¿Cuál es el plan?

En un editorial publicada hace algunas semanas, llamamos la atención con respecto a la particularidad de las próximas presidenciales, en el sentido en que lo monetario subsume todo lo programático: de un lado, la dupla Henry Falcón/Francisco Rodríguez, queriendo dolarizar; mientras del otro, el candidato-presidente Nicolás Maduro, apostando a El Petro y ahora al Bolívar Soberano, y de últimas, también al Petro-Oro, que estamos a la espera de saber exactamente en qué consiste. Más allá de las obvias diferencias de fondo y forma, el razonamiento en ambos casos suena muy parecido: superar la coyuntura actual, pasa por instalar primero un “nuevo tiempo monetario”.

Pese a que, como hemos alertado de manera recurrente, esto representa una peligrosa ilusión (por más problemas monetarios que tengamos, nuestros problemas de fondo no lo son, ni se arreglan exclusivamente con políticas monetarias, por más necesidad que haya de introducir coherencia en ellas), estamos convencidos de que seguirá siendo la marca de estas presidenciales, por la sencilla razón de que ya es tarde para cambiar las banderas, y en todo caso, tienen ambas la ventaja del punch propagandístico, reduccionista por definición. Sin embargo, no por ello dejamos de insistir sobre los puntos que nos parecen especialmente complicados.

En el primer caso, el problema es más que obvio: la dolarización no es más que una excusa para un plan de fondo consistente en entregar el país definitivamente a los capitales especulativos y corruptos criollos y foráneos, ofreciéndole a la población trabajadora (al menos el 80% del país) unas cuantas migajas en dólares, esperando no noten que los peces gordos se quedarán con las grandes tajadas, lo que incluye las principales empresas del Estado. Por otro lado, es una medida que someterá al país a un proceso de miniaturización económica, política y social del que costará décadas recuperarse, si es que podremos recuperarnos. Esta es de hecho la razón por la cual conocidos opinadores del oposicionismo económico (ver por ejemplo acáacá y acá) tampoco están de acuerdo con la dolarización, más allá, claro, de sus desavenencias, falta de simpatías políticas y conflictos de intereses con la dupla Falcón/Rodríguez.

Ahora, el problema con el segundo plan –el de El Petro, etc., del candidato/presidente Maduro– es que… nadie sabe a ciencia cierta cuál es. Y duélale a quien le duela reconocerlo, la ausencia de dicho plan –o al menos su no manejo a efectos del debate electoral y la opinión pública– puede resultar tan costoso como la dolarización, cuando menos por dos razones.

La primera y más evidente, con efectos a plazo inmediato, es que al tratarse de unas presidenciales donde tal y como lo ha exigido el propio presidente Maduro lo importante debe ser el debate de ideas, (en el contexto de un país donde la hiperpolitización y la situación crítica que se vive ha provocado entre la población un proceso de maduración política inédito en otras latitudes), no tenerlas claras o mandar mensajes confusos cuando no francamente contradictorios, puede resultar costoso en términos electorales.

Y la segunda razón, con efectos a mediano y largo plazo suponiendo que el gobierno supere la prueba del 20 de mayo próximo, es que al depositarse tantas expectativas sobre El Petro y no estar acompañado éste por un plan económico realista que suponga en términos factibles acabar con la especulación y el bloqueo, con la escasez de efectivo, el contrabando de extracción, el colapso de los servicios públicos, la ausencia de inversión productiva y un largo etcétera, puede añadir más problemas a los que ya tenemos sin resolver ninguno de los actuales.

Para ejemplo un botón: la decisión de destinar mil millones de dólares obtenidos vía Petro para derivarlos al DICOM. En la medida en que éste último se concibió como un mercado privado de divisas, queriendo entre otras cosas estimular un mercado “normal” y legal donde sean los privados quienes oferten y no el Estado, no se entiende bien cuál es la necesidad.

Tal vez la idea sea evitar que siga subiendo el tipo de cambio DICOM, que en su última subasta se ubicó en 69 mil bolívares por dólar, casi el doble que el implícito al cual hacía referencia el presidente en su alocución desde la Expo Venezuela Potencia como tipo de cambio óptimo. Ahora, si este es el caso, no solo está comprobado en la historia reciente nuestra que esa estrategia no funciona, sino que tenemos el caso  en desarrollo de la Argentina de Macri para convencernos de que no es una buena idea: solo esta semana, el BCRA intervino en el mercado cambiario quemando 4 mil 343 millones de dólares, con lo que suma una merma en lo que va de año de 5 mil 102 millones de las reservas, y sin embargo, igual no pudo evitar la caída del peso. Si eso lo hacen los capitales especulativos que son socios del gobierno argentino, está claro que pueden hacer eso y más en el caso nuestro donde son enemigos declarados.

