Estabilidad cambiaria y caída de precios: ¿qué está pasando? (Interbanex III)

Por: Luis Salas Rodríguez

En las últimas semanas han venido ocurriendo cosas en extremo importantes en el terreno económico. Y cuando digo importantes quiero decir determinantes. El problema es que, al tener los ojos puestos en la arena política, tal vez no hemos sido plenamente conscientes de ello.

Dejando de lado por los momentos los temas más evidentes y mediatizados –la agudización de las agresiones económicas, expresada en la confiscación de CITGO y de las reservas en oro de la República por gobiernos hostiles, pero a petición del oposicionismo golpista- lo más relevante ocurrido estos días son sin duda alguna las siguientes cosas:

  1. La relativa estabilidad alcanzada tras el shock cambiario del 28 de enero, en lo que refiere al mercado oficial de divisas pero también al paralelo.
  2. El descenso -en algunos casos bastante notable- de los precios de varios bienes de consumo, particularmente alimentos, ocurrido sobre todo en las últimas dos semanas, algo constatado por nuestras propias observaciones y ratificado por decenas de seguidores de las redes de 15 y Último.

A este respecto, en las dos entregas anteriores de esta serie arrojamos nuestra hipótesis sobre lo que viene ocurriendo, planteamiento que podemos esquematizar de la manera siguiente:

  1. El 20 de agosto de 2018, en ocasión de la reconversión monetaria, se lanzaron dos tipos de medidas económicas enmarcadas en el llamado Plan de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad. De un lado, unas de tipo heterodoxo, que tenían como base el anclaje del Bolívar Soberano al Petro, ídem los salarios y lo de los precios acordados. Estas fueron sin duda las más publicitadas. Pero en paralelo -aunque con mucho menos publicidad- se lanzó otro conjunto de medidas de corte más bien ortodoxo, que se han ido acentuando con el pasó del tiempo. El quid de éstas últimas pasa por la aplicación de una fuerte lobotomía monetaria, entendida como una reducción en términos reales de la masa monetaria y que tiene como pivotes la aplicación de los encajes legales a la banca, pero también y sobre todo, la reducción del gasto público y el rezago salarial con respecto a los precios. No está de más decir que ambos conjuntos de medidas tenían como objetivo lo mismo: estabilizar el mercado cambiario, detener la hiperinflación, parar la caída libre de la economía, crear las condiciones para su recuperación, etc.
  2. Desde un primer momento, señalamos que la coexistencia imposible de ambos conjuntos convertía al Plan de Recuperación en una amalgama contradictoria, por lo que tarde o temprano sus responsables tenían que decidirse por unas o por otras. A mi modo de ver, la decisión tomada se hizo evidente el 29 de noviembre pasado, cuando a propósito de la rendición de cuenta de los primero 100 días del Plan de Recuperación, se abandonó el anclaje del Bolívar Soberano a El Petro y de éste al barril de petróleo, siendo que ambos quedaron anclados al dólar DICOM, que inició a partir de entonces una escalada vertiginosa que lo llevó a sus valores actuales arrastrando consigo a El Petro (en su faceta de cripto activo de “ahorro”) y devaluando al novel Bolívar Soberano.
  3. La única duda que queda al respecto, es saber si esto siempre estuvo pensado así o si se trató de una rectificación forzada a mitad de camino. Dependiendo de la respuesta que se le encuentre a dicha duda, quedará saber entonces si lo que parecía contradictorio en agosto en realidad se trataba de dos momentos de lo mismo. O si más bien siempre se trató de dos planes, dentro del cual el paquete ortodoxo funcionaba como una suerte de seguro de emergencia si el heterodoxo no daba resultados. Visto en retrospectiva, hay elementos que permiten pensar una u otra cosa. Por ejemplo: las medidas de encaje legal comenzaron a instrumentarse desde el mismo septiembre, a menos de un mes de iniciado el Plan de Recuperación y a más de dos de su “corrección”. Por otra parte, el gobierno, cuando ya era evidente que lo de los precios acordados no estaban funcionando –como era previsible– y tampoco el tipo de cambio se estabilizaba, empezó a manejar discursivamente la idea de un Plan B, (de hecho desde antes que se anunciara el Plan A el propio presidente dijo que estaba preparando uno B “por si acaso”). Medios y voceros tanto de un lado como de otro especularon con que se trataba de un plan “radical”, que implicaba expropiación de empresas, bancos, más control de precios, etc. Todo indica que tenían razón en lo de radical. Pero en lo que claramente no tenían claridad era en el tipo de medidas que el gobierno radicalizaría.
  4. En resumen: a lo que estamos asistiendo estos días es a los efectos en el terreno cambiario y de precios de las medidas de corte ortodoxo monetarista tomadas por el gobierno desde septiembre del año pasado, pero de manera clara desde finales de noviembre y marcadamente desde enero de este año, que han supuesto la aplicación de un shock cambiario en medio de una extrema lobotomía monetaria, consistente en interrumpir y en lo posible cortar los flujos dinerarios que van de la economía real a la especulativa, para de esa forma desestimular el mercado paralelo e imponer la estabilidad cambiaria, y con ella, la de precios.

