El bucle II: ¿Cómo hacen otros países? ¿Qué debería hacer el nuestro?

Por: Luis Salas Rodríguez

En el marco del debate suscitado en materia económica, buena parte del cual se ha visto reflejado en nuestra página, muchos de nuestros lectores y lectoras plantean a modo de pregunta, tanto en la sección de comentarios como en las redes sociales: ¿cómo hacen en materia cambiaría otros países? Y particularmente: ¿por qué no se ven la mayoría de ellos en la necesidad de aplicar controles de cambio para proteger sus reservas?

Es una pregunta cuya respuesta no es simple, por la particular razón de que depende de cada caso. Muchos países no tienen controles de cambio per se, pero tienen estrictas medidas para el movimiento de capitales fuera de sus fronteras, particularmente fiscales, que en el contexto post crisis del 2008 se han venido reforzando y que en el mundo post Trump de revival proteccionista aún más. Incluso una institución tan insospechada de “socialismo” o “populismo” como la Reserva Federal de Atlanta plantea la necesidad de políticas de este tipo para el caso de economías emergentes.

Ahora, la razón principal por la cual en Venezuela históricamente han existido controles de cambio es ampliamente conocida: el carácter público de la generación de las divisas que alimentan el “mercado” cambiario venezolano. Y contrario a lo que suele decirse, esto no se debe al “rentismo petrolero”: se debe a la ineficiencia del sector privado venezolano, poco productivo a la hora de generar divisas pero altamente demandante de las mismas.

A efectos prácticos, como se ha dicho hasta el hartazgo, de cada diez dólares que ingresan al país, solo entre 1 y 0,5 son generados por el sector privado: el resto provienen por concepto de factura petrolera.

Y esto no es resultado, como plantean los simplistas, de que durante el chavismo se arruinó al sector privado o los controles “desestimularon” la producción. De hecho, la realidad, expresada en indicadores, nos señala la paradoja de que entre 1999 y 2012, durante los años de gobierno de Hugo Chávez, el aporte del sector privado creció, por más insignificante que siguiera siendo en el total con respecto al público.

Veamos las siguientes cifras, provenientes de la base estadística del BCV donde pueden ser consultadas:

  1. Entre 1950 y 1998, antes de Chávez pues, el sector privado venezolano exportó 41 mil 464 millones de dólares. Y durante el mismo período, importó 220 mil 547 millones de dólares. Eso quiere decir que importó 5,3 veces más de lo que exportó, lo que generó, en lapso de tiempo mencionado, un déficit de balanza para el sector de 179 mil 083 millones de dólares.
  1. Entre 1999 y 2015, el sector privado exportó 121 mil 040 millones de dólares. Es decir, con todo y control cambiario, de precios, etc., y en un plazo de tiempo mucho menor, generó 2,9 veces más divisas por concepto de exportaciones, que en los 50 años previos. Sin embargo, también aumentaron sus importaciones: 680 mil 164 millones de dólares, lo que supuso un déficit de balanza de 330 mil 577 millones de dólares.
  1. Ahora, entre 1999 y 2015, el sector público venezolano –y fundamentalmente PDVSA, generó divisas al país por concepto de exportaciones por una suma de 878 mil 510 millones de dólares, lo que es nada menos que 7,2 veces más que las producidas por el sector privado en el mismo lapso de tiempo. Y 5,5 veces el valor de todas las exportaciones del sector privado venezolano desde 1950. En contraprestación, el sector público –y no solo PDVSA- importó bienes y servicios por un monto total de 250 mil 916 millones de dólares. Esto quiere decir que en lapso de tiempo establecido, el superávit del sector público fue de 627 mil millones de dólares.

Lo anterior tiene varias implicaciones, entre ellas las siguientes:

  1. Desde los criterios estándares de la contabilidad más elemental, el sector privado le representa al país no una ventaja comparativa sino un costo. No es un tema de prejuicios ni de “comunismo trasnochado”: es una verdad matemática.
  2. Para el caso venezolano, no existe criterio que permita sostener la tesis de que el sector privado es más productivo que el público.
  3. En término teóricos, el nuestro es un caso clásico de Estructura Productiva Desequilibrada: por un lado, un sector altamente productivo y competitivo – el petrolero-, mientras por otro lado un sector industrial privado improductivo e ineficiente. Esto no quiere decir que no haya excepciones: pero son eso, excepciones a la regla.
  4. Pero no solo pasa que el sector privado es ineficiente e improductivo: en cuanto tal, es un costo que tenemos que pagar todos los venezolanos y venezolanas con los recursos del Estado. Y la muestra es el diferencial existente entre lo importado y lo exportado: pues la única forma de que el sector privado haya comprado 5,5 veces más de lo que vendió, es habiendo obtenido la plata de alguna parte. Y “alguna parte” es el Estado venezolano.
  5. Nótese de hecho lo siguiente: el diferencial entre lo importado y lo exportado por el sector privado desde 1999 a 2015 (déficit del sector privado), da como dijimos un total de 517 mil 660 millones de dólares. Ahora, si como es público, notorio y comunicacional, el sector privado importa siempre con divisas públicas (es decir, que se las compra al Estado a cambio de bolívares), siendo la demostración de ello que ahora manifiesta no poder importar ya que el Estado no está asignando divisas, debemos asumir entonces por lógica simple que los 121 mil millones de dólares que exportaron los privados, no los utilizaron para importar. Es decir, los 680 mil millones de dólares por concepto de importaciones privadas entre 1999 y 2015, muy probablemente fueron cubiertos en su totalidad por divisas de origen público. De por sí, el superávit del sector público (627 mil millones de dólares) es casi equivalente al valor total de las importaciones privadas (680 mil 164 millones de dólares).

Sobre el verdadero origen de la deuda externa venezolana

Otra cuenta interesante es la siguiente: si asumimos como ciertas las cifras que publican diversos organismos y agencias (y no podemos hacer otra cosa ya que, como es sabido, las cifras oficiales brillan por su ausencia), el monto total de la deuda externa venezolana en los últimos años ronda los 190 mil millones de dólares. De esa cantidad, se supone se han cancelado en los últimos cinco años –el gobierno de hecho lo contabiliza como uno de sus “logros” en materia económica– 70 mil millones, por lo cual restarían unos 120 mil millones entre bonos de la República y PDVSA.

