Ex-ley de ilícitos cambiarios: precisiones y consecuencias

Por: 15 y Último

La derogatoria de la ley de ilícito cambiario viene a sincerar una situación y a ratificar otra.

Sincera la situación cambiaria del país, en el sentido que levanta una ley desactualizada dado el desmantelamiento en cámara lenta y extraoficial del régimen cambiario operado desde 2016.

Y es que como hemos afirmado en otras ocasiones, el debate sobre el desmantelamiento del control cambiario, es una polémica falsa entre economistas y expertos, que no han caído en cuenta de que dicho control en la práctica ya no existe. El problema, es que en la medida en que el desmantelamiento ha sido por la vía del hecho y no formal, quedaban rezagos institucionales de los cuales se acaba de levantar uno: el que penaba las operaciones en divisas entre particulares naturales y jurídicos en casas de cambio.

Lo único que resta establecer a partir de ahora para el definitivo desmantelamiento del régimen cambiario, es cuál será el tipo de cambio oficial que a partir del “nuevo comienzo económico” regirá para el país. Pareciera obvio que no será el arrojado por las subastas en DICOM, pues su diferencial con el tipo de cambio de las casa autorizadas es muy grande. En tal virtud, lo previsible es que el tipo de cambio resultante a partir del 20 de agosto y reconocido por la “autoridad” cambiaría, sea el que arrojen las casa de cambio.

Lo que nos lleva al punto de lo que la derogatoria de la ley de ilícitos cambiarios viene a ratificar, y que es de hecho lo que resulta más preocupante: que, de un tiempo a esta parte, incapaz de cambiar el curso de las cosas, la “política económica” se reduce a oficializar a destiempo dicho curso, caótico como es.

Pero en fin, en lo que refiere en concreto a la derogatoria de la ley de ilícitos cambiarios, y a falta de mayores precisiones oficiales, la primera cosa que hay que tener clara es la siguiente: la autorización de operatividad a las casa de cambio no necesariamente elimina el mercado ilegal-paralelo.

En primer lugar, debe recordarse que el actual mercado ilegal-paralelo surgió impulsado por las casas de cambio, motivo por el cual el presidente Chávez suspendió sus operaciones en 2008. En aquella oportunidad, el mercado paralelo se alimentó a partir de los llamados dólares permuta, mecanismo creado para financiar dólares adicionales para importaciones, envío de remesas, viajes al exterior, etc., por una vía más expedita al extinto CADIVI. El problema fue que las casas de cambio los desviaban fraudulentamente al mercado secundario bajo el argumento de estar comerciando con títulos de valores, algo que la reforma de la ley de ilícitos cambiarios de 2010 prohibía taxativamente. El caso más famoso de estos fraudes fue el que se construyó en torno a Econoinvest.

En segundo lugar, y si a un esquema básico de oferta y demanda nos remitimos, para que desaparezca el mercado ilegal, debería en principio haber una oferta suficiente de divisas que alimente al mercado legal constituido en torno a las casa de cambio. Y a este respecto, llama la atención que solo se autorice a las casas de cambios y no se incluya a la banca ni pública ni privada. Pensamos que esto es señal de que, en efecto, se estima que la oferta de divisas no será muy grande, al tiempo que se está contando fundamentalmente con la recepción de remesas de los venezolanos y venezolanas en el exterior. Sin embargo, contar con estas últimas tiene al menos un par de detalles.

El primero, que por más grande que sea el monto de entrada por remesas, para el agregado de la economía nacional sigue siendo bajo. Según estimaciones de Banco de Desarrollo de América Latina, en 2017 ingresaron al país unos 2 mil millones de dólares por concepto de remesas. Y estima que por el mismo concepto en 2018 podrían ingresar unos 6 mil millones. Suena a mucho, pero en lo formal representa un 60% de lo que se supone según diversas estimaciones se importó en 2017; un 40% de las importaciones de 2016 y unas seis veces menos que las de 2012, el último año de abastecimiento “normal” en el país.

Ahora, y este es el segundo detalle, contar con esos seis mil millones estimados, supone a su vez dar por hecho que la totalidad de los venezolanos y las venezolanas en el exterior, optarán por enviar sus remesas a través de las casa de cambio autorizadas, lo que hay suficientes elementos para considerar que no será el caso. El primero y más obvio es que los operadores ilegales o no autorizados pueden seguir ofreciendo tasa más atractivas. El segundo es político: ya hay quienes se niegan a hacerlo y ya hay quien hacen campaña bajo el razonamiento de no financiar al gobierno. Y el tercero es el componente de histéresis y desconfianza que las acciones del gobierno generan. Lo segundo y lo tercero de hecho explica buena parte de lo que ya ocurre con el DICOM.