Esto es al menos mi hipótesis, que pasaré a explicar mejor así como a dar cuenta de sus efectos “colaterales” y a los enormes peligros asociados de lo que a primera vista podría considerarse un logro.

Shock monetario + Lobotomía monetaria.

En efecto, tal y como hemos venido reseñando, el 28 de enero pasado, en el marco de la corrida cambiaria generada por la “sorpresiva” aparición de Interbanex, el BCV aplicó un shock cambiario que en términos nominales implicó una variación del tipo de cambio de 58% en una sola jornada, pero en términos más amplios significó que el mismo quintuplicara su precio con respecto al mes anterior. Con esta apuesta dura, el BCV colocó al tipo de cambio oficial por encima del paralelo, relación que se ha mantenido en las tres semanas transcurridas desde entonces, tal y como puede observarse en la siguiente gráfica:

En la entrega anterior a esta serie, afirmamos que el ancla cambiaria impuesta ese mismo día por el BCV, podía sostenerse por dos razones básica: la primera y más notoria porque la cota de los 3.300 bolívares soberanos por dólar es lo suficientemente alta como para garantizarlo por un tiempo. Pero en segundo lugar y sobre todo por la política monetaria practicada.

Una tercera razón que también habría que considerar es el comportamiento estacional del tipo de cambio paralelo. Ya varios nos hemos referido a ellos ampliamente en otros momentos por lo que no nos detendremos en volver a explicarlo. Solo recordemos que si bien el tipo de cambio paralelo a largo plazo tiene una tendencia ascendente la misma no es línea sino oscilante, siendo que los primeros trimestres de cada año suele estancarse o ir a la baja.

Por otra parte, siempre que el tipo de cambio oficial se dispara el paralelo se frena, pues las expectativas devaluacionistas del segundo pasan al primero. Y no menos importante: siempre que el tipo de cambio paralelo se dispara, luego tiende a bajar y/o estabilizarse hasta que de nuevo remonta.

En cualquier caso, como quiera que sea, lo cierto es que en este momento la razón que más está pesando para la estabilización temporal del tipo de cambio es la lobotomía monetaria, conjunto de medidas de tipo ortodoxo monetarista expresadas en las siguientes acciones:

Disminución del ingreso salarial real: Uno de los aspectos más celebrados de la reconversión fue la recuperación relativa del poder adquisitivo, lograda mediante un aumento del ingreso mínimo legal (salario mínimo + cesta tickets) de unas 38 veces más con respecto al vigente antes de la reconversión, así como por el lanzamiento de los precios acordados. El tema es que con el paso del tiempo los precios acordados fueron abandonados dando lugar a una liberalización de los mismos, siendo que, por otra parte, los aumentos salariales disminuyeron su frecuencia quedando visiblemente rezagados con respecto a los precios, lo que provocó la contracción del ingreso salarial a la cual actualmente asistimos.