Dejando de lado el tema sobre el modo en que se adquirió esta deuda –buena parte de ella para financiar directamente privados (caso bonos permuta, SITME, etc.) que a su vez son tenedores de bonos y por lo cual hay que pagarles-, el caso es que la misma es 3,3 veces menor que el superávit del sector público entre 1999 y 2015. O lo que es igual, el superávit del sector público entre 1999 y 2015, fue 3,3 veces mayor al tamaño de la deuda contraída. Lo que esto quiere decir es que el Estado –es decir, la República, los venezolanos y las venezolanas- terminó contrayendo una deuda no teniendo razones financieras para hacerlo, solo porque el superávit del sector público se utilizó para financiar al sector privado improductivo. Dicho superávit se pudo haber ahorrado para momentos como el que vivimos o utilizado para inversiones productivas en otras áreas del sector público. Pero en cambio, hoy no solo no lo tenemos, sino que tenemos una deuda que cancelar. Independientemente de las responsabilidades por corrupción y/o negligencia dentro del sector público que indudablemente hay al respecto, en éste costo que al país le representa tener un sector privado ineficiente se encuentra el verdadero origen de nuestra deuda externa.

Verdaderos jeques en un país sin divisas

¿Y dónde están los 120 mil millones de dólares que el sector privado generó por concepto de exportaciones pero no utilizó para importar? Pues deben formar parte de los más de 400 mil millones de dólares que un grupo de venezolanos tienen depositado en el exterior, lo que no incluye bienes inmuebles y otras posesiones, pero además tampoco lo depositado en guaridas fiscales.

A este último respecto, según un reciente informe del FMI, ciudadanos venezolanos ocupan el segundo lugar tras Emiratos Árabes Unidos y por delante de Arabia Saudita, en el arte de sacar el dinero y depositarlo en cuentas fantasmas, lo que además de esconder botines fruto de la corrupción pública y privada, sirve para evadir impuestos.

Según estimaciones de la profesora Pasqualina Curcio, estamos hablando de un grupo de personas que no supera el 2% de nuestra población, los cuales han logrado acumular fuera de nuestras fronteras más del PIB nacional.

Diapositiva1

A este grupo de venezolanos se ha pretendido “estimular” con la política cambiaria de los últimos años para que trajeran sus divisas al país: en razón de esta causa, se han realizado las devaluaciones más dramáticas, se ha reducido el salario mínimo hasta convertirlo en el mínimo salario regional, incluso se han flexibilizado controles de diversa índole y hasta se les ha ofrecido reponerle lo que inviertan.  Todo lo cual ha resultado inútil, más allá de las razones políticas obvias, por el simple y llano motivo de que el sistema financiero mundial ofrece seguridades y rendimientos contra los cuales es virtualmente imposible competir, a no ser que nos convirtamos nosotros mismos en un paraíso fiscal, lo que puede que beneficie a algunos pero obviamente no al país en cuanto tal.

¿No funcionó el control de cambio?

Hay quienes argumentan que lo anterior demuestra que el control de cambio existente entre 2003 y 2013 fue ineficiente y no cumplió su cometido. Pero como siempre, las cosas son más complejas. En primer lugar, porque el control no es la fuente del problema: la fuente del problema es la ineficiencia del sector privado, que no aporta divisas pero las demanda todas. Y en cuanto tal, en razón de esto, es deber del Estado tener un control cambiario. El problema acto seguido es que no es suficiente con un control cambiario, sino se complementa con una política más integral de un sistema de administración de divisas, del cual el control de cambio debe ser solo un aspecto.

Con todo y eso, se estima que desde el 2003, de no haber habido control cambiario, los privados se hubiesen apropiado, después de 1999, por lo menos de US$ 693.250 millones, es decir, US$ 463.553 millones más de lo apropiado con el control. Quien tenga cifras que demuestren lo contrario que las presente.

¿Es el nuestro un caso excepcional? ¿Cómo hacen otros países?  

Volviendo al inicio, ya vimos que el caso venezolano sin ser necesariamente excepcional, es bastante original, en virtud de lo cual el control cambiario en el marco más amplio de un régimen de administración de divisas es un deber del Estado, en cuanto las divisas que se comercian en el país son de origen público.

Algunos han planteado que la solución a esto, pasa entonces por habilitar la posibilidad de que exista un mercado privado de divisas. Y lo plantean como un gran descubrimiento y una verdad de Perogrullo, como que si a nadie se le había ocurrido antes. En términos formales, eso estaría bien y hasta yo estoy de acuerdo con su existencia. Pero la pregunta de las diez mil lochas es ¿hasta qué punto los privados tenedores de divisas están dispuestos a ofertarlas en dicho mercado? La experiencia reciente del DICOM, donde en seis meses no se han tranzado ni 20 millones de dólares, con todo y las tamañas devaluaciones ocurridas, es el más claro ejemplo de ello.

Pero en la medida en que el DICOM sigue siendo un mercado cuyo operatividad no es del todo transparente, pudiera argumentarse que esta última es la razón del fracaso del DICOM. Ahora, si nos vamos a comparar con países que no tienen control de cambio, comparemos con Argentina, que lo tuvo hasta 2015 cuando fue levantado por el gobierno de Mauricio Macri. Se dijo entonces que los problemas inflacionarios, de déficit fiscal, de inestabilidad de la moneda, etc., derivaban del control cambiario. Sin embargo, lo cierto es que tras su levantamiento todos y cada uno de los mismo han empeorado, al punto de que el gobierno se ha visto obligado a solicitar un “rescate” al FMI.

En efecto, el secreto mejor guardado por los economistas neoliberales, pasa por ignorar lo que está pasando en Argentina: el resultado neto del levantamiento de los controles luego de dos años y medio es más inflación, más fuga de capitales, menos reservas, mayor déficit fiscal y más endeudamiento. De hecho: para lo único que sirvió fue para endeudar más a Argentina incluso por compromisos hasta de cien años. Y es a esto donde quería llegar, pues dada la financiarización de la economía mundial, a los Estados nacionales no les está quedando otra que endeudarse para sobrevivir. Veamos:

