El bucle (V): Qué hacer cuando no hay nada que hacer

No debemos concluir que son las leyes de la necesidad las que fijan la posición intermedia así determinada por las tendencias “naturales”, es decir, por aquellas que probablemente persistan, a falta de medidas expresamente destinadas a corregirlas. La observación de la realidad, tal como ha sido y es, demuestra que rigen estas tendencias, pero no que sean un principio inmutable que no pueda ser modificado

J.M. Keynes.

Por: Luis Salas Rodríguez

La hipótesis de esta serie de notas es que el país en general y el gobierno en lo particular, está atrapado en una especie de bucle espacio-temporal. Bucle que, sin embargo, no es de repetición y estancamiento, lo que ya sería grave, sino de regresión y deterioro. Eso lo expusimos en la primera nota de la serie, por allá por junio de este año, que en un cronograma normal no es mucho tiempo pero para la intensidad venezolana fue hace una eternidad.

No obstante, también decíamos en aquella oportunidad que no tenemos que quedarnos irremediablemente atrapados en esta dimensión desconocida en la que estamos envueltos y en la que nada es lo que parece. Pues el bucle, al final de los finales, puede que tenga varias salidas. El problema es que para encontrarlas lo primero que se tiene que decidir no es por dónde salir, es decir, la salida propiamente tal. Lo primero que hay que resolver es hacia dónde. Y una vez decidido eso, encarar el cómo y por dónde.

Pero el problema aquí es evidente: el gobierno nacional, que es el encargado de marcar la salida y capitanear la nave en esa dirección, no solo tiene serios problemas a la hora de definir sus objetivos, explicitarlos ni qué decir explicarlos, sino que da la impresión de querer salir por varias puertas a la vez, o peor, fingiendo ir por una cuando en realidad se va por otra, lo que profundiza el bucle de las repeticiones de las mismas medidas no exitosas una y otra vez  lo que se vuelve exasperante para la población e irreversiblemente costosas para el país.

Justo eso decíamos en junio de 2018, antes de las medidas de agosto. Cinco meses después, el último “balance” ofrecido por el gobierno aquellas medidas pero sobre todo los factores de “corrección” aplicados confirman nuestros temores.

Hoy nos encontramos en estas circunstancias, donde el gobierno luce desorientado después de haberlo intentado casi todo y las expectativas de que venza a la crisis están en sus grados más bajos tras lo ocurrido con las medidas de agosto, lo que lleva a pensar a muchos que ya no hay nada qué hacer.

Pero lo primero de lo que tenemos que estar claros es que no hacer nada –lo que incluye seguir haciendo lo mismo- es la peor de las soluciones.

Y que tanto el país como el gobierno no tenemos otra opción distinta a superar la coyuntura, porque lo contrario lo peor no es ni siquiera que retorne el neoliberalismo puro y duro, sino que el país quede irremediablemente atrapado en el bucle regresivo similar al actual de Zimbabue o al que padecimos entre mediados del siglo XIX y las primeras dos décadas del XX, cuando éramos el país más pobre del continente pese a contar con una infinidad de recursos que otros no tenían.

¿Se puede estar peor?

Así las cosas, si bien el temor y el vértigo pueden llegar a ser paralizantes, ser conscientes de que lo peor está todavía por venir, debería inyectarnos la motivación necesaria para actuar.

A propósito de esto, en días recientes en un foro comentaba que, a mi modo de ver, lo más grave de la situación actual es que pareciera no estamos lo suficientemente conscientes de lo grave que es.

Claro está que nos vemos afectados y la padecemos. Y no de pocas maneras la asumimos con mucho de heroicidad individual y colectiva, haciéndole frente entre los bandazos infructuosos del gobierno, las presiones internacionales, la charlatanería y el fascismo oposicionista, la miopía de empresarios-comerciantes y el extendido “concierto para delinquir” de especulación y corrupción desatado en medio de todo ello.

Sin embargo, tal vez nos pasa como país que nos encontramos en un trance similar al de la rana del famoso síndrome del agua hirviendo, que al ser introducida cuando el agua estaba fría no fue consciente del aumento de la temperatura hasta que se sancochó fatalmente.

El caso es que, tras seis años de subidas ininterrumpidas de los precios, del dólar, de devaluación de la moneda nacional, escasez, contrabando, desinversión, caída de las reservas, del ingreso petrolero y ahora de la producción misma, de apagones eléctricos, caos en los servicios básicos, fuga de divisas y de conciudadanos, violencia política, terrorismo, etc., deberíamos al menos convencernos de algo: tenemos que dejar de decir que ya no se puede estar peor como hacemos todos los años y convencernos de que sí podemos estarlo, como nos pasa año tras año.

Y que de hecho, de seguir las cosas como van, lo que viene nos hará extrañar con nostalgia lo que estamos viviendo ahorita, como en 2018 nos parece que en 2016 no estábamos tan mal como creíamos entonces.

En fin, a la pregunta de si podemos estar peor de lo que ya estamos la respuesta no puede ser otra que un rotundo sí y mucho.

¿Donde estamos?

Dimensionar la situación actual es complicado, no solo por lo compleja que es, sino porque se acompaña de un apagón estadístico dada la decisión gubernamental de no publicar indicadores desde finales de 2015. Ahora, con todo, se han venido ofreciendo datos extraoficiales y oficiosos que permiten llevar a números lo que subjetivamente enfrentamos.