Por último, aunque no menos importante, hay que tener presente que incluso en el caso de que se termine de oficializar el desmantelamiento del régimen cambiario, no existen garantías de que los marcadores ilegales paralelos desaparezcan. Dejando por fuera las razones meramente políticas, poderosas razones de orden pecuniario lo explican.

Y sirva de ejemplo al respecto lo que ocurre en la Argentina actual: nadie puede negar la connivencia del gobierno de Macri con los poderes económicos de su país y del mundo. Nadie puede negar que es un furibundo partidario de la liberalización y de la eliminación de los controles públicos. Y nadie puede decir que no es el favorito del FMI y las agencias financieras globales. De hecho, llegó a la presidencia de su país promovido por estas y ha hecho todo y más de lo que le han pedido. Sin embargo, desde el desmantelamiento del “cepo cambiario” en diciembre de 2015, el tipo de cambio oficial no ha dejado de subir (y la fuga de divisas de dispararse) apalancado tanto por el llamado dolar blue (versión argentina de “nuestro” dolar today surgido en tiempos de Cristina Fernández) y las diversas estimaciones en cuanto a cuál es el tipo de cambio real que desean aquellos que tienen poder de imponer el precio en los mercados de divisas.

Lo que nos lleva al meollo de este asunto: cuáles pueden ser las consecuencias de esta medida. Es temprano aún para evaluar, sobre todo porque falta se aclaren temas y además ver qué otras cosas se anunciaran antes, durante y después del 20 de agosto. Pero preliminarmente podemos estimar al menos lo siguiente:

  • Desaparecerá el DICOM, en principio porque no tiene sentido (pondría de nuevo al gobierno en la situación de tipos de cambios duales oficiales con mucho diferencial entre sí). Y luego para obligar a las empresas a ofertar en este nuevo mercado operado por las casas de cambio.
    El tipo de cambio oficial será el resultante de este mercado privado.
  • En lo inmediato, el impacto será devaluatorio y consiguientemente inflacionario, lo que se sumará a la hiperiflación inercial, por puja distributiva y expectativas, más al empuje del aumento de tarifas de servicios y los combustibles que operará luego del 20 de agosto.
  • Impondrá, entre quienes tengan capacidad de hacerlo, el ahorro en divisas. De la misma manera, quienes vienen cobrando en divisas (sobre todo en el área de servicios como salud o en la venta de algunos bienes como vehículos y repuestos) profundizarán la tendencia utilizando los mecanismos abiertos. Ambas cosas son malas noticias para el bolívar soberano, que tenderá a ser desplazado de manera más activa como moneda de curso legal, unidad de cuenta y reserva de valor, que es tanto como las tres funciones básicas de toda moneda. De más no está decir que esto tendrá fuertes efectos distributivos, ya que oficializará una doble ciudadanía basada en la tenencia o no de divisas.
  • Es poco probable que en el corto y mediano plazos la tendencia a la inversión en divisas se estimule. Seguramente, empresas vinculadas al área petrolera en la faja u organismos internacionales, embajadas, etc., que operan en el país, alimentarán una parte del mercado, en el caso que se elimine el DICOM. Pero no solo será insuficiente frente a la demanda, sino que además, dada la devaluación recurrente, se verán en la situación de colocar cada vez menos dólares para obtener más bolívares.
  • Queda por ver qué pasara con las divisas provenientes del sector público, en especial las generadas por la factura petrolera. Todo parece indicar que se impondrá la tesis de no alimentar con ellas el mercado cambiario para que éste sea solo un mercado entre privados. Pues bien: ¿qué pasará entonces con las divisas de origen público? ¿Y con aquellas necesidades sociales que no serán ser cubiertas por la oferta privada? ¿No implica esto una suerte de desacoplamiento de la economía petrolera -el único motor económico real del país- del resto de la economía nacional con todo lo que eso implica? Son cosas que estarán por verse y para las cuales hay que prepararse.

16 Comentarios en Ex-ley de ilícitos cambiarios: precisiones y consecuencias

  1. EN MI HUMILDE OPINIÓN SE CREO ESTE SISTEMA CAMBIARIO PRIVADO PARA QUE LA BURGUESÍA NO DILAPIDE LAS RESERVAS INTERNACIONALES EN UNA SEMANA, POR QUE EL PROBLEMA ES POLÍTICO IGUAL A LA EXTRACCIÓN DEL CONO MONETARIO, QUIEREN TUMBAR A LA REVOLUCIÓN, EXASPERANDO AL PUEBLO Y NO SIGAN CHUPANDO COMO LO HAN HECHO HISTÓRICAMENTE DE LA RENTA PETROLERA

    • De que manera puede el capital privado especulador robarse las reservas si el potencial para hacerlo era con la liquidez de las grandes empresas y consorcios en moneda local que ha sido dilapidada con la inflación galopante…

      Sería interesante que el mercado sea sólo de privados y lo legalicen…

      Yo sugeriría:

      Que pueda comprar el que aporta al mismo
      La compra podrá ser de hasta un 30% más de lo aportado por año… estando ese 30% respaldado por divisas públicas…

      Qué les parece?