  1. Según informó recientemente Janet Yellen, quien hasta febrero pasado fue la presidenta de la Reserva Federal (equivalente a un Banco Central para el caso norteamericano), la deuda pública de los Estados Unidos supera los 21 billones de dólares, lo que es equivalente al 107,04 % de su PIB. 7 puntos más que en septiembre de 2017.
  2. Si se agrega la deuda privada de los hogares, el total asciende a 41 billones de dólares: 2017% de su PIB.
  3. El sector privado no financiero debe un 150,5% del PIB norteamericano. Es decir, en total, el monto de la deuda total en los Estados Unidos asciende a 355% del PIB.
  4. Pero no es el único caso: la deuda pública de Japón supera el 240% del PIB.
  5. La de Grecia 181% de su PIB (antes que empezara el “rescate” del FMI y el BCE estaba en torno a 100%).
  6. La deuda italiana roza los 133%; en Portugal 130&; en Bélgica 105%; la de Alemania el 82%, la de Brasil el 80%, la de Argentina el 70%.
  7. Suponen los especialistas que el óptimo manejable de deuda para un país debe rondar en torno al 30%. Y caso contrario, afirman que se trata de economías con enormes desequilibrios, a las cuales es necesario ajustar. Muchos medios financieros internacionales tienen un alharaca desde hace años porque la deuda china viene creciendo “peligrosamente”, siendo que apenas roza el 40% de su PIB. Y es aquí donde entramos en el mundo de las triquiñuelas de las calificaciones de riesgo, porque según los criterios “expertos” tipo Ricardo Haussman o Rodrigo Cabezas, todos y cada uno de los países arriba nombrados deberían estar hace ratos intervenidos y siendo objeto de brutales ajustes macroeconómicos y no solo Grecia, que son los débiles de la partida y conejillos de india de los Alemanes.
  8. En cuanto al caso venezolano, el monto de la deuda actual como porcentaje del PIB debe estar rondando el 70% (y decimos “debe” porque estamos especulando dado el apagón estadístico oficial). A todas luces este monto es manejable si se le compara con el de todos los países arriba citados. Sin embargo, la diferencia es que a nuestro país se la aplican y buscan en efecto ahogarlo financieramente, primero a través de la manipulación del riesgo país cuando Venezuela podía pagar (y en efecto pagaba puntualmente, lo que no evitaba que el riesgo país siguiera subiendo y tuviéramos que pagar más por concepto de intereses y primas de riesgo); y luego que se quedó sin recursos para pagar, evitando pueda hacer cualquier tipo de restructuración o refinanciamiento, como suele ser la norma en estos casos.
  9. Con respecto a este tema, valga decir que en algún momento habrá que discutir la estrategia asumida por el gobierno en materia de deuda. Está claro que la de pagar a tiempo y puntualmente para calmar a los mercados no dio buenos resultados, siendo sus únicos frutos el haber causado un default interno en materia de bienes esenciales queriendo evitar el default externo, al tiempo de coadyuvar más al estrangulamiento financiero actual. Se argumenta al respecto que no había alternativas porque Venezuela podía ser invadida, etc. Tiene sentido, pero lo cierto es que lo tiene sobretodo luego de las sanciones de 2015, cuando se declaró a nuestro país como una “amenaza inusual y extraordinaria”, y ya para esa fecha se supone se había cancelado al menos la mitad de los 70 mil millones que el gobierno afirma haber pagado por deudas. Pero por otro lado, también pasa que desde finales del año pasado, nuestro país ha dejado en efecto de pagar vencimientos de bonos por 4 mil millones, lo cual significa que técnicamente estamos en default, sin que hasta los momentos se haya producido ninguna invasión. Como quiera que sea, y a falta de información al respecto, todo indica que la manera de abordar este tema lejos de ayudar complicó mucho más el cuadro.

¿El “post-rentismo” como solución?

Más de una vez le escuchamos decir a Chávez que para que una idea sea buena debe ser viable. Y la idea del “post-rentismo” –entendiendo por tal que el ingreso petrolero sea remplazado por uno generado por un modelo diversificado y exportador- puede ser discursivamente muy atractiva, pero nada indica que sea viable, sobre todo en el corto y mediano plazos, que son los que en el mejor de los casos tenemos

Volvamos a las matemáticas: hace unas semanas, el actual ministro de comercio exterior, anunció que las exportaciones no tradicionales del país aumentaron 30% el primer trimestre de 2018 con respecto al mismo período en 2017. Esa es una muy buena noticia. Pero estamos hablando que el incremento fue de 35 millones de dólares en primer trimestre de 2017, a 45 millones de dólares para el 2018.

Si nos contagiamos del optimismo del ministro, supongamos que dichos 45 millones se incrementan a su vez 30% cada uno de los tres restantes trimestres del año. Eso supondría, poco más o menos, que 2018 cerraría con un monto total por concepto de exportaciones no tradicionales por el orden de 95 millones de dólares. Para que se tenga una idea de lo que esta cifra en términos concretos representa, entre 2013 y 2017, el promedio diario de importaciones estuvo en el orden de los 74 millones de dólares. Y ya estamos hablando de años complicados, los cuatro últimos de hecho en contracción.

Lo que esto quiere decir, es que para que el plan de sustituir el ingreso petrolero por el de las exportaciones no tradicionales funcione, tendría que multiplicarse la capacidad productiva del sector privado unas 300 veces, solo para llegar cerca de los años más malos de abastecimiento. Y no estamos incluyendo aquí los pagos por concepto de deuda (unos 12 mil millones de dólares para 2018, sumando los vencimientos de 2017). Así como tampoco estamos considerando que, por iniciativa del ex ministro de inversión extranjera ahora devenido vocero de la “liberación” económica, Jesús Farías, en 2016 se aprobó un convenio cambiario que establece que del 100% de las divisas generadas por concepto de exportaciones, los privados solo están obligados a vender a la República el 20% (lo que de paso no hacen, tal y como ha sido denunciado por el propio presidente). En resumen: los 95 millones de Vielma Mora, gracias al convenio cambiario de Farías, significarían para la República en realidad unos 19 millones, si todo sale tremendamente bien.

¿Se puede salir del bucle?

Se han dicho muchas cosas sobre los modos de estabilizar y recuperar una economía. Pero lo único cierto desde el punto de vista de los hechos, es que las experiencias exitosas en la materia han reunido los siguientes pre-requisitos:

  1. Financiamiento.
  2. Un Estado fuerte, que no es lo mismo que una dictadura o un autoritarismo.
  3. Una conducción económica creíble, capaz de generar expectativas positivas.
  4. Un plan viable, claro y coherente.

No siempre se han reunido los cuatro. De hecho, contrario a lo que se cree, el primer punto no siempre está. Ejemplo de ello es Chávez en 2003, con el barril de petróleo en 23 dólares. Esto en un contexto donde la economía había caído 8,9% en 2002 y un dramático 27,4% en el primer trimestre de 2003, la que sigue siendo la contracción más severa de nuestra historia reciente, resultado directo de los golpes de estado de abril de 2002 y el sabotaje petrolero de 2002-2003.

Todavía en 2003, la economía cayó un 9%. Sin embargo, para 2004 se recuperaría de manera igual de impresionante: 18,3%.

Para los que piensan que esto se hizo solo porque el petróleo se puso por encima de los 100 dólares, aquí van los precios promedios anuales; 2004: 33; 2005: 44; 2006: 57; 2008: 86; 2009: 53; 2010: 71; 2011: 98; 2012: 103.