Pero para no reiterar datos que por todas partes florecen ante el vacío oficial, consideremos solo lo que sigue, que en mi criterio resume todo lo otro que podamos decir sobre salarios precios, producción, abastecimiento, etc.:

  1. En 1999, el PIB del país a precios corrientes, según el BCV, montaba en 97 mil millones de dólares, para una población de 23,5 millones de personas. En 2012, el PBI llegó a situarse en 381 mil millones de dólares, casi cuatro veces el de 1999, para una población de 29,8 millones de personas, según las estadísticas del INE. Sin embargo, para 2018, se estima que el primer indicador cerrará en unos 100,8 millones de dólares, es decir, que el PIB venezolano en 2018 será 3,8 veces más pequeño que el de 2012 y casi equivalente al de 1999, pero con una población estimada en 31 millones de personas. De seguir la tendencia, el PIB de 2019 podría llegar a 92,4 mil millones de dólares, equivalente al de 1998 (91 mil millones de dólares).
  2. El dato poblacional no es menor: significa en términos prácticos que en 2018 tenemos un PIB equivalente al de 1999, pero con unos 8 millones de personas más. Pero la población de 2018 no solo es cuantitativamente mayor a la del 98, sino también cualitativamente: se trata de una población que llegó a estar mejor alimentada, educada, asistida médicamente, con mucho mejor empleo y poder adquisitivo e integrada cultural y hasta recreativamente, con ejercicio efectivo de sus derechos. En tal virtud, el retroceso del PIB al de 1998, no solo implica que “sobran” 8 millones de personas, sino que el ajuste implica una severa contracción en cuanto a calidad de vida y expectativas de la misma. El fenómeno de la emigración en buena medida se explica por ello, lo que por otro lado actúa como una válvula de escape. Pero con respecto a esto último, incluso suponiendo sean las cifras más infladas que se han dado sobre este fenómeno (se habla hasta de 6 millones de personas) emigradas, la compensación del ajuste demográfico no es suficiente, lo que condena a muchos a se expulsados de la vida social pero dentro del territorio nacional, hacia la indigencia, la desatención, la pobreza extrema, etc.
  3. Lo que no significa, por cierto, como majaderamente afirman sectores del oposicionismo, que la crisis afecte a todos por igual: como siempre en situaciones como éstas hay ganadores y perdedores, y entre los primeros no solo están los enchufados de la corrupción. Según un reciente estudio de la UCAB –a la que para nada podemos tildar de chavista- en los últimos años se revirtió la tendencia de distribución del ingreso ocurrida entre 2003 y 2012: contrario a lo que ocurrió durante aquellos años en que todos los deciles de la población mejoraron su ingreso y solo el decil de los más ricos retrocedió, de 2013 en adelante el único que ha mejorado su posición son los más ricos en detrimento de todos los demás.

¿A dónde podemos ir?

Es obvio para todo el mundo, menos para los hacedores de la política económica, que las actuales políticas de estímulo a la producción no están rindiendo frutos (al menos para el país, claro está, en lo individual seguramente hay quienes las saben aprovechar  muy bien).

Hasta el presidente lo ha denunciado varias veces, incluyendo la alocución del jueves pasado: les garantizan la materia prima (seguramente a precios subsidiados y no de “mercado”), les dan dólares preferenciales (por alguna vía que no debe ser el DICOM, dicho sea) y hasta subsidian los costos de nómina pese a que pagan los salarios más bajos del continente, pero los resultados están a la vista (o mejor dicho, no están: hay menos productos a mayores precios), lo que por increíble que parezca no desincentiva al gobierno de seguir haciendo lo mismo que no le funciona.

Pero este tema de la producción nacional tiene otro detalle: y es que no solo se trata de abastecer el mercado nacional, sino que se supone en los cálculos que ofrecen a la hora de hablar del “posrentismo” que son las exportaciones no tradicionales las que nos sacarán de la crisis.

Lo único cierto de esta afirmación es que estamos por la vía de los hechos en el posrentismo económico, pero no porque las exportaciones no tradicionales hayan sustituido al petróleo, sino porque la caída de la producción petrolera ha desaparecido la renta y dentro de poco de seguir la tendencia hasta el ingreso mismo.

Ya lo dijimos una vez: para que el ingreso no tradicional vía exportaciones de los sectores privados (“revolucionarios” o no) iguale al petrolero para un año como 2016 (cuando ya estábamos en emergencia económica), deben aumentar su capacidad productiva unas 350 veces a la actual, todo considerando que no solo produzcan y luego vendan en los mercados internacionales, sino que reporten transparentemente sus ingresos y los entreguen al fisco nacional.

Se trata de un esfuerzo olímpico que luce muy poco probable podamos ver en esta vida. Por lo demás pasa algo que pareciera no estarse tomando en cuenta: dada la hiperinflación en todos los niveles, en la actualidad sale más barato importar que producir a lo interno.

En resumen:

  1. Tenemos un sector privado que no levanta cabeza, bien por razones políticas, por causa de la propia crisis o por una mezcla de ambas.
  2. Una industria petrolera (nuestra más segura y casi única fuente de financiamiento externo) produciendo a niveles de los años 40 del siglo XX.
  3. Un salario que en lo que va de año y pese a los aumentos ha perdido su poder adquisitivo en torno a un 90%. El más reciente aumento por la forma y el contexto en que se dio ya este fin de semana perdió lo que pudo haber ganado al momento de su anuncio.
  4. Una política salarial que en la práctica está expulsando de la administración pública a miles de trabajadores y lanzando a la informalidad a muchos incluyendo del sector privado, lo que además de lo que supone para las familias y personas y lo que implica de contracción del mercado interno, genera un debilitamiento de las funciones de gobierno, por no hablar de la exportación del bono demográfico implicado en la emigración de personas, un número para nada despreciable de ellas formados en universidades públicas y para servir en instituciones públicas, pero que ahora tributan a otros países que usufructúan nuestra inversión.
  5. Unos servicios públicos en situación crítica. En estas páginas y muchos otros espacios se ha hablado de temas como el transporte, el agua, el aseo urbano o el gas. Particularmente preocupante me parece el caso del sistema eléctrico nacional, no solo incapaz de sostener la demanda actualmente existente de energía eléctrica, sino también, y sobre todo, de soportar la que exigiría una recuperación económica social como la que requerimos. Para decirlo en dos platos: si quisiéramos volver a los estándares y niveles de 2012 necesitaríamos aumentar cerca de un 50% la oferta disponible de energía del sistema eléctrico nacional.