  2. Aqui se presentan dos premisa falsas. La primera, que en Venezuela no hay control de cambio y la segunda. que el mercao paralelo nace impulsado por las casas de cambio. En Venezuela la asignacion de divisas se realiza a discresionalidad del Estado, es el Estado quien decide que monto, y a quien se le asignan las divisas, en terminos sencillos creo que no hace falta discutir si hay o no un control de cambios en Venezuela, ya conozco el argumento que aqui se expone para decir lo contrario y ya he refutado dicho argumento con mayor detalle. El hecho que exista un mercado negro es consecuencia directa de la existencia de un control de cambios, adjudicarselo a unas casas de cambios es un absoluto sin sentido. No se pueden seguir abordando los problemas del pais desde la optica errada, porque primero no se logra solucionar el problema de fondo y se generan falsas expectativas en quienes desconocen del teman y usan como referencia la opinion de terceros. El anuncio con respecto a el tema cambiario como es costumbre se hace sin precisar su alcance, de manera vaga y con muchos vacios, sin contar que proviene de un organo ilegal e ilegitimo que no posee competencias en la materia.

    • Disculpa, pero no recordamos dónde y cuándo has “refutado ese argumento con mayor detalle”. Repetir algo no significa que se explique, y eso es en líneas generales lo que has hecho todo este tiempo sobre este tema (y otros). Ahora, en cuanto a las casa de cambio revisa la historia reciente y particularmente el caso Econoinvest, su modus operandi, etc., y te darás cuenta de lo que hablamos (lo que no quiere decir que nos des la razón, ese es otro tema). Por otra parte, es lógico que si existen prohibiciones o restricciones con respecto a alguna práctica se genere un mercado negro: pero eso no supone que la solución sea eliminar la restricción para que desaparezca el mercado negro. Eso es equivalente a decir que para evitar la trata de personas o el contrabando de órganos, hay que legalizar la esclavitud sexual o laboral en sentido amplio y el comercio de órganos en condiciones de “libre mercado”. Sobre el tema del control cambiario en sí mismo, nuestro punto siempre ha sido más o menos el siguiente: un control cambiario es parte de un régimen cambiario amplio, que para el caso venezolano supone en lo más básico un régimen de administración de divisas de origen público, la asignación de las mismas, la fijación de un tipo de cambio y un conjunto de reglas derivadas de todo lo anterior (como la ley de ilícitos cambiarios). De todo esto, es bastante obvio que en la práctica no existe ni un régimen de administración de divisas, ni se están asignando las mismas y tampoco la autoridad monetaria fija el tipo de cambio. Sobre esto último me dirás el caso del DICOM, pero por el monto de lo que se transa allí y por el comportamiento de los precios en la calle que se indexan a los distintos paralelos, supongo que estamos de acuerdo en que ese no es el TC que rige para el país y que solo es una formalidad aparencial del BCV. Es lo mismo que pasaba con la ley de ilícitos cambiarios. Cuando se levante esa apariencia de fijación del TC que es el DICOM, es que ustedes dirán que se levantó el control de cambio. Pero solo estarán asistiendo a la formalización de lo que es un hecho hace meses.

      • Totalmente de acuerdo, un control que no controla no lo es tal y mejor no pudo haber sido explicado. Excelente respuesta esclarecedora, con la cual se terminan de neutralizar argumentos vacíos que no le aportan nada constructivo a la discusión en torno a los acontecimientos que están a la orden del día.

        Saludos.

    • OALCV, ¿QUIERES O QUIEREN DÓLARES? PREOCUPADO POR ESO? …..MUY SENCILLO….¡PRODUZCANLOS! …..LA TETICA LLAMADO ESTADO QUE FUE, HA SIDO Y ES EL UNICO QUE LAS GENERA YA NO ESTÁ A DIPSPOSICIÓN DEL BAILE DE DERROCHE Y DESPILFARRO QUE USTEDES LOS MERCACHIFLES HAN HECHO DESDE QUE SE DESCUBRIÓ EL PETRÓLEO EN VENEZUELA.

  3. No hay un dilema más capitalista: “Tener o no tener”…..mientras tanto, seguiremos construyendo el socialismo en un ámbito capitalista, tomando medidas capitalistas, haciendo uso de los métodos capitalistas y bueno, ya que estamos…..¿porqué no?, “usando las armas melladas del capitalismo”…..nos lo pusieron todo fácil…..el mercado privado nos dirá cual es el tipo de cambio…..nos dirá los precios, que moneda usar y decidirá si arranca, como y cuando, el único motor económico del pais……¡Ah!…..también nos dirá a favor de quien funcionará.