Es decir, eso de que “Chávez la tuvo fácil con el petróleo a 100” es una verdad que solo aplica para los años 2011 y 2012, los dos últimos de su mandato y cuando ya el “milagro” estaba hecho. Y en cualquier caso, lo que la experiencia de 2003 demuestra, es que incluso de los contextos más complejos con escasez de recursos y confrontación política, se puede salir si está clara la ruta, hay ejercicio de la autoridad del Estado y se optimizan los medios.

Lo otro que demuestra dicha experiencia, es que guste o no, el único sector de la economía venezolana que tiene el empuje y potencial suficiente para en el corto plazo -que es el único que tenemos- revertir la caída y reimpulsar a los demás sectores es el petrolero. No hay de otra. Todo lo que no se dirija a su recuperación es dinero, tiempo y esfuerzos malgastados, en un sector privado que, suponiendo tenga la voluntad –que no es siempre el caso- en todo caso no tiene la capacidad para tamaño reto.

Por más deterioriorada que esté PDVSA, el sector petrolero es la vía más expedita y segura para detener la caída y apalancar una recuperación. Y no solo el de extracción -que ya sería bastante- sino el de refinanción. Con los niveles actuales de precios (en torno a los 60 dólares por barril) y los que se avizoran (en torno a 70), el país estaría por encima del promedio histórico de entre 1999-2012: 55 dólares por barril. Bien administrados, es más que suficiente para acometer las importaciones necesarias y a partir de políticas exitosas en otros momentos, como compras del Estado, reanimar la actividad interna, mejorar los servicios y los salarios, etc., todo lo cual crearía condiciones para acometer las otras tareas.

De lo contrario seguiremos condenados al bucle regresivo del deterioro lento pero progresivo  y la procrastinación exasperante.

Guardar

Guardar

Guardar

28 Comentarios en El bucle II: ¿Cómo hacen otros países? ¿Qué debería hacer el nuestro?

    • Excelente trabajo Luis. De ello se destacan algunas conclusiones en algunos casos TABU POR INTOCABLES sobre todo porque pisa callos en ambos lados:
      1. NO EXISTE UNA POLITICA COMUNICACIONAL INTEGRAL Y ESTRATEGICA:
      SE DESTACA El ocultamiento de informacion, por omision calculada o negligente. Aqui tocamos el tema comunicacional, en el cual la mediatica del Estado ( la mayoria de las veces inocua,plagada de propaganda de “logros”en gran parte asfixiante), ocultan o TRATAN SUPERFICIALMENTE TEMAS FUNDAMENTALES que el pueblo debe conocer a detalle y que solamente se “medio informan” cuando visitan paginas o leen trabajos especializados como este que comentamos, y algunos otros, con caracter excepcional. De estas omisiones mayusculas por ejemplo destacan las referentes al papel real y participacion efectiva de la empresa privada en la produccion nacional, el balance de su produccion y relacion con la balanza de pagos (exportaciones – importaciones) y su dependencia CASI ABSOLUTA de los ingresos petroleros.Ademas, dar informacion ampliada y sistematica sobre los ingresos petroleros reales recibidos anualmente, para romper con la matriz de opinion de que durante varios años se recibieron ingresos petroleros sobre 100 $ barril. Esta omision negligente arranca del BCV obligado a socializar cifras, PDVSA y Ministerio correspondiente y los organismos competentes en materia comunicacional.
      2. UNA VERDAD OCULTA OFICIALMENTE y que tu señalas valientemente: “Lo otro que demuestra dicha experiencia, es que guste o no, el único sector de la economía venezolana que tiene el empuje y potencial suficiente para en el corto plazo -que es el único que tenemos- revertir la caída y reimpulsar a los demás sectores es el petrolero. No hay de otra.” Esta verdad, el gobierno nacional, es el primero en ocultarla,desvirtuarla o convenientemente subestimarla, y eso en “REVOLUCION” es inaceptable por no utilizar otros calificativos, pues permite que se instalen falsas ilusiones como la de solucionar el grave problema de los precios con operativos de la SUNDEE o algo peor: prometer precios acordados en 50 productos (EN SU MAYORIA CON COEFICIENTES DE IMPORTACION ELEVADISIMOS), en negociaciones con los mismos “grupos empresariales” afiliados a CAVIDEA, y sus “complices necesarios” que sostienen la “guerra economica dirigida desde el Norte y de paso han sido y siguen siendo beneficiarios de la renta petrolera, durante casi un siglo, hoy plenando las arcas de los paraisos fiscales y ocupando espacios fisicos en los mas lujosos sitios del mundo con inversiones inmobiliarias de lujo, y gustos del Jet Set.
      Pudiera extenderme, por lo interesante y oportuno del tema, que nos duele y ataca nuestro estomago y alma revolucionaria pero el espacio lo respeto. Felicitaciones Luis y a 15 y Ultimo

  1. Muy bueno el artículo por fin se señala que es el petróleo el que mueve la economia y qué no sigan con el cuento de que ahora no dependeremos de las divisas que genera el petróleo, desde que apareció este recurso crecio el parasitismo de un sector privado comercial viviendo del mismo sln desarrollar nada, se necesita urgente Gobierno.

    • El problema radica en un estado paternalista y sobredimensionado, el estado no debe asumir el rol de empresario porque al hacerlo ocurre lo que hoy es visible en Venezuela, miles de empresas publicas quebradas y que no son mas que una carga para el estado. El estado no tiene porque asginar divisas, cada empresa debe ser responsable de generar sus propios infresos en divisas mientras que el estado debe reducirse a su minima expresión y aunque me tilden de apatrida la industri petrolera se debe privatizar para evitar que los politicos de turno usen los ingresos petroleros en sus cruzadas ideologicas personales, hay quienes diran que y como se lograra el bienestar del ciudadano, a traves de un estado que garantice la libre competencia dentro de una economía de mercado.

