El Último Round / Y tú ¿las conocías?

Feminicidios-

Por: Jessica Dos Santos Jardim

En los últimos meses han sido muchas las noticias sobre venezolanas asesinadas en el exterior. Sin embargo, ha sido mínimo o profundamente injusto el tratamiento mediático que se les ha dado.

Los medios públicos, en su mayoría, ignoran la información o la rozan a vuelo de pájaro, porque indagar nos llevaría a reconocer la migración y una serie de irresponsabilidades, incluso estatales, en torno a ella. Mientras que, los privados nacionales (incluyendo a los mal llamados “independientes”) e internacionales, hacen fanfarria con estas muertes con el único fin de politizarlas.

En todos, se aprecia algo aún peor: comentarios de usuarios, de una y otra nacionalidad, de una y otra tendencia política, que se mofan de la situación porque “nadie las mandó a irse”, “eso les pasó por putas”, y pare usted de contar… en ese raro afán que lleva a algunos a normalizar los feminicidios.

Hasta hoy, se trata de al menos 16 mujeres, venezolanas, jóvenes, asesinadas en nuestra propia región: EE.UU., México (6), Panamá, Curazao, Colombia, Perú, Ecuador y Chile. Yo hoy quiero nombrarlas, tipificarlas, preguntarles si ustedes estaban al tanto y arriesgarme, incluso, a que los juicios de valor también caigan sobre mí. Veamos:

  • Wendy Bandera: tenía 25 años, vivía en Hialeah (EE.UU.), se trasladaba junto a su esposo a la corte para iniciar su proceso de divorcio, cuando él decidió acuchillarla 14 veces dentro del vehículo.
  • Wendy Vaneska de Lima: Tenía 26 años, se fue a México buscando calidad de vida, trabajaba como “escort” (dama de compañía) y fue hallada con un tiro en la cabeza, el 4 de febrero de 2017, en el Hotel Platino.
  • Romina Peraza: Tenía 34 años, fue violada y asesinada (14 heridas de arma blanca) por su esposo, el 16 de febrero de 2017, en Panamá. Ambos se fueron en busca de una vida mejor, ella partió primero y, mientras lo esperaba, trabajó como dama de compañía, él se enteró y decidió acabar con su vida.
  • Dionny Alexandra Lozada Chiquito: Tenía 25 años, se había ido a Curazao, para poder darle una mejor vida a su hijo, un niño que se quedó bajo los cuidados familiares en Motatán (Trujillo). Fue asesinada el 18 de agosto, mientras se trasladaba en un carro con 8 sujetos, que se resistieron al llamado (a detenerse) de la policía.
  • Génesis Gibson Jaimes: Tenía 24 años, era oriunda de Vargas, donde dejó a su hijita, para irse a buscar algo mejor. Su cadáver fue encontrado maniatado y amordazado, con múltiples golpes y un surco en el cuello, el pasado noviembre, en las instalaciones del Hotel Platino (México). La joven trabajaba como dama de compañía.
  • Susjes de la Chiquinquira Mejías Díaz: Tenía 31 años, su pareja la asesinó con 10 puñaladas, en un apartamento de la avenida Vicuña Mackenna (Chile), el 4 de noviembre de 2017, el mismo día en que su hijo cumplía años.
  • Yulimar Carolina Hidalgo: Fue asesinada, de 8 puñaladas, por su novio, en Barranquilla (Colombia), el 18 de diciembre de 2017, por presumir que “tenía otro”.
  • Andreina Elizabeth Escalona Leyzeaga: Recibió dos disparos en la cabeza mientras salía de la discoteca La Kaprichosa (México), el 24 de diciembre de 2017. Los medios solo reseñaron que era “modelo” e “iba con un hombre”.
  • Kenni Finol: Tenía 26 años, proveniente del barrio Primero de Mayo, Zulia. Su cuerpo fue encontrado el 25 de febrero de 2018 en Ecatepec (México) con rastros de violación y tortura, su rostro fue quemado con ácido y su cabeza cubierta con una bolsa de plástico y cinta adhesiva. La prensa insiste en apuntar que era “dama de compañía” y “novia” de un sicario.
  • Nancy Arlenys Quiroz Aguilar: Tenía 22 años, era merideña, y fue asesinada a balazos en un bar/prostíbulo ubicado en el Norte de Santander (Colombia), por un hombre que contrató sus servicios, el 6 de marzo de este año. Trabajaba como prostituta en ese sitio desde septiembre del año pasado, en diciembre regresó a Venezuela, pero a principios de enero partió al mismo lugar.
  • Maribella Guerrero Sánchez: Tenía 39 años, fue asesinada de 6 disparos, el mismo 6 de marzo de 2018, en un billar del Norte de Santander.
  • Keyra Yinete López Chico: Tenía 26 años, residía en Guarenas, pero decidió irse a Colombia el 15 de enero de este año, para buscar un mejor futuro, fue asesinada con dos tiros por la espalda el 3 de marzo, en el local donde trabajaba.
  • Verónica Audrimar Raga: Tenía 22 años, su cuerpo fue hallado con varios impactos de bala en la cabeza, en Colombia, la joven trabajaba en un billar.
  • Siria Desiré Gonzales Rojas: Tenía 38 años, fue asesinada de 7 puñaladas por su esposo. Ambos tenían 2 meses en Perú, habían ido en busca de una vida mejor para sus hijos, el crimen ocurrió el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
  • Lorena Mariana Cardozo: Tenía 22 años, nació en las tierras de María Lionza (Yaracuy), su cuerpo fue hallado sin vida, desnudo, el 18 de marzo, a la orilla de un camino en Manta (Ecuador). Las autoridades dicen que la joven vendía caramelos en los bares y que supuestamente se ahogó con su propio vómito.
  • Nacielyz Violeta Hernández Hernández: Tenía 43 años, era oriunda de Falcón, fue asesinada el domingo 1 de abril en Antioquia, Colombia, a donde migro en noviembre del 2017. La mujer estaba en la ventana de su residencia con una amiga, cuando un hombre, acompañado de otros 2 sujetos, le disparó en la sien. En ese momento, ella estaba intercambiando notas de voz con su hija, quien está en Coro.

