Venezuela: maquila potencia internacional

Diseño sin título

Por: Lenin Brea

Una de las cosas que más impresiona a los venezolanos que salieron del país es la cantidad de tiempo que necesitan trabajar para vivir: entre 6 y 7 días a la semana, entre 10 y 12 horas diarias, con interrupciones no remuneradas (para comer y satisfacer otras necesidades) que no superan la hora y media. Pero lo que realmente los impacta es que tal grado de explotación no se debe solo a su condición y estatus migratorio, sino que es considerada normal.

Pongamos un caso que conozco. Un joven de 19 años con estudios superiores inconclusos trabaja 10 horas diarias, de lunes a lunes, como obrero, sin papeles, en la industria de la construcción. Gana 750$ por semana, más alojamiento sin más beneficios. Le preocupa en particular que no tiene seguro médico ni en realidad nada seguro: durante los seis meses que lleva en EE.UU. ha peregrinado por cuatro estados y el doble de chambas. Pero puede vivir de sus ingresos: un mercado de bajo presupuesto (low bugget) y por tanto de baja calidad, para un mes le cuesta 150 dólares, y tiene donde dormir con lo básico, de tal modo le queda suficiente para hacer gastos suntuarios y ahorrar un poco. No obstante, lo que guarda para posibles contingencias no le alcanzaría ni en 100 años de 10 horas 7 días a la semana para continuar sus estudios, comprar una casa o luchar contra un cáncer, pero sí para adquirir un carro de segunda mano. Corre, además, el riesgo que supone su situación legal, lo cual no solo hace mella en sus ingresos sino también en su situación subjetiva.

Otro caso: una chica de 30 años es técnico superior en fisioterapia del Instituto Universitario de Rehabilitación, con casi 10 años de experiencia profesional, gana como mucama en un hotel unos 700$ semanales, de los cuales un tercio se debe a las propinas. Trabaja 10 horas diarias, 6 días a la semana, con rotación del día de descanso. A diferencia del caso anterior, tiene la ventaja de contar con una hermana en Miami, lo que reduce los gastos de todo tipo, le abre la posibilidad de legalizarse –“aunque con Trump no se sabe”– y sobre todo tiene apoyo afectivo. Como tiene una hija y contribuye con los gastos del hogar, incluido el pago de la vivienda, la cual fue adquirida a crédito, no ahorra mucho. Sin embargo, logró comprarse un carro de segunda mano. Completó los 5500$ que le costó, recurriendo a ayudas en especie (bolsas de comida) que recibía y aún recibe de organizaciones sociales y en particular de la iglesia.

Claro que cualquiera de las dos situaciones descritas puede parecer mejor que trabajar por un cartón de huevos y la venta preferencial de unos kilos de carbohidratos precocidos de mala calidad descontables del próximo salario, que es lo que obtiene por ocho horas de trabajo un obrero del Central Madeirense en Venezuela.

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¿Cuánto tiempo necesita trabajar un venezolano en la actualidad? Si nos apegamos a la LOTTT en cuanto a la duración de la jornada laboral (160 horas al mes para simplificar), resulta que una familia necesitaría varias vidas para pagarse esta. Si se parte de que el precio de la canasta normativa es de 75 millones para 4 personas, dos de las cuales tienen sueldo mínimo (actualizado al 1 de mayo de 2018), entonces estas dos tienen que trabajar un poco más de 15 meses en un mes para adquirirla. Si suponemos que cada uno tiene dos trabajos con el mismo ingreso, resulta que aún les faltaría trabajar unos 7 meses para cubrir las necesidades del presente.

¿Cómo pueden los venezolanos hacer el milagro de comprimir el tiempo para llegar a la quincena? Muchos sencillamente no pueden y deben dejar de consumir, con lo cual ven deteriorado su nivel de vida. También se recurre al endeudamiento, lo que suele terminar en más deudas para pagar las de pronto vencimiento. También se mata cuanto tigre asome la cabeza, ampliando con esto el tiempo de trabajo o aumentando la intensidad del esfuerzo. Además, en la situación actual a mucha gente en edad laboral no le va quedando de otra que participar, de esta o aquella manera, de la economía de la especulación. Así, por ejemplo, se compra efectivo para adquirir cualquier mercancía a buen precio que luego se revende. Recalco que mucha gente no actúa así por avaricia sino por necesidad. Los ingresos son pocos en relación al incesante aumento del costo de la vida y sobre todo a los riesgos. En cuanto a estos últimos hay que señalar que los agentes de la ley nunca habían sido tan acuciosos, diligentes y sagaces en la detección de tales delitos, lo que corre paralelo al desarrollo de una economía de la extorsión y el matraqueo.