  2. me gusto mucho su articulo es obvio que el empresariado venezolano no merece mas oportunidades en cuanto a la asignacion de divisas . que las consigan por sus propios medios y si no que se lleven sus pequeñas empresas y que vengan otras del exterior que si quieran producir con seguridad juruiidica

  3. A-LA GUERRA ECONÓMICA DESTRUYÓ LOS CONTROLES.
    B-ENTONCES, NO ES QUE SIMPLEMENTE SE ABRA UN MERCADO PRIVADO DE VENTA DE DÓLARES.
    C-EN LO POLÍTICO ESTAMOS DOMINANDO.
    D-EN LO COMUNICACIONAL ESTAMOS DANDO LA GUERRA.
    E-NO ESPEREMOS SEGUIR CAYENDO.
    .-.
    TENEMOS QUE TOMAR MEDIDAS CON MADURO Y LA REVOLUCIÓN AL PODER, QUE GENEREN CONFIANZA AL MENOS EN LOS PAISES ALIADOS, CON LOS QUE SE SUPONE PODEMOS CONTAR:
    1-ES QUE EL ESTADO¡ VENDA DÓLARES A PRECIO DE MERCADO Y SOLO CUANDO EL REQUIERA VENDERLOS Y NO CUANDO LO DEMANDEN. SI SUBE PORQUE HAY DEMANDA Y NO HAY OFERTA QUE SUBA Y A ESE PRECIO SE VENDE.
    2-ES QUE EL ESTADO VENDA LOS PRODUCTOS AL PRECIO DE MERCADO.
    3-ES QUE EL ESTADO NO SUSIDIE MAS PRODUCCIÓN NI IMPORTACIÓN.
    4-ES QUE EL ESTADO FACILITE LA IMPORTACIÓN Y EXPORTACIÓN.
    5-ES QUE EL ESTADO FACILITE Y MINIMICE CONTROLES PARA EL TRANSPORTE DE PRODUCTOS.
    6-ES QUE EL ESTADO VENDA GAS, GASOLINA, ACEITES, A PRECIO DE MERCADO.
    7-QUE LOS SERVICIOS DE ASEO, TRANSPORTE, AGUA, ELECTRICIDAD, ETC, SE DEN A PRECIOS CON EL QUE SE PUEDAN AUTOSUSTENTAR, POSIBILTAR EL BUEN MANTENIMIENTO Y MEJORAS Y RETORNAR UN BUEN SERVICIO.

    • Perdóname lo fastidioso……te pido el mismo favor por segunda vez: Escríbeme acerca de los salarios y las pensiones en concordancia con esos siete puntos que propones.

      • 1-CON RESPECTO A LOS SALARIOS Y PENSIONES, SEGURAMENTE COMENZARÁN MUY POR DEBAJO DE CUALQUIER OTRO PAIS.
        2-PERO SI LAS MEDIDAS COMIENZAN A REVERTIR EL PROCESO DE DETERIORO DE LA ECONOMÍA PROVOCADO POR LA INFAME GUERRA ECONÓMICA, PODREMOS IR MEJORANDO NUESTRO PODER ADQUISITIVO, QUE EN TODO CASO NOS PERMITA COMPRAR ALGO MAS QUE UN KILO DE QUESO.

  4. Totalmente de acuerdo en la conclusión del análisis de Luis Salas: el único sector de la economía que puede revertir la caída y reimpulsar a los otros sectores es el petrolero. Pero también hay que reconocer que en términos de propiedad, es el sector público de la economía en su conjunto quien puede reanimar la economía, sí y sólo sí, se desmontan los incentivos perversos creados por el desajuste cambiario, incentivos a los que responde el sector privado capitalista. Con tasas de interés del 24% anual para los préstamos bancarios, la hiperinflación y devaluaciones que superan el 1600% sólo en el primer semestre, está más que claro que cualquier empresario con un dedo de frente se endeuda en bolívares para comprar divisas, no importa que colateralize el préstamo con divisas en el exterior, como lo están solicitando los bancos actualmente; para constatarlo basta con revisar las estadísticas de los balances de los bancos nacionales en los que la cartera de crédito pasó de Bs. 39 billones al cierre (dic 2017) a casi Bs. 922 billones a jun18 y las inversiones de Bs. 4 billones a 488 billones. Mientras tanto la economía real, la producción de bienes y servicios, experimenta un desenfreno bestial. En cualquier hotel de mediano prestigio el desayuno ronda los Bs. 20 millones y una comida los Bs. 40 millones. Y existen muchas personas que lo pagan sin ningún rubor, pués apenas son unos pocos dólares al cambio de las páginas del dólar criminal, mucho más barato que en el exterior. El asunto es cuando el desenfreno se manifiesta en la calle, con el queso a Bs. 4 MM, el cartón de huevos a Bs. 5MM, el arroz a Bs. 3MM, el azúcar a Bs. 1,4MM, la carne a Bs. 5MM, un pollo Bs. 10MM o el café a Bs. 25MM. Ya casí nada cuesta por debajo del millón de bolívares. El presidente continúa con los bonos que ya superan el presupuesto nacional de Bs. 36 billones, aprobado a finales del año pasado por la ANC y las cajas de los CLAP se han convertido, literalmente, a algo parecido a las provisiones que dejan caer con paracaídas en las zonas devastadas por la guerra, tal como lo hemos visto por televisión y, además llegan de manera espasmódica. Cajas Clap y productos más que subsidiados que también sirven de incentivo perverso a la corrupción por quienes las administran, alcaldes, militares y funcionarios inescrupulosos. En fin, hace falta desmontar todo ese entramado de malos estímulos, por verdaderos alicientes que promuevan la producción por un lado, y por el otro el consumo, el ahorro y la inversión. En cuanto a PDVSA y, en general, a las empresas del sector público, es necesario aplicar políticas heróicas que las saquen del estancamiento en materia de pago a proveedores, contratación y procura en un ambiente hiperinflacionario y un recurso humano con toda la mística sufriendo los efectos de la crisis junto a sus familias; esto sin entrar en detalles verdaderamente dramáticos.

  5. Si entre 1950 y 1998, antes de Chávez, el sector privado venezolano exportó 41 mil 464 millones de dólares; y durante el mismo período, importó 220 mil 547 millones de dólares; eso quiere decir que importó 5,3 veces más de lo que exportó.
    En el lapso de Chávez, alguien puede decir que en términos nominales las cifras crecieron por simple inflación externa, cosa cierta; pero es el caso que entre 1999 y 2015, el sector privado exportó 121 mil 040 millones de dólares; pero importó en el mismo lapso 680 mil 164 millones de dólares; por lo que la relación de importaciones con respecto a exportaciones AUMENTÓ a 5,62 veces más, es decir, que el aumento nominal de precios externos no influyó en la mayor tasa relativa de importaciones privadas.

