Plan 50: Cómo va quedando la canasta familiar (II)

Por: Equipo de 15 y último

Como comentamos en nuestro penúltimo editorial, de todos los temas involucrados en el marco general de la “reconversión económica”, pocos acaparan tanto la atención como el de la recuperación del poder adquisitivo. Esto por razones obvias: es lo que de manera más inmediata percibe la gente. Y es donde, de por sí, más se ha visto afectada en los últimos años.

Así las cosas, recapitulemos lo que se ha hecho en esta materia en los primeros días de reconversión:

  1. El salario mínimo quedó establecido en 1.800 bolívares soberanos. O lo que es lo mismo: medio petro (1 petro es igual a 3.600 bolívares soberanos).
  2. Se aprobó un “bono de reconversión” a través del carnet de la Patria para todos los mayores de edad que cuentan con el mismo.
  3. Se publicaron en Gaceta Oficial los precios acordados de los primeros 25 productos contemplados en el Plan 50. Se trató exclusivamente de alimentos, todos y cada uno en presentaciones de mercado específicas.
  4. Menos de quince días de conocido el primer listado, se publicaron modificaciones (“actualizaciones”) de precios acordados para 7 de estos 25 alimentos. Y también los precios acordados de 8 productos de cuidado personal e higiene del hogar, con lo que la lista del Plan 50 se elevó a 33 presentaciones de productos.
  5. Se anunció igualmente que el monto establecido para el bono de alimentación será de 180 soberanos mensuales. En tal virtud, el ingreso mínimo mensual por trabajador quedó en 1.980 bolívares soberanos. Si a eso se le suma el bono de reconversión (cuya duración se estableció solo para 3 meses), el ingreso mínimo mensual “de transición” quedó en 2.580 bolívares soberanos.

Según se entiende de sucesivas declaraciones gubernamentales, la idea original era que el monto total de la sumatoria de los productos  del Plan 50 no rebasara al salario mínimo. A este respecto, habría que destacar entonces lo siguiente:

  1. Tras las más recientes modificaciones a los primeros 25 precios acordados en materia de alimentos y tras la publicación de los precios para 8 productos de cuidado personal e higiene del hogar, la sumatoria del Plan 50 va arrojando un total de 2.303,62 bolívares soberanos por mes.
  2. Este monto ya excede en 323,62 bolívares soberanos al nuevo ingreso mínimo legal (salario mínimo más bono de alimentación) establecido en el marco de la reconversión económica.
  3. Ahora, si a ese ingreso mínimo le agregamos los 600 soberanos contemplados como bono de reconversión, el costo de la lista preliminar del Plan 50 queda en 276,38 bolívares soberanos por debajo del ingreso mínimo transitorio mensual por trabajador.

¿Lista de productos es igual a canasta de consumo?

Como alertamos en el anterior editorial, era poco probable que al irse incorporando los restante productos contemplados en el Plan 50, su sumatoria quedara por debajo del salario mínimo (ahora ingreso mínimo con la definición del monto del bono de alimentación).

Pero también comentamos que no nos parece correcto presentar la sumatoria de dicha lista como si se tratara de una canasta de consumo familiar, dando por hecho que solo se compra mensualmente una unidad de cada uno. En lo referente a esto, nos parece lo más adecuado evaluar el asunto tomando como referencia los parámetros usuales del INE, dados los cuales al menos hasta 2015 –última vez que se publicó data oficial al respecto- se medía el consumo familiar ponderándolo con el ingreso salarial.

Tales parámetros establecen que una familia promedio venezolana está conformada por cuatro personas, dos de las cuales son perceptoras de ingresos salariales. Para la misma, debe considerarse un consumo mínimo mensual que no necesariamente coincide con la unidad de presentación más usual de cada bien. Por ejemplo: una familia promedio come al mes –o al menos debería comer- más de un kilo de pollo o uno de carne.

El problema, sin embargo, con esta metodología, es que los 25 productos alimenticios contemplados en la lista ya publicada, no están ordenados en los parámetros tradicionales de la canasta básica INE, ni en cantidad, pero tampoco en tipo. Así, por ejemplo, no se ha hecho referencia a las legumbres, hortalizas y frutas incluidos en la canasta alimentaria básica de los 20 productos más consumidos por los venezolanos y las venezolanas. A cambio, se incluye en la lista de los 25 el trigo panadero, que no es de consumo familiar sino industrial (panaderías y similares). Lo mismo la salsa de tomate, que si bien es un producto tradicional en la mesa de los venezolanos y las venezolanas, no es considerado de primera necesidad.