En materia de precios, las proyecciones para 2019 son escalofriantes por decir lo menos.

Por no hablar del tema cambiario y monetario. Esto último merece un análisis especial.

Pero para no extendernos más de la cuenta resumamos: dada la tendencia, que incluye insuficiencia de divisas, manipulación continuada de los tipos de cambios paralelos que jalan al oficial, más la incomprensible política monetaria que promueve la circulación de otras monedas (incluyendo las criptos) a pesar de la propia y especulando contra ella (lo que incluye a El Petro, cuya política de “ahorro” consiste en devenir un instrumento especulativo que promueve la fuga de divisas y la especulación cambiaria contra el bolívar), en corto plazo asistiremos a una desbolivarización definitiva de la economía nacional, lo que puede dar pie a su dolarización o a la adopción de una anarquía monetaria similar a la que vive Zimbabue tras el fin de la hiperinflación y donde circulan medios de pago y monedas de todo tipo menos la nacional (que ya no existe).

¿Se puede hacer algo?

Como dijimos al comienzo, en situaciones como estas donde al parecer ya no hay nada qué hacer lo peor es no hacer nada, lo que incluye seguir haciendo lo mismo en una especie de correr la arruga eterno.

Son muchas las cosas que se pueden y deben hacer. Pero a mi modo de ver, en lo que a política económica refiere, todo lo que se pueda hacer depende de tres cosas:

La primera es que el gobierno decida por fin en qué contexto se encuentra y que es lo que está enfrentando. Por acto reflejo discursivo, siempre afirma que enfrenta una guerra económica y hasta declaró un estado de emergencia. El tema es que al mismo tiempo actúa como si tales cosas no existieran. Y de hecho, se ha llegado a decir abiertamente que la guerra económica es una excusa. Es posible. Pero este es el tipo de cosas que el gobierno debe sincerar. Pues si está en una guerra económica debe actuar en consecuencia. Y si no lo está también. Lo que no puede hacer es usar la guerra económica para justificarse de lo que no hace o no le sale bien, tal cual es la tedencia última o a conveniencia. Por ejemplo, exactamente al día siguiente que se dijo que ésta era una excusa, se dio una rueda de prensa para decir que el DICOM tranzaría en euros porque “por la guerra económica” no podía seguir haciéndolo en dólares. Es el tipo de ambiguedades que son imperdonables y que hacen perder toda credibilidad. Por lo demás, el DICOM continúa tranzando en dólares por los problemas operativos que enfrenta comerciar en euros.

La segunda es definir qué salida quiere el gobierno, en el sentido de hacia dónde quiere salir. Y aquí pasa como en el punto anterior: no puede jugar en dos terrenos al mismo tiempo. Y debe asumir las consecuencias de dicha definición. Si la salida es el pragmatismo de subsidiar a los privados que le hacen la guerra y en todo caso no tienen capacidad en el corto plazo de reactivar a la economía, debe estar consciente que es muy poco probable que tenga exito. En el mejor de los mundos posibles por esa vía, se trata de una apuesta a muy largo plazo, y como se ha dicho, el problema con el largo plazo es que entonces todos estaremos muertos. Ni el gobierno ni el país tienen largos plazos ni siquiera medianos, el único que tenemos es el ya, lo que nos lleva al tercer punto:

Y es que aunque parezca un lugar común, guste o no, el petrolero es el único sector de la economía venezolana que tiene el empuje y potencial suficiente para en el corto plazo -que es el único que tenemos- revertir la caída y reimpulsar a los demás sectores es el petrolero. No hay de otra. Hay que rescatar PDVSA. Todo lo que no se dirija a su recuperación es dinero, tiempo y esfuerzos malgastados, en un sector privado que, suponiendo tenga la voluntad –que no es siempre el caso- en todo caso no tiene la capacidad para tamaño reto.

Por más deterioriorada que esté PDVSA, el sector petrolero es la vía más expedita y segura para detener la caída y apalancar una recuperación. Y no solo el de extracción -que ya sería bastante- sino el de refinanción. Con los niveles actuales de precios (en torno a los 50 dólares por barril) y los que se avizoran (en torno a 70), el país estaría por encima del promedio histórico de entre 1999-2012: 55 dólares por barril. Bien administrados, es más que suficiente para acometer las importaciones necesarias y a partir de políticas exitosas en otros momentos, como compras del Estado, reanimar la actividad interna de producción y consumo, mejorar los servicios y los salarios, equilibrar cuentas fiscales, renegociar deuda, etc., todo lo cual crearía condiciones para acometer las otras tareas pendientes.

De lo contrario seguiremos condenados al bucle regresivo del deterioro lento pero progresivo  y la procrastinación exasperante. Si algo debimos haber aprendido estos años es que en materia económica Dios no provee.

Y en cualquier caso, tal vez nos pasa como en el chiste aquel del tipo que en una inundación rechaza varias lanchas y botes que van a salvarlo, argumentando siempre que Dios lo salvaría. Finalmente murió ahogado y cuando llegó al cielo le reclamó a Dios que lo abandonó. Y Dios le contestó: “cómo que te abandoné, si te mandé varias lanchas y todas las rechazaste“.