  6. sera que alguien de ustedes le habra dicho al gobierno que debe tomar medidas economicas urgentes que el 80 por ciento de la poblacion lo esta exigiendo y que sino quienes pelearan ante un posible intervencion militar searn batallones de zombies

  7. MUY BUEN ARTICULO lo primero a resaltara la ignorancia de los personajes que manejan la información financiera nacional para creer que ocultado la cifras podrían cambiar la situación pero como van a creer ellos que una mercancía tan necesaria y primordial como el petroleo podría ocultarse una caida de 1,5 millones de barriles diario, acaso son conchas de ajo, o es que ese inmenso hueco deficitario lo podrías llenar con la venta de flores para Rusia, y otros países, en donde estaban los benditos controles que dicen haber nadien se dio cuenta que el oro negro era cada dia menos y menos, nadie llevaba cuenta de los ingresos por concepto de la venta de ese producto, o es que es un puñado de dolares que ingresan en el bolsillo de un borracho en donde nadien sabe como se gasta, esas son preguntas que deben de responder el que tenga que responder, para asi comenzar a crear un piso de confianza y dar luz sobre algo tan vital para la vida de la nacion. la experiencia nos ha dicho una y mil veces que esos grandes empresarios no estan satifecho con todo esa gran cantidad de dolares que le han quitado a la nacion y seguimos empeñados en bolver a cruzar ese camino, ya van cinco dias del anuncio de los precios acordados y hasta la fecha nadien ha dicho nada y todavia queda alguien que crea que ellos van a querer seguir muy fielmente esa politica.

  8. …y como experto en economía que tú eres, habiendo tantos problemas en el mundo relacionados con esta materia, alguna vez te has preguntado por qué no te han contactado o elegido a ti para que ayudes a resolverlo?

    Ahh, debe ser que aún no conocen de tu existencia y de todo ese talento que seguramente te brota por los poros.

    Me hiciste recordar una escena de la película de Einstein que a continuación te envío:
    https://www.youtube.com/watch?v=rQVKLWthZ4A

    • Paso y gano, compa; discúlpeme por no haberlo entendido, pensé que su problema era de economía, pero ya me di cuenta que es de otra índole y no tiene nada que ver con ello, sino que sus ataques más bien son personales y obedecen a una especie de fijación que parece estar relacionada con alguna de sus bajas pasiones no satisfechas, sobre el cual no puedo, ni estoy interesado en ayudarlo. Ahora, siempre que producto de la frustración que ello le deja intente drenarla arremetiendo contra las verdades develadas por quienes luchamos por liberarnos del capitalismo esclavizante, téngalo por seguro que va a obtener la respuesta que se merece.

  9. Buenas, Sr. Luis (Me gustaría obtener su respuesta) yo como un venezolano más al que el dinero no le alcanza y que de economía, en términos técnicos, no sabe mucho por no decir nada, pregunto:
    1. ¿Cuales son las ventajas, para los venezolanos de a pie, del control cambiario?
    2. ¿Cuales serian las ventajas, para los venezolanos de a pie, de la eliminación del control cambiario?

    Gracias.

    • 1. El controlcambiario no representa ninguna ventaja para el venezolano de a pie, solo es una fuente de corrupcion donde una minoria tiene acceso a divisas a precios bajos, los controles de precio (el control de cambio es un control de precio) solo generan distorciones en la economía, estas distrosiones son: mercado negro de bienes, escases y altos precios, creo que facilmente identificaras estas tres consecuencias en la actualidad.
      2. La eliminacion delcontrol de cambios por si sola no representara ninguna ventaja para el ciudadano sino viene acompañado de medidas economicas que apunten a la recuperacion del desastre provocado por el fracasado socialismo delsiglo XXI

    • Raúl, me preocupa que algunos traten de utilizar tu pregunta para distorsionar nuestra realidad, manipular a la opinión pública y fabricarse argumentos para ejercer presión para que el Estado coloque a disposición de la voracidad del mercado y del parasitismo rentista las pocas divisas que ingresan por concepto de la renta petrolera (única fuente de ingresos de divisas al país) y las que se atesoran en las Reservas Internacionales, cuyo objetivo urterior bajo pretextos rebuscados para debilitar al Estado y al gobierno, es quitarle la potestad que ejerce sobre ellas para administrarlas racionalmente y adjudicarlas a discresión de acuerdo a las necesidades reales y prioridades de la economía.

      Sobre el particular tengo algunas precisiones que me gustaría compartir para que cada quien se forme su propio criterio y no se deje envolver por falsos supuestos que en nada ayudan a superar esta crisis que todos estamos afrontando, las cuales paso a comentar:

      1. Primero es necesario que comprendas el significado de la palabra CONTROL, partiendo de allí ya te darás cuenta por ti solo que en Venezuela no hay Control de Cambio, pues el marco jurídico que lo rige perdió vigencia en la práctica desde el mismo momento que la economía se comenzó a regir de manera fáctica por la paridad cambiaria impuesta por los carteles cambiario que operan desde Cúcuta.

      2. Para que exista un verdadero Control de Cambio, la moneda de curso legal de un país no puede ser de libre convertibilidad fuera de sus fronteras, lo cual no es nuestro caso porque el Bolívar se cambia libremente en las casas de cambio colombianas y bajo el concentimiento del Banco Central de Venezuela, que no hace lo propio para evitarlo.

      3. Cuando de verdad existe un Control de Cambio, la economia se rige por la paridad cambiaria que establece el Banco Central y no por marcadores que surgen de mercados paralelos que no cuentan con representatividad para ello dado el caracter marginal que tienen, cuando este es el caso. Como comprenderás, lo que vivimos es totalmente lo contrario y a eso es que se debe la irracionalidad que hay en el sistema de fijación de precios.

      4. La situación no habría llegado a estos extremos si existiera un verdadero control de cambio. Ahora, ¿por qué se requiere el Control de Cambio? preciamente por no haber fuentes generadoras de ingresos en divisas al país que sustenten un régimen cambiario de libre convertibilidad, ya que el sector privado lo que genera no llega al 1% y al haber escasez de estas ante una desproporcionada demanda, es que se prodece la pérdida del valor del Bolívar y en consecuencia su efecto sobre la inflación. En pocas palabras, lo que tú llamas liberar el control de cambio, nos llevaría a legalizar el Dólartoday y el sistema de fijación de precios en base al mismo y de paso a quedarnos sin Reservas Internacionales porque el sector privado se apoderaría de todas ellas, o sea, sería renunciar a los planes sociales y a las inversiones en infraestructuras y servicios públicos.

      Ahora dime ¿Se requiere o no de un verdadero Control de Cambio?

      • Disculpe, pero solo con un truque puedes llegar a esta conclusión de que no hay control de cambio en Venezuela. Es parecido a la falacia de “Ningún escocés verdadero” [https://es.wikipedia.org/wiki/Ningún_escocés_verdadero]. (Y no por acaso usas la palabra “verdadero” varias veces en tu argumento.) Incluyes la condición de suceso en la definición de control de cambio: “Cuando de verdad existe un Control de Cambio, la economía se rige por la paridad cambiaria que establece el Banco Central.” Que la economía se rige por una tasa de cambio que establece el banco central es una de las finalidades del control de cambio. Se incluyes esta condición en la definición, control de cambio logra (uno de) sus fines per definitionem.