  4. Insisto el Bolivar soberano se debe anclar al valor internacional de un Litro de gasolina, ese no pierde valor algo que si sucedio a los salarios y con ellos la caida del consumo y la inflación inducida como efecto de la aplicación de un cambio especulativo en la frontera por aplicación de la Resolución #8 en las casas de cambio colombianas (Base este del $DolarToday), solo imaginen el impacto en la economia del vecino de aumentar el precio de los combustibles pobres de un dia para otro…! Quien repone la enorme “Plusvalia” entre los 1,44$/mensuales y una economia dolarizada…? Este viene en caida desde noviembre de 2012 cuando ya en Cucuta se hablaba de un $ Dolar a Bs 30 por la divisa estadounidense, ya en diciembre superaba los 60 Bs/$ y el resto es historia conocida. Hay que tener “FE” en que funcionen esas medidas es injusto que un 1% de la población (empresarios/comerciantes y otros) se apropien descradamente de todo el poder adquisitivo del otro 99% con la justificación de que todo esta dolarizado…! Los salario, combustibles, comunicaciones, internet, agua y la electricidad no estan dolarizados…! Son un grosero subsidio a esa clase mercantilista que empobrece cada dia mas a nosostros los venezolanos…!

    • Siento disentir, pero la Resolución Externa Nro. 8, Año 2000 del Banco de la República de Colombia no tiene nada que ver con la manipulación del valor del valor del Bolívar en las Casas de Cambio al otro lado de la frontera, las cuales operan al margen de su propio marco jurídico, toda vez que si bien dicha resolución autoriza el libre cambio del Peso Colombiano en estas casas a la tasa representativa del mercado que resulte de las operaciones que se lleven a cabo en la zona, esta condición solo aplica para el intercambio entre el Peso Colombiano y las divisas de reserva acreditadas por el FMI para ser libremente convertibles a nivel global; no así con el Bolívar u otras monedas soberanas de cada país que no cumplen con esta condición. De esta manera, el libre cambio del Bolívar por Pesos en esa jurisdicción es completamente ilegal, de hecho ante tal circunstancia es que para el intercambio comercial entre países de la región desde el siglo pasado se establecieron los CONVENIOS DE PAGOS Y CRÉDITOS RECÍPROCOS ENTRE LOS PAÍSES QUE CONFORMAN EL ALADI, hoy en plena vigencia bajo la última modificación realizada el año pasado y comenzando a regir desde el primero de enero de este año, la cual no tendría razón de ser si las monedas de cada país fueran libremente convertibles en cualquiera de los otro países.

      En este caso lo que procede es que el Banco Central de Venezuela asuma su rol constitucional y acuda ante las instancias internacionales correspondientes para exigir que se prohíba el libre cambio del Bolívar fuera de nuestras fronteras. Cada estado es soberano y en nuestro caso, las condiciones no están dadas para que el Bolívar sea libremente convertible y eso debe ser respetado por los demás países. De igual manera, deben eliminarse todos los acuerdos comerciales para transar en monedas propias, las operaciones comerciales deben transarse en divisas de reserva global libremente convertibles; el colombiano que necesite comerciar con Venezuela, que cambie sus pesos allá por divisas; tráigalas y cámbielas acá por Bolívares, igual el venezolano que quiera comerciar con Colombia.

      Esto es importante que se tenga bien en claro, de lo contrario, seguiremos apuntando hacia a dónde no es y no podemos pretender que Colombia cambie su marco jurídico a conveniencia nuestra, más cuando esto no es lo que está causando la irregularidad suscitada.

      • Excelente señor Riera… Es una manera de enfocar el problema…

        Pero Venezuela, o su gobierno, no está en capacidad de evitar ese cambio de moneda directo en sus fronteras…

        Tampoco tiene la capacidad de evitar que su moneda sea extraída! entonces? de que sirve tanto control teórico?

        Es más fácil “supervisar” a las grandes empresas y hacer que paguen impuestos (en divisas) que evitar que la moneda local sea llevada a países vecinos…

        Un mercado privado sería la alternativa más acertada, que puede ser influenciado pero sólo positivamente por el gobierno y divisas públicas: esto es, inyectando dólares que aumenten la oferta de divisas al mercado o directamente al poder adquisitivo de cada ciudadano…

        Espero su comentario… Saludos!

      • 10 AGOSTO, 2018 AT 5:36 PM

        Hay dos alternativas:

        Alternativa 1: El Estado vía decreto o por cualquier mecanismo legislativo puede restringir el uso de nuestra moneda como instrumento de intercambio solo para operaciones de lícito comercio dentro del territorio nacional y advertir a la comunidad internacional que su uso fuera de este queda totalmente prohibido por estar en plena vigencia un necesario control de cambio. Acto seguido, debe acudir a instancias internacionales como el ALADI, la OMS para exigir que se prohíba en el territorio colombiano el libre cambio del Bolívar en sus casas de cambio en virtud de lo anterior, de igual manera debe eliminar todos los acuerdos de intercambio comercial con monedas propias, el último de estos por cierto, canalizado por el exministro Rodríguez Torres, esto para quienes todavía no creen que estamos infiltrados.

