Petro: ¿soberanía financiera o dolarización por otros medios?

(Este editorial especial estuvo pautado para salir el jueves de la semana pasada. Pero ante los anuncios de nuevos anuncios económicos, optamos por colocarlo en stand by. Como finalmente estos no se dieron, decidimos publicarlo. Su extensión es notoriamente más que la de un editorial ordinario. Pero pensamos que la ocasión lo amerita)

En nuestro anterior editorial, planteamos que lo más trascendental ocurrido la noche del 29 de noviembre pasado, en el marco del “balance” de los primeros 100 días del Plan de Recuperación, no era necesariamente lo que se había dicho, sino lo que se había dejado sobreentendido.

Nos explicamos. Seguramente, lo más resaltante y noticioso fue el aumento salarial. Pero recordemos que éste derivó del ajuste de la equivalencia entre el Bolívar Soberano y El Petro, que pasó de 3.600 a 9.000 de los primeros por cada uno del segundo. Y es aquí donde tenemos que concentrar todas nuestras entendederas.

En efecto, como sabemos, dentro del paquete de medidas anunciadas en el Plan de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad que oficialmente arrancó con la reconversión monetaria el 20 de agosto, la gran novedad fue el anclaje del Bolívar Soberano a El Petro, originalmente una criptomoneda pero a partir de ese momento también unidad de cuenta. La razón, se nos explicó reiteradamente, era proteger al novel Bolívar Soberano de los ataques especulativo y manipulación cambiaria que había sufrido el Bolívar Fuerte. De allí que diversos voceros oficiosos y oficiales manifestaran al unísono que la guerra económica tenía sus horas contadas.

Y es que, como se recordará igualmente, según la formula del anclaje del Bolívar Soberano al El Petro, un Petro equivale a un barril de petróleo, fijado en un precio promedio de 60 dólares. Pero a su vez equivalía, para aquel momento a 3.600 bolívares soberanos. Por transitividad, esto supuso un tipo de cambio de 60 bolívares soberanos por dólar, que fue el nuevo piso con que arrancó el actual DICOM. De más no está tomar en cuenta que este tipo de cambio (equivalente a 6 millones de bolívares fuertes, la moneda de curso legal antes de la reconversión), implicaba tanto una devaluación en torno al 2.319%, tomando como referencia el último tipo de cambio arrojado por la subasta inmediatamente anterior a las medidas, como un reconocimiento tácito del tipo de cambio paralelo de la fecha.

Sin embargo, la noche del 29 de noviembre todo esto cambió. Lo primero que se dijo a la hora de anunciar las medidas de corrección, fue que El Petro pasaba a tener un nuevo valor en moneda nacional: 9 mil bolívares soberanos. Y esa es la razón por la cual a partir de entonces la página del BCV marca esa cantidad y no los 3.600 que se fijó en agosto. Esto de por sí ya era un problema, pues suponiendo se mantuviera el precio de El Petro equivalente al promedio del barril del petróleo en la fórmula de agosto (60 dólares), al aumentarse su valor en bolívares soberanos 2,5 veces desde 3.600 a 9.000, de nuevo por transitividad obligatoria dada la fórmula del anclaje, al dividir 9.000 entre 60, nos daba 150 bolívares soberanos por dólar como nuevo tipo de cambio.

En el editorial publicada en la mañana siguiente de los anuncios, hicimos este señalamiento, alertando que dado lo anunciado por el Presidente habíamos amanecido con al menos 4 tipos de cambio: tres oficiales (el del DICOM, para ese entonces en 85,7 bolívares por dólar; el derivado del anclaje del bolívar a El Petro; y el del Euro-DICOM). Y uno extraoficial (el del paralelo, que en realidad son varios). Pero al final de la tarde de ese día viernes 30 comenzaron los ajustes: se informó que el nuevo tipo de cambio DICOM tras la subasta de era de 151 bolívares soberanos.

Lo que no dejaba de ser llamativo, y esto es tema clave en el asunto que nos convoca como veremos más adelante, pues se supone que el tipo de cambio arrojado por el DICOM es fijado por “el libre juego de la oferta y la demanda” en el mecanismo de la subasta. Así pues, habían dos opciones: o esto no es cierto, o quienes establecieron el tipo de cambio que el presidente anunció la noche antes, habían logrado anticiparse a lo que establecería las subastas al día siguiente haciendo gala de un poder proyectivo casi sobrehumano.

Pero eso fue hace dos semana, ¿cuál es la situación al día de actual? Tomando como corte al viernes 14 de diciembre la situación es la siguiente:

Como se puede observar, la situación es aún más compleja: tenemos un tipo de cambio oficial DICOM, un tipo de cambio paralelo que en realidad son varios marcadores pues ya no es dólar today, al menos desde principios de este año (tomamos como referencia el promedio más popular). Y a su vez, al menos dos marcadores para El Petro, ambos oficiales: el anclado a 9.000 bolívares soberanos y uno fluctuante o de mercado.

Y decimos “al menos” porque como algunas personas han comentado vía web y nosotros mismos pudimos comprobar haciendo la operación, en la página del Carnet de la Patria, al dar la opción para el cambio de los Petros del aguinaldo adicional para lo pensionados a bolívares soberanos, la equivalencia viene siendo distinta. En el caso nuestro, la equivalencia observada el día 08 de diciembre fue de 11.218,13 bolívares soberanos por petro.

Pero es que como ya denunció José Gregorio Piña en este mismo espacio, los valores reflejados por las diferentes páginas oficiales no coinciden: por un lado, la página del BCV refleja en su portada el valor equivalencial de 9.000 bolívares soberanos, pero en los reportes diarios de tipos de cambio oficial muestra otro, que es el que ha venido variando y que en nuestro cuadro denominamos “Petro de Mercado”. Uno supondría que este último valor resulta de las operaciones de compra-venta de petros que supuestamente se están haciendo y que es el que a diario venía ofreciendo la SUNACRIP en un cintillo en la entrada de la página oficial de El Petro. Pero en realidad nunca coincidían exactamente (aunque se aproximaban bastante). Y hablamos en tiempo pasado porque desde el jueves 13 de diciembre en la tarde ya no se muestra en dicho cintillo la equivalencia Bolívar Soberano – Petro: se muestran solo los tipos de cambio de El Petro con respecto al dólar, el euro, el yuan y el rublo.

 

¿Y cuál es por fin el tipo de cambio?

Ahora, si todavía no se ha perdido, le decimos que el asunto complejiza aún más a la hora de determinar cuál es, en definitiva, el tipo de cambio oficial según el gobierno nacional y la máxima autoridad monetaria y cambiaría, léase BCV.

