El agotamiento del modelo de desarrollo venezolano

La narrativa en torno al fracaso del modelo socialista en Venezuela acompaña desde el inicio a la actual coyuntura. Y a dicha narrativa, a su vez, la acompaña la pretensión a partir de la cual el capitalismo se presenta como modelo alternativo exitoso. Sin embargo, para el profesor Carlos Lazo, la actual coyuntura expresa justo lo contrario: el agotamiento de un modelo de desarrollo de tipo capitalista dependiente que tiene, entre otras caracteristicas, las distorsiones que causa un sector privado altamente ineficiente, al punto de ser uno de los principales factores -sino el principal- que inciden en el déficit estructural de las cuentas nacionales. No es una suposición ni una postura ideológica: es la conclusión a que se llega a partir de la revisión de los últimos 50 años de dichas cuentas

Por: Carlos Armando Lazo García

La política de desarrollo venezolano se fundamentó básicamente en el proceso de sustitución de importaciones que comienza oficialmente en el año 1960 durante el gobierno de Rómulo Betancourt. El profesor Héctor Valecillos en su ensayo “Reajuste estructural de la economía y desindustrialización,” escribe:

“Prácticamente desde el inicio de los gobiernos democráticos, en 1958, se adoptó, y se fue perfeccionando con el correr del tiempo, una política encaminada a echar las bases de y a consolidar un sector industrial manufacturero que contribuyese a reducir el grado de dependencia del país respecto a las importaciones de bienes manufacturados. Durante 30 años, esa política, conocida como de fomento industrial por sustitución de importaciones, conformó uno de los ejes fundamentales de la actuación económica de dichos gobiernos.”

Además de reducir las importaciones de bienes manufacturado, se proponía a diversificar la economía e incrementar las exportaciones de manera de ir sustituyendo al petróleo como única fuente de financiamiento de las importaciones y en consecuencia, de la estructura económica.

Si consultamos el cuadro I.14 Balanza de Pagos del Sector Privado, Transacciones Corrientes, Sector Privado no Petrolero, del BCV en la serie histórica 1950-1999 (49 años) las empresas de la burguesía exportaron $ 41.464 millones de dólares e importó, para mantener su aparato productivo y el proceso de sustitución de importaciones, $ 220.547 millones de dólares, el déficit en la cuenta de mercancías, exportaciones menos las importaciones, del sector privado, fue de $179.083 millones en el período considerado.

Los ingresos totales se ubicaron en $ 83.258. Las exportaciones aportaron a estos ingresos el 49,50 % del total y los ingresos por inversiones del sector privado en el extranjero representaron el 22,94 % del total. Estas dos partidas sumadas dan el 74,44 % del total de los ingresos del sector privado.

Los egresos alcanzaron la cifra de $ 327.026 millones de dólares. De estos egresos el 67,44 % lo constituyeron las importaciones. Los Ingresos sobre Inversiones en Venezuela percibidos por residentes en el resto del mundo, ascendió a $ 26.914 el 8.23 %. Los egresos por conceptos de viajes, constituyeron un 11,04 %, $ 36.117 millones de dólares. Representando, estas tres partidas, un 86 % del total de salidas de dólares. Resultando en un déficit en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos consolidada del Sector Privado de $ -243.768 millones de dólares.

En el Gráfico I mostramos el comportamiento de las Transacciones Corrientes de la Balanza de Pagos del sector privado no petrolero para el período 1950-1999. Observamos un déficit estructural de las cuentas externas del sector privado (línea verde) debido a la inexistencia de un sector industrial de bienes de capital, (maquinaria, equipo). El proceso de sustitución de importaciones se orientó al consumo interno y sin capacidad exportadora como lo señala el VIII Plan de la nación ya citado. La burguesía construyó un parque industrial de ensamblaje en todos los sectores, que básicamente se sustentan en las importaciones de maquinarias y materias primas.