        Alternativa 2: Petrorizar la economía, esto es: anclar salarios e impuestos al Petro pagaderos en Bolívares al cambio equivalente según fluctúe la paridad cambiaria de la divisa en la que se comercializa el petróleo en las casas de cambio, esto en combinación con la internacionalización del precio de la gasolina, para incidir sobre todas las variables de las estructuras de costos de manera que el arbitraje siempre quede a favor nuestro y se rompa con la raíz del problema, que es dicho arbitraje.

        Según como se manejan las relaciones binacionales y la anarquía que se impone en la frontera, creo que la alternativa 2 es la más viable porque ya el problema de la pulverización del valor del Bolívar trascendió de las fronteras territoriales a las fronteras virtuales y ya no solo se usa el Peso para vapulearlo, sino que ahora se suman las criptomonedas que dieron origen a otros mercados paralelos. Pero bueno, esperemos hasta el 20 de agosto a ver cuales son esos grandes cambios que tanto se vienen anunciando.

        Saludos,

        • Excelentes sus opciones y coincido con ellas pero le daré mis razones por la cual se tome una u otra opción…

          La Opción 1 es para un país con seriedad judicial y sinceridad cambiaria… Lamento decirle que mi Venezuela de las últimas dos décadas carece de eso… Es la opoción menos atractiva para la inversión extranjera ya que este gobierno ya ha demostrado que cuando considere que una compañía es “desestabilizadora”, “imperialista”, “apátrida” por ser muy rentable, pues le echará mano y por funcionar dentro de una “laguna aislada de bolívares” cualquier compañía es vulnerable…

          La Opción 2 me parece la idónea para nuestra situación actual… Sería la solución más eficiente para estabilizar nuestra economía e incluso la más sustentable, pero… Ya el gobierno perdería la capacidad de autofinanciarse con emisión de moneda local no respaldada, perdería capacidad de maniobra (devaluaciones programadas) y por sobre todo: perdería poder porque esta es la medida más impopulista de las dos…

          Yo tomaría la Opción 2 y me aplicaría con la disciplina fiscal en divisas pero creo que este gobierno no sería capaz de hacerlo… El gobierno actual sólo consideraría la opción 1… (Ojalá me equivoque)

  5. I HAVE A DREAM.

    Nuevos capítulos de esta nuestra historia se siguen escribiendo al calor de las reacciones sociales ante los efectos del acontecer cotidiano, signado por la dinámica económica impuesta desde los centros de poder; donde las tensiones y sus mecanismos de alivio surgen de todos lados, cada quien en procura de sus intereses queriendo imponer su lógica y ejerciendo presión para que el sistema se reconfigure en función a dichos intereses. Así, continúan generándose muchas expectativas ante las acciones que se impulsan desde cada una de las partes con posiciones encontradas, como respuesta de contraofensiva al ataque perpetrado desde las filas contrarias, donde lo que se espera es que las estrategias adoptadas resulten ser las más adecuadas, según sea el objetivo que se persigue. Desde lo particular considero que lo ideal sería que el objetivo se centrara en el Ganar – Ganar y bajo esa óptica es que me propongo el entender del porqué de ciertas decisiones que se toman y a dónde nos podrían conducir.

    Entretanto, para entender cualquier estrategia que se adopte, se debe tener muy en cuenta que los actores seguimos siendo los mismos, donde cada uno de nosotros en cada caso nos toca jugar un rol estelar; así: el poder político, ejercido por los poderes constituidos y su contraparte antagónica representada por la oposición, que a ninguno de los venezolanos nos es ajeno; pues queramos o no, siempre terminamos apoyando a unos y rechazando a otros o en el peor de los casos rechazando a ambos. En segundo lugar tenemos al poder económico, del cual también somos parte; una muy selecta élite en su rol de dominantes (a los que también se les llama, los de arriba) y el resto de la sociedad a los que no nos queda más alternativa que ubicarnos entre los de abajo o los dominados, por no decir oprimidos. Por último, se tiene al poder popular, que es el que ejercen los pueblos como sujeto social que de forma espontánea se organiza desde la individualidad al cada quien verse afectado por los desequilibrios que se crean a consecuencia de las pugnas impulsadas desde cada uno de los otros dos poderes al ellos tratar de imponerse por encima del resto.