En la medida en que no se conocen cifras oficiales sobre el aumento del Indice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), se complica la tarea de medir dicha contracción. En otros momentos hemos especulado con algunas de las tantas cifras extraoficiales que se manejan públicamente y con nuestras propias estimaciones, pero a efectos prácticos consideremos el siguiente cuadro a partir del cual podemos captar la magnitud de lo que venimos hablando:

Como base tomamos los precios de los productos seleccionados considerados en el primer listado de precios acordados publicado en agosto, si bien sabemos que para esa fecha los precios en la calle eran ligeramente superiores a los acordados. Como quiera, lo cierto es que al cierre de enero de este 2019, la variación en dichos bienes de primera necesidad es astronómica, superando en promedio el 15.000 %. En cambio, en el mismo lapso de tiempo, el ingreso mínimo legal solo aumentó 994%.

Esta contracción del poder adquisitivo provocada por este rezago salarial, se ha visto acentuada por la reducción en el otorgamiento de bonos compensatorios vía Carnet de la Patria, que si bien están muy lejos de ser una solución estructural permiten a muchos resolver el día a día (siguiendo la misma lógica del CLAP).

Devaluación del Bolívar Soberano: De agosto a la fecha la devaluación del bolívar anda por el orden del 98%, es decir, ha perdido el 98% de su valor en poco mas de cinco meses de su entrada en circulación. A todas estas, debido a la combinación de política devaluacionista con rezago salarial, a la fecha el ingreso mínimo legal mensual (salario mínimo + bono de alimentación) es equivalente a 6 dólares mensuales, esto es, 55 veces menor al salario mínimo promedio regional. Por último, pero no menos importante, hay que tomar en cuenta que la liberación de los precios y la estrategia cambiaria ha provocado en el contexto de confrontación política e incertidumbre que atravesamos, el que éstos busquen equipararse a sus promedios regionales y mundiales, es decir, “internacionalización”. En la medida en que este proceso de indexación de los precios internos a los externos se ha dado de manera desordenada y conflictiva, pasa que muchos internos ya superan a sus pares externos, dado lo cual entre otras cosas si bien el envío de remesas aumentó en términos nominales (en cantidad), en términos reales el poder de compra de las mismas ha también caído. En tal sentido, se estima que hoy día se necesitan unos 700 dólares para comprar lo mismo que hace un año se compraban con 100.

Del “exceso” de liquidez a la liquidez mínima: en la medida en que las autoridades cambiarias y económicas compraron la tesis monetarista del “exceso” de liquidez como causa de la inflación y de las subidas tipo de cambio, han optado por reducirla a su mínima expresión buscando con ello disminuir el ritmo de los precios y estabilizar el tipo de cambio. Y es aquí donde entramos en el corazón de la lobotomía monetaria, pues si bien no es cierta la tesis monetarista (en términos reales, al menos desde 2014 la liquidez siempre ha estado rezagada tanto en términos reales como nominales con respecto a los precios), lo que si es cierto es que si reduces la cantidad de dinero en circulación (más si se trata de un dinero con mucho menos poder de compra en un contexto hiperinflacionario), la masa de circulante alcanza cada vez menos para pagas las cosas, bien sean esta alimentos, medicinas, zapatos o divisas. En este sentido, tomando en cuenta las cifras disponibles del BCV sobre liquidez y las estimaciones más conservadoras sobre inflación, la caída real de ésta última desde agosto a la fecha –es decir, en el marco del Plan de Recuperación-, sea casi equivalente a la de la devaluación del bolívar soberano (en torno al 90%).

Sumados todos los factores mencionados, los efectos sobre el poder adquisitivo y la actividad económica no se han hecho esperar. A mi modo de ver, estos efectos ya se sentían con fuerza entre noviembre y diciembre, solo que los pagos extraordinarios asociados a la fecha navideña (aguinaldos, utilidades, etc.) más las remesas hicieron las veces de amortiguadores.

No obstante, una vez llegado enero y febrero y desaparecido dicho efecto amortiguador, el panorama del consumo contraído se mostró en toda su crudeza, además considerando la violenta corrida cambiaria que comenzó el 7 de enero y no paró hasta el 28 del mismo mes, con el shock del ancla cambiaria que empujó aún más los precios al alza pero con los mismos salarios de hace dos meses atrás.