Veamos: tenemos por una parte el del DICOM, que se supone es el oficial. Pero si tomamos el valor de El Petro Anclado y lo dividimos entre los 60 US$, que es su equivalencia en precio del barril de petróleo, nos da 150 US$. Recuérdese que justo por eso el tipo de cambio DICOM luego de la subasta del 30 de noviembre (día después del anuncio del cambio de la equivalencia de El Petro de 3.600 a 9.000 bolívares soberanos), terminó arrojando un tipo de cambio de 151 bolívares por dólar. Ahora bien, tenemos adicionalmente el caso que el DICOM al cierre del viernes 14 de diciembre no marca esa misma cifra sino 353 bolívares por dólar (en realidad 352,7). El tema es que, si en honor a la coherencia realizamos la operación transitiva obligatoria y multiplicamos 352,7 por 60 (de nuevo: los del anclaje de El Petro al barril de petróleo), resulta que no nos da 9.000 sino 21.162, como valor de El petro en bolívares. Pero a su vez, si dividimos los 9.000 de El Petro Anclado por los 352, 7 del DICOM del 14/12/18, tampoco nos da los 60 de la formula del anclaje establecida en agosto sino 25,5. Es decir, si se mantuviera dicha fórmula original de El Petro anclado, resultaría que éste ya no equivale a 9.000 bolívares soberanos. Pero tampoco a un barril de petróleo a 60 dólares sino a 25,5.

Sin embargo, en la página del BCV dice que para el 14 de diciembre del presente año que el Petro es igual a 60 dólares, a 9.000 bolívares soberanos y que el tipo de cambio oficial DICOM son 352,7. ¿Cómo es esto posible?

 

El peculiar “anclaje” de El Petro

Es posible porque como señalamos en el editorial a la cual venimos haciendo mención, la fórmula del anclaje del Bolívar Soberano a El Petro tal y como fue presentada en agosto, en la práctica fue suspendida o al menos “modificada” radicalmente, sin que se haya anunciado explícitamente y mucho menos explicado. Y es que si interpretamos correctamente la información estadística recabada en el cuadro arriba mostrado, debemos concluir lo siguiente:

  1. El anclaje de El Petro al barril de petróleo solo es nominal y se usa como unidad de cuenta para referenciar (en un anclaje muy parecido a un congelamiento) los salarios. El verdadero anclaje de El Petro parece ser el DICOM, es decir, el dólar al mercado oficial. De hecho, la correlación entre El Petro a precio de mercado y el DICOM en el lapso referenciado –el de las medidas de agosto a la fecha, pasando por el corte del 29 de noviembre) es casi perfecta: 0,95.
  2. A su vez el DICOM sigue los pasos del paralelo (correlación de 0,87). Pero de hecho, tras los anuncios del 29 de noviembre, corre más rápido que éste como buscando alcanzarlo.
  3. Todo lo cual viene a confirmar en los hechos lo que planteamos como hipótesis la mañana del 30 de noviembre: que si la equivalencia de El Petro en Bolívares soberanos se modifica en razón de la pérdida del poder adquisitivo del salario, y esta pérdida, según lo afirmado por el Presidente, se debe al impacto que sobre los precios ha tenido la manipulación del tipo de cambio paralelo (que no desapareció pese al anclaje, la liberación cambiaria y el “nuevo” DICOM, tal y como de hecho habíamos pronosticado), entonces no es cierto que el bolívar soberano está anclado a El Petro ni tan siquiera a la famosa canasta de comodities, la cual jamás ha sido referenciada (pero que según el segundo “Libro Blanco” es el ancla definitiva de El Petro, canasta donde el precio del barril de petróleo representa el 50% y el otro 50% por oro, hierro y diamantes). Si terminó resultando que ante el fracaso del Plan de Recuperación que el gobierno se vio obligado a modificar el esquema devaluando de facto al Bolívar Soberano, el “ancla” en última instancia del Bolívar Soberano no es El Petro y su respaldo en petróleo: es el dólar.

 

Este dilema –por llamarlo de alguna manera- fue planteado tempranamente en este espacio y ha venido siendo desarrollado de manera explícita por Pasqualina Curcio. En lo concreto, anclar el Bolívar Soberano a El Petro siempre significó en la propaganda oficial que el precio del primero lo determinaba el segundo. Pero no solo pasa que como el valor de El Petro quedó fijado al del barril del petróleo en dólares, es esta relación barril de petróleo–dólar el “ancla” realmente existente del Bolívar Soberano. Sino también que al establecerse en la fórmula de El Petro una relación transitiva entre sus términos, al modificarse uno, forzosamente se modifica la relación en su conjunto.

Este nuevo anclaje del Bolívar Soberano y de El Petro al Dólar DICOM (que a su vez está determinado por el paralelo que ejerce sobre él una poderosa fuerza de atracción) puede verse de manera más clara en el siguiente cuadro, desprendimiento del anterior:

La columna “TOTAL”, no es más que la multiplicación del tipo de cambio arrojado en las subastas DICOM posteriores a los anuncios del 29 de noviembre, por los 60 dólares según los cuales vale El Petro en su equivalencia con el precio promedio de un barril de petróleo. Como se puede ver, el tipo de cambio que arrojan las subastas es el mismo que toma como referencia el Petro de Mercado al día siguiente de realizada la misma. Las leves diferencias muchas veces tiene que ver con que para facilitar la lectura hemos trabajado con números redondos eliminando decimales. La excepción es la última subasta realizada este viernes 14 de diciembre, cuando se igualaron el resultado de la misma con el valor de El Petro de Mercado.

Como se ve, no es exactamente que el anclaje haya desaparecido, sino que cambió de naturaleza y hasta de ancla. O que el ancla se elige a conveniencia dependiendo del efecto que se quiere conseguir. Hay un Petro Anclado a 9.000 soberanos, cuyo valor no sabemos en base qué exactamente se calculó, pero no parece que en base a la fórmula del Libro Blanco. Y otro Petro de Mercado cuyo valor fluctua al ritmo del DICOM. Claro que siempre puede ser que ambos valores sean los mismos por coincidencia. Pero convengamos que estadísticamente eso es poco menos que imposible.

 

¿Resultados no deseados o política deliberada?

Todos sabemos son efectos no deseados: cuando la aplicación de determinadas política implica efectos que no se esperan o no se quieren, un poco como pasa con ciertos tratamientos médicos. Pero no creemos que estemos ante una situación de este tipo, pues la evidencia estadística demuestra que nos encontramos ante un patrón de recurrencia que denota intencionalidad. Por otro lado, no hay que olvidar dos cosas:

  1. Que funcionarios del área económica han manifestado recurrentemente que el plan de recuperación va saliendo según lo planeado, siendo el propio presidente quien lo afirmó en su más reciente rueda de prensa ante medios internacionales el pasado miércoles 12 de diciembre.
  2. Que con la inflada del precio en bolívares de El Petro de Mercado se está impulsando su compra especulativa bajo la cubierta de una supuesta política de ahorro, cuya contracara paradójicamente es la devaluación de la moneda de quienes “ahorran” por esta vía.