La moraleja del cuento es que de nada vale decir que tenemos las reservas petroleras más grandes del mundo si no podemos sacarlas de abajo de la tierra. PDVSA es la lancha que puede sacarnos a flote aprovechando aquello que la naturaleza nos proveyó. No darnos cuenta de ello o peor aún rechazarlo, vaya uno a saber a cuenta de qué, es inexplicable por decir lo menos y la historia no lo perdonará.

29 Comentarios en El bucle (V): Qué hacer cuando no hay nada que hacer

  1. Como comunista desde el vientre de mi madre,sobreviviente del asesinato a sus padres,puedo decirles que la sola mención de”Dios proveerá” me es repulsiva hasta el vómito (así respete a los creyentes). Así que después de haber leido, varias veces, este análisis del camarada Salas, solo me resta decirle a la juventud, que entenderán a nuestra generación en su propia vivencia. Por qué? Pues porque esta generación, SÍ vivirá, en todas sus dimensiones, esta tremenda y horrorosa realidad por muchísimos años (incluso, durante toda su vida…). Mi generación vivió mas de 40 años la 4ta.ASESINA, luego unos cuantos años de esperanzas con nuestro Chávez en la 5ta.REVOLUCIONARIA, y finalmente estos últimos 6 años repudiables y quizás unos mas…hasta nuestro último suspiro. Como dicen los franceses “Se la vie”.

  2. El…..los podría sacar de las arenas movedizas donde se estan hundiendo, pero no pueden llamarlo, porque a Rafaelito lo criminalizaron acusándolo de toda corrupción ocurrida o imaginada…..pero caramba, ¿es que no existen otros venezolanos que conozcan profundamente el Negocio Petrolero y puedan ser “llamados a filas” para empezar a recuperar la producción?…..a menos que la intención con respecto al destino de PDVSA sea inconfesable y quieran continuar demoliéndola……

    • Japón no tiene petróleo, no tiene oro, no tiene coltán, no tiene tierras cultivables, ni siquiera fuentes naturales de agua potable y pudieron levantarse después de la 2da Guerra Mundial, muy a peasr del genocidio que dejaron aquellas dos bombas atómicas, llegando a ser una de las grandes potencias económicas del planeta. Levantar la producción ¿para qué? ¿para seguir sosteniendo al rentismo parasitario? ¿qué tal si el sector privado comienza a generarse sus propios ingresos en divisas, exportando parte de su producción?, ¿por qué Japón si pudo y nosotros no? ahh, pero por si fuera poco y poniendo otro ejemplo, ¿por qué China llegó a ser la primera potencia económica del planeta, si tampoco tiene petróleo, oro, ni coltán y de paso le toca cargar con una población de más de 1500 millones de habitantes?

      • Ojo Riera, Discrepo de ti en cuanto a Japón, Japón es lo que es hoy día por la “ayuda” de los EEUU y la entrada y promoción de un capitalismo salvaje, pero salvaje de verdad, entonces tampoco es que fue un acto de mera rectificación económica, fue un acto de rectificación política, que impacta en la economía política, que es distinto.

        Y en cuanto a China, su logro se lo deben a la aplicación como un manualito/cartilla de los postulados Smithnianos en su economía, cosa que tampoco es favorable al 100%.

        Saludos.

  3. Los cursos de acción del “gobierno” destacados en negrillas en éste artículo, nos muestran simulación, mala intención y hasta traición……¿porqué?……porque no es creible que los decisores y sus asesores sean tan estúpidos para reiterar esas conductas que repetidamente dan resultados evidentemente desastrosos e insistan en “acordarse” con los enemigos declarados de la Revolución Bolivariana, que si no está muerta, está profundamente dormida ……

  4. “en corto plazo asistiremos a una desbolivarización definitiva de la economía nacional, lo que puede dar pie a su dolarización o a la adopción de una anarquía monetaria similar a la que vive Zimbabue tras el fin de la hiperinflación y donde circulan medios de pago y monedas de todo tipo menos la nacional (que ya no existe).”

    Mi recomendación es salga y escape tan rápido como pueda al bitcoin. el Bolivar como moneda es inviable, es la representación de los políticos Venezolanos, como tal, no puede servir ni como abono.

    No cumpla funciones laborales si no es pagada en moneda dura.

    lo mejor que hizo el Gobierno, fue terminar de derrumbar el estado nación. no habrá banco central que siga robando a los ciudadanos, el gobierno no podrá seguir aprovechándose del efecto Cantillon para repartirse la plata entre ellos y sus enchufados, se les acabo la teta y el que no este preparado, sera lamentable. vuelvo, compre tanto Bitcoin como pueda, hoy es buen momento para entrar. tenga en su cartera sus llaves, no almacenen dolares u oro, que seguro en medio de la desesperación serán confiscados por los hombres armados.

    les dejo un enlace: https://localbitcoins.com/es/comprar-bitcoins-online/?ch=n802

  5. El Bitcoin podría desaparecer sin antes haber dejado un legado de criptodivisas

    Iván Vázquez Islas
    Fundador de PROTEGE A.C., y CEO en MÁ$ CAPITAL.
    Diciembre 3, 2018

    Es imposible predecir el futuro, pero se puede inferir matemáticamente lo que pasará e interferir para que suceda algo concreto. En diciembre de 2017 hablaba en este artículo sobre la burbuja financiera que se estaba dando al respecto del Bitcoin y hace sólo unas semanas lo dije de nuevo: la caída se veía venir, y no sólo eso, sino lo que pasará después.

