En guerra contra el país

Julio-Edit-

El 8 de enero de 2017, luego del discurso de Julio Borges asumiendo la presidencia de la AN, publicamos un editorial denominado Welcome to the jungle. Allí denunciamos cómo las palabras del ahora vocero oficial del oposicionismo sentaban un peligroso precedente, al plantearse la abolición de la institucionalidad y hacer un llamado a la guerra de todos contra todos para salir del chavismo.

Comentamos en ese sentido, que no era tan cierto aquello afirmado por una parte del chavismo, en cuanto a que la dirigencia oposicionista no tiene proyecto de país. Para nosotros se trataba -y trata- de algo peor: si lo tiene, solo que como ha ocurrido históricamente con todos los fascismo, es de destrucción. Al estar alimentado esencialmente de odio y resentimiento –que manipula y pervierte demandas y malestares plenamente justificados- se trata de una dirigencia a la que no le importa decretar, como Hitler en el 45: “si la causa está perdida que la Nación perezca”.

Poco más de dos meses luego de aquel llamado de Borges, casi 200 venezolanos y venezolanas fueron muertos en jornadas de feroz violencia callejera por parte de grupos paramilitarizados y/o las hordas típicas que se forman en torno a ellas. Varias personas fueron quemadas vivas, linchadas y torturadas. Otras asesinadas por motivos tan fútiles como “parecer chavista”, “parecer ladrón”, “un colectivo”, o no detenerse en algunas de las tantas arbitrarias barricadas fascistas. Atacaron escuelas, maternidades, hospitales, medios de transporte, casas de familia, universidades, estaciones policiales y hasta cuarteles militares. Todas y cada una de esas muertes y ataques a personas y propiedades fueron debidamente blanqueadas y justificadas por la gran prensa, “intelectuales” e infuencers de opinión pública. E inclusive, contaron con la abierta y descarada complicidad del Ministerio Público y su titular de entonces.

Cuatro meses duraron los ataques, resultando en un rotundo fracaso para la dirigencia oposicionista, al menos en lo que a sus objetivos manifiestos refiere: no derrocaron al gobierno, tampoco provocaron una invasión militar, no pudieron evitar la constituyente y fueron barridos en las elecciones a gobernadores y alcaldes. Sin embargo, en lo que sí tuvieron éxito fue en profundizar los males del país: la situación económica luce cada vez más fuera de control desde entonces y el malestar social se profundiza. Lo que nos trae al momento actual.

Y es que un año después de aquel llamado criminal, el señor Julio Borges y sus secuaces acuden a unas mesas de diálogo con el gobierno y con debida mediación internacional –exigida y escogida por ellos-, solo para levantarse en último momento argumentando que no firmarán un acuerdo que no les satisface. Lo llamativo es que el documento “que no les satisfizo” no contiene otra cosa que complacencia a sus exigencias: querían elecciones presidenciales anticipadas y el gobierno se las dio; con observadores internacionales y no escogidos y se les garantizó; que fuera abierto el registro de nuevos votantes por el CNE y la reubicación de los que votan en el extranjero, y también; así como el tener al menos dos miembros de su confianza en el directorio del ente comicial y todas las auditorias públicas posibles previas y post al evento electoral. Hasta participación de candidatos opositores en medios del estado se les garantizó. Y así y todo no firmaron.

Debe ser el único caso en la historia en que un grupo que negocia obtiene todo lo que pide pero no firma porque no está de acuerdo.

Las excusas ahora blandidas por los influencers y repetida por los oposicionistas de a pie, son la no aceptación del gobierno del llamado “corredor humanitario” y que no se haya validado la tarjeta de la MUD, Primero Justicia y quitado la inhabilitación a Capriles y López. Ambos “argumentos” son absurdos. El primero porque en el supuesto negado haya necesidad de tal cosa –lo que no implica que no reconozcamos la delicada situación actual- ningún grupo político dejaría de lado la posibilidad de llegar al poder en medio de un evento electoral sobrevenido, con todas las garantías acordadas bajo observación internacional sobre todo cuando afirma ser aplastante mayoría. Y el segundo, más allá de implicar desconocer procedimientos y sentencias de órganos públicos, refleja la miopía política y los recelos entre una dirigencia que entonces superpone sus intereses partidistas a la causa que dicen defender.

Lo que nos lleva a afirmar una vez más que siempre la intención ha sido otra: jugar a la profundización del caos económico, social y político, no tanto, o no tan solo, para hacerse del poder con toda la arbitrariedad fascista tales estado de no-sociedad permiten. Sino además, para borrar de la faz de la tierra con la impunidad del caso a esa parte de venezolanos y venezolanas que no les gustan: los chavistas y todos los que se les parecen por color, extracción social o lo que sea.