    Así bien, entendiendo como cada quien se hace partícipe de esta compleja coyuntura es que se puede influir para que los cambios se generen en sintonía con lo que resulta más conviene para el beneficio del colectivo, pues cada vez que nos enfrentamos a las diferentes situaciones que se nos presentan, las encaramos según sea el ámbito en las que se sitúan, pero respondiendo de acuerdo a nuestros esquemas de valores que resultan de la influencia de nuestra actitud ante las circunstancias en todos los espacios en los que tenemos participación. Así, podemos encontrarnos con la predisposición de aceptar o rechazar una medida por parte del gobierno sin análisis objetivo, simplemente porque se apoya o se adversa al gobierno; de igual manera, también podemos encontrarnos con quienes adversan al gobierno, pero apoyan ciertas medidas que desde allí se tomen, porque resultan ser los grandes beneficiarios. Otro tanto suele ocurrir desde los sectores afectos al gobierno, que aun conscientes de lo dañino de ciertas medidas cuando se imponen desde la inercia ejercida por los otros centros de poder, finalmente terminan aceptándolas y haciéndose parte de ellas porque la burocracia no da otra salida.

    Como podremos observar, las complejidades surgen porque nunca se abordan los acontecimientos de manera aislada, sino que ante cualquier situación todas y cada una de nuestras facetas siempre han de estar presente e inciden de manera global, al punto que hasta lo religioso influye en lo político y viceversa, incluso llegando al extremo de que hasta en nuestras preferencias deportivas el elemento político no deja de estar presente. A su vez, cuando se trata de lo que termina beneficiándonos como individuo y en consecuencia como colectivo, también observamos como esas absurdas diferencias por sí solas se desvanecen o dejan de ejercer presión sobre nuestra actitud y para muestra, el Carnet de la Patria, los CLAP y cada una de las formas de organización social promovidas por nuestro modelo de democracia como lo son los Consejos Comunales, donde por cierto, muchos opositores hacen vida y vaya que algunos han sabido dejar de lado sus diferencias, alineándose con los intereses de sus comunidades. Es en esto último donde está la clave del éxito, en el ejercicio del poder popular bajo los mecanismos de participación fomentados desde el poder central, pero creando las condiciones para que el pueblo se organice, trabaje en pro de sí mismo y supere las divisiones que no le conducen a nada.

    Bajo la referida perspectiva, se ha de considerar como irrelevante la discusión entre si hay o no control de cambio; pues más allá de los intereses mezquinos que intentan posicionar interesadas matrices de opinión en torno a ello, en esta ocasión el desgaste que ello supone no le aporta mayor significancia al análisis de las medidas recientes y sus efectos posteriores; en su lugar, lo que harían sería fomentar distracciones que nos desviarían de lo verdaderamente importante, enganchándonos en temas más bien parecidos a un guión de telenovelas con problemas de pareja donde el argumento de algún@ de sus protagonistas sea el que “estamos casados solo porque lo dice un papel ” y su contraparte se aferre a los derechos que dicho papel le confiere. En tal caso, bien pudiéramos abrir la discusión de que en China, por ejemplo, pese a haber libre convertibilidad de la moneda, si hay control de cambio; pues el estado puede y de hecho lo hace, influir sobre la apreciación o depreciación de la moneda con fines estratégicos haciendo uso de su poder sobre el mercado, maniobrando con la oferta y la demanda de divisas; así como aplicando ciertas restricciones para controlar el flujo de divisas y las alteraciones que se puedan originar de parte de carteles monopólicos con mucho poder de desestabilización, en razón de lo cual existen limitaciones para el canje por más de 50.000 dólares, así como recientemente fue prohibido el uso del Bitcoin; pero como ya dije, esto puede ser tratado en otra ocasión.

    Volviendo al tema que nos atañe, este 2018 se ha convertido en un año de grandes desenlaces que parecieran terminar de señalarnos el rumbo hacia a dónde nos conducen los aciertos y desaciertos que cada quien desde sus espacios de lucha ha venido adjudicándose. Así hemos llegado al mes de agosto, donde la trascendencia de los hechos que están por acontecer, sin duda serán los que marcarán un nuevo hito de referencia en el devenir de los sucesos que han de definir los destinos de la patria, donde se abren grandes oportunidades para impulsar grandes transformaciones que le pueden dar un vuelco definitivo a una situación sobrevenida que, en virtud de las debilidades sistémicas que tenemos y del provecho que le buscó sacar el sector interesado en promover el caos, nos trajo a los niveles de crisis que actualmente afrontamos. En este contexto, las decisiones que se tomen serán efectivas en la medida en la que se correspondan con los intereses del pueblo todo en relaciones justas del intercambio entre iguales, cada uno beneficiándose del bienestar mutuo.