 

Y a todas estas, ¿es el DICOM un mercado lo suficientemente fuerte como para anclar el Bolívar Soberano y El Petro?

Hasta nuevo aviso, y por decreto, el DICOM es el mercado cambiario oficial en el país. Y se ha pretendido que funcione como un mercado libre donde el tipo de cambio se fije por oferta y demanda.

Tempranamente en este espacio se advirtió que el DICOM no funcionaría. Y no solo por razones políticas: sino por un problema de cantidades. Y es que dado el contexto, y dado que el Estado optó por no participar como oferente de divisas -de las que además carece- las cantidades disponibles de éstas harían imposible su funcionamiento.

Tengamos en cuenta lo siguiente: cuando en un mercado cambiario hay escasez de divisas, la consecuencia inmediata es la subida del tipo de cambio. Ante esta realidad, los gobiernos y bancos centrales se ven obligados a intervenir, pues corren el riesgo de que el tipo de cambio oficial se disparare. E intervenir por lo general implica inyectar divisas, es decir, ofertarlas. O en su defecto: instaurar un control cambiario. Con respecto a esta última opción, es evidente que el gobierno más bien desmanteló el control cambiario existente desde 2003. Y que en contraprestación, dedicó todos sus esfuerzos es crear un mercado donde no solo el tipo de cambio lo fije el “libre” juego de la oferta y la demanda, sino donde tanto oferentes como demandantes sean privados. Para ello derogó la ley de ilícitos cambiarios. Y ha dado una cantidad de incentivos procurando traer inversiones en divisas, bien de nacionales con “ahorros” en el exterior o inversión extranjera directa. Entre estos incentivos hay que contar el salarial, en la medida que en los actuales los venezolanos y venezolanas somos de las manos de obra más baratas del planeta. Y una ley de inversiones extranjeras que no tiene nada que envidiarle a las más neoliberales del mundo. Además de una serie nada despreciable de exoneraciones impositivas.

Adicionalmente, procura seducir u obligar según los casos a quienes han emigrado a enviar las remesas destinadas a sus familiares, para que utilicen los mecanismos oficiales y no los paralelos. Y finalmente, es sabido que los requisitos de ingreso del DICOM son bastante bajos y prácticamente no existen mecanismos de verificación del origen de los fondos tranzados.

No obstante, nada de esto ha funcionado. Y el hecho cierto es que en lo que va de 2018, por la vía del DICOM se han asignado divisas por el orden de los 175 millones de dólares, de los cuales 152.109.090,00 (un 87%) lo han sido en el marco del Plan de Recuperación, es decir, desde el 20 de agosto hasta la fecha.

Para que se tenga un idea de la realidad de esa cifra, considérese que ese total anual equivale a poco más de dos días de importaciones para años como 2013-2016, cuando ya las mismas venían en caída. Y a medio día de un año como 2012.

Según algunos cálculos de un óptimo requerido para una economía como la nuestra, descontando sobreprecios (como los que hubo en 2012), equivale a cuatro días. Es decir: el DICOM en todo un año ha entregado divisas que en total no cubre ni una semana de importaciones necesarias para una economía como la nuestra en condiciones normales.

Pero eso no es todo: según la página oficial del DICOM, en su sistema están registrados 618.647 usuarios, de los cuales 577.201 son personas naturales (93%) y el resto (7%) empresas. Así pues, del total arriba mencionado, un 38% ha ido a parar en manos de personas naturales (unos 58 millones de dólares) para fines variados como viajar y ahorrar, que por válidos que sean habría que descontar como rubros no productivos. Por lo que, en la práctica, poco más de cien millones han sido entregados a empresas para fines netamente relacionados al funcionamiento de la economía nacional. Valga decir a todas estas, que una parte importante de estas divisas son para pago de deudas.

La pregunta a hacerse entonces es, cómo y por qué un mercado tan pequeño que asigna tan pocas divisas para fines tan disímiles, puede ser utilizado como referencia para el mercado cambiario y de allí “anclar” el resto de los valores y precios de la economía nacional.

 

Hipótesis posibles y resultados previsibles.

Sabido es que una de las principales características de la actual coyuntura en materia económica es la prácticamente nula información oficial disponible. Casi no se ofrecen indicadores, las explicaciones brillan por su ausencia, se anuncian cosas que nunca se ejecutan, o se ejecutan decisiones que nunca se anunciaron.

Y este es justo el caso acá: ni el BCV, ni la SUNACRIP, ni el gabinete económico, ni el Presidente, ni nadie informan qué está pasando exactamente en el terreno monetario y cambiario. A lo sumo, a lo que se puede acceder son a “explicaciones” oficiosas en cuentas particulares de redes sociales. Por ejemplo, hay quienes dicen que el asunto es que ahora El Petro se desdobló en dos funciones, como unidad de cuenta y como criptoactivo, siendo el primero fijo para los salarios y el segundo fluctuante para el mercado. Pero es obvio que esto no es una explicación: en el mejor de los casos es la formulación en un tuit del mismo problema que venimos denunciando.

Así las cosas, habida cuenta que no podemos especular sobre las motivaciones que llevan al gobierno y a las autoridades cambiarias a adoptar esta política, resta decir que lo que si podemos hacer es plantear algunos escenarios a los cuales nos conducirán. Como no somos adivinos, no podemos asegurar que sucederán irremediablemente. Lo único que queremos decir es que de seguir las cosas tal cual se llevan, lo más probable es que pase lo siguiente:

