del Sur y Centroamérica y a los pendejos que los estaban acaparando dentro del territorio nacional convencidos de que vendérselos a las mafias de colombianos y venezolanos también, en la frontera los compraban a 120 y más bs pagando con los no aceptados por Roberto billetes de 20 bs, contribuyendo de ese modo a la crisis de nuestros billetes pero culpando a Maduro, por supuesto. Seguro que por tanto trabajar es que Roberto no se ha enterado de que el gobierno no los eliminó y bueno, el periodista o escritor, tampoco se acordó de aclarárselo. O se le olvidó en el momento y después lo dejó asi. Porque ¿Para qué? O se lo aclaró pero omitió incluirlo en su escrito. No sé. Pienso yo.
    Qué bueno que a Roberto le gusten los nuevos billetes. Ha costado mucho mandarlos a hacer con el fin de tratar de apalear la guerra terrible que tiene el imperio contra nuestro papel moneda y como ya dije, además de ser el principal objeto de cambio de bienes y servicios “necesarios” es también NUESTRA MONEDA, no solo debe gustarnos, deberíamos amarla y defenderla con todo. Ojalá Roberto se ponga las pilas, como siempre hace el venezolano y no confunda un billete de 5 mil con uno de 50 y se equivoque dando un vuelto. O rompiéndolo, como hacen muchos.Bastante se ve restos rotos de billetes de baja denominación tirados en la calle, cosa hecha por gente que quizás cree que tal acción es reflejo de su osadía en contra de la mala situación, o en contra del gobierno, una acción bastante tonta en verdad.
    Me parece excelente que a las manos de Roberto lleguen los billetes de mil bs. Yo solo he tenido dos en mis manos y uno de 2 mil bs, hace como 3 meses. Del resto he resuelto con el odiado por Roberto (pero solo en las mañanas) billete de cien. Es que en la guerra contra nuestro papel moneda, se ha logrado penetrar hasta los altos gerentes de los bancos, públicos (lamentablemente) pero sobre todo los privados (Banesco, BOD). No olvidemos los 200 millones de Tintori, mientras que a Roberto no le dan más de diez mil en el cajero y a nuestros adultos mayores los joden con los billetes de 20 y de diez. Hasta ahora y gracias al esfuerzo que hace el gobierno favoreciendo y a veces obligando a bancos, empresarios y comerciantes privados, uno resuelve con las tarjetas en los “puntos de venta” que se supone es el tema principal del reportaje o escrito, pues.
    Y sí, claro, las hamburguesas están caras. Todo está caro (repito que siempre todo ha estado caro: recuerdo cuando era muy pequeño y un huevo dejó de costar 0,50 bs para pasar a 0,75bs, previo acaparamiento y mis padres decir “eso si se puso caro vale”) Una hamburguesa normalita está en 20 mil, un cartón de huevos en 40 mil, el queso igual y un teléfono o una computadora o los repuestos para reparar cualquiera de esos aparatos están incomprables (no sé si está escrita correctamente esa palabra) o un carro, o una casa. Y a medida que se acercan las elecciones a gobernador todo indica que seguirán subiendo. Ante precios tan altos para todo, uno piensa en lo inmediato, en lo básico “¿quién tiene la culpa de todo esto?” Es entonces cuando salta la oposición a gritar (en este país donde según ellos no hay libertad de expresión) por radio, cine, prensa, tv, tweeter, Facebook y paredes (sobre todo las paredes del este, de la “high”) “Todo es culpa de Maduro, es culpa de Diosdado, es culpa de los colectivos, de los chavistas”. Así, llega un día Roberto, o el escritor del artículo, o yo, a la carnicería y la carne que ayer el kilo costaba 35 mil, nos dice el carnicero que ya hoy está en 40 mil, ante la sorpresa preguntamos por qué y el carnicero palabras más, palabras menos, dice “culpa de Maduro” y de ese modo, aunque es él, el carnicero, quien puso ese precio, nosotros pensamos “coño, si, ese pajuo de Maduro, coño de su madre y tal”. Aclaro que no es que el carnicero tenga la culpa de todo, pero si en parte. Porque seguramente el carajo que le lleva la carne en un camioncito le está cobrando hoy 5 mil bs más que ayer. Pero tampoco es solo el del camión. Porque seguramente el del camión llegó al matadero o al hato y el dueño le dijo “hoy esta 5 mil bs más cara que ayer” o el importador que trajo la carne desde Colombia, Brasil, etc, con dólares del Estado (o sea del pueblo) pero se la vende al del camión al precio que sin ninguna base lógica y/o económica dicta (de dictadura) ese día Dólar Today. Es ahí, arriba de la cadena, de esa nefasta cadena, donde está el problema. Porque ese grupo de personas, empresarios y comerciantes, que importan los productos al país, son un grupito muy reducido. Son esos que piensan “yo soy empresario para hacer dinero ¿qué tiene eso de malo?” Pero en su empreño de “hacer dinero” hacen lo que sea, cualquier crímen, como por ejemplo no establecer precios en base al cambio oficial sino en base a lo que dicte (de ditadura) Dólar