        Uno de los problemas del control de cambio es exactamente que solo en condiciones especiales se logra este fin (que el banco de hecho determine la tasa de cambio realmente usada). La condición mas importante es que el banco central puede intervenir y, si necesario, de hecho interviene en el marcado cambiario con instrumentos de mercado (venta o compra de divisas, política de la tasa de interés) para sustentar la tasa de cambio deseada – o que acepta la tasa de mercado. Si no, acontece que acontece en Venezuela y que aconteció en tantos episodios de control de cambio del mundo: Existe un mercado paralelo y gran parte del cambio se realiza en la tasa paralela.

        Y alias, la política cambiaria fuera de Venezuela (por ejemplo en Colombia, pero también en Brasil) es fuera del control del Banco Central de Venezuela.

        • En conclusión: NO HAY TAL CONTROL.

          ¿Sabes cuál es tu problema?

          Que no has terminado de entender que para que en Venezuela se pueda migrar a un régimen de libre convertibilidad de la moneda se requiere de equilibrio entre la oferta y la demanda de divisas, de lo cual actualmente y desde siempre se ha distado mucho, porque en nuestro mercado mientras quienes demandan las divisas se cuentan por millones, el único oferente es el Estado Venezolano que le genera el 99% de los ingresos en divisas al país, porque el sector privado no participa en actividades de exportación, al menos legalmente; por tanto tales ingresos siempre serán insuficientes para cubrir esta desproporcionada demanda de parte de quienes no poseen la capacidad para generárselas.

          En su lugar mi propuesta siempre ha sido que el Estado no adjudique más divisas, sino que las utilice para impulsar el aparato productivo con programas de financiamiento a las empresas que deseen incursionar en actividades productivas, con créditos en divisas,pero no para ser cancelados en moneda nacional, sino en divisas con los ingresos que se generen con la exportación de parte de la producción para honrar tales compromisos y hacerse su capital de trabajo; es en parte lo Alberto Adriani llamó: “Sembrar el Petróleo”.

          Saludos.

          • Disculpe que me respuesta tardó tanto.

            1. No hay control cambiario exitoso. Pero hay control. Pregunte a Tarek William Saab y los detenidos de la “operación manos de papel”.

            2. Sus argumentos contra la libre convertibilidad no alcanzan: Siempre hay un precio de equilibrio entra la demanda y la oferta de divisas. La cuestión del número de los que demandan la divisa y de las instituciones (solo uno, el estado Venezolano) que ofertan es irrelevante. La cuestión es el tamaño de la oferta en comparación con el tamaño de la demanda.

            3. Finalmente este número de 99% es uno de los muchos números falsos de la Sra. Curcio. Entre 1997 y 2007 el sector privado era responsable por un promedio anual de 24,3% de las exportaciones. De 2007 a 2008 la porcentaje de la exportación privada cayó de 24,62% (2007) a 6,18% por causa de las expropiaciones. Las exportaciones petroleras privadas cayeron por causa de las expropiaciones a cero y quedaron cero desde entonces. Entre 2008 y 2015 el sector privado exportó un promedio anual de 4,78% de las exportaciones totales.

          • #PLOP!

            “La cuestión del número de los que demandan la divisa y de las instituciones (solo uno, el estado Venezolano) que ofertan es irrelevante.”

            EXIJO UNA EXPLICACIÓN.

          • “No hay control cambiario exitoso.”

            Los controles no son tales solo porque se decreten en alguna ley, eso es únicamente para efectos de formalidades y para dejar las reglas en claro, al los controles no ser exitosos pierden la esencia y dejan de serlo, de manera tal que desde el punto de la semántica y de la interpretación hermenéutica del uso de la palabra para cualquier contexo en el que se utilice la misma, su significado siempre será el mismo; por fortuna no tiene distintas acepciones que puedan dar cabida a la tergiversación del término.

            Ahora, ¿de dónde proviene la predisposición de muchos para afirmar a priori que no hay Control de Cambio exitoso? Re.: En la formación que han recibido, que precisamente fue concebida para que piensen así, impartida bajo esquemas de aprendizaje constructivistas por repetición y memorización, sin derecho a cuestinamientos a los cánones instituídos que prohíben el pensar distinto; es más, que prohíben pensar.

            De esta manera, si los sistemas de Control de Cambio son diseñados por profesionales que no creen en los controles, de por sí que nunca serán exitosos, porque desde su concepción la predisposición con la que estos son abordados los lleva a ser desarrollados para que operen bajo una lógica antinatura; es como pretender que un león nos enseñe a ser vegetariano.

            Para que cualquier sistema de control, indistintamente de su naturaleza (hasta en economía), sea exitoso; tiene que haber una ingeniería previa para garantizar su funcionamiento dentro de los parámetros según el contexto para el cual tiene aplicabilidad, donde es esencial que los profesionales que los diseñen crean en los controles y se lo planteen como reto el hacer que funcionen, para lo cual existen los modelos matemáticos.

            Saludos.

          • 1. La explicación exigida: Compare dos escenarios. En ambos hay 5 millones de agentes económicos demandando divisas con la misma demanda agregada dependiente del la tasa de cambio. En el primero escenario el estado es el único oferente de divisas que en un determinado momento quiere vender digamos 200 millones de dolares provenientes de sus exportaciones en el valor de 1000 millones. En el otro escenario hay 20 mil oferentes que – dado ciertas expectativas de precio – quieren vender en total más o menos la misma cuantía provenientes de también de 1000 millones en exportaciones.

            No hay razón porque en el primero caso un equilibrio debería ser más difícil. Claro, la tasa de equilibrio es determinada por la demanda agregada. Pero como un monopolista el estado como único oferente puede escoger libremente un punto de la curva de demanda y determinar así la combinación de tasa de equilibrio y cantidad vendida que más le sirva. El hecho que es solo un oferente no hace el equilibrio más difícil.

            2. “de manera tal que desde el punto de la semántica y de la interpretación hermenéutica del uso de la palabra para cualquier contexo en el que se utilice la misma, su significado siempre será el mismo”

            Las lenguas naturales no funcionan así. El significado de una palabra muchas veces depende del contexto de su uso. En la lenguaje de la economía hay “control cambiario” siempre que un estado restringe la libertad del cambio, que ciertamente es el caso en Venezuela.

            3. Ya he dicho que hay condiciones en que controles cambiarios pueden funcionar. Básicamente el conjunto de las medidas económicas tienen que posibilitar al banco central de sustentar la tasa de cambio como una tasa de mercado. No se puede simplemente fijar en el papel una tasa deseada.