Otra manera de redondear los ingresos, que es la que interesa aquí, pasa por aprovechar el nuevo rol de Venezuela como maquila internacional.

Y es que no solo Piñera se ha dado cuenta de que la fuerza de trabajo de los venezolanos es barata dada su alta calificación y desespero, razón por la cual ha impuesto un proceso de selección de la misma, vestido de compromiso humanitario con democracia. Muchos emprendedores, compatriotas los más, han comenzado a ver aquí, no una mina de oro, sino algo mejor, una fuente de fuerza de trabajo a precios de ganga, abandonada a su suerte y, lo mejor, desorganizada y sin capacidad de lucha.

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 Dos casos de nuestra potencia como maquila internacional:

Caso 1: Un diseñador free lance de 26 años, con todos los papeles y experiencia, trabaja para una compañía de compatriotas venezolanos, establecida en Perú recientemente. Gana 10 millones netos y aunque su horario formal, por el cual contrató de palabra con el representante de la empresa, es de 7 de la mañana a 7 de la noche, trabaja por lo regular hasta las 10:00 p.m. y más, repitiendo la jornada al día siguiente. La cantidad de trabajo es tan abrumadora que los sábados y domingos chambea para pagar la deuda que va adquiriendo con sus empleadores al no poder cumplir en los días laborables con el trabajo que generosamente le asignan.

Además, los “súbeme esto para acá”, “aquello no se ve bien”, “¿esto se puede poner más grande?”, que son característicos en el trabajo de los diseñadores, implican muchas veces el comienzo desde cero de la tarea asignada.

Por respuesta a toda queja contra el exceso de trabajo, obtiene el recordatorio de que se le está pagando un salario con el cual se podrían contratar dos diseñadores en idéntica situación. Es decir, nuestro muchacho hace el trabajo de dos, y en la mente de nuestros compatriotas emprendedores estos dos podrían hacer el de cuatro por la mitad del salario.

Tómese en cuenta que si a los emprendedores, por encontrarse insatisfechos, no pagasen a fin de mes el trabajo realizado, no habría manera efectiva de reclamar nada.

Pero nuestros compatriotas en el extranjero no solo pagan neto los diez mil bolos en la cuenta de preferencia del empleado. También se han comprometido a abonar el Seguro Social, lo que les parece suficiente contrapartida por los restantes beneficios que deberían pagar según la ley.

¿Es necesario decir que 10 millones de bolívares son, al día de hoy, poco más de 10 dólares, cuatro salarios mínimos?

Caso 2: una empresa de comercio electrónico (tipo Amazon) de reciente formación y capital criollo ve a Venezuela como una estupenda oportunidad para deslocalizar el trabajo y engrosar sus ganancias en el extranjero. Opera desde Panamá y paga un salario de 14 millones mensuales por trabajar un mínimo de 10 horas diarias. La condición para que ese mínimo sea efectivo es que se cumplan las metas establecidas. De lo contrario, el trabajador debe permanecer en su puesto hasta cumplirlas.

El trabajo de estos afortunados consiste en realizar descripciones de las mercancías, atender a los clientes vía telefónica, mail, etc., gestionar los envíos de productos, entre otras actividades. Como “el comercio nunca descansa”, la asignación de metas y su contenido varía según el ritmo incansable de la oferta y la demanda, con lo cual se hace imposible que el operador logre cumplir unas metas que brotan como hongos y mutan más rápido que los virus.

Pero el comercio tampoco tiene fronteras, por lo que la duración de la jornada laboral depende de los horarios de actividad comercial foráneos, y así no solo se trabaja unas 12 horas diarias para llegar a la meta, sino que este periodo de tiempo puede tener lugar desde las 7 de la noche hasta la satisfacción de sus empleadores y sus clientes.

¿Días de descanso? Puede que los haya, puede que no, en todo caso no son considerados días de descanso, sino pausas determinadas por el ritmo de los negocios. Fácilmente se puede trabajar un mes sin receso, para luego tener un día libre a la semana durante unas semanas y así mutatis mutandis. Pero cuando el comercio amaina, nuestros empleadores tienen mil maneras de usar el tiempo de trabajo que pagan. Así, por ejemplo, las habilidades de un operador que es TSU en computación son usadas para hacer servicio técnico a los equipos. Como se ve, el personal no carece de calificación, todo lo contrario, lo mínimo que se requiere son estudios de tercer nivel o experiencia.