    No se trata de tarotistas o que consultes tu horóscopo para ver qué tal le irá a tus inversiones en Bitcoin. Es de risa, y parecería broma pero no lo es. Un usuario de Reddit, que es un sitio web dedicado a los blogs, encontró lo que según él, es un pasaje en el libro de “Las profecías” de Nostradamus que augura un futuro obscuro del sistema financiero global a manos del Bitcoin y las criptodivisas en general.

    No se necesita de Nostradamus para saber lo que pasará, el futuro de las criptodivisas está en la evolución histórica del dinero. Para empezar, el dinero surge de manera natural cuando empiezan a extenderse los mercados. La gente inventa monedas cuando se requiere, y si crees que el Bitcoin es la primer moneda no regulada, te sugiero revisar la historia de las monedas, billetes y tarjetas de débito y crédito en sus comienzos y hasta su actualidad.

    Al igual que el Bitcoin, todas esas formas de dinero nacieron libres, y todas en su momento fueron reguladas de una u otra manera, y esto se da por una sola razón: quien controla la expedición de dinero tiene la sartén por el mango. El Bitcoin está tomando más fuerza que nunca y sigue en constante evolución; éstas son mis predicciones a futuro:…

    Ver más: https://www.entrepreneur.com/article/324146

    • Eres tan tierno Riera, como siempre tus fascinantes teorías de la conspiración. la cuestión central es que el Bolivar como moneda no funciona, esta colapsada, gracias al gobierno que tanto defiendes y amas.

      con Respecto al Bitcoin, para que entiendas no es controlado por ningún Gobierno, banco central o grupo, su protocolo basado en las matemáticas y la criptografia funciona bajo un esquema de consenso (SHA256) entre mineros, nodos y usuarios, la emisión esta coordinada bajo una sistema POW prueba de trabajo, lo cual estipula que la emisión de las monedas nuevas requieren un gasto de energía eléctrica y equipos, con lo cual se obtiene un poder de procesamiento que se evidencia en el Hash rate, con lo cual la red bitcoin es la mayor red de procesamiento del mundo. lo que aporta seguridad al sistema.

      El bitcoin fue creada para combatir contra gobiernos y bancos centrales corruptos, no en vano en su bloque génesis esta impreso el siguiente mensaje: “Canciller del banco central a punto de otorgar segundo rescate a Bancos”, el bitcoin logro crear algo que hasta el 2008 era impensable Escasez digital, con lo cual su creador lo concibió como un Oro 2.0, claro esta sin peso.

      El Bitcoin es un divisa deflacionaria, su emisión no superara lo 21.000.000 (Año 2140), es inmutable, es inmune a la censura, con lo cual ningún gobierno o grupo de poder puede detener una transacción. el Bitcoin es el único protocolo del resto de las criptodivisas que es inmune al ataque de 51% debido a sus incentivos al enorme gasto energético que se necesita para lograr tal cometido. una de las posibles deficiencias que ya esta siendo subsanada es su escalabilidad, ahora bien, las redes Lightning y las redes liquid lo han logrado creando cadenas laterales a la cadena principal.

      En esencia el Bitcoin cambiara para siempre lo que es el dinero, como los gobiernos usan el dinero y como los ciudadanos vemos el dinero, Bitcoin es el dinero mas duro jamas creado en la historia humana, si no lo quieren ver y quedarse en teorías de la conspiración bien por ustedes, sigan almacenando bolivares a ver como les va.

      • la experiencia que tengo con el bitcoin es que compre uno cuando estaba en 20 mil dolares y ahora ccuesta menos de 5 mil $ ahorita trabajo haciendo taxi en bicicleta por que me arruine y nadie se monta en mi bici taxi…..

        • Nunca llegó a 20.000, ahora me pregunto porque compro en ese precio que dice y no compro en 1$ o en 500$ en 2016? De igual forma si no vendió aun no ha perdido nada.

          • No ha perdido nada? en realidad no puede perder el que nada tiene…

            Sólo uno pregunta: qué porcentajes de todos los bitcoins tiene el mayor tenedor mundial de Bitcoins?

    • Saludos, Profesor Giuseppe. Gusto encontrarlo de nuevo, ahora por acá en estos espacios de intercambio de ideas compartiendo sus interesantes aportes. Si se topa con el amigo @EconomíaVeraz, me lo saluda de mi parte.

  6. Como el autor sita al payaso de Keynes, dejare otra por aca:
    Keynes sobre el comunismo/asesino de Stalin:

    Si Keynes hubiera sido un liberal y un amigo de la sociedad libre, uno hubiese esperado que su reseña hubiese sido una dura crítica al respecto. En realidad ocurrió lo contrario. En su alocución, Keynes proclama que Soviet Communism es un libro que “todo ciudadano serio haría bien en examinar. Hasta hace bien poco los eventos en Rusia se estaban sucediendo a tal velocidad y la brecha entre la teoría y los logros efectivos era tan amplia que no era posible hacer una valoración. Ahora sin embargo, el nuevo régimen ya está suficientemente cristalizado para ser examinado. El resultado es impresionante. Los innovadores rusos han superado ya no sólo la etapa revolucionaria, sino también el periodo doctrinario. Ya queda poco o prácticamente nada que mantenga una especial relación con Marx o el Marxismo y que lo distinga de otros sistemas de socialismo. Los soviéticos están ocupados en el vasto empeño administrativo de hacer que funcionen de forma tranquila y exitosa, sobre un territorio tan extenso que ocupa una sexta parte de la superficie de la Tierra, toda una nueva serie de instituciones sociales y económicas. Los procedimientos siguen variando rápidamente para ajustarse a las nuevas experiencias. Estamos asistiendo al mayor grado de experimentalismo y empirismo jamás intentado por unos administradores desinteresados. En este sentido los Webbs con su libro nos han permitido contemplar la dirección en la que parecen moverse las cosas y hasta dónde han llegado de momento”.