Adicional, debemos considerar un factor que no hemos mencionado pero que puede sobreentenderse de todo lo dicho y que la mayoría captará de inmediato: y es que entre finales del año pasado y principios de este las renuncias se han hecho masivas en la administración pública dado el desincentivo salarial (lo que incluye figuras como prestaciones, caja de ahorro, etc.), siendo que muchos trabajadores y trabajadoras pasaron a la economía informal, lo que a algunos le funciona pero en el agregado coloca a una población antes perceptora de ingresos fijos y seguros en la incertidumbre propia de los ingresos informalizados.

(Otro factor que también hay que tomar en cuenta es que la manipulación cambiaria oficial  tuvo la virtud de desincentivar el contrabando de extracción hacia Colombia, por lo que esto ha aumentado la oferta de bienes como la carne y la leche).

En consecuencia, como decía, los efectos sobre el poder adquisitivo cambiaron el panorama de precios en las dos primeras semanas de febrero con respecto a enero, tal y como podemos ver en el siguiente cuadro fruto de nuestros levantamientos de primera mano en el centro de Caracas y validado por los usuarios y usuarias de nuestras redes sociales con sus propios testimonios a nivel nacional. Valga aclarar, antes de pasar al cuadro, que esta caída corresponde casi exclusivamente a alimentos y en especial a aquellos cuya oferta es menos concentrada en pocas industrias. En otros rubros como productos de higiene, medicinas y alimentos ligados a oligopolios como Polar el panorama es muy distinto:

¿Medidas extraordinarias para tiempos extraordinarios?

Somos plenamente conscientes del contexto en extremo delicado en el cual se toman estas medidas, que no pueden denominarse de otra forma que no sea de un contexto de guerra, por más que en los términos convencionales ésta no se haya materializado. Además del cerco internacional, que oscila entre el saqueo de nuestras riquezas y la agudización de una prolongada política de empobrecimiento y hundimiento económico del país, hay que sumarle la irresponsabilidad y actitud criminal de una dirigencia oposicionista que además apuesta fuertemente para que la guerra en sentido bélico se materialice tanto bajo la forma de una guerra civil como de una invasión internacional o una mezcla de ambas cosas.

Pero precisamente consideramos más urgente hacer los alertas pertinentes. Y es que esta política ortodoxo-convencional que en condiciones normales ya es en sí problemática (véase sino el caso actual argentino, donde el BCRA aplica una similar), en el nuestro actual resulta no solo inútil para hacerle frente al escenario de bloqueo financiero-comercial y las medidas de empobrecimiento del vecino sino que peligrosamente tiende a amplificar sus efectos.

Por otra parte, y desde un punto de vista más amplio, tienen un peligroso efecto contractivo, que en vez de detener la caída de la actividad económica y reimpulsar un crecimiento pueden hacernos retroceder todavía más, si cabe pensarlo, con todo lo que eso implica desde el punto de vista social y político.

Por lo demás, y pese a los altos costos asociados, las medidas monetarias y cambiarias destinadas a estabilizar el tipo de cambio y detener la hiperinflación, más temprano que tarde resultarán inefectivas, al menos que la decisión sea mantener a la economía venezolana en una suerte de estado de paralización donde los precios no suben y el tipo de cambio tampoco, pero porque la mayoría de la población queda definitivamente por debajo del nivel de subsistencia. Aunque este lunes 18 la tendencia de apertura del paralelo ha sido ligeramente al alza, estimamos que la esta semana que comienza la tendencia seguirá siendo la misma que hasta ahora, si bien hay que esperar que efectos tendrá las convocatorias al nuevo Apocalipsis oposicionista de este próximos 23 de febrero. Por último, pero no menos importante, la escasez de bolívares en circulación está acelerando dos distorsiones: de un lado que se presenten nuevos diferenciales entre los precios en efectivo y por pago electrónico, lo que dará lugar en cualquier momento nuevamente a la reventa de efectivo. Y del otro que se acelere la desbolivarización de la economía, lo que crea las condiciones o para una mayor anarquía monetaria o una definitiva dolarización.