  1. Eliminación definitiva del DICOM. Y su reemplazo por un mercado no regulado donde el tipo de cambio sea determinado por los operadores cambiarios, limitándose el BCV a ser un simple anunciador del mismo. Para que ello ocurra tal vez primero se dejará deslizar el tipo de cambio oficial DICOM hasta que alcance al paralelo. Y una vez que lo haga, si es que lo logra, el precio resultante será el tipo de cambio con el cual arrancará el nuevo mercado cambiario.
  2. Abandono definitivo del Bolívar (“Soberano”) como moneda de circulación nacional. Lo que en la práctica ya viene ocurriendo, tanto por efecto de la hiperinflación como de las devaluaciones, y en última instancia, por la anuencia monetaria del gobierno y el BCV al autorizar el uso de criptomonedas y las ambigüedades que dejó la derogación de la ley de ilícitos, donde no quedó claro que no se puede tranzar directamente en divisas sobre el territorio nacional a no ser mediante los agentes autorizados. Como hemos denunciado en este espacio, ya para las operaciones más menudas se usa el dólar como unidad de intercambio directo. En algunas zonas del país se usan otras monedas (el peso colombiano en la frontera con Colombia, el Real en la frontera con Brasil). El uso de las criptomonedas cobra cada vez mayor popularidad. E incluso, franquicias transnacionales ya promueven abiertamente el uso de medios de pago distintos al Bolívar Soberano. No está demás recordar que el recorrido de toda moneda que es expulsada de la circulación hasta desaparecer es casi siempre el mismo: la gente le pierde la confianza y deja de ahorrar en ella (ya no la usa como reserva de valor). Tampoco saca cuentas con ella (contabiliza y calcula en otra), deja de utilizarla para comprar o prefiere comprar cualquier cosa antes que tenerla. Y así, poco a poco, hasta que alguna otra la reemplaza. O pasa que la autoridad monetaria del país en cuestión toma la decisión de reemplazarla de facto. Este es justo el recorrido que viene cumpliendo el Bolívar Soberano actualmente.
  3. Anarquía monetario-cambiaria. Lo que también está sucediendo, al tenerse varios tipos de cambio y varias monedas en circulación se hace imposible conservar la autoridad y soberanía, y de hecho, incluso la capacidad de hacer política económica. Demás está decir que esta anarquía se termina trasladando a toda la economía, afectando desde los sistemas de fijación de precios hasta las actividades productivas. Este es un escenario my parecido al de Zimbabue.
  4. Ahondamiento de un nuevo tipo de desigualdad: la monetaria. También viene sucediendo y también hemos hablado sobre ello en este espacio. Y es que en la medida en que circulen varias monedas y criptomonedas, aquellos que tienen acceso a las de mayor valor y liquidez se imponen sobre quienes no. En los actuales momentos, todos los que perciben sus ingresos en bolívares están en franca desventaja contra quienes reciben remesas o captan ingresos en divisas. Este escenario de desigualdad de alguna manera recuerda al que se vive en Cuba entre quienes tienen acceso al CUC (por lo general personas dedicadas a actividades especulativas y del sector terciario) y quienes perciben sus ingresos en pesos, una gran masa de profesionales y asalariados que terminan optando en más de un caso por la emigración.
  5. Abandono de las actividades productivas por las especulativas: dada la manipulación cambiaria que ya no solo es en el paralelo sino a la cual se sumó el gobierno, pasa que en la práctica importar está saliendo más barato que producir a lo interno, además de menos engorroso. Por lo demás, es obvio que los principales incentivos se están dirigiendo al área monetario-financiera, incluyendo especular en petros con la posibilidad de luego transformarlos a divisas y fugarlos.
  6. Paralización de la actividad económica: aunado a lo que venimos hablando en la esfera monetario-cambiaria, hay que tomar en cuenta que dicha esfera orbita junto a otras e interactúa con ellas. Así las cosas, a nuestro modo de ver, la inflada artificial de El Petro y su promoción como “criptoactivo” especulativo, tiene como propósito contribuir a la restricción monetaria que viene impulsando el gobierno en su combate contra la hiperinflación, convencido como está de que el origen de ésta es un “exceso” de liquidez. Ya se ha demostrado que para el caso de Venezuela esta hipótesis no aplica, cuestión que Pasqualina Curcio ha reiterado suficientemente en las últimas semanas. Pero más allá de la disquisición teórica lo que importa aquí es el resultado: en un escenario hiperinflacionario como el que vivimos con devaluación permanente, las restricciones monetarias (aumento del encaje legal bancario, achatamiento de las tablas salariales, recortes presupuestarios en instituciones), no solo afectan directamente a la mayoría asalariada a través de una violenta contracción del consumo. Por un lado, contribuyen al caos monetario al aumentar la circulación del dinero. Pero además tienen un efecto directo de estrangulamiento, o más bien de achicamiento y encogimiento de la economía: salvo los monopolios y oligopolios (muchos de ellos amparados por las políticas proteccionistas –acceso a crédito barato, a materias primas, divisas, subsidio de las nóminas, etc.,- al firmar acuerdos de precios que nunca cumplen con el gobierno), lo esperable es un cierre mayor de empresas y comercios, lo que entre otras cosas significa un aumento del desempleo, desempleados que se sumarán a la gran cantidad de trabajadores y trabajadoras que están abandonando la administración pública y se prevé lo hagan en masa entre finales de este año y principios del 2019.
  7. Dolarización de la economía. De darse el abandono definitivo del Bolívar Soberano, puede ocurrir que quedemos en un escenario de anarquía monetaria tipo Zimbabue (numeral dos de esta serie) o de dualidad monetaria a la manera cubana (numeral tres). Desde luego, también esta presente la opción de la petrolización, es decir, que el Bolívar Soberano sea reemplazado por El Petro. A nuestro modo de ver, la política del gobierno apunta en esta dirección. Y es posible que ese sea el caso, un poco emulando la experiencia del Plan Real brasileño (guardando las enormes distancias). Pero no parece un proyecto sostenible en el tiempo. Pues de no solucionarse otros problemas no monetarios más profundos (como la gigantesca caída del ingreso en divisas, en buena medida por la caída de la producción petrolera, así como el peso que representa la deuda externa), lo único que realmente se hará es trasladar los problemas que tenemos en bolívares pero a un escenario donde los tendríamos en Petros. Así las cosas, cada vez luce más probable que al final de los finales, toda esta historia de El petro -criptomoneda surgida para luchar contra las hegemonías financieras y del dólar- termine concluyendo paradójicamente en una dolarización definitiva de la economía venezolana, un poco siguiendo el dictum de Friedman según el cual solo una crisis profunda hace posible que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable. La probabilidad de este escenario viene dada por dos factores fundamentales: el primero, que hay poderosos intereses que tributan en esa dirección. Y la segunda, porque al seguir siendo el dólar la principal moneda de curso mundial, unidad de cuenta y reserva de valor, en los procesos hiperinflacionarios opera como refugio “espontáneo” en última instancia de los actores económicos, desde los más grandes hasta los más chicos. Lo cumbre en este caso es que la manipulación artificial de El Petro al anclarlo al dólar vía DICOM está tributando en esta dirección. Tal vez no lo saben, pero igual lo hacen.

Esperamos que este último ni ninguno de los anteriores sea el caso. En cuanto a la dolarización, no solo sería satisfacer una vieja pretensión de los enemigos de la República, los promotores de la guerra económica. Sino además desandar lo andado frente a lo que fue la propuesta contraria a la de El Petro en las pasadas presidenciales. Pero si quienes tienen que reaccionar no reaccionan, el futuro que nos aguarda será éste: el de una economía maniatada y sin soberanía alguna, como “opción” al espiral de la muerte en el que se hayan envueltos varios de nuestros hermanos países africanos. Por lo demás, sería bastante significativo que sea en tiempos de la revolución bolivariana que esto ocurra.