    Para Keynes, Gran Bretaña tiene mucho que aprender del tratado de los Webbs: “El libro me deja con un fuerte deseo y anhelo de que nosotros en este país, sepamos descubrir cómo combinar una disposición ilimitada para experimentar cambios en nuestros modos y en nuestras instituciones políticas y económicas, en todas las ramas del sentimiento y de la acción, con la preservación de la tradición y una especie de conservadurismo cauteloso, que atesore toda la experiencia vivida por el genero humano”. Adviértase de paso, la marcha atrás e inconsistencia estudiada tan típica de todo el pensamiento social de Keynes –”una ilimitada disposición para experimentar” debe combinarse con “la tradición” y “un conservadurismo cauteloso”.

    • …llamas payaso a Keynes, que al menos se percató de que la moneda tuviera respaldo para apoyar el acuerdo de Bretton Woods. Claro, del padre de la Estafa Ponzi que soporta al dinero fiat, como lo es el malandro con grado académico llamado Milton Friedman (cual abogado leguleyo, médico carnicero o periodista palangrista), de ese no dices nada; pero ¿y cómo? si gracias a él y sus artificios es que se sigue desangrando a los pueblos y con su trabajo enriqueciendo a las élites y facilitándole la vida a tracaleros de poca monta que también se sirven de ese nefasto sistema.

      El Bitcoin está en picada y esa es una realidad, al igual que el inorgánico dólar que se sostiene con la maquinita de imprimir billetes que tiene la FED; la deuda externa más grande del planeta, que es la de Estados Unidos y por supuesto, por la fe de los creyentes en esa suprema deidad, por no decir “deudad”. En el único país que el dólar y el Bitcoin suben de precio es en Venezuela y eso a consecuencia del diferencial cambiario que por obra y gracia del BCV y su DICOM mantienen vivo este flagelo que al final devalúa es el salario de la clase trabajadora.

      Hace día salimos reseñados en una noticia que publicó Actualidad RT, como el tercer país en el mundo donde más se intercambian criptodivisas; siendo la realidad que esto no es más que el mecanismo que consiguieron los remeseros para canjear divisas a través de esta “Cúcuta virtual”, a tasa del mercado paralelo y burlar los controles informáticos establecidos por el gobierno que impiden que venezolanos fuera del país ingresen a sus cuentas bancarias a través de direcciones IP extranjeras o de VPN. No por casualidad la tasa de cambio que publica LocalBitcoin es la misma del mercado paralelo. De no ser por esa trampa, aquí en Venezuela al igual que en el resto del mundo el Bitcoin, también caería en su mínimo histórico.

      Tú por tu parte defiendes al Bitcoin, porque se ve que has invertido en éste, tal cual como lo hace cualquier otro con el dólar paralelo, pero eso más allá del interés individual, tiene que ser visto como modelo de desarrollo de un país, que de haberse implementado como lo planteó el presidente Nicolás Maduro, de anclar el salario al Petro, pero a la tasa real de cambio del “libre mercado”; hubiese dado resultado, pues la derecha no lo soportaría y tendría que revertir ese esquema perverso de enriquecimiento devaluando el Bolívar. Por supuesto que nunca lo entenderás, porque no has logrado asimilar que esa distorsión se produce al tomarse como referencia un valor impuesto por Cúcuta que en nada es representativo de la verdadera dinámica económica, pero afortunadamente por la lógica de los sistemas, cuando estos no se autorregulan, colapsan y dan paso a nuevas estructuras sistemicas y se corrigen las distorsiones que rompen con la inercia natural. Así que, no te emociones mucho con el Bitcoin.

      Saludos.

  7. En todos los paises hay gente que solo piensa en sus intereses paero venezuela es la meca de los detractores , de todo nivel y en todo renglon estamos llenos de inconformidad,,, siempre sera asi por eso el mundo es mundo no todos podemos pensar igual estaremos unos de acuerdo con esto otros no, en fin quien tendra la razon ,,,, no me gusta decir veremos por que va en contra de lo que creo….. soy economista empirico como todo mundo en el pais o mejor dicho mayor porcentaje a mi modo de ver dolar today lo seguidores se estaban devaluando y parece que ya empesaron a darse cuenta y empiezan a poner freno esto es lo que observo y ojala mi apreciacion este en lo correcto ej=
    en el momento de la conversion el valor del dolar quedo en 6o soberano ellos lo colocaron en 120,,,, con un dolar compraba 1 carton de huevo luego paso a 500
    soberano el mismo dolar ,,, pero los huevos habian llegado 1000 hasta 1200 los llegue a comprar es decir nesecite 2 dolares y algo por esto no creo en dolarizar el pais…. una comparacion con el petro no deberia costar el carton de huevo precio de ahorita no lo he visto todavia 2900 y algo soberano por supuesto
    porque por esto 1200 entre 36=33,33 mene ahora 33,33 por 90= 2999,99 soberanos este calculo es hecho en petros,,,,, ahora esto es una realidad fui a la tienda a comprar azucar estaba prexcio viejo 200 soberano, 200entre 36= 5,55menes y el precio nuevo 500 soberano 500entre 90=5,55 menes lo que quiere decir que no conviene sobrepasar o seguir calculando arriba del salario minimo
    de todas forma es un precio calculado incorrectamente porque segun los experto dicen que si se aumenta el 150% el ajuste correcto seria el 15% pero en venezuela la economia funciona como el pato luca quiere depredadora porque no se trabajar sino de esta manera sino fuera asi porque tengo tantos dolares depositados en el exterior y no soy exportador,,,, el ejemplo de la azucar fue en realidad con 7 productos mas y todos coincidiero igual en precio viejo y nuevo
    conclucion,,,, el gobierno con todos los errores me convense veo que quiere y trabaja en funcion de intereses combinado para pobres y ricos los gobierno de antes al final quedaron trabajando solo para ricos es decir 80 % de pobreza desatendida yo estoy viendo aqui otra cosa hay algo hacia los pobres de esta tierra y eso me parece bien,,,,,,, otro punto vamos a pensar que el mundo esta compuesto por 200 paises 190 gobernados por tendencias neoliberales y 10 gobernados y que por socialismo entonce como es que los socialista fracasaron
    si el mundo esta compuesto de 80% de pobreza y 20% de ricos y eso no va a cambiar,,, observen y se daran cuenta………..