Desde luego, también es cierto que dada la restricción externa la posibilidad de políticas expansivas son complejas. Pero a mi modo de ver, por más cuesta arriba que se presente el panorama petrolero y el bloqueo, la activación de PDVSA y las empresas del Estado siguen siendo la única posibilidad real de revertir el panorama complejo que tenemos y el que se avecina de seguir las coas tal cual van. Sería materia de otra entrega igual de extensa que esta, pero parece claro que todos los incentivos que este gobierno ha dirigido a la inversión privada tanto nacional como internacional entre poco y nada han dado resultado. La fulana “burguesía nacional” de nuestro flamante ministro de agricultura ni tiene para dar y cuando tiene no quiere. Por lo demás, dada la actitud hostil no solo de Estados Unidos y sus satélites regionales sino de la Unión Europea en especial países como Francia e incluso Portugal (ambos con importantes y estratégicas inversiones en el país) no luce muy recomendable seguir con la firma de acuerdos comerciales con empresas de dichos países.

El petróleo es la única arma económica y geopolítica que contamos, y aunque suene paradójico es la única que nos garantiza de manera menos traumática el paso a una economía diversificada y menos dependiente a lo externo. Esa es la principal enseñanza que nos dejó el criminal bloqueo y sabotaje de 2002-2003, lo que nos permitió en menos de una década alcanzar los estándares más alto de vida conocidos en el país y que son los que actualmente la mayoría de la población –incluso la parte opositora- extraña y reclama.

About Luis Salas
Sociólogo (Universidad Central de Venezuela). Magister en Sociología del Desarrollo UARCIS-Chile. Docente e investigador de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Investigador CLACSO. Premio Economía Política y Derechos Humanos Universidad de las Madres de la Plaza de Mayo 2011 (Argentina). Premio Municipal de Ensayo Sociopolítico Gustavo Machado 2015 (Venezuela). Fue Ministro de Economía Productiva y Vicepresidente Económico de Venezuela.

31 Comentarios en Estabilidad cambiaria y caída de precios: ¿qué está pasando? (Interbanex III)

  1. Vaya… Dispararon el Dicom más allá del paralelo y restringieron la liquidez y mágicamente el dólar se estabilizó y los precios empezaron a bajar. ¿Pero qué brujería es esta?
    Imagino que a Pascualina debe estar dándole una embolia esto.

  2. LO IMPOSIBLE DEL ARTÍCULO ES PROPONER EL AUGE DE PDVSA HA VISTO LAS ESTIMACIONES DE LA CAÍDA DE PRODUCCIÓN DE PDVSA PARA ESTE AÑO CON LAS SANCIONES RECIENTES? IMPOSIBLE SIN CAPITAL Y SIN RETIRAR RESTRICCIONES AUMENTAR LA PRODUCCIÓN PETROLERA IMPOSIBLE

  3. Panorama oscuro y lamentable y muy cierto luis. Especuló que no logre repuntar la industria petrolera pues hay intereses internos en rl gobierno que es el que tiene el control real de la industria que juega a la privatización de la misma a futuro

  4. Este gobierno esta terminado
    La ANC debe disolver ambos poderes que estan en confrontacion y formar nuevo gobierno
    La FANB tiene que retirar su apoyo a estos imberbes politiqueros del gobierno que hablan de la guera economica pero son gozadores de buena salud y NUTRICION
    Cinicos imbeciles TIENEN QUE IRSE
    La gente tienen que ser pulpos para poder llegar a fin de mes, entre creditos, prestamos, chorrera de bonos, el trabajo formal y los demas tigres. Nada mas eso para comer por debajo de como se comia en 2012
    TIENEN QUE IRSE YA

  5. en pocas palabras: los que estan asesosarando al gobierno en materia economica podrian ser agentes de la cia. porque todas las medidas no conducen a nada alentador y seguiremos en lo mismo, si es asi , que se vayan todos porque aunque la 4ta era corrupta aun asi gozabamos de mejor nivel de vida . y estos han resultado ineficacez en la solucion del problema economico ” amor con hambre no dura” eso es tan verdadero como el sol que nos alumbra