En consecuencia, uno de los factores que inciden en el déficit estructural de las cuentas externas del sector privado es fundamentalmente a la inexistencia de un sector industrial de bienes de capital. El proceso de sustitución de importaciones fue concebido en tres etapas: la primera etapa se orientó a la producción de bienes de consumo durables para el consumo interno, luego se pasaría a la fabricación de los bienes intermedios para la industria y luego en una tercera etapa se pasaría la manufactura de la maquinaria y equipo para la industria que ya se había instalado, la segunda y la tercera etapa no pudieron avanzar.

La burguesía financiada con el superávit del Estado, construyó un parque industrial de ensamblaje en todos los sectores industriales, que básicamente se sustentan en las importaciones de maquinaria, equipo y materias primas. No se constituyó un sector productor de bienes de capital: maquinarias, equipos, materias primas y otros componentes necesarios para robustecer la producción industrial como un todo y poder desarrollar un sector exportador que compitiera en los mercados internacionales. Integrado a “esa política, conocida como de fomento industrial por sustitución de importaciones,” no se impulsó un sector científico-tecnológico que sirviera de sustento al proceso productivo industrial con capacidad de innovación tecnológica, para que la industria pudiera competir en el mercado internacional y robustecer las exportaciones del sector privado para que no se constituyera una clase empresarial financiada por el superávit en las cuentas externas del sector público y condujera, en los momentos de baja de los precios internacionales del petróleo, al déficit en las cuentas externas consolidadas de la nación y demás desequilibrios macroeconómicos desde la perspectiva de la economía neo-clásica o teoría económica escrita desde la perspectiva de la burguesía. En consecuencia, durante el proceso de sustitución de importaciones sólo se estableció un sector de ensamblaje el cual se nutrió vía importación con los dólares aportados por el Estado lo cual condujo a su agotamiento al perder las fuentes de financiamiento externo.

En el año de 1989 se produce un documento oficial denominado el “Gran Viraje.” VIII Plan de la Nación. Este es de gran importancia porque es la declaración oficial del agotamiento y fracaso de la política de sustitución de importaciones, por no poder superar las condiciones de dependencia a las que condujo el mismo proceso que buscaba la “independencia económica” las cuales se manifestaron permanentemente en el incremento sostenido de las importaciones para mantener la política de sustitución de importaciones y en consecuencia, mantener la producción de la industria establecida durante los años de fomento industrial por sustitución de importaciones, la cual llevaron a cabo los diferentes gobiernos de IV República.

Es al mismo tiempo la visión de los grupos dominantes con más de 350 mil millones de dólares en el exterior para esa época, aliados con el gran capital financiero internacionales y con sectores políticos en lo interno, los cuales se habían arrogado para sí la representación popular: AD y COPEI. Esta visión de este poderoso sector señala lo que son algunas de las causas que, según ellos, generaron los desequilibrios macroeconómicos que condujeron a la agudización de la crisis de 1989.

En el VIII Plan de la Nación, El Gran Viraje, en su presentación al congreso, el presidente Carlos Andrés Pérez Bajo el subtítulo “EL AGOTAMIENTO DEL MODELO DE DESARROLLO” dijo lo siguiente:

Todos sabemos que el modelo de desarrollo sustitutivo que adelantó Venezuela desde el inicio de la era democrática se agotó hace varios años.”

“…la instrumentación de esos planes no logró resolver problemas tales como, la excesiva dependencia de la industria petrolera y el crecimiento económico rápido pero desordenado, lo cual derivo finalmente en el surgimiento de grandes desequilibrios económicos, financieros y desajustes sociales y culturales en la década de los años ochenta. (Desequilibrios Macroeconómicos y Desequilibrios Macrosociales)

“La industrialización substitutiva de importaciones se concibió fundamentalmente para abastecer el mercado interno. Tenía como factores de éxito una excesiva y permanente protección de la competencia externa. El gasto público, especialmente de origen petrolero, fue concebido como el elemento dinamizador de la demanda agregada y del financiamiento del proceso de sustitución de importaciones.