Adicionalmente, al incorporarse productos de cuidado personal e higiene del hogar, se trasciende el marco de la canasta básica alimentaria para entrar en la de canasta de consumo que incluye, además de otros bienes no alimenticios, varios servicios, entre ellos, transporte público, cuyas tarifas preliminares (mientras se termina de definir lo de la gasolina) también fueron publicadas.

Por otro lado, se puede contra-argumentar que en los últimos años los patrones de consumo de los venezolanos y venezolanas han cambiado, tanto en cantidad como en variedad. Pero además de que ello no necesariamente es una buena noticia (por caso: comer menos sal puede que sí, pero menos proteína animal no), pasa que los parámetros de medición tradicionales –que a todas estas responden a parámetros internacionales- no han sido sustituidos por otros debidamente justificados.

En fin, como quiera que resulte este debate y asumiendo incluso que pueden y deben ser objeto de revisión los parámetros INE, nos parece más productivo trabajar con ellos que con una suposición poco realista incluso para el caso de una sola persona, al menos que se asuma como punto de medición un consumo kilo-calórico por debajo del óptimo requerido.

En consideración pues de estos parámetros, y efectos de reflejar una información que a todas luces resulta muy valiosa, de lo visto hasta ahora debe tomarse en cuenta lo siguiente:

  1. Dados los precios actualizados de las 25 presentaciones de alimentos cuyos precios fueron acordados en el marco del Plan 50, si medimos su consumo mensual para el caso de una familia
    venezolana, su costo equivale a 8.541,93 bolívares soberanos mes.
  2. Esto es: 4,3 veces el ingreso mínimo mensual reconvertido y 3,3 veces dicho ingreso más el bono de reconversión.
  3. Pero si asumimos que en promedio una familia cuenta con al menos dos ingresos mínimos, y por los momentos con dos bonos de reconversión, para dicha familia hacerse de estos 25 productos a un nivel de consumo estándar promedio por mes (sin que le falte, sin que le sobre), necesitaría reunir dos salarios mínimos, dos bonos de alimentación, más dos bonos de reconversión y todavía le estarían faltando 3.381,93 bolívares soberanos.
  4. Ahora, si al costo de los alimentos le sumamos el de los productos de cuidado personal e higiene del hogar, cuyos precios también fueron acordados para presentaciones específicas, estamos hablando de un total para consumo familiar promedio mensual de 11.196,65 bolívares soberanos.
  5. Es decir: para hacerse de los primeros 33 productos del Plan 50 a nivel de consumo estándar familiar promedio mes, hace falta 2,1 veces el ingreso mínimo familiar mensual.
  6. A esto debemos agregar el caso de las tarifas de transporte las cuales ya fueron acordadas de manera transitoria (a la espera de los ajustes derivados de la internacionalización del precio de la gasolina, que comenzó a regir para el caso de los estados fronterizos el 04 de septiembre de 2018). Se estableció un mínimo urbano de 1 bolívar soberano; de 1,5 para el interurbano de entre 0 y 50 kilómetros y de 0,50 para el sistema metro y sus conexos. Volviendo a nuestra familia estándar, si sus miembros se limitan a viajar ida y vuelta de la casa al trabajo o a la escuela, cinco días a la semana dentro de un perímetro urbano por mes, necesitan disponer de 160 soberanos. Si además deben tomar metro al menos una vez cada uno necesitan 240. Pero si el caso es que viven en alguna periferia y debe trasladarse interurbanamente, esa suma puede llegar a 400. Sume esto a lo anterior dependiendo de cuál sea su caso. Todas estas tarifas excepto las del sistema metro ya se están cobrando.

Salarios vs., precios: una carrera dispareja.

Todos los manuales de economía enseñan en sus primeras páginas que el salario también es un precio: el de la mercancía fuerza de trabajo. Dicho en breve: el salario es el precio de mercado establecido para la compra-venta de la persona transformada en mercancía fuerza de trabajo o mano de obra.