Today. Y preparan al camionero y al carnicero para ello. Una semana antes les dicen “Mira, compra ahorita, porque eso va a venir más caro, por culpa de Maduro”. Y el camionero y el carnicero, aunque sienten una leve sospecha de que en realidad es ese empresario quien lo está jodiendo, prefieren pensar “coño, si, ese pajuo de Maduro, coño de su madre y tal”. Pero a la final, el camionero y el carnicero que ven el estatus del empresario (estatus que ha logrado asi, trampeando) quieren ser como él y sacan de sus bolsillos para pagar el caprichoso precio del empresario. El empresario sabe que a la final ellos siempre pagan. Pero también sabe el camionero que el carnicero va a pagar. Y el carnicero sabe que el consumidor (Roberto, el escritor del artículo, yo) van a pagar, porque así es el venezolano, ante la dificultad, ante el obstáculo, siempre resuelve. En esa cadena nefasta ninguno denunció los precios altos de un día para otro. Ni el carnicero al camionero, ni el camionero al empresario ¿Y al empresario se le denunció mediante los organismos de control, llamese Cadivi, Sundde, estado, gobierno? Pues sí. Si se hizo. No me vengan con el escuálidismo a decir que no se denunció. Solo que Luisa Marvelia todo lo engavetó. Al final quienes pagamos todo fuimos los consumidores finales. De nuestros bolsillos salió el dinero para pagarle al carnicero, al camionero y al empresario. Nosotros pagamos la “mojada de mano” que el empresario le hizo a Luisa Marvelia y su “team” para que se declarara sobreseimiento o alguna otra cosa. Nosotros tampoco denunciamos. No formamos peo al carnicero, ni al camionero, ni al empresario. No. Todos, Roberto, el escritor, el que se sienta a comer perro caliente o hamburguesa, todos, preferimos pensar “es culpa de Maduro, coño, ese pajuo de Maduro, coño de su madre y tal”. Y así sucede con todos los demás bienes y servicios, básicos o no, necesarios o “necesarios”. Pero ahora, en esta encrucijada en la que nos encontramos, nos arrechamos porque “Maduro no resuelve”. Seguimos pensando que tiene que ser Maduro, pero ni de vaina nos pasa por la cabeza que la más mínima variación en el precio de cualquier bien o servicio debe ponernos a formar peo contra aquellos que cometen tal delito. Que debemos ser nosotros, el pueblo, los consumidores quienes controlemos los precios. Que no saquemos del bosillo a la primera que ellos nos digan que ya el precio aumentó 500, mil, cien mil por ciento, sino que formemos peo al que basándose en cualquier tasa, menos la oficial, nos quiera sacar más dinero del bolsillo y sin pistola. La “corresponsabilidad” que debe tener el pueblo para mantener al país parece un adorno en nuestra Constitución. Pero, por cierto, si es muy bien usada por los apátridas de la oposición para alentar encapuchados a asesinar, quemar gente por su color de piel, por su tendencia política, quemar negocios (entre ellos carnicerías) y luego al final, no asumir responsabilidad de ello sino “culpar a Maduro”, alentando la guerra que nos promete Obama, Trump o cualquier otro que sirva de carátula de la Exxon, del Goldman Sachs o a los dueños del Banco de la Reserva Federal gringa. No hacemos, Roberto, señor escritor, valer nuestro derecho a reclamarle un precio justo al que ofrece bienes y servicios. Solo culpamos Maduro. Tampoco denunció Roberto al funcionario del banco (privado o público) que le cobró cifras millonarias por un punto, ni al de la dichosa empresa que los importa y que con “recursos propios” (quien sabe que marramucia habrá hecho para sacrle dólares al estado y luego decir que son “recursos propios”) y cobra cifras más millonarias aún. Nadie o muy pocos asumen que dejó de hacer lo que debía para evitar todo esto, que tiene una parte de la responsabilidad. Todos prefieren encerrarse en su “necesidad” y culpar a Maduro por no poderla satisfacer. Mientras el empresario, el carnicero y el camionero andan con sus 40 mil bs por kilo vendido en sus bolsillos, suficientes para pagar sus impuestos (la carga tributaria en Venezuela es una de las más bajas), a sus empleados (la empresa privada siempre tiene pocos), comprar más mercancía (siempe con precios en base a lo que dicta, si, es una dictadura, Dólar Today) y de paso darse la vida a la que están acostumbrados. La famosa ganancia pues. Que en ningún país del mundo llega, como aquí al 30%. Por supuesto que en realidad no es que estén poniendo precios con ganancias en base a 30%. Sus porcentajes de ganancias van desde 500% hasta 150.000% y más, como en los casos denunciados por el Fiscal General William Saab. Al final, empresarios y comerciantes privados, que son una cantidad, repito, muy reducida de personas, todos nos miran al resto, a los consumidores, al pueblo, al chavista, al escuálido y a los supuestos “ni nis”, a Roberto y al escritor, sonriendo con cara de “tu si eres huevón”.