Estos casos nos llevan a formularnos una serie de preguntas, en especial ante aquellos ligados al mundo de la prostitución:

¿Qué llevo a estas mujeres a dedicarse a esto?, ¿fue una “decisión personal” o formaron parte de una red de trata de mujeres que ha visto en la crisis venezolana un mar revuelto, ideal para pescar?, ¿las venezolanas que se van conocen los riesgos a los cuales se exponen y qué hacer para tan siquiera minimizarlos?, ¿sabían sus allegados a qué se dedicaban o ellas aparentaban en Facebook un mundo idílico en el extranjero?, ¿cuál fue y debería ser el papel de las embajadas venezolanas en estos países y ante estos casos?, ¿sus familiares recibieron algún tipo de apoyo?, ¿quién les exige una respuesta contundente a las autoridades de estas naciones?, ¿debería ser el Estado?

Si esto ocurriera en Venezuela, la Casa Blanca, por ejemplo, estaría exigiéndonos una explicación, pero hoy las autoridades mexicanas intentan hacernos creer que la culpa es de las venezolanas porque son muy bonitas y enamoran a los narcos, ¡dígame las zulianas! Las autoridades ecuatorianas nos juran y perjuran que una chica se ahoga con su propio vómito y por eso aparece a orillas de carretera desnuda y con las pantaletas en las rodillas, aunque luego hayan citado a un taxista a declarar sobre el suceso. Unos y otros nos hacen creer que si eres prostituta no tienes derechos, o peor aún: te mereces una muerte de mierda.

Con este texto no busco ocultar los feminicidios que se cometen puertas adentro (en Venezuela) sino todo lo contrario. Yo, de hecho, fui y soy la primera en cuestionar que el 8 de marzo de 2017 y de 2018, algunos estuviesen hablando solo de nuestros logros (que existen y son muchísimos), pero obviando los feminicidios en aumento, la violencia contra la mujer (incluso de figuras públicas), el ruleteo hospitalario al que están siendo sometidas nuestras embarazadas, la vuelta a la dependencia económica (de un hombre) por culpa de la crisis, las sutiles formas de prostitución, etc.

En estos días, por ejemplo, una estudiante de la UCV me comentaba que había encontrado el negoción de su vida: prostitución online. “Mira, Jessi, es sencillito: una se mete en un chat, prende la cámara, y va haciendo todo lo que el tipo o la tipa te pida, mientras más tiempo lo consigas mantener en línea, más dólares te dan. Nadie te toca ni nada”. La chama no parecía darse cuenta, ni remotamente, de los riesgos a los que se exponía, que poco o nada tienen que ver con los moralismos imperantes.

Hoy, mujeres, venezolanas, pelabolas, son más las tareas que tenemos por delante, empezando por la visibilización de lo que nos aqueja, para que el “ni una menos” sea más que una simple consigna.