    saludos y mis respetos para todos en especial a Luis Salas

    • CONDICIÓN INICIAL DEL ANCLAJE BSS-PETRO

      El 20 de agosto de 2018, se pone en marcha el Programa de Recuperación económica, Crecimiento y Prosperidad y entra en vigencia el inédito y acertado método del anclaje BsS-Petro, basado en mantener una especie de “equilibrio económico” por medio de las siguientes tres condiciones:

      Que el tipo de cambio se fijó (reconvertida la moneda) en US$ 60, que en ese entonces igualaba el dólar oficial al dólar paralelo.

      Que el valor de un Petro es igual al valor ponderado de una cesta de commodities (50% petróleo, 20% oro, 20% hierro y 10% diamantes), que se estimó de arranque en US$60. Por lo tanto, al tipo de cambio establecido, el valor del Petro quedó en BsS. 3.600.

      Que el salario mínimo quedó fijado en 1/2 Petro, valga decir en BsS. 1.800.

      En este caso las tres variables claves (vinculadas) son el Petro (valor ponderado de los commodities), el tipo de cambio (oficial y paralelo) y el salario mínimo real (en dólares), que integramos en la siguiente expresión:

      Pt = 2 * SM / TC (o, p)

      Donde SM es el salario mínimo, Pt es el valor del Petro y TC es el tipo de cambio, sea el oficial (TCo) o el paralelo TCp).

      Si queremos conocer el valor del Salario Mínimo (SM) despejamos y se obtiene la siguiente expresión:

      SM = SM (Pt, TCp)

      SM (Pt, TCp)= 1/2 Pt * TCp

      El Salario Mínimo “nominal” dependerá del tipo de cambio oficial (TCo) y el Salario Mínimo “real” lo determina el dólar paralelo (TCp), porque ya es un hecho público, notorio, comunicacional y vivencial que los dos principales actores económicos de la economía venezolana (empresarios y Gobierno) siguen el comportamiento del dólar paralelo para fijar políticas, costos, precios y la especulación gracias al diferencial cambiario.

      PRIMER FACTOR DE CORRECCIÓN DEL PETRO

      El 28 de noviembre de 2018, se anunció la aplicación del “primer factor de corrección” del anclaje BsS-Petro. Se esperó 102 días para realizarlo. Que considero tardó demasiado tiempo, tomando en cuenta que ya apenas quince días de anunciado el Plan de Recuperación económica la manipulación del tipo de cambio paralelo y de los precios de los bienes y servicios hacia añicos el salario mínimo fortalecido de los BsS. 1.800 más los BsS. 180 de cesta tickets.

      El ajuste o corrección del Petro quedó corto, pero sirvió para justificar la devaluación “chucuta” de la moneda que mantiene viva las mismas perturbaciones económicas que afectaban a la población venezolana antes del 20 de agosto: las cotizaciones manipuladas del dólar paralelo desde el exterior, el diferencial cambiario oficial-paralelo que apetece a la corrupción cambiaria, y la manipulación de los precios de los bienes y servicios que empobrece a la población.

      LA REALIDAD ECONÓMICA

      Al día de hoy, 04 de diciembre de 2018, el panorama hiperinflacionario aun continua, incluso a un ritmo superior al del dólar paralelo. La anarquía está campante y sonante en el mercado de bienes y servicios de primera necesidad y de consumo masivo. La impunidad económica favorece a los manipuladores de oficio. Ver Cuadro: “Variación del Anclaje Bolívar-Petro”. Allí vemos que EL EQUILIBRIO SE ALCANZA APLICANDO EL ANCLAJE COMO SE CONCIBIÓ INICIALMENTE: DEVALUANDO EL DÓLAR OFICIAL AL NIVEL DEL PARALELO Y AUMENTANDO EL SALARIO MÍNIMO REAL AL RITMO DEL PETRO.

      Como recomendación, lo ideal sería tomar, dos medidas concretas de alto impacto contra el mercado especulativo cambiario y de bienes: 1) Anclar el valor del Petro y 2) Anclar el salario mínimo al ritmo que lo impone el dólar paralelo. De esa forma se eliminaría la ganancia especulativa de la corrupción cambiaria, no se perdería el poder adquisitivo del ingreso de los venezolanos y se neutralizaría el efecto político de la conspiración cambiaria que busca la implosión social en Venezuela. Con respecto a la inflación, en primer momento, da igual que todo aumente siempre y cuando el poder adquisitivo del trabajador no se pierda como lo hemos visto en los últimos meses.

      EL DÓLAR PARALELO SIGUE MANDANDO EN VENEZUELA

      Es lógico pensar que el valor del Petro debe subir gracias a que la fórmula del dólar paralelo para desestabilizar la economía está determinando el comportamiento de actores de la sociedad económica. Y cuál ha sido la estrategia cambiaria: subir diariamente la cotización del paralelo a discreción de los manipuladores instalados en Cúcuta y Florida.