    Y en medio de todo eso, salen entonces los escritores, a echarnos cuentos “con fundamentos, análisis, estudios históricos y argumentos sustentados en datos comprobables”, salen los estudiados a hablarnos de fórmulas, teorías, graficos y términos técnicos, como “indexación”, salen (nunca faltan) los que nos llaman como minimo“brutos en la materia”, salen los que culpan a Cadivi y por tanto al control (nunca hubo tal control, los dólares se entregaron a manos llenas y, un error a mi parecer, casi que “de buena fe”), salen los que se burlan, salen los que culpan a Rusia y a China (como si China no estuviera pateándole el culo a USA en lo económico y Rusia, alcanzando su nivel militar), salen los que culpan a los cubanos, o los que culpan a un peruano al que confunden con un venezolano en alguna calle de Europa, los que culpan a Maripili Hernandez de que algún un hijo no tenga pañales, los que después que les ponen explosivos y molotovs a niños en sus manos y les dicen “vayan a luchar por la libertad” luego nos culpan a nosotros cuando esos explosivos les quitan la vida. Sale de todo, a decir todo es culpa del “fracasado sistema comunista”. Todo un perro con doble salchicha.
    No se mucho de nada, hace poco por tweeter un escuálido me llamó “marginal” y considerando que aún no me graduo en la universidad, soy entonces un bachiller marginal (en eso me identifico con Mario Silva), pero pienso que, quizás, Roberto debería olvidarse de las hamburguesas y pensar más en arepas de yuca, de auyama o de plátano. Quizás Roberto debería dejar de pensar en refrescos (me temo que en cualquier momento veremos en el DRAE “refesco, sinónimo, palabra raíz: Coca-Cola”) y pensar más en esa vaina tan rica y buena que es el papelón con limón o en esa otra vaina más rica todavía que se llama “chicha andina”. No sé. Lo digo porque en Bolivia le dieron una patada por ese culo gringo a Mc Donald´s (Parece que ya volvió, les hacía falta a los escuálidos de allá). O sea, nuestros hermanos indígenas bolivianos, la mayoría de ellos pues, se decidió por su comida autóctona. Más sano. Más amor por lo propio pues. O sea, quiero decir, que Roberto (y con él todos nosostros, incluyendo a escritores y dueños de títulos universitarios que creen sabérselas todas más una y el resto del pueblo al que excluyo, porque ese ya está montado en lo que debe) tiene que innovar, crear, como buenos venezolanos, con lo nuestro, como lo hemos hecho siempre, incluso, creo, no sé, como lo hacemos mucho antes que el propio Albert Einstein dijera “Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado” (o por lo menos a él se le atribuye esa frase). Mucho antes de que él dijera eso, ya este pueblo hermoso lo hacía y aún lo hace.