23 Comentarios en El Último Round / Y tú ¿las conocías?

  1. Gracias por esta investigación. Conté que cinco mujeres de 16, fueron asesinadas por sus parejas… aunado a ello, unas tres de estas 5 salieron del país con sus parejas en busca de “mejor futuro”… Me parece interesante e importante investigar la relación salida del país-feminicidio por compañero sentimental.

    • Y no solo eso. ¿Alguien se dio cuenta que en el Hotel Platino (México), hubo más de una asesinada? Eso y su punto creo que deberían ser evaluados, son muchas coincidencias.

      • Todos nos dimos cuenta de la coincidencia en México con el hotel Platino. Mejor dicho se debe tratar de una red de proxenetas dentro del hotel.

    • Gracias a ti por la lectura y el comentario. Sobre eso último… si, sería interesante saber si la violencia ya se daba en Venezuela o surgió post migración, aunque yo me inclinaría por la 1era opción, que aunada a las vulnerabilidades propias del salir de tu circulo de rutinas y afectos termina de detonar esto. Igual estoy trabajando en una 2da entrega de este artículo, espero poder ahondar más en varios tópicos.

  2. Excelente artículo. Es la reflexión que todos debemos hacernos. Cabría otra pregunta, y quienes contratan a muchachas? Acaso no cometen delitos? Será que son tan poquita cosa que necesitan comprar una mujer porque de otra forma ninguna se fijaría en ellos?

  3. De acuerdo con ud .pero otra reflexión seria que paso con los valores? porque “UN FUTURO MEJOR” se relaciona solo con dinero y su capacidad de compra? que paso con el amor propio y muchas otras mas que llevaron a estas muchachas a tan doloroso destino,señoras y señores empecemos a asumir nuestras responsabilidad en el deterioro social,ojala que nuestro gobierno exija justicia y que la célula de la sociedad(la familia) se restituya.

    • Gracias. Y Si. Justo por eso coloque esa frase/argumento/pensamientos de las victimas. La crisis no nos puede llevar a aniquilar nuestro futuro por creer que así podríamos hacerlo mejor. Por eso también la pregunta: ¿Sabían estas mujeres a que iban o fueron victimas de una trata con maraña de mentiras incluida? Intentaremos profundizar eso en otra entrega. Saludos.

  4. Necesaria mirada… hay mucho en que detenerse: hay redes de trata desarrollándose en nuestras narices; el machismo es un tema muy presente en nuestra realidad; los feminicidios son normalizados; la migración por necesidad esta muy lejos de cesar ?

      • Excelente artículo. Me extraña que no incluya ningún caso en Perú. Hace poco vi en Telesur o VTV, no recuerdo, una denuncia sobre menores de edad venezolanas obligadas a prostituirse en Perú y lo peor era que había una mujer venezolana involucrada en el delito…