Y es que al momento de publicarse este editorial nos encontramos en vísperas de cumplirse 188 años de la muerte del Libertador Simón Bolívar. Bolívar murió con La Gran Colombia, su gran obra política, que acabó disuelta y en el caso nuestro sustituida por una República Oligárquica que dejó todo tipo de soberanía económica en manos de especuladores y prestamistas criollos y foráneos. En medio de un gran desorden monetario, Páez no solo permitió la circulación de monedas extranjeras, el dólar entre ellas, sino que, además, mandó a imprimir una con su rostro: el Peso Páez. Lo que no solo tenía como propósito imponer su imágen sino también y sobre todo borrar todo recuerdo de Bolívar. Fue en tiempos de Guzmán Blanco, año 1879, cuando se acuñó el Bolívar. Y se escogió el nombre del Libertador por tres razones: la primera, para rendirle honores. La segunda, para reivindicarlo, pues la oligarquía mercachifle que lo había expulsado del territorio, pretendía hacer lo mismo del corazón y las mentes de los venezolanos y venezolanas. Y como pocas cosas son tan cotidianas y fundamentales en la vida de un país como su moneda, al verse circulando de mano en mano una oficial con el rostro de Bolívar, dicha expulsión sería más difícil o imposible. La tercera razón es que nada como el nombre de Bolívar garantizaba la unidad nacional desde el punto de vista territorial y simbólico. Y este es un hecho importante. Pues más allá de las tres funciones básicas de toda moneda –medio de intercambio, unidad de cuenta y reserva de valor–, está la de ser símbolo político.

Esto es algo que con el paso de los años se perdió a lo largo y ancho del mundo. Debido sobre todo a las crisis y ataques especulativos sufridos por distintas economías. No existe ninguna moneda que todavía lleve el nombre de una persona y mucho menos de un Libertador. Solo El Bolívar, que es junto al dólar y la libra esterlina una de las pocas centenarias. En fin, son temas que también hay que considerar a la hora de evaluar escenarios. Cosas que lucen superfluas a las mentalidades que funcionan en base la racionalidad simple del homo economicus pero que son más importantes y determinantes que cualquier modelo estocástico (o de negocio).

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28 Comentarios en Petro: ¿soberanía financiera o dolarización por otros medios?

  1. 2019 es el año de la contá ofensiva anti revoluciónaria dentro del gobierno de Nicolás maduro la purga ya empezó al rescate del bolivarianismo echo proyecto por Hugo Chavez frías

  2. Partiendo de premisas falsas tamien puede inferirse cualquier cosa, hasta cosas ciertas. Creo que ste portal sucumbió tambien a la ola de ataqus psicológicos, parten de deseos para obtener conclusiones. Se entiend que lo hacen a falta de cifras oficiales, pero es lamentable qu se vuelvan un portal mas del monton. Es preferible que no publiquen nada si no lo van a hacer co rigurosidad.

    • Lo mismo aplica para los comentarios. Al menos nosotros nos tomamos la molestía de argumentar, errados o no. Si somos poco rigurosos o sucumbimos a los ataques psicológicos podría indicarnos en qué aspectos, para ver si mejoramos o es que estamos en desacuerdo. Saludos.

      • Camaradas, y la posibilidad de anclar el BOLÍVAR al Oro no es la posibilidad idonea para quitarnos la dependencia del dólar , ya que hay tanto vendepatria que quiere dolarizar nuestra Economía ?

        • En honor a la verdad, en mi opinión lo del anclaje es solo una parte del problema cambiario. Otra parte tiene que ver con la disponibilidad de divisas. Si el país no tiene divisas para mantener un mercado cambiario de nada importa a qué estés anclado. De un lado, el Estado no está asignando. Y del otro los privados en términos globales no están interesados en cambiar sus divisas a bolívares e inyectarlas al mercado nacional: más bien lo contrario. Lo que te resta es el financiamiento externo: que no es una opción actualmente. Y rescatar la producción petrolera. Que la impresión que me da no es algo que esté en la lista de priordades.

          Luego está el tema del uso: puedes tener muchas divisas, pero si las mal asignas o despilfarras no hiciste nada. En fin, que lo que hace falta más que anclar la moneda a tal o cual cosas es un política cambiaria y un régimen cambiario que formen parte de una política económica coherente. Es mi opinión al menos.

      • Lo que puedo ver del análisis es, además de estar “anclado” a suposiciones, que las medidas tomadas por el gobierno están teniendo un efecto contra el galopante dolar paralelo que es uno de los principales factores que distorsionan nuestra economía.
        Hay que recordar que estamos en una guerra, y en la guerra se vale todo.

        • En la guerra se vale todo, incluso asumir algunas pérdidas, pero si las pérdidas son superiores a las ganancias entonces no se justifican: y en este caso lo están siendo. Por lo demás, lo que tu llamas “el efecto contra el galopante dólar paralelo” está ocurriendo porque ese galope se trasladó al DICOM. Entonces no es que lo estás derrotando, es que lo estás asimilando.

          En el caso de las guerras financieras, monetarias, comerciales, económicas, etc., no conozco ningún caso que se haya ganado cediendo ante el enemigo, pues esto por lo general suele tener el efecto de incentivarlo a que te ataque más, ya que lo interpreta como debilidad y entonces va por más. El caso más reciente de ello es el de Dilma en Brasil, que ya vemos en lo que terminó.

  3. Esto se llama Game Over.
    Todos a la Moneda de Satochi Nakamoto.
    Todos a la moneda de la libertad Bitcoin.

    No se deje impresionar con el Dolar, también morirá como toda moneda Fiat, lo que le sucede al Bolivar no es mas que lo normal, una moneda Fiat dura en promedio unos 27 años. la libra Esterlina y el dolar son exacciones, pero ante la deudas astronómicas, la eliminación de los intereses para ahorros y la increíble creación de dinero de la nada de la FED, BCE y BJ mediante la flexibilizacion cuantitativa el destino de toodas la divisas Fiat es la Muerte.

    los economistas Keynesianos lloran las monedas nacionales y su imposibilidad de hacer política monetaria, solo se les puede decir, se les acabo la fiesta, la libertad monetaria es un derecho, así como la vida y la propiedad privada. cada quien puede comerciar con otro en los términos y monedas que mejor le convenga, se debe ser libre para elegir y no preso de lo que elija un gobierno y una partida de economistas que desde una poltrona pretenden imponer reglas que ellos mismos no cumplen.

    Y es que cuando damos todo el poder a los Celptocratas de los bancos centrales el poder de imprimir todo nuestro dinero, esos Cleptocratas tienden a quedárselo y a crear un sistema NEOFEUDAL como el que tenemos hoy.