“A principio del año 1983, como consecuencia de la caída de los ingresos peroleros, la fuga de capitales al exterior y la suspensión del crédito externo por parte de la banca privada internacional, se produjo una severa crisis en el sector externo que determinó el agotamiento definitivo del modelo substitutivo, el cual había perdido su principal sostén que eran las fuentes generadoras del ahorro externo (superávit del sector público). A esto se unieron obstáculos estructurales tales como el tamaño reducido del mercado interno, las excesivas regulaciones administrativas, la condición oligopólica de la industria y las políticas públicas ineficientes.” (Desequilibrios Macroeconómicos)

En el subtítulo, “Los problemas que se acumularon,” podemos leer:

“…muchos problemas se han acumulado…Aunque la economía venezolana experimentó una expansión en el ingreso per cápita durante la vigencia del modelo sustitutivo, se produjo una agudización de las grandes desigualdades en la distribución del ingreso. Esto llevó por ejemplo a que un tercio de las familias viva hoy en pobreza extrema y que un porcentaje superior tenga un acceso precario a los servicios básicos. En síntesis la mayoría de los venezolanos encontraron limitadas sus posibilidades de auto realización. (Desequilibrios Macrosociales)

Este proceso de agotamiento del capitalismo periférico subordinado y dependiente tiene sus raíces en los cambios que venían acumulándose desde las primeras décadas del siglo pasado. En el proceso de constitución y crecimiento del capitalismo periférico, en su etapa neocolonial, se fundaron las bases de la desnacionalización del país, su deformación y su incorporación al comercio internacional subordinados al imperialismo norteamericano, principalmente. Las condiciones de la reproducción ampliada de capital de las empresas de la burguesía venezolana, quedaron estrechamente vinculadas a la acumulación y reproducción ampliada del capital de las empresas de la burguesía internacional, con las cuales se asocia o se subordina tecnológicamente, para poder instalar sus unidades de producción.

En este sentido,…, la adquisición de tecnología, así como otros aspectos de la investigación, tienden a confirmar la impresión de que, en general, en el medio empresarial venezolano ha dominado el criterio de que la vía fundamental y casi exclusiva de introducir cambios técnicos en la empresa es a través de nuevas inversiones en instalaciones físicas, sobre todo en maquinarias y equipos. De esta manera, la tecnología termina siendo casi una “caja negra”, a partir de la cual se logran combinar determinados insumos y convertirlos en productos que se venden en el mercado. La adquisición de “intangibles” (conocimientos, informaciones) es tenida como menos importante y con ello se compromete la mejora constante del desempeño productivo de la empresa a través de una estrategia de dominio tecnológico.” ( H. Viana-M. A. Cervilla-I. Avalos – A.Balaguer 1992. )

Al no ser producido los medios de producción en el contexto de las relaciones de producción capitalista venezolana, la compra de los bienes de producción como, maquinaria equipo y materias primas, se realiza en el mercado internacional. Parte de la plusvalía que le extrae al obrero el capitalista se redistribuye a los capitalistas del resto del mundo, lo cual dificulta y encarece la acumulación ampliada al haber una transferencia de plusvalía desde las relaciones de producción capitalista venezolanas a las del resto del mundo capitalista contribuyendo al crecimiento de la producción industrial de los países imperialistas.

La incapacidad de la burguesía venezolana para desarrollar ciencia y tecnología propia y un sector de producción de bienes de capital, constituye un factor esencial en la deformación de la economía venezolana y condujo a su dependencia científico-tecnológica, política y cultural de la burguesía criolla a las del resto del mundo. En consecuencia, la realización de la fase de inversión por parte de la clase empresarial para establecer una planta de producción industrial, comprende al menos tres dificultades estructurales: i) la dependencia de los sectores industriales de la producción de tecnología, bienes de capital y conocimientos, del resto del mundo; ii) la divisa norteamericana se constituye en la variable determinante de la capacidad para importar, y regulatoria de la diferencia de productividades en el comercio internacional a través del tipo de cambio; y iii) hace vulnerable a la economía, a la variación de los precios internacionales del petróleo.