    La mayoria de los que culpan al chavismo y a Maduro de todo lo malo han difundido la frase sacada de marketing “el socialismo fracasó”, haciéndole asi la segunda a la mediática internacional de llegar a la mente de uno que otro revolucionario. Pero lo que no saben es que en realidad lo que fracasó fue el capitalismo. Porque toda la crisis la propicia el propio capitalismo para salvarse a sí mismo, tratando de cerrar el avance al sistema socialista bolivariano y revolucionario, pero mientras las teorías y las acciones capitalistas caen una por una, las socialistas se mantienen. No podrán toda la vida los capitalistas vender autos, casas o alquilar apartamentos en dólares, menos al cambio criminal que les dicta (de dictadura) Dólar Today. Ni vender la comida a los precios capitalistas a los que se venden hoy. Al contrario de eso, cada día más se afinza el sistema en el que se le da un apartamento a bajo costo, y espacioso a una persona de pocos recursos sin importar si es chavista, escuálida o los supuestos “ni nis”, en la Av, Libertador, en los Chaguaramos o en las mega urbanizaciones que para tal propósito se están haciendo en todo el país. Cada día más se afianza el sistema en el que sin importar si es chavista, escuálida o los supuestos “ni nis”, recibe una caja con alimentos de primera necesidad a muy bajo costo, cada día se afianzan más las escuelas bolivarianas, con educación de calidad, desayuno, almuerzo y merienda, donde no se le pregunta a ningún padre o madre si es escuálido o chavista o supuesto “ni ni” y todo padre escuálido o supuesto “ni ni” que tiene a su hijo en una escuela bolivariana y recibe su canaimita, su morral full de útiles y hasta el uniforme, sin costo alguno, lo sabe, puede dar fe de ello, solo que no lo hacen por, repito, no darle ni una a Maduro. Cada dia se afianza más el sistema unversitario gratuito y de calidad ante los precios de locura que cobran los vivos dueños de universidades y escuelas privadas, en fin.
    En cambio el sistema capitalista en su agonía, todo lo aumenta, 500, mil, cien mil por ciento y más de ganacia, son sus últimos zarpazos, haciendo crecer el descontento de la gente, más hacia ese mismo sistema que al socialista, al cual acuden y del cual se benefician cuando el capitalismo les empuja su perro con salchicha doble. Los guarimberos terroristas se llaman a sí mismos “la resistencia”. Pero eso es una falsedad. Otro concepto sacado del “marketing”. Es todo el pueblo venezolano una sola resistencia, contra esta guerra que comerciantes y empresarios privados llevan adelante cual mercenarios, porque cobran en dólares para hacerla, en beneficio del imperio que no se rinde ante su empeño de apoderarse de nuestros recursos, guerra civil de por medio. Pero de esa resistencia, más resistencia, verdadera resistencia es el pueblo chavista, porque además de pasar por las mismas dificultades que pasan los escuálidos y los supuestos “ni nis” para conseguir alimentos, medicinas, bienes y servicios, también tienen que calarse a aquellos culpándolos por la crisis y ser objetivo principal de sus tristemente célebres “scraches” en los que se corre el riesgo de morir quemados o linchados. Honor a nuestra Guardia Nacional Bolivariana que también deben “resistir” la violencia desbordada de los grupos terroristas de la oposición.
    Usando un simil que vi en un documental hace algún tiempo, podemos comparar al capitalismo con un reloj, donde a las doce de la noche llegara el fin de tan víl sistema, encontrándose sus agujas marcando, para este momento, cinco minutos para la media noche.
    Atentamente,
    Un bachiller marginal.

    • Tanta habladera de este bachiller (para darnos cuenta de las cosas no necesitamos ser economistas, ni bachiller ni na,) para NO DECIRNOS que los importadores son los primeros empresarios culpables del incremento de los precios. LE SOSTENGO EN TODO LO ALTO QUE LA CULPA ES DE MADURO. O Maduro es menso o se pasa de listo: Teniendo todo el poder del estado es fácil identificar, detener y castigar a esas personas que hacen grandes operaciones de compra en el exterior. Conque Maduro publicara la lista de personas y empresas que reciben los dólares preferenciales… Otra cosa es esas personas sean militares o gente de la misma mafia de Maduro, lo cual lo pone como traidor a la patria. Los chavistas todavia creen que el pueblo es pendejo, que la culpa de la hambruna en Venezuela la tiene Trump, los comerciantes menudistas y dolartoday.

  11. Este gobierno no tiene culpa de nada. La mejor estrategia es echarle la culpa a los demás. Revisas cualquier pagina de un banco central de mundo, y lo primero que te dice es: el objetivo es estabilidad en los precios. Lo que pasa es que tenia un hueco fiscal y estimulaban la economia con ciclos de demanda. Al final, no funcionan las instituciones y la culpa es de los demás. Lo único que se plantean es una guerra con dolar today. Ya que la economia la gobierna una pagina web y no las instituciones. No hay un plan antiinflacionario serio sino propuestas para quemarle las manos a este y al otro. Con todo respeto, si se habla de economia, que sea de manera seria y responsable.

  12. Felicitaciones a todos los exponentes sobre el tema de la salchicha doble. me ha servido mucho para ampliar mis conocimientos y querer mas a mi Pais. Tengo muy claro que el gobierno bolivariano ha hecho muchas cosas positivas en bien de nuestra patria y otras tantas que no les ha salido bien o han fracasado. Ahora la pregunta que todavia me sigo haciendo es: que ha hecho la gente de la oposicion por el bien de nuestro Pais?