Por último, pero no menos importante, al igual que hace un año, debe denunciarse que los llamamientos al salvajismo y el fratricidio no solo son producto de esa suerte de tánatos inoculado sobre una parte importante de nuestra sociedad: son funcionales a los grupos de poder que en medio del mismo se benefician.   Y es que más allá de su evidentísima irresponsabilidad, Julio Borges y la dirigencia oposicionista con la no firma del acuerdo de Dominicana, alimentan aún más la acumulación delictiva de capital, improductiva y especulativa que viene actuando a sus anchas. Y lo que es peor, buscan servir el país en bandeja de plata ante las apetencias de nuestros vecinos y los decadentes actuales inquilinos de la corte imperial-corporativa gringa.

Desde este punto de vista, no solo son unos asesinos que deberían ser juzgados como tales. Son un verdadero cuerpo cipayo a merced de intereses foráneos que están muy lejos de ser los de los venezolanos y venezolanas comunes y corrientes, independientemente de sus inclinaciones políticas.   Y esos cipayos le han declarado de nuevo la guerra al país.

6 Comentarios en En guerra contra el país

  1. Una muy lastimosa e inexorable costumbre del Estado Venezolano….no hacer Justicia…..no se somete a la Justicia a los traidores porque se facilita su evasión….. si se los somete no se los condena…… si se los condena no cumplen la pena……y una “defectuosa virtud” del Pueblo Venezolano…..tolerancia y paciencia infinita, que parece indiferencia ante cualquier ofensa, delito o traición….y así estamos quizás afortunadamente, soportando todo (ya no se les ocurre que otra tortura aplicarnos) para conservar la Paz……tengo esperanza de que no sea la Paz de los sepulcros.

    • Si le entiendo correctamente, creo que tiene razón el conciudadano Josefino: la incompetencia, rayana en la indiferencia, del estado venezolano ante los delitos más serios, en cierto modo nos ha traído a este presente. Por ejemplo, el Presidente Maduro ha dicho en reiteradas oportunidades que julio borges debe ser enjuiciado y, sin embargo, borges preside el “dialogo”. Eso es una contradicción … a pesar de que el gobierno ha jugado políticamente bien

  2. “Para nosotros se trataba -y trata- de algo peor: si lo tiene, solo que como ha ocurrido históricamente con todos los fascismo, es de destrucción.”

    Creo que repitiendo que la oposicion es facista sin haber buscado la definicion, no vamos a llegar muy lejos, una simple definicion de facismo:

    El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista,​ el fascismo ve la Primera Guerra Mundial como una revolución que trajo cambios masivos a la naturaleza de la guerra, la sociedad, el Estado y la tecnología. El advenimiento de la guerra total y la movilización total de la sociedad habían creado la distinción entre civiles y militares. Una “ciudadanía militar” surgió en la que todos los ciudadanos se involucraron con los militares de alguna manera durante la guerra. La guerra había dado lugar al surgimiento de un poderoso estado capaz de movilizar a millones de personas para servir en primera línea y proporcionar producción económica y logística para apoyarlos, además de tener una autoridad sin precedentes para intervenir en la vida de los ciudadanos

    Musolini decia: “El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo. Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.” Eso me suena mucho mas a chavez y a maduro que a la oposicion.

    Vaya manera de desmeritar un articulo, o una editorial…

  3. “Lo que nos lleva a afirmar una vez más que siempre la intención ha sido otra: jugar a la profundización del caos económico, social y político, no tanto, o no tan solo, para hacerse del poder con toda la arbitrariedad fascista tales estado de no-sociedad permiten. Sino además, para borrar de la faz de la tierra con la impunidad del caso a esa parte de venezolanos y venezolanas que no les gustan: los chavistas y todos los que se les parecen por color, extracción social o lo que sea.”

    La oposicion no tiene que sabotear… suficiente con las malas politicas economicas que en este blog han reconocido

    Por último, pero no menos importante, al igual que hace un año, debe denunciarse que los llamamientos al salvajismo y el fratricidio no solo son producto de esa suerte de tánatos inoculado sobre una parte importante de nuestra sociedad: son funcionales a los grupos de poder que en medio del mismo se benefician.

    Es verdad que hay una faccion de la oposicion, aquella que llamo a la salida como un grito de guerra, muy similar a la guerra que el gobierno viene gritando desde hace casi 20 anos. Desafortunadamente esa fraccion logro imponerse cuando no le dan cabida a pluraridad en la gobernabilidad del pais. Es aqui donde los extremos de ambos lados se unen y se salen con la suya a costa de todos aquellos que mal que bien estamos en el medio y solo queremos que nuestras voces sean representadas en un gobierno democratico y representativo que ejecute politicas que no atenten contra el bienestar economico del pais.

  4. lo cierto es que el articulo no tiene perdida, pero, hay que establecer la responsabilidad del gobierno al no aplicar las leyes y dejar hacer por miedo quien sabe a que …..

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