          • FE DE ERRATA.

            En la expresión:

            “En la formación que han recibido, que precisamente fue concebida para que piensen así, impartida bajo esquemas de aprendizaje CONSTRUCTIVISTAS por repetición y memorización,”

            quise decir:

            ” En la formación que han recibido, que precisamente fue concebida para que piensen así, impartida bajo esquemas de aprendizaje CONDUCTIVISTAS por repetición y memorización,”

            Ofrezco mis excusas por el error, el constructivismo es precisamente la corriente opuesta, esta si permite libertad para el desarrollo epistemológico.

          • ronny 17 JULIO, 2018 AT 7:21 PM

            La explicación dada es insuficiente, porque en la praxis no funciona así; para muestra, un botón y es justamente lo que actualmente está aconteciendo en Argentina tras el levantamiento del llamado Control de Cambio, si la realidad fuera como la utópica retórica del “libre mercado” lo plantea, tal vez el Sr. Macri no habría tenido la necesidad de acudir al FMI para endeudar al país por cien años en procura de los recursos para migrar a un sistema de libre flotación, con lo cual, por cierto, ni siquiera logró detener la incidencia del Dólar Blue sobre la economía, ni contener la fuga de divisas, ni la depreciación de la moneda.

            A resumen de cuenta, lo que llaman Control de Cambio se requiere cuando la demanda de divisas supera la oferta de las misma; la escasez o abundancia de estas es lo que produce la puja para la apreciación o depreciación de la moneda nacional, sin más, ni menos. Las divisas abundarán en la medida en que el uso final sea para financiar la inversión productiva, ahora mientras sean utilizadas para financiar el gasto y el consumo o para ser sacadas del país, la escasez de esta siempre estará presente.

    • Definición de control.

      Es un mecanismo preventivo y correctivo adoptado por la administración de una dependencia o entidad que permite la oportuna detección y corrección de desviaciones, ineficiencias o incongruencias en el curso de la formulación, instrumentación, ejecución y evaluación de las acciones, con el propósito de procurar el cumplimiento de la normatividad que las rige, y las estrategias, políticas, objetivos, metas y asignación de recursos.
      Inspección, fiscalización. Dominio, mando. Dispositivo para regular la acción de un mecanismo.

      Fuente: http://www.definicion.org/control

  10. El texto es lleno de alegaciones falsas:

    Las cifras sobre las importaciones y exportaciones a partir de 1950 no se encuentran en el lugar indicado. El BCV hoy en día solo ofrece números para los años 1997-2015.

    Las cifras citados por el autor son falsos:

    1. Entre 1950 y 1998 el sector privado venezolano no exportó 41 mil 464 millones de dólares mas 172 mil 834 millones (incluido servicios). Y durante el mismo período, importó no 220 mil 547 millones de dólares pero 378 mil 509 millones. Eso quiere decir que importó 2,19 veces (y no 5,3 veces más) de lo que exportó, lo que generó, en lapso de tiempo mencionado, un déficit de balanza para el sector de 205 mil 675 millones y no 179 mil 083 millones de dólares.

    2. Entre 1999 y 2015, el sector privado exportó de hecho 121 mil 040 millones de dólares. Es decir, con todo y control cambiario, de precios, etc., y en un plazo de tiempo mucho menor, generó no “2,9 veces más divisas por concepto de exportaciones, que en los 50 años previos”, pero 30% menos. Entre 1999 y 2015, el sector privado importó no 680 mil 164 millones pero solo 459 mil 617 millones de dólares, lo que supuso un déficit de balanza no de 330 mil 577 millones de dólares pero de 338 mil 577 millones.

    5. El diferencial entre lo importado y lo exportado por el sector privado desde 1999 a 2015 no da un total de 517 mil 660 millones de dólares, pero solo de 338 mil 577 millones. (Y mas una vez, el valor total de las importaciones privadas 1999-2015 no era 680 mil 164 millones de dólares.)

    También ninguna de las cinco “implicaciones” es correcta:

    1. Toda la idea de la ventaja comparativa es que un país se dedica a la producción de los productos en que tiene un ventaja comparativa y importa los otros productos. Que se importan estos otros productos no es un costo para un país pero parte de una estructura (teóricamente) ventajosa de la producción y del comercio exterior. La teoría de la ventaja comparativa tiene sus problemas, habría sido importantísimo de diversificar el comercio exterior en el tiempo de Chavez. Pero esto no hace los sectores que importan o producen para el consumo interno “un costo”.

    2. Las cifras (en parte falsas) aducido por el autor no pueden sustentar la tesis de una mayor productividad del sector público o desmentir la tesis contraria. No hace sentido de comparar empresas de diferentes sectores (cf. 3.)! Mas relevante es la comparación del desempeño de las mismas industrias durante el tiempo de propriedad privada y de propriedad estatal. Este criterio apunta más para una mayor productividad del sector privado. Lo mejor seria la comparación del desempeño de empresas privadas y públicas del mismo sector al mismo tiempo. No hay los datos para una comparación de este tipo.

    3. El sector petrolero de Venezuela puede competir con otros productores de petroleo porque la renta económica en el sector petrolero es muy alta y los costos de producción en Venezuela son relativamente bajas. Esto es así independiente de la cuestión si el sector petrolero es privado o público y no tiene nada a ver con la alegada eficiencia del sector público.

    4. El sector privado pagó por las divisas que recibía del estado. Si pagó a una tasa preferencial es exactamente una de las consecuencias del control cambiario. Con un mercado transparente único de divisas el sector privado hubiera pagado el precio de mercado. (Que en gran parte depende del monto de divisas que el estado quiere vender.)

    5. “Ahora, si […] el sector privado importa siempre con divisas públicas (es decir, que se las compra al Estado a cambio de bolívares), […] debemos asumir entonces por lógica simple que los 121 mil millones de dólares que exportaron los privados, no los utilizaron para importar.” Esto de hecho es una tautología. Solo que no “es público, notorio y comunicacional” que el sector privado importa siempre con divisas públicas. Esto se debería probar. Hasta ahora es simplemente una alegación vacía. (Y estoy cierto, falsa.)

    Tan vacía como el argumento sobre el alegado suceso del control de cambio. Es la Sra. Curcio que estima “que desde el 2003, de no haber habido control cambiario, los privados se hubiesen apropiado, después de 1999, por lo menos de US$ 693.250 millones, es decir, US$ 463.553 millones más de lo apropiado con el control”. Como la Sra. no documenta la manera en que llegó a este número en una manera repicable el número no vale nada.

Deja un comentario

Tu email no será publicado.


*