Salarios y precios en dólares: ¿igual a ganar más?

La única propuesta económica del candidato oposicionista Henry Falcón, obró un interesante milagro: puso de acuerdo a los más disímiles analistas económicos, desde los más derechistas hasta los más chavistas -quienes justamente se caracterizan por no coincidir nunca en nada- en que es lo peor que se puede hacer si se quiere de verdad solucionar la crítica situación que atraviesa la economía venezolana y los bolsillos de quienes en ella interactuamos.

Se han dado al respecto las explicaciones más diversas: desde aquellas macro vinculadas a los efectos de política monetaria, hasta las más micro relacionadas con los efectos sobre los precios. Sin embargo, no por tales razones, los abanderados de la dolarización dejaran de insistir en ella. Y no lo harán pues, como acabamos de decir, es lo único que tienen para ofrecer. So pena se sinceren y digan directamente todo lo que se esconde detrás de la misma, lo que de explicitarse resultaría poco atractivo para un electorado ya experto como es el venezolano independientemente de las orientaciones políticas concretas: venta definitiva del país al mejor postor, dando a cambio a las principales víctimas de la actual crisis (las mayorías asalariadas) migajas de dólares, para que los principales responsables de la misma –corruptos tanto públicos como privados- se queden con las grandes tajadas.

Ya en 15yultimo.com nos hemos referido a estos temas y lo seguiremos haciendo, no obstante, en este caso concreto, nos gustaría insistir sobre lo que sin duda es la oferta más engañosa –perversamente engañosa habría que decir- con que se intenta colar este peligroso coctel: aquella según la cual el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras mejorará si comienzan a recibir sus salarios en dólares.

La lógica fraudulenta con que se presenta esta oferta engañosa es la siguiente: se afirma que en la medida en que los precios de los bienes y servicios están dolarizados, lo único que hace falta es dolarizar los salarios, de manera de equiparar unas cosas con la otra.

¿Están dolarizados los precios en Venezuela?

Sobre este particular, lo primero que habría que decir es que no es verdad que los precios de los principales bienes y servicios consumidos por los venezolanos y venezolanas estén dolarizados, por más caros que estén y sigan subiendo. Hay algunos que sí, como los inmuebles de algunas zonas. Y sin embargo, un tema es que haya cosas que se cobren en dólares y otro muy distinto es que estén dolarizados, entendiendo por tal –y esto es muy importante- que sus precios sean equivalentes al cobrado internacionalmente por ellas en países similares.

Comparemos para facilitar la cuenta y la comprensión, los precios en Venezuela con los de un país dolarizado como lo es Ecuador.

Vayamos primero con los servicios: en el caso de la electricidad, por ejemplo, en Ecuador una familia promedio gasta mensualmente entre 35 y 20 dólares por su consumo. Una bombona de gas cuesta unos 3,5 dólares. Y un litro de gasolina (que está subsidiada al ser Ecuador un país petrolero como el nuestro) alrededor de 0,35 dólares.

Si pasamos estos número al tipo de cambio oficial DICOM, el litro de gasolina equivaldría a que costara en bolívares en los actuales momentos unos 24 mil. La bombona de gas 241.500, aproximadamente. Y la luz, alrededor de un millón 400.

No hay que ser un sesudo analista para saber que los precios de tales servicios en nuestro país están infinitamente lejos de costar eso….

Pero digamos más: como cualquier venezolano o venezolana con internet o conocidos en aquel país puede fácilmente constatar, un salario mínimo en Ecuador actual es de 386 dólares mensuales. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de dicho país, esto supone un ingreso mínimo familiar mensual de 720 dólares. Ahora, el costo de la canasta básica mensual (que incluye alrededor de 200 productos y servicios) para una familia de 4 personas, según esta misma institución, asciende a 711 dólares mensuales. Y la mínima vital (solo alimentos), a 499 dólares mes. Si volvemos al DICOM, esto supondría para el primer caso 49,6 millones de bolívares y 34,4 millones para el segundo.