  5. Suscribo todas sus preguntas. Estos graves hechos parecen ser ignorados a propósito, cuando lo que requieren es una investigación profunda y seria. Acompañada además, de toda una política, un plan, no se como llamarlo, nacional e internacional que le enseñe a algunos imbéciles que andan por ahí, que si no les gusta lo que hace una mujer, que si no les gusta lo que dicen, o lo que piensan, coño, busquen otra, quédense solos o métanse a maricos si tanto les gusta el machismo y la imposición de lo que dice y hace el hombre, pero caer en esa estupidez de matar a otra persona y correr con las consecuencias balurdas que eso conlleva (en primer lugar robarle la vida al ser querido de otras personas, porque esas muchachas tienen familiares, varias hijos con sus propios asesinos, ya se sabe lo jodido que es la vida de un preso, las consecuencias para los familiares, para los hijos sobre todo), es una soberana tontería. Sin contar que, verga, ¿cómo carajos no respetar a una mujer? ¿Acaso no todos los hombres nacemos de ellas? ¿No nos pasamos nueve meses metidos en sus barrigas tomando de ellas todo lo que necesitamos? Para cualquier pendejo de esos (en los casos en los que fueron asesinadas por sus esposos) hubiese sido mejor para todo el mundo que cuando sus mujeres les dijeran que se dedicaban al sexo como trabajo que simplemente las dejaran, que se fueran a buscarse otra mujer o en un caso extremo las tomaran de la mano, se ajustaran los pantalones y la bolas y les dijeran viéndolas directamente a los ojos “mira, yo no tengo las bolas, ni la madurez, ni la inteligencia, ni el corazón para entender eso” e irse para el coño y dejar que esas mujeres hicieran lo que quisieran? Pero no matarlas, dejarlas vivir, para ellas, para sus hijos. Como dice Mariana Maneiro hay que reflexionar sobre los valores, pero sobre todo los valores del respeto a todo lo vivo, del respeto al pensar distinto, del respeto a la mujer, a lo femenino y si es posible de anteponer lo femenino vale, de anteponer a la mujer, porque este mundo esta jodido como está porque desde su aparición es el hombre quien lo ha manejado, con su miserable criterio de imponer a fuerza lo de sí para el resto del mundo, degenerando en este capitalismo de mierda que hace mella en todos lados, pero el criterio de la mujer, tan distinto del egoísmo del hombre, va a cambiar al mundo. Solo falta que las mujeres asuman eso de una vez por todas y le den una buena patada al machismo impuesto. Ojala mas personas, sobre todo hombres, comenten sobre este caso (confío, a pesar de todo, en que hay hombres medio inteligentes, que tendrán mejores cosas que decir que “eso les pasó por putas” o “nadie las mandó a irse” y otras estupideces típicas) porque solo 6 personas han comentado este artículo. Espero también que más mujeres comenten, debería haber tanta preocupación y comentarios por estos casos como los hay en los artículos que hablan de economía, carajo, hombres y mujeres por millones, vamos a elevar la denuncia de esto, porque no es normal. De hecho tiene toda la pinta de un plan orquestado; primero, les quitamos la capacidad de comprar comida, medicinas, artículos de uso personal, les deterioramos su capacidad monetaria, las obligamos a irse y ya afuera las matamos para aterrorizarlas. Un plancito de esos tipo “Peter Pan”, “Plan Condor” y otros que ciertos hombres idiotas del norte mal acostumbran a implementar.
    Porque de los maricos malandros y narcotraficantes que usan pistola para imponerse a los demás porque no tienen bolas para enfrentarse como hombres, de esos ni vale la pena hablar.
    Un llamado al gobierno, para que se aboque a estos hechos e informe al público en general, aunque sin duda ya deben estar haciéndolo.

    • Gracias por el comentario, Marcos. Comparto algunas de tus reflexiones, excepto eso de “o métanse a maricos si tanto les gusta el machismo”. La homosexualidad y el machismo no tienen necesariamente una correlación. Y, además, ser despectivo (desde el lenguaje) con alguien que posee una preferencia sexual distinta a la nuestra, también fomenta la violencia. Saludos.

  6. Un buen articulo para darnos cuenta hasta donde nos esta afectando la Guerra económica, desde lavar posetas hasta la prostitución, parece que todo es valido porque nadie te conoce en el exterior.

  7. Este era también un tema de interés y preocupación para mi y seguro para muchas y muchos, pero es la olla que rompe en hervor y nadie quita la tapa, así que gracias por darle visibilidad y abrir camino para cuestionar y actuar.

  8. Saludos desde Movimiento Mujeres Por La Vida de Venezuela. Nos gustaría contactar con la autora Jessica Dos Santos Jardim para hacer una entrevista parar nuestra programa de radio Juntas y Tambien Revueltas en la Radio Comunal Crepuscular. Si nos puede dejar un contacto para nosotras escribirle con más detalles aqui al correo mujeresporlavida09@gmail.com te comunicamos con más detalles.

  9. Es muy triste saber el trabajo que están pasando las personas que, engañadas, se van del país creyendo que emigrar es tan sencillo, sobre todo actualmente cuando la disputa por los puestos de trabajo es enorme en cualquier parte del mundo y genera fricciones entre el inmigrante y el nacional…quizás en muchos de estos crímenes la causa sea esa, el odio hacia los recién llegad@s…es comprensible que tengamos deseos de salir corriendo del país por el hostigamiento diario a que nos tienen sometid@s, pero nuestra Venezuela es nuestro hogar y si nosotros no nos quedamos a cuidarlo ¿quién lo hará por nosotros? Volviendo al tema, las mujeres somos más susceptibles de ser víctimas de la manipulación de nuestra necesidad y a veces nos vemos sometidas por la violencia ejercida por personas inescrupulosas. Sería importante que UNAMUJER haga un pronunciamiento y haga seguimiento de las investigaciones que se siguen en esos países sobre los crímenes cometidos, no sólo el feminicidio sino las redes de prostitución y tráfico de drogas en las que pueden haber caído nuestras compatriotas

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