  6. Interesante sus publicaciones profesor Salas. He venido siguiendo sus artículos del Bucle y La Vida Después de INTERBANEX; me gustaría poder comunicarme con Ud. por mail. Concuerdo completamente con Ud. en sus críticas respecto de la política económica y monetaria que actualmente se está implementando.
    Yo sostengo una idea que puede sacarnos de ésta locura que vivimos en la economía: Indexar según la inflación los salarios, los impuestos y la tasa de cambio. Tengo dos propuestas de como hacerlo:
    1)Utilizando el salario como unidad de cuenta (con una ecuación de cálculo que utiliza el valor de la onza troy de oro como constante de proporcionalidad)
    2)Utilizando un activo como unidad de cuenta (moneda) cimentado en el oro bajo el concepto de “equivalente en valor”, cuyo precio en BsS esté indexado por la inflación y, sirva para fijar los salarios los impuestos y las tasas de cambio.
    En resumen: creo que la estrategia debe ser la misma que se uso en Alemania con el Rentenmark, para frenar tanto la hiperespeculación como la manipulación política de la tasa de cambio.

    • Bueno Riera ha adelantado cosas al respecto. Si tienes algo más elaborado que se comentario, envíalo y evaluamos su publicación. Yo creo que la indexación puede ser parte de una estrategia, opero digamos no es la solución per se.