Los capitalistas venezolanos para poder invertir en capital constante o bienes de capital para cumplir la primera la fase de inversión del ciclo de acumulación en todo el proceso de sustitución de importaciones se hizo subalterna del sistema científico tecnológico de los países de capitalismo maduro, mercado que dominan las transnacionales imperialistas, construyendo un parque industrial sin capacidad autónoma de transformación tecnológica y productiva. La industria venezolana se instala sin Capacidad Tecnológica, sólo capacidad productiva determinada por la tecnología que importa, siendo esta una característica central de nuestra condición de capitalismo estructuralmente dependiente de las transnacionales y de los “Estados Imperialistas” los cuales expresan los intereses de esas transnacionales.

La condición mono exportadora de una materia prima extraída del subsuelo, el Petróleo, hace que el valor de retorno de la exportación petrolera se constituya en la variable motriz de la dinámica de acumulación de las relaciones de producción capitalista dependiente venezolana (Maza Zavala).

El Profesor Domingo Alberto Rangel en relación a la deformación de la economía venezolana, señala: “Pero la producción que en Venezuela puso el lecho para las actividades comerciales y de servicio, no fue como en Europa del siglo ante pasado la industria manufacturera, fue el petróleo.

La capacidad para importar hace posible la inversión capitalista de la primera fase del proceso cíclico del capital. El valor de retorno de la exportación petrolera aporta las divisas para el consumo capitalista de medios de producción o bienes de capital. Estas son las condiciones en las cuales se constituye la estructura de la dependencia y es el centro de las políticas monetarias y cambiarias de la teoría económica burguesa que profundizan la deformación de las relaciones de producción capitalistas, la dependencia del capital monopolista internacional y reproducen las condiciones de subalternidad de la clase empresarial de la burguesía imperialista.

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7 Comentarios en El agotamiento del modelo de desarrollo venezolano

  1. Camarada Alexander: no pierda su tiempo y preocupaciones con estos falsos chavistas…comprenda que entre nosotros hay muchos que no tienen la formación ideológica suficiente para resistir los embates del imperio…Muera el imperialismo!!! Patria socialista o muerte!!! Viviremos y venceremos!!! Con hambre y sin dólares, con Bolivar, Chavez y Maduro me resteo…carajo!!!

  2. Amigo chavista, con esas consignas no resuelves nada, ni tampoco con ideología. Hay q hacer un cambio en nuestra manera de pensar y aprender de la experiencia china y japonesa. Entender la importancia de la inteligencia y el conocimiento en la producción solo así iremos ganando independencia

  3. Amigo o amiga Angie, qué hubiera hecho Bolívar sin una ideología radical? Venezuela no seria independiente…O que hubiera hecho Chávez sin una ideología firme? No se hubiera hecho justicia social de atender a los más pobres…Si usted no tiene ideología bolivariana o su ideología es proyanqui, entonces cómo puede usted ser un buen patriota? O bien si su ideología se basa en la producción sólo conseguirá que la burguesía se adueñe de su trabajo y que el pueblo se haga más consumista…Reflexione camarada Angie, o está con la Patria o está contra la Patria.

    • Vuelvo y le repito independientemente de la ideología hay que hacer la cosas. Usted puede ser muy bolivariano, pero si no puede pensar, ser creativo, producir para su pais y ser critico usted no lograra nada. No se ha dado cuenta como se habla, y se habla y nunca se llega nada.
      Hay que pasar a la acción. De nada vale tanta paja sin acción, armar ejercitos, si no hay una población civil capaz de producir.
      Si la Burguesia nacional no pudo y el gobierno tampoco, alguien lo tiene que hacer sino seguiremos en lo mismo.
      Y sobre justicia social, no hay que ser bolivariano, ni anti yanqui para tener conciencia, empatia y calidad de gente

  4. #22NOV Terrible realidad. NO se puede entender a nuestro gobierno. Casi 60 años encima de aporreada espalda, desgastadas neuronas NO dan mas para exprimirlas tratando de entender lo INENTENDIBLE. La guinda?Ayer el Presidente @NicolasMaduro y sus 20MIL BECAS para estudiantes de COLOMBIA?

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