Según el oposicionista CENDA, el Centro de Documentación y Análisis de los Trabajadores, institución que mes a mes publica el costo de la canasta básica mensual para el caso venezolano siendo sus estadísticas reseñadas por todos los medios y voceros oposicionistas, el costo la misma, para el mes de abril de 2018, alcanzó los 36 millones de bolívares.

Valga resaltar que estamos usando para nuestra cuenta el tipo de cambio DICOM, que no solo es el oficial sino el más bajo de lo que los analistas y una parte de la población suele considerar como “verdaderos” y por tanto válidos: si utilizamos cualquiera de los actuales “paralelos”, las diferencias resultan mucho más elocuentes. Si calculamos a tasa Dólar Today, la cuenta para la canasta básica mensual dolarizada traducida a bolívares sería Bs. 45.7578.981. En cuanto a la mínima vital, Bs. 321.141.929.

¿Salario mínimo o mínimo salario?

Como es público notorio y comunicacional, el candidato Falcón y su “ministro” de economía Francisco Rodríguez, han asegurado que el salario mínimo en Venezuela tras la dolarización se fijaría en 75 dólares mensuales. A la par, han presentado algunas tablas para funcionarios públicos y profesionales. Una de ellas, por ejemplo, para el caso de los docentes, establece una banda entre 188 y 313 dólares mensuales, es decir, por debajo del salario mínimo ecuatoriano y del promedio latinoamericano, que ronda los 350 dólares. Según está cuenta, el salario mínimo venezolano bajo la era Falcón-Rodríguez sería 5,1 veces menor al ecuatoriano y 4,6 veces menos que el promedio regional.

Las razones de esto la han dado ellos mismos: bajo la conversión que plantean, solo habría para pagar esa cantidad apostando a que en el largo plazo “todo salga bien” y se puedan subir los salarios…

Ahora, si algo debemos haber aprendido los venezolanos y venezolanas de la coyuntura que estamos atravesando, es que si bien los salarios no pueden subirse a voluntad de quienes los reciben sino de quienes los pagan, pasa todo lo contrario con los precios: estos se mueven a voluntad no de quien los paga -los trabajadores y trabajadoras asalariados a la hora de consumir-, sino de quienes los cobran. De tal suerte, de irse a la dolarización -que supondría la eliminación del control cambiario y la supresión definitiva del de precios para que sea la “mano invisible” quien los regule- tenderá a pasar inevitablemente que los precios de los bienes y servicios se pondrán a nivel del de sus pares regionales.

En el caso concreto de los servicios será aún más dramático: pues como también se ha anunciado la eliminación de los subsidios a la electricidad, la gasolina, el transporte el gas, la telefonía, etc., los precios en estos casos se multiplicarán varias miles de veces, mientras los salarios se mantendrán entre 75 y 300 dólares… los que tengan más suerte.

Entonces saquemos la cuenta: ¿en verdad pasaremos a ganar más y por tanto comprar más si se dolariza la economía y cobramos en dólares? ¿O será mejor encontrar fórmulas que, manteniendo nuestra moneda de curso legal, nos permitan recuperar nuestro poder adquisitivo y llevarlo a niveles de, por ejemplo, finales de 2012, cuando superaba los 400 dólares mensuales y era el más alto del continente?

13 Comentarios en Salarios y precios en dólares: ¿igual a ganar más?

  1. Camaradas, será que USTEDES le RECUERDAN (o le hacen llegar?) al Presidente Nicolás Maduro lo que ha PROMETIDO desde el 2013. El PUEBLO SÍ lo recuerda.

    ! 2018 “Tiene que ser el año que desmontemos, neutralicemos, sustituyamos y derrotemos el modelo económico capitalista salvaje, el modelo de guerra que nos han instaurado al interior de Venezuela, al interior de nuestra economía”.

    2017 “Desarrollar la economía, la economía, la economía y la economía. Yo me voy a concentrar en el trabajo más importante que tiene nuestro país, el despliegue de la recuperación económica de Venezuela”.