  4. Honestamente no creo que el Petro sea una criptomoneda. Si deseo proteger mis ahorros o invertir en criptomonedas prefiero comprar Bitcoins en AirTM en donde se pueden realizar transacciones en cualquier moneda digital de manera muy segura y rápida.

  5. Bitcoin pierde el 82% de su valor en un año
    17/12/2018 Juan Carlos Rubio 0 Comentarios Año, ATH, bitcoin, Precio

    Cryptojacking-Bitcoin

    Auge y caída. Esas son las palabras que mejor pueden definir el viaje del Bitcoin (BTC) desde el pasado 17 de diciembre de 2017 hasta hoy. Hace exactamente un año, la moneda virtual más famosa alcanzaba su precio máximo histórico: 19.9665 dólares. Un año después, la criptomoneda ha perdido un 82% de su valor, y su precio se sitúa en 3.994 dólares.

    Hace un año, el Bitcoin y muchas otras criptomonedas tocaron techo y consiguieron sus valores más altos…para iniciar después un deplome que ya dura un año

    Entender el por qué de esta caída no es fácil. El mercado de las criptomonedas es como el de la bolsa pero muchísimo más voluble. Las subidas y bajadas de precios son repentinas y pueden ser muy fuertes. Ethereum (ETH), otra de las criptomnedas más famosas, comenzó el año pasado valiendo menos de cien dólares y terminó el año, coincidiendo con la subida del BTC, con su precio multiplicado más de 10 veces.

    Por supuesto, los que invirtiesen a precios tan bajos y vendiesen en lo más alto (punto conocido como ATH en inglés) hicieron un negocio redondo. Aún así, intentar prever los movimientos de un mercado tan volátil como el de las criptomonedas es difícil, por lo que muchos poseedores de BTC y otras criptos no vendieron en todo lo alto, suponiendo que la tendencia podría continuar.

    Hoy, el panorama no es demasiado alentador. El 80% de las direcciones digitales que contienen BTC tienen menos de 100 dólares. Aunque sin duda hay fortunas basadas en la criptomoneda, la gran mayoría de usuarios tiene un producto (y en poca cantidad) cuyo valor ha caído de manera brutal en tan solo un año, cual burbuja que se desinfla.

    Aún así, no todo está perdido para los inversores de BTC y otras divisas. Esta volatilidad del mercado funciona en ambos sentidos, y aunque el BTC esté en un punto muy bajo en comparación son sus mejores tiempos, sigue valiendo muchísimo más de lo que valía hace solo unos años. La subida puede estar, o no, a la vuelta de la esquina.
    Juan Carlos Rubio

    Periodista. Especializado en tecnología, economía y gastronomía. Videojuegos y política internacional.

    Fuente: https://www.trecebits.com/2018/12/17/bitcoin-pierde-el-82-de-su-valor-en-un-ano/

    • Con respecto al precio del Bitcoin, no es mas que una corrección que ocurre en todo mercado. ejemplo, el precio del Oro en 2011 era cera de 1800$ hoy el precio es 1200$ lo que representa una caída del 33%, el precio del Bitcoin en 2011 era de 2$ hoy es de 3000$ una suba de mas de 110.00%

      paso a colocar las correcciones de mercado a lo largo de la historia de bitcoin:

      Ago 2010: 0.06$ – Jun 2011: 30$ rendimiento 49.900%
      Jun 2011: 30$ – Nov 2011: 2$ rendimiento -93%
      Nov 2011: 2$ – Abr 2013: 230$ rendimiento 11.400%
      Abr 2013: 230$ – Jul 2013: 67$ rendimiento -71%
      Jul 2013: 67$ – Nov 2013: 1.147 Rendimiento 1.611%
      Nov 2013: 1.147$ – Jun 2015: 180$ rendimiento -85%
      Jun 2015: 180$ – Dic 2017: 19.535$ rendimiento 10.753%
      Dic 2017: 19.535$ – Dic 2018: 3200$ rendimiento -85%
      Dici 2018: 3.200$ Futuro: ?

      • Precio del Bitcoin en Bolivares Soberanos:

        Dic 2017: 13.500 VES Dic 2018: 2.200.000 VES rendimiento 16.169%

        esto se puede ver como una aumento en el precio del bitcoin o como una caida del precio del Bolívar y su consecuente repudio generalizado como moneda.

        Dic 2017: 1 Bolivar Compraba 7.407 Satochis, unos 0.00007407BTC
        Dic 2018: 1 Bolivar compra 45 Satochis, unos 0.00000045BTC

        Seguro Riera les diera que es mejor Ahorrar en Bolivares porque hay que amar a la Patria.

      • Es casi incómodo su insistencia con los volátiles y NADA RESPALDADOS bitcoins…

        La opción en Vzla es un moneda con tecnología blockchain que NO SEA MINABLE, simplemente se emitan según crezca un banco de petróleo…

  6. Este es uno de los mejores editoriales de 15 y último…..creo que sacaron bien todas las cuentas menos la de los años que lleva muerto nuestro Libertador…. Es muy merecedora de agradecimiento ésta deliciosa frase que ilumina al lector: “se anuncian cosas que nunca se ejecutan, o se ejecutan decisiones que nunca se anunciaron”…..alumbra lo suficiente para ver claramente toda la dramática escena nacional…..y casi es suficiente para explicarlo todo.

      • Yo tampoco. Además que luego de la entrada del euro muchas monedas de larga dat desaparecieron, por eso quedan el bolívar junto a la libra esterlina y el dólar como de las más viejas, al menos de este lado del mundo.

    • Gracias por el comentario y por la observación del error con los años de muerte del Libertador. hacemos lo que podemos pero eventualmente se nos va algún gazapo

  7. Pues si ya vamos a tener bases militares rusas en Venezuela, porqué mejor no adoptamos el rublo como moneda oficial. También se implementarían políticas similares que en Rusia (Que es actualmente la segunda potencia económica). Todo nuestro intercambio comercial internacional será con Rusia, y la inversión para aprovechar sería con financiamiento y tecnología rusa. Vendría técnicos y docentes rusos a preparar a nuestros técnicos y obreros, doctores, etc.. Nuestros profesionales podrán hacer posgrados en Rusia. También se haría intercambio de turismo. Así nosotros también podríamos conocer la belleza e inmensidad de ese país…

  8. El economista criollo explica porqué hay que indexar el salario mínimo semanalmente
    Por: Andrés Giussepe | Lunes, 17/12/2018 02:10 PM

    PARTICIPACIÓN POPULAR PARA DEFENDER SU SALARIO

    En la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela se repite la palabra participación 77 veces. Donde, no sólo se establece amplia participación popular en el ámbito electoral o refrendario, en expresiones culturales o religiosos, en el sistema de justicia, educativo, deportivo, o como comunidad organizada en la toma de decisiones sobre la planificación, ejecución y control de políticas públicas.