Pero en esta relación laboral no todo es a favor de la empresa. Si el trabajador excede la meta establecida, en un porcentaje cuyo monto es tan variable como frenética y sin fronteras la actividad comercial, entonces recibe el doble de la paga.

Por otro lado, no hay beneficios de los contemplados en la ley. ¿Quién querría algo como seguro médico, tiempo de descanso remunerado, tiempo para ir a comer o al baño, y, a fin de cuentas, un trato digno, como productor que se es, si los empleadores pagan seis veces el salario mínimo integral y doce si uno está dispuesto a trabajar de verdad?

No exageramos. Un jefe de gestión y control de calidad gana 65 millones, con lo cual compra casi una canasta de 50 productos. Nada más. Pero la ventaja es que su trabajo consiste sencillamente en vigilar y presionar al personal. Dicho de otro modo, la meta es aquí que los subordinados cumplan las metas y el premio por el exceso de trabajo ajeno capitalizado es el doble del ingreso. No está mal, da para vivir, pero no es suficiente aliciente para el tipo de trabajo que se necesita, razón por la cual la capacitación de estos cargos incluye algo de psicología y ética empresarial: “¡El comercio nunca descansa!”, “¡El comercio no tiene fronteras!”, se les recuerda dulcemente si se observa que flaquean en su labor. El aspecto técnico tampoco se descuida y se dan sabios consejos sobre cómo intimidar e incluso violentar a sus supervisados.

La idea central es que los operadores representan una inversión, pues fueron capacitados, y a esta inversión hay que sacarle el máximo provecho antes de que ya no soporte más, para lo cual hay que saber cómo mantener al otro en la posición de quien no tiene otra opción, pues hay miles como él… Bastará entonces añadir a la dosis de garrote algo de zanahoria para obtener resultados aceptables.

Así, un día, luego de dos semanas de trabajo intenso, se aparece uno de los jefes con una comida caliente para los trabajadores. Además, regala llaveros, bolígrafos y portacarnets con el logo de la empresa.

No está de más decir que en el país la compañía sencillamente no existe. Aunque esta gente piensa enseriarse aún más con la patria a la cual deben su fuente principal de riqueza. Pero se comprenderá que esto requiere capital y la mejor manera de conseguirlo es esquilmando a sus compatriotas.

Dejaré a usted calcular cuánto invierten en divisas nuestros hermanos emprendedores para el pago de la fuerza de trabajo.

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 Hay varias condiciones que hacen posible este tipo de negocios:

La primera tiene que ver con que la revolución bolivariana aumentó la inversión social en educación, con lo cual mucha gente pudo estudiar, así fuese de manera informal y, además, adquirir mínimos medios de producción. Se pueden criticar, con razón, los frutos de la inversión educativa y, en particular, la forma como se dio la distribución del patrimonio público, y más la manera como se da en la actualidad, pero, en todo caso, tuvo lugar un aumento de la capacidad técnica general de la población que supera, con creces, la media de los países vecinos.

La otra condición está en la caída del ingreso real de los asalariados y productores independientes. Aquí hemos hablado de desespero para nombrar la situación en que se hallan los asalariados y muchos trabajadores independientes que se ven obligados a someterse a grados de explotación que no aceptarían de otra forma. Esta situación ha sido creada, en buena medida, por la política inflacionaria del capital (tanto el que opera legalmente como el que no) la cual ha tenido y sigue teniendo su soporte principal en la forma como el Estado distribuye la riqueza nacional.

Se puede agregar también la situación de desamparo en la que estamos los trabajadores venezolanos, a pesar de lo que pueda decir la ley y el discurso gubernamental. Sobre esto no gastaremos más bits.

La situación de desamparo no es lo central. Es la desorganización de las clases trabajadoras y de productores independientes para luchar por sus derechos e intereses como productores. No se trata de protestar para que a la empresa que nos explota se le otorguen divisas, tampoco de salir a marchar los primeros de mayo para agradecer unos aumentos y beneficios cuyo valor real es próximo a cero, pero que, sobre todo, no son resultado de las exigencias y luchas de las clases trabajadoras.

Si tiene sentido apostar por un movimiento de productores asalariados e independientes, es decir, por la articulación política de los trabajadores, este movimiento y esta articulación no deberían contar con o necesitar de protectores. Creo que lo mismo puede decirse de un movimiento popular.