      Sobre la base de la tendencia alcista del paralelo el Gabinete económico venezolano se vio nuevamente en la obligación de devaluar nuestra moneda, en este caso en 43,3%, ubicándola en BS. 151,64 (según última subasta de noviembre del Dicom). Este tipo de cambio ha determinado la subida del nuevo valor de mercado del Petro que el Gobierno la ha fijado a partir del 28 de noviembre de 2018 en BS. 9.000.

      Según el informe del Observatorio Venezolano de la Realidad Económica (OVRE) del fecha 03/11/18, “tras la devaluación del bolívar de 43,3% implícita con el ajuste del valor del petro a BsS 9.000, la tasa Dicom (oficial) avanzó 134,2% desde los BsS 64,75 del cierre de octubre, en contraste con el 106,9% en el mercado paralelo, pero que mueve las mayores transacciones.”

      Como vemos el ritmo de crecimiento del dólar paralelo va marcando la tendencia del mercado cambiario, por tanto en una economía como la venezolana: con controles de precios, con recesión, altamente dependiente de las importaciones y afectada por perturbaciones como el contrabando de extracción, el bachaquerismo corporativo y callejero, y en un ambiente de impunidad económica con anarquía en el mercado de bienes y servicio, es imposible pensar que la inflación esté ralentizándose, sobre todo en el último trimestre del año, que por condición temporal y cíclico es la época de mayor dinamismo y demanda de la economía.

      Es por lo anterior, que el precio del dólar paralelo se duplicó en los meses de octubre y noviembre del 2018. Según la cuenta Twitter de Monitor Dólar (@MonitorDolarVe), que promedia a diario la cotización de los ocho principales manipuladores del dólar paralelo (4 de Cúcuta y 4 de Florida), a finales del mes de octubre promedió BsS 241,57, y un mes después, el 30 de noviembre promedió BsS 499,79, un aumento de 106,9%.

      Cuando se anunció el “factor de corrección” cambiario basado en el valor del Petro, transcurridos 102 días del Programa de Recuperación económica, el ritmo de crecimiento del paralelo (627%) había sido mucho mayor al oficial Dicom (153%). Que determina que son los manipuladores desde Cúcuta y Florida los que siguen dirigiendo la tendencia cambiaria e inflacionaria en Venezuela.

      En esa realidad económica los grandes ganadores son los especuladores cambiarios, los manipuladores de precios de los bienes y servicios, y aquellos corruptos que se benefician de dólares emitido por medio del Dicom y lo destinen al mercado paralelo en Venezuela.

      EL TRABAJADOR SIGUE SIENDO EL GRAN PERDEDOR DE LA GUERRA ECONÓMICA

      Como hemos demostrado, el “factor de corrección” se basa en la tendencia alcista que va marcando el dólar paralelo. Por tanto, corregir es devaluar, algo que no es malo siempre y cuando beneficie a la población. Porque hemos aprendido en los últimos años de vivencia de la crisis, que la devaluación ha beneficiado a los empresarios (manipulando precios), al propio Gobierno (recaudando más impuestos por la venta especulativa de los empresarios), a los corruptos cambiarios (beneficarios del dólar oficial) y a los especuladores cambiarios que siguen a los manipuladores del dólar paralelo de Cúcuta y Florida.

      No obstante, el gran perdedor sigue siendo el pueblo que mantiene todo ese sistema lleno de manipulaciones, miseria, usura, conspiración, escasez e hiperinflación. Lo ideal sería que el valor del salario mínimo creciera al mismo ritmo del dólar paralelo, ese sería el verdadero equilibrio económico. Donde todos los actores ganan: Gobierno, empresarios y trabajadores.

      Se aumentó el salario mínimo en BsS 4.500, lo que representa un aumento del 150%. Eso significa, que al momento de tomar la medida económica (28/11/2018) con un dólar paralelo en US$ 400, el salario mínimo “perturbado” por la manipulación de los precios se ubica en US$ 10 mensuales, que representa US$ 0,33 diarios o US$ 0,042 la hora. Significa que el salario está por debajo del salario de sobrevivencia o umbral de la pobreza que determina la ONU que es un dólar diario.

      Lo ideal sería indexar el salario mínimo semanalmente al ritmo de dólar paralelo para obligar a los empresarios a abandonar esa práctica común de aumentar por aumentar, de aplicar la usura como condición empobrecedora de la clase trabajadora, como parte de la estrategia de los gremios empresariales opositores de dolarizar la economía a fin de generar la hiperinflación y provocar la implosión social que les exigen sus aliados desde el Imperio del Norte.

      En síntesis, hemos entrado a la época del pragmatismo económico, del “olfateo político” de los asuntos de la economía, “como valla viniendo vamos viendo”. Pero la realidad nos demuestra que a pesar del primer “factor de corrección” del Petro el trabajador sigue perdiendo en la guerra económica.

      #victimastoday #vamosAtriunfar

      Twitter: @agiussepe

    • Estimado Dr. Riera

      Parece que ya hay un consenso entre economistas oficialistas… “La manera de frenar este vórtice inflacionario es anclar el salario de 30$ a la tasa cambiaria libre”… mi pregunta es: por qué no lo hacen?

      Consideraría una respuesta diferente a “no hay como pagar esos salarios a los empleados públicos sin emitir moneda sin respaldo”?

      Saludos!

      • Tito, como lo dirían en aquel comercial de una empresa de televisión por suscripción: “TE LO TENGO”

        Ante esta situación, que es una realidad; la solución sería: Cobrar la GASOLINA, los impuestos y servicios públicos (agua, electricidad, telefonía e internet, aseo, gas doméstico, transporte, peajes..) también en Petros, pero al cambio equivalente real.

Deja un comentario

Tu email no será publicado.


*