    Enero de 2016 “Este semestre vamos a torcerle el brazo a la guerra económica y revertir sus peores manifestaciones y vamos a salir adelante”.

    Enero de 2015 “Vamos a acabar con esta situación de guerra económica contra el pueblo”.

    Abril de 2014 “La principal tarea que tenemos ahora es la ofensiva económica. Una ofensiva para producir, para abastecer, para los precios justos.

    Septiembre 2013 “Creación del Órgano Superior de la Economía. Esta instancia la voy a dirigir yo personalmente. Tenemos que torcerle el brazo a la inflación, al dólar paralelo”

  2. Camaradas, ya NO quiero seguir leyendo MAS análisis ! De verdad. Y no creo ser la única HARTA de tantos análisis. Será que ALGUIEN soluciona? No parece ser posible. Terrible.

    • mADuro: “Trankila, la proxima semana haremos algunos anuncios en materia economica, en los cuales anunciare los anuncios que nunca anuncie aun pero que seran proximamente anunciados”

    • Allí está una de las principales trabas del asunto, en que una parte significativa de la población, incluso de la que algún momento se hizo llamar militante y decía ser CHAVIIIIIISTA!; muchos están esperando que “ALGUIEN solucione” y no se entienden parte de la solución. Parte importante de la traba, de la poca efectividad de algunos mecanismos está en ello, pues el que no se siente parte de la solución por lo general es parte del problema por acción u omisión y en el contexto actual muchos se hacen parte naturalizando las formas de “solucionar” por la vía de las acciones que nos tienen jodidos a todos.

  3. Extracto de noticia del periódico EL COMERCIO de ecuador, si es de derecha lo puedes buscar en spunick o donde sea.

    7 meses de inflación negativa en el país

    Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:
    http://www.elcomercio.com/actualidad/inflacion-negativa-economia-inec-ecuador.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

    La inflación anual en el Ecuador bajó al -0,21%, en marzo del 2018. Un mes antes estuvo en -0,14%, de acuerdo con la información publicada el jueves, 5 de abril, por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Es el segundo indicador más bajo en los registros de esta entidad, que hace este análisis de 1970. Solo lo supera el -0,22% de noviembre del 2017. La ropa, alimentos y bebidas no alcohólicas, recreación y cultura, muebles y artículos del hogar y restaurantes y hoteles fueron las categorías que más bajaron de precio desde marzo del 2017. En cambio, la educación, salud, alojamiento, bebidas alcohólicas, entre otras, subieron. Con este resultado se cumplieron siete meses de inflación anual negativa. Esta situación podría prolongarse hasta mediados de año, dice Vicente Albornoz, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Las Américas. Para él, hay dos factores que inciden. El primero es un ajuste de precios a la baja, tras un período de bonanza que influyó para que Ecuador se encarezca. Por ejemplo, los precios en el Ecuador subieron un 25% más que en Estados Unidos durante la última década. La segunda causa, consideró Albornoz, es una menor demanda, que obligó a los comerciantes e industriales a reducir los márgenes de ganancia, hacer promociones y reducir los precios para poder vender. “Debe ser la deflación más larga que hemos tenido. La última importante finalizó en 1932”, dijo Albornoz. Agregó que en el país, e incluso en el contexto internacional, hay poca experiencia en el manejo de prolongadas variaciones negativas de precios. Por ello cree que es difícil saber cuáles serán las consecuencias. Anticipó que hay un efecto positivo que es el mejoramiento de la competitividad frente a otros países como Colombia o Estados Unidos, donde los precios suben, pero hay un factor negativo, que es la desmotivación para producir. Los consumidores aplazan las compras porque intuyen que en los próximos meses estará más barato. La industria, por su parte, no está motivada para comprar insumos porque al acabar de producir debe vender más barato. El presidente de la Cámara de Industrias de Cuenca, Roberto Maldonado, coincidió con ese criterio y pidió que el Gobierno brinde incentivos para reactivar las actividades productivas y generar trabajo. En el último informe del INEC se determinó que la inflación mensual de marzo fue del 0,06%, mientras que la Canasta Familiar Básica se ubicó en USD 711,13 y la Familiar Vital en USD 499,79.