Sin embargo, pasa lo siguiente:

  1. La mercancía fuerza de trabajo es la única que por regla se usa primero y paga después.
  2. Y es la única cuyo precio no depende de quien la vende (el trabajador) sino de quien la paga (el patrón). Solo excepcionalmente ocurre lo contrario.
  3. En virtud de ello, la velocidad del salario es muy inferior al de los restantes precios. Dicho en cristiano: dado que ni el monto del salario ni su modificación dependen del trabajador, su ritmo de crecimiento siempre queda rezagado con respecto a los precios de los bienes y servicios. En condiciones normales esto no se nota mucho, pero en el marco de procesos hiperinflacionarios es patéticamente claro: mientras los precios de las cosas suben todos los días o cada vez que quienes los comercian decidan, los salarios se rezagan a la espera de decisiones gubernamentales o negociaciones engorrosas.

Y esto es exactamente lo que estamos viendo ahorita: luego del 20 de agosto, no solo todos los precios se están ajustando y seguirán haciéndolo, sino que además su ajuste se hace efectivo de inmediato. Pero no pasa lo mismo con los salarios: aunque el 20 de agosto se haya fijado un nuevo salario mínimo, no será sino hasta fines de la primera semana de septiembre que se hará efectiva su primera fracción.

Lo que nos lleva a ratificar a nuestros lectores y lectoras la principal advertencia hecha en nuestro anterior editorial: tener cuidado con la ilusión monetaria. Aunque la inyección de efectivo en el marco de reconversión supuso un inmediato aumento del poder adquisitivo real, no podemos considerar precios en torno a salarios que todavía no estamos cobrando. Debemos recomponer nuestra calculadora mental y asumir que así estemos pagando en soberanos, lo estamos haciendo en base al ingreso disponible anterior a la reconversión.

Pero además tener presente  la mayor velocidad de actualización de los precios frente al salario: al momento de hacerse efectivas las cuotas de los nuevos salarios durante este mes de septiembre, los precios a pagar tampoco serán los mismos así tengan varios ceros menos.

11 Comentarios en Plan 50: Cómo va quedando la canasta familiar (II)

  1. Confieso avergonzado por mi ignorancia, que gracias a Uds. me estoy enterando de que cobraremos el Bono de Reconversión durante tres meses, creía que era por una sola vez…..leidas y todavia no muy bien sopesadas las demás afirmaciones mas que pensar, siento, que estamos en la misma trampa y que tan solo se ha logrado la simplificación para trabajar con magnitudes mas discretas……¿Uds. no vislumbran mecanismos a poner en funcionamiento para indexar?…..asunto este propuesto y debatido que podría forzar el equilibrio precios-salario…..suponiendo, claro está, que la “petrolización” acomode el esunto cambiario……

    • ¡¡¡Sorpresa!!!…..nuevo convenio cambiario….libre convertibilidad de la moneda…..apertura masiva de cuentas en dólares…..Maduro me tiene loco…..mejor espero el transcurrir de los 90 dias iniciales del plan y me dedico a leer solamente…..

  2. Gracias camarada por continuar en el tema. PODRÍA incluir en su próximo analisis (parte III) servicios BÁSICOS de TV e Internet. Están IMPUNEMENTE subiendo los precios cada mes. Lo último, HOY, llegaron las facturas de Directv (TV) e INTERCABLE (Internet) aplicando el 16% del IVA. Entonces? De cuando acá la TV y la INTERNET es LUJO??? De verdad que CONATEL NO EXISTE. El pueblo sigue siendo JOD***. Y antes que ALGUIEN me diga “vaya a cambiarse a servicios de CANTV”, aquí en mi zona en BARQUISIMETO, CANTV NO EXISTE. Desde las guarimbas terroristas (2016) que se ROBARON los cables, “RAQUEL y TODO AQUEL…en esta zona”, nos vimos OBLIGADOS a pasar a las GARRAS de Directv e INTERCABLE.

  3. Afirmar que la reconversión monetaria serviría para frenar la hiperinflación es un sin sentido, sin embargo desde el chavismo así se lo han presentado a la ciudadanía. De hecho los precios se han continuado acelerándose de manera alarmante y no hay indicios que eso vaya a cambiar, las “medidas” son más de los mismos controles que se han venido aplicando durante años con los mismos nefastos resultados. Un salario de Bs 1800 que será financiado monetizando el déficit (es decir generando inflación) ya ha perdido en gran parte su poder de compra, un petro que no existe o alguien puede mostrar una transacción realizada en petros, un certificado de oro que no es más que otra estafa del chavismo, quien es su sano juicio va a adquirir un certificado de un oro al que jamás tendrá acceso como si lo puedes hacer en otros países, cuando Maduro afirma que el precio del oro nunca baja hace gala de su profunda ignorancia hace días atrás el oro bajo. Los Bs no tienen capacidad de compra, el ahorro no es opción en hiperinflación, la demanda de dinero en picada, en definitiva estamos en caída libre y el chavismo avanza en su fracasado socialismo del siglo XXI donde todos somos igual de pobres menos los jerarcas del régimen que hasta se pueden costear una prótesis biónica mientras los hospitales se caen a pedazos y la gente muere por enfermedades que en el pasado habían sido erradicadas en el país. Quienes trabajamos y día a día libramos una lucha para llegar a nuestros puestos de trabajo y luego continuamos formandonos académicamente apostamos a que en un futuro cercano este régimen sea sacado del poder para poder volver a tener un país de oportunidades