Pero suponiendo funcione, en un contexto como el actual de histéresis generalizada, puja distributiva, hiperinflación, mafias organizadas de divisas, especulación preelectoral acelerada, es inevitable preguntarse ¿cuánto van a durar esos mil millones? Y una vez que se gasten, ¿de qué nos habrán servido como país? ¿Calmarán a las fieras o, por el contrario, cebarán aún más sus apetitos especulativos? ¿Estimularan la inyección privada de divisas al mercado cambiario legal? ¿O por el contrario la desestimularán, pues los “inversionistas” habrán aprendido que basta con presionar un poco para que el gobierno suelte de nuevo divisas? ¿Evitarán siga subiendo los precios? ¿Mejorarán el abastecimiento a precios accesibles para la gente (dado que no tiene sentido alguno abastecer si por precios altos igual no hay acceso)?

Y de nuevo, suponiendo que funcione, ¿era para esto El Petro? ¿Para seguir inyectando divisas para la compra de unos privados a los que recurrentemente el gobierno mismo acusa de fraude importador y ni siquiera pagan los impuesto de los prestamos que reciben para “exportar”? Y si no es así, entonces ¿cuál es el plan de El Petro? ¿Cómo se articula con los motores productivos y como se ubica frente al evidente problema energético del país? Cómo encaja dentro de la política monetaria en general, algo sobre lo cual nos hemos interrogado recurrentemente también en este espacio (sobre todo José Gregorio Piña)? Y por último, pero no menos importante ¿cómo convive con el Bolívar Soberano?

Con respecto a esto último, no estaría de más se revise el discurso de Raúl Castro el día del traspaso de mando a Diaz Canel, cuando reconoció que la dualidad monetaria “causa serios dolores de cabeza” al gobierno, uno de sus principales retos es superarla. Sea o no la idea, tal y como están planteadas las cosas, la convivencia de El Petro como medio de pago a nivel nacional (para impuesto, como parte del presupuesto público, para la venta de combustible, etc.) implica una dualidad monetaria oficial, que se agregaría a la multiplicidad extra oficial actual, ¿es esto lo que se quiere?

5 Comentarios en ¿Cuál es el plan?

  1. El “caldo” ya está morado…..el millardo de dólares para el DICOM es como mínimo un desperdicio, creo que puede hasta considerarse delictivo…..porque es regalarle un bojote de $$$$$ a tipos que el mismo Gobierno ha calificado de sinvergüenzas y aprovechados estafadores……la oportunidad de que “funcione” la dualidad monetaria, es que realmente no lo sea…..¿como?….bueno, ya José Gregorio Piña tiene meses proponiendo que el Bolívar (fuerte o soberano) sea una fracción del Petro…..eso “salva” lo monetario en cuanto a la Constitución y lo legal respecto a la ley del BCV, para que no quede como la guayabera…….

  2. para tranquilidad de todos el bolivar formara parte del petro viene mas que anclado y por otra parte ya veran cuando se hagan los ajustes y quede el salario minimo en cinco 5 petros y anclado por decreto ley al alza obligatoria segun vaya variando la inflacion, este monto es para empezar porque el promedio del continente es mas alto ya lo dijo luis salas en un articulo 350$ y hemos tenidos salarios minimos de 450$ aqui en venezuela,, esto va a ocurrir y cuando sea asi nosotros mismos tendremos que leer con tristeza como le caeran encima los opinadores de oficios y tarifados tambien. el gobierno por mucho que este de acuerdo con las mafias, sabe que para sostenerse nesecita aumentar el salario mas arriba de lo que estamos aprox, unos treinta 30 $ salario minimo mas cesta ticke mas bono

  3. La perturbación que nos afecta se comporta tal como una gota de tinta que cae en un vaso de agua, una vez que esto ocurre, contrarrestar su efecto resulta una tarea titánica. Por lo tanto el esfuerzo mayor debe apuntar a la eliminación del goteo (maniobras para devaluar la moneda) y establecer las condiciones que aceleren el proceso de decantación combatiendo los efectos que causó.

  4. Camaradas, como no tengo manera de llegarle al Ministro de Comunicación Jorge Rodríguez, apelo a que ALGUIEN que escriba y/o lea blogs, pueda llegarle… Hay URGENCIA que se HABLE y se ESCRIBA de los ASTRONÓMICOS precios criminales que IMPUNEMENTE IMPONE la derecha. Además de ?Como se derrota, en lo CNCRETO? Le doy un ejemplo sencillo, nuestra VOZ de angustia NO se refleja en los BLOGS, NI mucho menos en VTV, de manera constante. ?Que difícil es escribir al respecto y abrir un espacio en VTV donde el PUEBLO VEA, diariamente, que se MUESTRAN EXABRUPTOS de los criminales precios y como se piensan BAJARLOS? Es posible, o NO? Será que estos precios se quedarán? La ANGUSTIA de la INCERTIDUMBRE es PEOR. Ojalá que alguien ESCUCHE esta VOZ del pueblo de a pie.

Deja un comentario

Tu email no será publicado.


*