  13. La complejidad de la situación económica que enfrentamos no puede despacharse con la clásica “culpa de” … Claro, siempre es fácil y más “económico”, mentalmente hablando, el atribuirle la culpa a un otro, para eso nos “entrenó” muy bien el sistema capitalista, de lo que es difícil de aprehender. La pregunta de Edgar Hernández es sólo una de las muchas que debemos responder entre todxs, porque soluciones mágica no habrán al agua derramada del vaso, porque la “libertad” de comprar lo que me da la gana no existe (si fuera así no se invertirían millones de millones en la industria del marketing). El tema es que existe un acuerdo del país que queremos (CRBV 1999) y debemos acordar el cómo lograrlo, en el marco de una situación mundial crítica.

  14. Los comentarios sobre el artículo demuestra cómo, todos (los chavistas, opositores y ni-ni) sufrimos los efectos de una situación a la que hemos sido arrastrados por querer hacer una revolución centrada en refundar el país sobre unas bases más justas, inclusivas, equitativas, con la participación, el protagonismo y la responsabilidad compartida de todos los venezolanos y sus instituciones en el ejercicio de una democracia mucho más profunda, en la que el pueblo asuma el poder para alcanzar tal desafío: el ser humano como sujeto y objeto de su porvenir, como centro de la acción y la reacción individual y colectiva del cuerpo social. Hasta ahora, todos somos víctimas de un arma espantosa con una capacidad inmensa de destrucción, dolartoday, la cual hace estragos en la capacidad de pago y de reserva de valor de nuestra moneda, alterando hasta cifras grotescas los precios relativos internos y externos de nuestros bienes y servicios, en medio de una hiperinflación inducida. Mientras tanto, el gobierno a la vista de todos se muestra desbordado: sus ministros no hablan, el presidente se contradice y manifiesta, cada vez más, su incapacidad para dar respuestas efectivas, más allá que decretar aumentos sucesivos de sueldos que por más buena intención que tengan, todos sabemos que no son la solución estructural y, más bien conllevan más desorden en el caótico sistema económico. Algunas soluciones parciales, el control absoluto del comercio exterior del país por parte del Estado y la publicación de aquellas empresas que reciben productos importados con divisas a precios preferenciales, el marcaje de los productos importados con dichas divisas para justificar los precios controlados; o la obligación por parte del Estado a las empresas transnacionales para que consoliden sus estados financieros; la nacionalización de la banca; la asunción del gobierno del control de la producción de los 50 rublos básicos; declaración de una economía de guerra con un plan agresivo de producción de alimentos, medicinas, vestidos, calzados, libros, materiales educativos, repuestos, maquinarias; el desarrollo acelerado de las industrias básicas, de petróleo, gas y petroquímica aguas abajo en función de desplegar un tejido social y económico; la reactivación de los parques industriales y la gestión directa y democrática del proceso social de trabajo en todas las empresas del Estado. En fin, son muchas propuestas en las que el gobierno se ha quedado en lo efectista, en la simple propaganda demagógica de anunciar la producción tímida de cualquier bien, sabiendo que las necesidades son estranbóticas. Bienes como viviendas, vehículos chinos, mi casa bien equipada, computadoras, tablets, ayudas en dinero para las madres del barrio que nadie sabe con base a qué criterios se otorgan y que la inmensa mayoría del pueblo los siente como una esperanza lejana. Un gobierno que cambia ministros a escasos meses de haberlos designados, creando incertidumbre y ruido en la sociedad, cuando se sabe que un funcionario de alto rango, sin experiencia en la materia, requiere de meses para aprehender los mecanismos institucionales, la estructura organizativa, el marco normativo, el diagnóstico pormenorizado, el plan en ejecución y los correctivos necesarios para ejecutarlo o el requerimiento de la formulación de un nuevo plan. Son muchas críticas a las que el gobierno debería dar respuesta, ahora con la ANC plenipotenciaria. La peor decisión es la que no se toma.

  15. Hoy Maduro nombra otro militar para ocupar el cargo mas alto de la empresa responsable del 96% de las divisas…el equipo de Serrano sirvio de tonto util con su neoeconomia para alimentar unas FAN corruptas y parasitas cuyo cliente es Maduro y su populismo. Pretenden aumentar la cantidad de dinero en la Economia ad infinitum y convencernos en nada afecta, ni siquiera necesitan imprimir billetes suficientes, los que mas se joden no son los ricos sino los pequeños emprendedores y la proliferada clase de la economia informal, indolencia.

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