    En el marco de estas transformaciones, específicamente a lo que se refiere al tema del subsidio a la gasolina para que surtan efecto, las acciones emprendidas deben orientarse a eliminar toda clase de incentivos al contrabando de extracción, de manera tal que ello permita cortar la fuente de suministro del combustible que mantiene encendida la maquinaria que opera para sostener todos los ilícitos que se cometen desde la “hermana república”, con el que le hacen daño a nuestro país; de lo cual al migrar a nuevos esquemas de comercialización con referencia a precios internacionales, le darán en la médula al origen de todas las distorsiones, pues signará el comienzo del desmantelamiento del aparataje bajo el cual se genera el arbitraje que da cabida a dichas situaciones de irregularidad, por tanto, las recientes medidas anunciadas al respecto parecen apuntar en la dirección correcta, siempre y cuando se mantenga el control de las guías de distribución desde su lugar de origen hasta su destino final, no sea que las formas del delito transmuten y se prefiera vender la gasolina a quien la pague en divisas, desabasteciendo al mercado nacional.

    Como acción complementaria, de igual manera los recientes anuncios realizados en materia cambiaria y monetaria como vía para propiciar puntos de encuentro, parecieran también apuntar en la dirección correcta; sin embargo, en el reconocimiento del poder de manipulación que tienen quienes adversan al gobierno y luchan por sus propios intereses, conociendo su naturaleza no se debe desestimar el efecto de su accionar para contraatacar dichas medidas, que en principio se presentan para brindar oportunidades a quienes de forma honesta y sincera quieran apostar por su país e invertir sus capitales en el desarrollo del mismo; lo cual nos llama a ser doblemente precavidos, porque si dichas medidas no se blindan para proteger a los menos favorecidos, terminarán resultando en perjuicio de los mismos y es acá dónde estimo conveniente que se consideren otras medidas complementarias como la del uso del El Petro como patrón de referencia para fijar las escalas salariales y expresar la contabilización de los pasivos laborales, así como de la Unidad Tributaria; de manera tal que las erogaciones correspondientes se calculen en Petros, pero se efectúen en Bolívares al tipo de cambio equivalente que resulte de las operaciones cambiarias en las casas de cambio.

    Lo anterior no es solamente una mera propuesta reivindicativa como respuesta al clamor desesperado de quienes han visto disminuido su poder adquisitivo por las distorsiones que se producen cuando la moneda fluctúa libremente, no estando en condiciones para ello; no, más allá de ello, la misma representa una estrategia de blindaje para contener la escalada devaluacionista de nuestra moneda, porque vamos a estar claros, de no proteger al Bolívar, el mismo terminará sucumbiendo ante la desproporcionada demanda de las divisas, que jamás podrá cubrirse bajo los actuales niveles de mínima oferta de estas, toda vez que el sector privado siendo quien más las demanda, no desarrolla actividades que le generen ingresos en divisas, de las cuales pueda disponer para inyectarlas a dicho sistema de libre flotación.

    Siendo así, ¿de qué nos serviría El Petro para blindar al Bolívar? Simple, con los actuales esquemas de libre flotación de la moneda impuesta por la vía de los hechos desde Colombia, el espiral especulativo no para de crecer porque el efecto se le transfiere al consumidor final, es así como hoy día un solo artículo de la cesta básica en su presentación más comercial cuesta más que el salario mínimo de todo un mes y que apenas con el 5% de las Reservas Internacionales se puede recoger toda la liquidez monetaria a la tasa cambiaria del mercado paralelo, lo cual resulta ilógico desde cualquier punto de vista; con la propuesta de adopción de El Petro como patrón de referencia para contrarrestar el efecto del mercado cambiario sobre los elementos susceptibles a la depreciación del Bolívar, la demanda de divisas se limitará a su uso como recurso para la satisfacción de necesidades de importación y no como forma de enriquecimiento producto de maniobras especulativas, pues el costo de estos elementos susceptibles a la depreciación del Bolívar ya tendrían que asumirse en Petros al cambio equivalente, por tanto a nadie le convendría dicha depreciación y las subastas darán el justo valor al Bolívar, pagando por la divisa no más allá de lo económicamente viable para sostener la actividad productiva, al tiempo que su incidencia en los esquemas de fijación de precios los reestructurarán para hacerlos accesibles al venezolano que ahora tiene su salario protegido en Petros y muy por el contrario se los hace costoso al colombiano, lo cual haría perder el atractivo al contrabando de bienes de consumo.

    Sin embargo, cabe destacar que lo anterior requiere de la emisión de instrumentos de ahorro / inversión en Petros para ser adquiridos en Bolívares, no negociables en el mercado secundario y solo canjeables a su tenedor original por el ente emisor al cambio equivalente al momento de realizar la operación de adquisición o de canje, según se cotice el precio del petróleo y la tasa cambiaria en las casas de cambio certificadas para operar en el país, lo cual se constituirá como el mecanismo de alivio para quienes lo necesiten como alternativas para proteger su patrimonio distintas al refugio en divisas, que para el caso supondrían una depreciación del Bolívar que en tales condiciones por los efectos antes explicados nadie querría y no darían más opción que apostar por El Petro.