    La constitución y diversas leyes venezolanas también garantizan la participación popular organizada directa en los asuntos de la economía, por medio de expresiones de la economía social, tales como cooperativas, sindicatos, consejos comunales, y otras formas asociativas que contribuyan al crecimiento económico y la prosperidad.

    Considero que en nuestros tiempos, hay que darle más poder y participación protagónica al pueblo soberano para transformar la sociedad económica donde prácticamente tiene el dominio exclusivo el Gobierno y los empresarios privados. Que el pueblo organizado pase a ser un actor fundamental para ayudar a reactivar la producción nacional, e ir poco a poco superando el dominio empresarial monopólico de nuestra economía.

    Hay que darle de una vez por todas, sin demagogia, el poder al pueblo organizado para ordenar al propio Estado venezolano. Creemos que existe un marco jurídico bien extenso para ejecutarlo. Sólo faltan gerentes públicos creativos, capaces y de buena voluntad para diseñar y ejecutar políticas públicas que contengan la iniciativa de la participación popular y la cesión clara y abierta de transferencia de competencias gubernamentales a ese pueblo. Porque es desde el propio Estado que deben crearse los mecanismos, instrumentos y destinar recursos públicos para llevar ese sueño de Hugo Chávez Frías.

    No nos cansamos de repetir ¡COMUNA O NADA!, dar poder al pueblo, de forzar el funcionamiento efectivo de una democracia social y participativa. Es el reto perenne de nuestra revolución.

    Pero no puede ser una participación condicionada, un poder limitado, ¡NO!. Es un poder de decidir para cambiar el rumbo de las cosas, incluso de las cosas de la economía. De emprender como fuerza social organizada en el sector productivo.

    AUMENTO SALARIAL CON DEFENSA POPULAR

    Así mismo, hay que darle poder al pueblo para defender sus ingresos, su nivel de consumo, defender su salario maniatado diariamente por los especuladores de oficio en el mercado de bienes y servicios. Es decir, un pueblo participando para incidir desde lo microeconómico a la macroeconómico. De incidir de forma positiva en el Producto Interno Bruto que es el mismo Ingreso Nacional.

    Porque recordemos, prestemos atención a esto: la variable determinante en la macroeconomía es el PIB, que depende del consumo individual privado, de la inversión, el gasto público, las exportaciones e importaciones de bienes y servicios. La sumatoria de todas esas variables durante un tiempo determinado, supongamos un año, indican el valor de la producción nacional.

    Una producción que sólo es posible incrementarlo con el trabajo de todos, con la mano de obra de los trabajadores de la nación, sea calificada o no, que reciben un pago por sus servicios prestados, y ese pago es lo que representa su ingreso o remuneración. Lo ideal sería: que tenga una capacidad de compra de bienes y servicios esenciales para una vida digna, que le permita acumular la mayor suma de felicidad individual y familiar posible gracias al poder de un buen salario.

    Y así, hasta llegar a un punto que sus necesidades de bienes y servicios esenciales están cubiertas, y que parte de ese ingreso personal o familiar pueda destinarlo para el ahorro; por ejemplo, porque quiere planificar la compra de bienes suntuarios, invertir en una vivienda, comprar un carro o un buen equipo electrónico, como un celular, un televisor o una computadora. Y la otra parte del ingreso se destina para pagar impuestos.

    Cómo ven, el ingreso que el trabajador recibe gracias a un empleo digno, bien remunerado, siempre contribuye a financiar la economía nacional, gracias al uso de ese ingreso, que como vimos se destina una parte al consumo, otra para el ahorro y otra para pagar impuestos.

    Pero ahondemos un poco más, de forma breve y sencilla, este tema tan complejo en la carrera de economía.

    MACROECONOMÍA DEL SALARIO INTEGRAL

    En primer lugar, como principio de la macroeconomía, la parte del ingreso de los trabajadores en forma de sueldo o salario que se destina al consumo sirve para ayudar a los empresarios, comerciantes, vendedores formales e informales, a través de las ventas o ingresos empresariales, reactivando la economía y de esa forma, se contribuye al crecimiento económico que se mide por el aumento del PIB real de un año a otro.

    Por otra parte, por teoría económica, aquella parte del ingreso del trabajador que no se consume se destina para el ahorro o para pagar impuestos. La parte destinada para el ahorro, se deposita en un banco, y con los distintos ahorros es que la banca comercial financia la inversión privada. Entonces los empresarios van al banco, piden un préstamo, y de ese dinero ahorrado, el banquero le otorga un crédito bancario, que deberá pagar en un tiempo determinado pagando una tasa de interés, etcétera.

    Como vemos el trabajador con una parte de su ingreso salarial también ayuda a reactivar el aparato productivo, que a su vez seguirá generando empleos para más personas que recibirán también su compensación salarial. Y ese ciclo se repite, se repite y se repite, y en la medida que se repite, aumenta el Producto Interno Bruto de la Nación.

    Finalmente, también el trabajador financia el Presupuesto del Gobierno cuando destina una parte de su salario para pagar los distintos tipos de impuestos como el IVA, Impuesto sobre la renta, impuestos por consumo energético, ambientales, o turísticos.

    En síntesis, cualquier decisión gubernamental que incremente el sueldo o salario del trabajador aumentará de forma inmediata los niveles de ahorro que se destinan para financiar la inversión privada, y aumentará la recaudación fiscal que financia el gasto gubernamental.

    HACIA LA INDEXACIÓN DEL SALARIO MÍNIMO INTEGRAL SEMANALMENTE

    Es por todo lo anterior, que le insistimos tanto al Gabinete económico que el salario mínimo integral del trabajador debe estar indexándose continuamente al mismo ritmo del dólar paralelo. Como mínimo semanalmente porque el paralelo se incrementa casi a diario como objetivo conspirativo para inducir la hiperinflación que ha presagiado el FMI por encima del 1.350.000% para el cierre del 2018.

    Incluso, he venido proponiendo, que en el marco del sistema de anclaje del bolívar soberano y del salario mínimo al Petro, creado para contener los efectos perniciosos del dólar paralelo y la usura monopólica en la economía y para proteger el salario real de los trabajadores, debe establecerse por medio de un decreto constituyente que el costo laboral no puede seguir siendo un costo fijo en la determinación de los costos y precios de los bienes y servicios.

    Más bien debe ser considerado un costo variable, adaptable o indexado al mismo ritmo de crecimiento de los niveles de inflación. En próximos artículos explicaremos porqué la necesidad de una Ley Constituyente de Indexación del Salario Mínimo integral semanalmente.