    Claro un economista keynessiano de izquierda pro inflación y pro expansión dirá que en Ecuador hay un desastre porque hay DEFLACIÓN.
    ojo no soy pro-dolarizacion, mas bien soy pro-bitcoinizacion.

    • Obviamente, con todo respeto, no entiendes ni un pedacito de lo que pegaste. Vuelve a leerlo con calma y reflexiones si un proceso deflacionario es positivo.

      • Claro que lo entiendo, y lo pegue completo por honor a la verdad y para eviatr el cesgo que a ustedes tanto le gusta donde resaltan solo una parte de la verdad. en lo Realidad es que mientras en ecuador hay deflacion en Venezuela hay una HI Galopante. y El Petro no me Gusta a mi modo de ver es todo menos algo parecido al BTC y su verdad matematica.

  4. NI DOLARIZACIÓN, NI COLOMBIANIZACIÓN; QUEREMOS LA PAZ, LA PAZ ECONÓMICA.

    Hagamos un análisis muestral de nuestra realidad económica a partir de las estructuras de costos para determinar la formación del precio de algún bien o servicio (en la moneda que sea), de lo que se tiene:

    Precio = M.O. (C.N) + M.O (C.I) + M.I. (C.N) + M.I. (C.I) + Tec. (C.N) + Tec. (C.I) + Inf. (C.N) + Inf. (C.I) + C.F. (C.N) + C.F. (C.I) + Cap. (C.N) + Cap. (C.I) + Util. ; donde cada uno de estos elementos se refiere a:

    M.O.: Costos de Mano de Obra
    M.I.: Costos de Materiales e Insumos
    Tec.: Costos de la Tecnología
    Inf.: Costos de la Infraestructura, Activos e Instalaciones
    C.F.: Costos Fijos.
    Cap.: Costos de Capital / Financiamiento
    Util: Utilidad

    Siendo, (C.N.) el componente nacional, mayormente expresado en moneda local y (C.I.) el componente importado, mayormente expresado en divisa; para lo cual, en función de poderse desarrollar la operación matemática, necesariamente deben unificarse los parámetros y adoptar una sola una unidad monetaria, bien sea en divisa o en moneda nacional, a través de un factor de conversión que es la paridad cambiaria. Hasta aquí todo muy bien.

    Obviamente, tras el engaño de la dolarización, la realidad matemática que le puede hacer lucir atractiva es que los costos son expresados bajo un mismo parámetro (para el caso, en divisa), lo cual supone el blindaje del salario y del patrimonio (ambos ya no en moneda nacional) ante el flagelo que resulta de la depreciación de la moneda propia en combinación con la inflación; lo cual no necesariamente es indicativo de la recuperación del poder adquisitivo, como muy bien se explica en este editorial; al tiempo que si constituye un mecanismo de preservación del valor del capital, ya que esto en su esencia es el criterio que sigue la lógica del capitalista, por tanto su patrón de referencia siempre estará vinculado a la moneda que le permita conseguir dicho objetivo, que precisamente es cualquiera de las divisas de reserva o la más fuerte.

    Así es como nos encontramos con la ingenuidad de una parte de cierto sector alienado, que en su ilusión se creó la falsa expectativa de que con la dolarización de su salario, lo podrá a cambiar por Bs para que ahora si le rinda, por lo menos para un mercado decente, desconociendo que el resto de la economía también tendría que dolarizarse y que para ello se necesitan dólares que no se tienen. Sin embargo, a su vez nos encontramos con la otra parte del mismo sector alienado, que de plano rechaza dicha dolarización y no precisamente por identidad nacional o por apego a la soberanía como valor patrio, sino que más bien aferrado a su interés propio por percibir la máxima ganancia, de inmediato cae en cuenta de que el negocio no le cuadra, esto al no tener margen de maniobra cuando se produce la depreciación, más cuando son los mismos carteles quienes la manipulan.