  4. Señor OALV, usted siempre critica y nada de propones algo congruente. Si al final no le gusta o no le acomoda el plan de recuperacion y prosperidad económica que fue preparada personalmente por nuestro presidente, entonces múdese…

  5. Muy bien las cuentas. Y también me entere por esta vía que el bono de reconversion monetaria va hacer pagado durante tres meses.
    Pregunto: ¿ Cual es su propuesta? para que el salario le gane la carrera al capital.
    Cordiales saludos

  6. Pues mi comentario es breve y sencillo, por primera vez en no se cuento tiempo, pudimos comer carne (aunque de cerdo) sin comprometer el total del ingreso familiar De tanto tiempo que no comíamos carne, que ya hasta se nos había olvidado prepararla. Esperamos esto continúe mejorando progresivamente, porque no tenemos aun como vestirnos, calzarnos y atender nuestra salud. Gracias Maduro; por ahora!

  7. Pero resulta, que aún cobrando la primera parte del salario esta semana. se observa que el gobierno debe cuanto antes revisar muy bien el salario porque ya comenzó a deteriorarse el salario.

  8. Estimados Compatriotas. En primer lugar voy a aclarar que no soy economista, sino comunista, investigador y especialista en “Investigación de Operaciones” (optimización). Desde ese punto de vista, el problema de calcular el salario mínimo necesario para cubrir los requerimientos de una familia típica venezolana, en cuanto a calorías, macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas), vitaminas y minerales, puede ser planteado como un problema de optimización. Donde la función objetivo es el salario minino y las restricciones, vienen dadas por todas las ecuaciones (nutricionales) que garanticen que los requerimientos diarios de calorías y macronutrientes sean satisfechos. Además, si queremos ser más estrictos, desde el punto de vista nutricional, deberíamos incluir ecuaciones para garantizar el balance en cada una de las tres comidas diarias. Proponemos, que se establezca como base para establecer todas estas relaciones un menú semanal típico de una familia venezolana.
    Aunque esto pueda parecer una metodología excesivamente compleja, no lo es. La practica nos dice que modelos matemáticos muchos más complejos han sido resueltos con éxito, mediante algoritmos relativamente sencillos como el Simplex (Programación Lineal). Además, en una primera aproximación a la solucion a este problema, se podría plantear un modelo simplificado (con el menor número de variables y restricciones posibles), y los resultados no estarían muy lejos del “optimo global”.
    Hace unos meses comence una investigación en este sentido. Si el tiempo y la salud me lo permite, en unas cuantas semanas, podría presentar un modelo y unos resultados que servirian para enriquecer la discusión sobre el tema.

  9. Estimados lectores de cualquier tendencia aclaro como el profesor que me antecedió en los comentarios no soy economista, pero hago una propuesta estos grandes carajos empresarios el Gobierno y el Estado le va subsidiar tres meses de salario y aun así ellos suben los precios porque se rigen por el dolar paralelo mientras el salario del trabajador se rezaga, bueno entonces yo le propondría al gobierno que también ancle el el salario al dolar paralelo junto al petro y de ese resultante un 75% sea para el trabajador, es decir si el paralelo ellos lo tienen en 110 Bs S eso lo multiplicamos por 60$ que es 1 petro y nos da 6600 Bs S por 75% es 4950 Bs S ese seria el salario del trabajador hoy y si mañana volviera a subir el precio del paralelo se vuelve aplicar el mismo método puedo apostar que en menos de quince días ellos bajan el precio a cero del dolar ya que todo el meollo de asunto que ellos les duele es que trabajador tenga poder adquisitivo señores del gobierno hagan eso y verán que en menos tres meses esto se normaliza a grandes problemas grandes soluciones

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