    En cuanto a la estrategia para la aplicación de la propuesta expuesta, las condiciones siempre están dadas, pues por mucho que el elemento político siempre pueda estar presente, al final termina prevaleciendo la opción que mayores beneficios ofrece, lo cual se ha evidenciado con el Carnet de la Patria y con los CLAP, por poner tan solo un ejemplo, ya que por muy opositor que se sea, nadie rechaza los beneficios que le representan, aun cuando muchos digan lo contrario. Bajo esta realidad, si las casas de cambio oficiales ofrecen una tasa cambiaria para desplazar al mercado paralelo, ¿quién no va colocar sus remesas allí, por muy opositor que sea?; ahora, a diferencia del esquema actual, ya la tasa no será infinita porque los efectos no se le podrían endosar al consumidor final, sino que estará sujeta a lo que el demandante pueda pagar por la divisa. No se descarta que siga existiendo el mercado paralelo, pero ya no con incidencia en el mercado como hasta ahora la ha venido ejerciendo, el mismo funcionará bajo la discrecionalidad de los negociantes y ya no promocionados por páginas web que lo legitimen como marcador.

    Como tal, todo esto que está pasando y que también está por pasar en estos días promete muchas cosas interesantes, que según como se conduzcan habrán de marcar un después en nuestra historia, es precisamente allí donde todos quisiéramos que ante tales circunstancias se actuara y se sentaran las bases para darle forma a ese nuevo comienzo del que tanto se nos ha hablado, de manera que se hagan una realidad los cambios y mejoras que el sistema demanda para la construcción de nuestro destino en pro del colectivo.

    Para finalizar, agosto ha sido un mes de grandes acontecimientos que han marcado el rumbo de la historia y así como se tiene el doloroso recuerdo de aquellas dos bombas que acabaron con los pueblos de Hiroshima y Nagasaki, un día 6 y un día 9; respectivamente, de igual manera tenemos un día 28, el cual en lo personal es un día muy especial por ser el día de mi cumpleaños, pero que más allá de ello también resulta ser un día muy esperanzador porque en él cada año se conmemora un aniversario más del histórico discurso de Martin Luther King, titulado: “I Have a Dream”, como genuina expresión del sentir de quienes soñamos que la construcción de un mundo mejor es posible en la medida en que todos nos aboquemos para hacer de ese sueño una realidad, trabajando para superar las desigualdades que lo inspiraron, en nada distintas a las que hoy enfrentamos. Ojalá que en este mes de agosto a quienes les corresponde tomar importantes decisiones se coloquen a la altura del compromiso que les representa y se reivindiquen ante la historia; mientras tanto, independientemente de lo que cada quien haga, sigamos soñando y trabajando por alcanzar nuestras metas, que si se puede.

    Solo el pueblo salva al pueblo.

  6. Tamaña indignación al ver declaraciones como esta, lo cual no deja lugar a dudas de como hemos estado infiltrados por agentes que se dicen “chavistas”, al servicio de la derecha que desde dentro les han hecho el juego para fomentar el caos para chantajear al gobierno, buscando que este oficialmente levante el control de cambio, que por la vía de los hechos ya ellos habían desconocido, para echarle mano a la renta petrolera y dejarnos sin Reservas Internacionales; pulverizándonos aún más nuestros ya tan maltratados suelditos en Bolívares, pero bajo la plena legalidad.

    Ya comienzan a atarse los cabos y a despejarse las incógnitas del porqué no se actúa legalmente ante instancias internacionnales para que desde Colombia se respete nuestra política cambiaria y se les permite la libre convertibilidad del Bolívar en su territorio y porqué se permite que acá en el páís se fijen precios en base al dólar paralelo. ¿Será que también necesitamos irnos a pie desde todas partes de Venezuela para que el Presidente Maduro nos escuche y así porderle pedir que saque a estos infiltrados del gobierno? Porque cuando Chávez hubo Control de Cambio y los privados lo respetaron ¿Por qué ahora no?

    http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/345835/faria-estamos-planteando-eliminar-el-control-cambiario-para-confrontar-la-situacion-pais/

  7. 1-LOS CONTROLES FUERON DESBORDADOS.
    2-EN REVOLUCIÓN Y CON NICO TENEMOS QUE ASUMIR LA GUERRA EN EL IBRE MERCADO, SINCERANDO NUESTROS PRECIOS Y CONTANDO:
    2-1 CON MUCHAS EMPRESAS DEL ESTADO.
    2-2 CON MUCHAS INICIATIVAS DE ORGANIACIONES POPULARES -COMUNITARIAS.
    2-3 CON OTRAS UNIDADES DE PRODUCCIÓN QUE ESTÁN NACIENDO EN REVOLUCIÓN.
    3-NI UN DÓLAR MAS POR DEBAJO DEL MARCADOR CRIMINAL, NI UN PRODUCTO MAS POR DEBAJO DEL PRECIO DE MERCADO.

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