    Fuente: https://www.aporrea.org/economia/a273182.html

    • Excelente hermano!

      El verdadero EMPODERAMIENTO POPULAR se llama SALARIO DIGNO EN MONEDA LIBRE…!!! Todo lo demás es demagogia y corrupción… Populismo y dependencia!!! (Palabras humildemente mías)

      La pregunta que se responde cuando cualquiera deduce las líneas que arriba escribí es: “El control cambiario no es más que una artimaña CRIMINAL de esconder una gestión deficiente y que sólo ha arrojado números rojos!!! (rojos rojíiiitos por cierto)

      Saludos!

    • Jose Meraldo Lozada.- Primero, se debe fijar, en acuerdo con los diferentes actores económicos, una escala de sueldos y salarios justos y suficientes, capaces de cubrir los gastos básicos familiares, tomando como base de cálculo una familia de cinco miembros…

      Segundo, establecer una fórmula matemática para la determinación de los sueldos y salarios, la cual debe ser función de la variación de la paridad cambiaría BsS. / $. y de la rentabilidad de la actividad económica, R, del patrono, del empleador, haciendo beneficiario preferencial al obrero, al empleado, al asalariado del incremento de la rentabilidad a valores superiores al 30 %.

      Se debe anclar los sueldos y salarios a la ganancia, a la renta de la actividad económica del empleador, de manera que, a mayor rentabilidad de la actividad económica, sean mayores los sueldos y salarios de los obreros y/o empleados de la misma. A continuación le presento a su consideración unas fórmulas matemáticas (económicas financieras), que podrían ayudar a enfrentar con éxito la hiperinflación, la guerra económica…

      Precio del Bien o Servicio, precio del producto, Pp = CT*( 100 / (100 – R)); donde CT es el Costo Total de producción y R la rentabilidad o ganancia porcentual de la actividad económica.

      El estado ha fijado una rentabilidad R = 30 % como el valor justo y económicamente viable para mantener sana y estable nuestra economía; valores superiores al 30 % son especulativos y atentan contra la economía nacional…

      Para que la rentabilidad de la actividad económica no sea elevada de manera especulativa, debe hacerse la misma poco atractiva económicamente para el patrono. Para ello, propongo que los Sueldos y Salarios, SyS, sean calculados de acuerdo a una fórmula matemática similar a la siguiente, la cual a someto a la consideración del equipo económico gubernamental:

      SySh = SySa* ( 100 / (100 – (R – 30)*( 1 + Pp / CT))), donde SySh es el valor de los Sueldos y Salarios actual, SySa es el valor de los Sueldos y Salarios anterior.

      Para el caso de la rentabilidad R = 30, la relación Pp/CT = 100 / ( 100 – R ), toma el valor de Pp/CT = 1,42857 y SySh = SySa.

      Es urgente, es de extrema necesidad para la paz y la vida democrática de nuestro país, detener la hiperinflación que agobia a nuestro pueblo trabajador y a los propios gobiernos, (Nacional, Regional y Municipal…)

      La actual relación patrono/obrero es económicamente peor que la existente en sistemas políticos y socio económicos esclavistas o de servidumbre al Señor Feudal… Los esclavos y los siervos al menos tenían una alimentación que les permitía recuperar sus fuerzas (su fuerza laboral) y levantar las nuevas generaciones de esclavos o siervos (sus hijos) … Nuestro pueblo actualmente no está percibiendo sueldos y salarios que le permitan hacer eso… Escasamente esta sobreviviendo con las ayudas gubernamentales, las cuales son fuentes de una generalizada y escandalosa corrupción a todos los niveles.

      Una posible mejora a las fórmulas propuestas son las siguientes:

      Pph = CT*(V$h/V$a) *(100/(100 – (100/R))) para el cálculo del valor del bien o servicio, del producto y, SySh = SySa*(V$h/V$a) *(100/(100 – (R – 30)*(1 + Pp/CT))), para el cálculo de los nuevos Sueldos y Salarios, en las cuales se toma en consideración la rentabilidad de la actividad económica y la variación de la paridad cambiaría BsS./$.

      Otra expresión para el cálculo de SySh, aun más severa para el patrono y de mayor beneficio para el obrero y/o empleado, para la economía de nuestro país, sería la siguiente:

      SySh = SySa*(V&h/V$a) *(100/(100 – (R – 30)*(1 + F*Pp/CT))), El factor F podría ser calculado como una cantidad proporcional a la relación Pp/CT. … para R = 30, el factor toma un valor de F = 1,42857, el cual podría ser un valor a considerar, aunque podría ser mayor o menor, dependiendo de la severidad gubernamental, dependiendo de la verdadera voluntad de la revolución de defender nuestra economía y combatir la hiperinflación; ganar la guerra económica.

      Para R = 45 %, El factor F toma el valor F = 1,81818, el cual es más punitivo de la renta de la actividad económica.

      La formula de cálculo de Sueldos y salarios puede ser mejorada, se puede establecer un valor del factor F para cada sector económico, para cada tipo de negocio.

      Si se adopta una fórmula como la propuesta, se elimina la necesidad del Estado de realizar ajustes periódicos del sueldo mínimo; solo requiere una mayor, efectiva., eficiente y eficaz fiscalización de la actividad económica, labor en la cual los trabajadores todos colaboraran, dado que del valor real de la rentabilidad del negocio, de la actividad económica, dependerán los sueldos y salarios de los mismos… Además el estado tendría una muy superior recaudación fiscal…

      Espero que su equipo económico se tome si tiempo en analizar la viabilidad de la aplicación de esta fórmula en nuestra economía…

      Jose Meraldo Lozada

  9. Y usted que prefiere, entregarle el país a los gringos saqueadores que nos bloquean económicamente todo el tiempo, o a los camaradas rusos que sí no han apoyado? Piense con patriotismo y sindéresis amigo…

  10. Mendoza: Sute consiguió una cláusula de indexación mensual de los salarios

    Este miércoles 19-12 se desarrolló un nuevo plenario provincial del SUTE y posterior reunión paritaria, donde se acordó la indexación de los salarios de los trabajadores de la educación siguiendo la inflación mensual. Un plenario que se solidarizó con los trabajadores chilenos en lucha y denunciando la represión, en memoria de los caídos el 19 y 20 de diciembre del 2001 y valorizando la lucha de las mujeres contra la violencia de este sistema capitalista patriarcal. #MasParaEducación.

    Virginia Pescarmona

    @virpes – maestra de Maipú
    Jueves 20 de diciembre | 15:32

    Ver más: http://laizquierdadiario.com/Mendoza-Sute-consiguio-una-clausula-de-indexacion-mensual-de-los-salarios

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