¿Por qué no es posible participar en las infinitas y variadas formas del movimiento popular, con el deliberado propósito de completar el justo y extendido escepticismo sobre los partidos existentes, con una positiva confianza de que las masas pueden y deben resolver por sí mismas el asunto de su dirección política?

Alfredo Maneiro. “Nota sobre organización y política”.  Notas políticas.

6 Comentarios en Venezuela: maquila potencia internacional

  1. El Comandante Chávez a través de la Revolución Bolivariana logra aumentar el nivel educativo y la cantidad de personas que pueden acceder a la educación, esto lo hace con el fin encomiable de redimir a la población y darle la oportunidad de una vida satisfactoria, para así desarrollar a Venezuela…..el “Monstruo Capitalista”espera hasta que se dan esos resultados y cambia las condiciones para que haya escasez e hiperinflación y de esa manera se aprovecha a precios viles de ese superavit de capacidades y conocimientos covirtiendo la “construcción del Socialismo” en un proceloso e indomable mar de Capitalismo salvaje…..¡¡¡cruelmente genial!!!

  2. La propaganda chavista ha hecho creer que en Venezuela existe un “gran nivel educativo, técnico y profesional”, “superior” a los demás países latinoramericanos so PURAS MENTIRAS. Yo emigré a México hace dos años y trabajo de mecánico automotriz en un estado del centro del pais, y aquí hay mucho nivel de los institutos y técnicos mexicanos, muy superior a los cuales yo me formé Venezuela, y los mexicanos que egresan de ellos son muy competentes por que lo provocan que uno tenga que superarse y esforzarse continuamente para cuidar el empleo. Esto a nivel técnico, y a nivel profesional aquí esta la UNAM y el Politécnico Nacional que hasta donde yo sé aunque no me consta, son muy superiores a las mejores universidades venezolanas. Aquí a México vienen a estudiar chamos de casi toda Latinoamérica..

    • acuerdate que el nivel de cada quien es personal quizas el tuyo es limitado y el de mucho no lo es….. no hables en forma generalizada eso no aplica para este caso…… no dudo que mexico tenga alta calidad,,, pero creo que somos diferentes en muchas razones , que no te voy aespesificar….

    • Mi estimado en el sector que usted labora Mexico tiene una verdadera industria automotriz que mantener no las ensambladoras que existian en Venezuela, eso requiere del mas alto nivel tecnico y profesional. Sin embargo es llamativo los cientos de miles que traspasan la frontera hacia EEUU todos los años para irse a laboral por mejores salarios alla…!

  3. Recuerdo cuando en los años 70 en la empresas de telefonía eran contratados técnicos mejicanos y chilenos quienes eran empleados de la Ericsson, Telenorma para montar las centrales de la CANTV los ingenieros eran suecos, coreanos o japoneses y los obreros eramos nosotros, instalando centrales a donde nos mandaran hoy en dia todo eso ha cambiado y la calidad de ese personal extranjero posiblemente ha mejorado salvo sus excepciones, por ejemplo en Méjico; si en ese país la calidad de vida es optima según el señor :Luis Lopez ¿ porque la alta emigración para EEUU por parte del pueblo mejicano?. Ademas el articulista del tema que aquí se trata plantea una realidad y eso pasa a nivel mundial y sobre todo con los emigrantes productos de guerras bélicas en el Medio Oriente montadas por potencias o en situaciones como la de Venezuela la cual no es necesario contar por razones obvias y creo que todo aquel que emigra de la patria sus razones tendrán a riesgo de ser explotado o no, la única forma de salir con dignidad al extranjero es cuando una empresa extranjera se interesa por tus servicios y te contratan con beneficios expeditos por tiempo determinado para atender su mercado. Luego será el tiempo si esa persona decide quedarse o no.

  4. El articulista exagera a propósitos los extremos de sus comparaciones: toma el valor máximo supuesto del dólar ilegal; exgera el valor de la canasta normativa, y asume el mero salario mínimo; ignorando varios aspectos: el salario integral es salario mínimo más ayuda de alimentación; está probado que la mayoría de losasalariados devengan al menos dos veces el salario mínimo; existen otros conceptos obligatorios o contractuales, las incidencias laborales, que hacen que, sin incluir la ayuda alimentaria, el ingreso anual promedio es de al menos 36 salarios mínimos; y, por último, está comprobado que en cada hogar hay, en promedio, al menos dos personas con ingresos. Por otra parte, los trabajadores informales están devengando incluso más que los formales.

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