    Ahora, veamos el porqué; más allá de dar la discusión de que si los precios en Venezuela están dolarizados o no, a propósito de algunas comparaciones descontextualizadas que se han hecho en torno al precio de algunos productos subsidiados para negar o tratar de ocultar la realidad de la incidencia del dólar paralelo sobre los precios, como si los precios acordados fueran respetados y no existiera el bachaqueo; lo que sí es un hecho cierto es que el “inversionista venezolano” adopta la lógica capitalista antes mencionada para preservar su patrimonio; es decir, representa todo lo que pueda de su capital en divisa, más no en moneda local y sobre esa base es que determina los niveles de rentabilidad de su actividad económica, por tanto, aunque para efectos contables y fiscales registre sus operaciones en moneda nacional, su expectativa estará concebida siempre en divisa. De esta manera, paralelamente a lo que se asiente en los libros, las operaciones en la praxis o en su lógica las maneja en divisa y a tales efectos ante los requerimientos legales se apoya haciendo las respectivas conversiones y a la moneda nacional solo la usa para las erogaciones de ley. De hecho, la contabilidad legal se lleva en moneda nacional, pero la contabilidad real en función a dichas expectativas se llevan es en divisas, como ya se dijo, de forma paralela.

    En base a lo anterior y aplicando el esquema de las estructuras de costos para formación del precio mínimo con la que se abre este comentario, se tiene que el inversionista determina la relación de valor/costo/precio de un bien o servicio, pero concebida en divisa, no en moneda nacional; en tal sentido, su referencia de precios y de costos siempre estará representado en divisa, empleando factores de conversión donde apliquen para llevar los costos incurridos en moneda nacional a divisa, no al contrario, su referente es la divisa.

    De esto resulta que cada vez que se induce la depreciación de la moneda nacional en el mercado paralelo, los márgenes de plusvalía aumentan, porque los costos en moneda nacional al representarlos en divisa disminuyen de forma importante, mientras que la lógica de precios está signada por lo que en el mercado se esté dispuesto a pagar por ello, donde cabe acotar que dicho mercado incluye preferentemente el mercado extranjero que surge por efecto del arbitraje que de ello se origina. Para decirlo de una manera más simple y con tan solo uno de los miles de ejemplos; es por eso que cada vez que sube el dólar paralelo sube el precio del queso blanco o del cartón de huevos, ya que siempre en Colombia estarán dispuestos a pagar hasta un 50% más de lo que se pueda pagar por éstos acá en Venezuela, eh ahí lo perjudicial de este sistema.

    A todas estas, si bien los precios no están del todo dolarizados, lo que si es una realidad irrebatible es que si están Colombianizados, esto ya que la paridad cambiaria que rige la actividad económica de manera fáctica, la imponen los carteles binacionales con la restricción de la oferta de divisas en sus casas de cambio colombianas para inducir la depreciación de nuestra moneda y conseguir el efecto deseado, al tiempo que la lógica de precios también la imponen ellos de acuerdo a lo que su mercado esté dispuesto pagar por nuestros productos, en función al margen de ganancias que deja el arbitraje resultante.

    Por todo lo anterior es que la propuesta de dolarización no cala en buena parte de la derecha, ya que en un supuesto, por demás negado, de que se llegase a dar, se les limita la capacidad de maniobra con la moneda y tendrían que reducir los costos de operación a su mínima expresión y a su vez los márgenes de plusvalía para poder ser competitivos, ante ese escenario, de antemano se sabe cuáles serán los costos que van a reducir: los costos de mano de obra. Así que, si bien el empresario no tendría las ingentes ganancias que tiene ahora en medio de esta Colombianización de la economía a la que estamos sometidos, no dejará de seguir siendo cierto que el empresario nunca pierde, adivinen a quién se le endosará el impacto y seguirá siendo el perdedor: el trabajador asalariado, solo que ahora su nivel de pérdida es en dólares.

    Ahora, a sabiendas de que una dolarización no resolvería el problema ¿Qué hacer para alcanzar la paz verdadera, que necesariamente requiere de estabilidad económica y a su vez para derrotar el modelo de Colombianización del sistema de fijación de precios que de facto rige la economía?

    La solución está en la “PETRORIZACIÓN” de la economía; si, de la adopción del Petro como moneda de referencia para fijar costos, precios, tributos y salarios de todos los bienes y servicios que se comercialicen en el país, pero pagaderos en Bolívares Soberanos al cambio equivalente, esto dejando fluctuar libremente las divisas en casas de cambio en el pais; esto ya que con los precios anclados al Petro, la depreciación de la moneda nacional perdería el atractivo, habida cuenta de que un Bolívar debilitado para quien no genere ingresos en divisas le representa una descapitalización automática. De igual manera, al tenerse los parámetros de costos unificados bajo un mismo criterio, en este caso el de la adopción del Petro como moneda de referencia para ello, los precios resultantes se encontrarán siempre en su punto óptimo para evitar que puedan ser manipulados a fin de generar arbitrajes que hagan atractivo el contrabando de extracción como mecanismo para hacerse divisas, no quedando más alternativa que ser productivos y competitivos, pero no a expensas de la precarización de los salarios, que estarían blindados con el Petro.

    Muy importante, la flexibilización de la actividad de canje de divisas en las casas de cambio, para nada implica el levantamiento del control de cambio o la administración discrecional sobre las divisas que le ingresan al Estado por concepto de la renta petrolera o las que atesora en las RRII, ya que dicha actividad sería exclusiva del sector privado para atender necesidades particulares, donde el Estado pudiera tener alguna participación como oferente, más no obligatorio que deba ser el único; quedando por otro lado, abierta la propuesta de que una parte de las divisas del Estado se destinen para ser concedidas en créditos para el desarrollo productivo, pero para que sean cancelados en divisa, no en moneda nacional.

    Para cerrar, como siempre dejo abierta esta propuesta para la discusión y el debate, de manera tal que si algo de la misma sirve para complementar alguna otra idea o si por el contrario, en contraposición a esta surge alguna otra idea mejor; adelante sometámosla al debate público, en este y en todos los espacios a los que tengamos acceso, que si de verdad de todo esto surge la vía para solucionar la crisis y alcanzar la paz verdadera, sin duda que el sistema solo se encargará de que llegue a los oídos de quienes tengan la requerida voluntad política y les corresponda tomar las decisiones al respecto.

    Solo el pueblo salva al pueblo.

  5. El promebla de la izquierda es que son unos analfabetas financieros que creen que por perseguir la igualdad tienen la verdad moral para hacer los desastres que hacen.

  6. Hagamos el proceso inverso desde 2018 hacia 2013 y ver el deterioro del salario frente al dolar especulativo $DolarToday, en ese punto o aun mas atras en el tiempo el salario superaba esos 380$ como minimo, se ha sometido al trabajador a la destruccion de su salario real y depauperado sus condiciones de vida levando a millones a la desesperanza. Mientras tanto los dueños capitales fugados (unos 410 mil millones de $ dolares de venezoalnos depositados en bancos en el exterior) se frotan las manos ante el solo pensamiento de que con un puñado de dolares $ se harian de las mejores propiedades y empresas incluidas las aperturas de sectores como el electrico e hidrocarburos, todo empieza con la resolución nº 8 de Colombia a lo cual se debe enfrentar ya con una medida como la dolarización del comercio con los vecinos, de un solo plumazo se matan las casas de cambio y se destruyen las mafias que trafican con el papel moneda, que alla exhiben en mesas en las calles de Cucuta, Maicao y Arauca, donde su valor se calcula por peso de los billetes…! En fin esa centrifuga inflacionaria puede ser muy violenta como un huracan pero tras la misma siempre regresa la calma y estas solo llegarn si tomamos las medidas oportunas y apropiadas ya

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