      • Estamos todos de acuerdo en que es necesario revalorizar el trabajo y elevar considerablemente el salario mínimo de forma real. Eso es una necesidad que tienen todos los agentes económicos, y no solamente los trabajadores asalariados; porque un mejor nivel de ingreso se traduce en un mayor poder adquisitivo y una mayor demanda agregada. Si se produce una elevación en la demanda, existirá un incentivo poderoso para la producción. Es bien sabido por todos que el salario mínimo de la región se promedia cercano a los 330$ y que aproximadamente se conserva la paridad del poder adquisitivo (exceptuando Venezuela). El salario mínimo en Venezuela (entre 2004 y 2014), tenía un mínimo histórico en 250$ y un máximo en 430$. Es una necesidad de la economía que exista estabilidad en cuanto al valor de las cosas y es fundamental que exista una enorme estabilidad en cuanto al valor del trabajo; el único activo con una estabilidad como la deseada es el oro (que además es el refugio financiero por excelencia y la base de toda la economía mundial) y el mínimo histórico del oro (onza troy) en los últimos 10 años ha sido 1.100$ y su máximo 1.800$. Sí tomamos la cuarta parte de esos valores obtenemos 275$ y 450$ respectivamente; lo que significa que está dentro de la banda a la que estábamos acostumbrados; aún mejor, a diferencia de todos los demás activos y recursos el precio del oro no sufre fluctuaciones bruscas y tiene tendencia histórica al alza muy bien definida. Lo anterior es algo importante, porque a la par que sube el precio del oro, la economía mundial sufre inflación (de una forma poco visible), esto se debe a que el dólar se va depreciando continuamente frente al oro (desde la ruptura del patrón cambio oro-dólar en 1971). La inflación es un asunto netamente entrópico, tiene una relación directa con la posibilidad de acceder a mayores niveles de precios y, la consecuencia de la misma es una pérdida generalizada de competitividad económica para todos los agentes que hacen vida dentro de una economía determinada. Mientras más suben los precios (y se mantenga rezagada la tasa de cambio y los salarios) ocurrirá una distorsión que generará un nivel de competitividad muy bajo respecto a otras economías (pérdida de eficiencia), los precios internos sobrepasarán el nivel de los precios externos de los vecinos y mercados potenciales (haciendo inviable la exportación y desestimulando la producción) a su vez que contraerá el nivel de consumo (haciendo que la población disminuya su capacidad de acceder a bienes y servicios elementales lo que desincentiva la producción de los mismos) a la par de que tanto los ingresos fiscales como la capacidad de sostener la balanza de pagos y convertibilidad de monedas se hacen insuficientes e insostenibles en el tiempo; todo esto conduce a una sola conclusión: la inflación es un índice de ineficiencia económica. Cuanta más alta es la inflación de un sistema monetario, más ineficiente es dicho sistema. Imagine que quiere ir de Valencia a Caracas en un Malibú del 74, gastará al menos 60 litros de gasolina, mientras que con un Yaris 2008 sólo gastaría 20; el Malibú tiene mayor ineficiencia y gasta más para obtener lo mismo por lo que no es rentable y es insostenible a largo plazo, desde el punto de vista económico el Yaris es más eficiente; y si los comparamos y hacemos competir, obviamente el Malibú va a quebrarse rápidamente.
        1)Por eso es que necesitamos la indexación: para conservar el poder de compra del salario, la competitividad económica y el equilibrio fiscal y cambiario. Si los salarios, los impuestos y las tasas de cambio estuviesen indexados a la inflación, no tendría sentido subir los precios de forma especulativa (porque automáticamente aumenta toda la carga en salarios impuestos y se deprecian las riquezas acumuladas), a su vez que el arma de guerra (dólar paralelo) pierde su efecto porque a cada manipulación de la tasa de cambio le sigue un reajuste automático de toda la economía producto de la inflación que se haya inducido. Entonces, no hace falta decir que es más fácil vencer a un enemigo por desgaste que por ataque; no necesitamos inundar el mercado con divisas, ni acordar precios, ni siquiera hace falta regular precios de nada, solamente necesitamos equiparar el salario mínimo a lo que sería ¼ de onza troy de oro 24k y multiplicar por la tasa de cambio (con lo cual una familia de 5 miembros podría comer adecuada mente) y, automáticamente indexar según la inflación diaria la tasa de cambio así como los impuestos (y que el Gobierno deje de cubrir las nóminas privadas), además de volver a las tablas salariales y convenciones colectivas vigentes antes de la reconversión de Agosto 2018; de esa manera todo el esquema de guerra económica que nos han impuesto pierde sentido y vigencia (ya no podrán seguir empobreciendo al pueblo por la vía de la manipulación de la tasa de cambio). La única vía de empobrecimiento que aún quedaría sería el bloqueo económico, y a diferencia de Cuba, nosotros tenemos con que vencerlo. Allí entra el Petro en acción: convenios de intercambio monetario binacionales con países como China, Rusia, Turquía, India, Vietnam, Sudáfrica y cualquier país europeo que lo quiera aceptar; nos permitirían pagarles en Petros las importaciones que hagamos y que ellos nos paguen en sus respectivas monedas las exportaciones que les hagamos; los bancos centrales garantizan la convertibilidad y el BCV garantiza el cambio de los Petros por petróleo cuando así lo quieran los tenedores. Sólo haría falta cambiar el White Paper del Petro para estipular que su precio en divisas es igual al precio en divisas de 1 barril de petróleo venezolano y que su respaldo es un y sólo 1 barril de petróleo venezolano y sólo se puede cambiar por petróleo o por divisas internacionales de los países que aceptan el Petro como moneda de intercambio. Para que todo esto funcione sólo hace falta poner en circulación los BsS que hagan falta (es fiduciario así que nada más cuesta papel) y crear una escala de impuestos a la ganancia neta a todos los comerciantes y empresarios que va desde el 5% a ganancias muy pequeñas hasta el 50% a ganancias gigantescas (tengo una ecuación para calcularlo también en función del salario mínimo pero no encuentro como ponerla en el comentario).
        2)La segunda forma de lograr el mismo objetivo es un poco más costosa para el Estado Venezolano, pero es más duradera y tiene un efecto psicológico más potente. Crear el Bolívar Oro, el cual funcionaría según el patrón oro donde 100BsO serían “equivalentes en valor” a 1 onza troy de oro; esto significa que tienen el mismo valor en divisas pero no necesariamente se cambiarían los BsO por oro en las oficinas del BCV (podría ser por oro o por cualquier otro respaldo como el petróleo, diamantes, hierro, níquel, aluminio, etc., en la cantidad que asegure el valor en divisas de cada BsO). Se fijaría el salario mínimo en 25BsO y la unidad tributaria en 1BsO, el valor en BsS del BsO estaría indexado según la inflación del BsS y al dividir la cantidad de divisas que valdría cada BsO entre su valor en BsS se obtendría la tasa de cambio del BsS a dicha divisa. Habría que establecer un control de circulación del BsO mientras conviva con el BsS y persista la inflación e impedir el libre cambio del mismo a cualquier divisa que no sea el Petro, se permitiría la libre conversión del Petro y del BsS a cualquier divisa. La forma de calcular el valor inicial del BsO en Bolívares soberanos es muy sencilla: es igual al valor de 4 cartones de huevos. A partir del día inicial el valor subirá o bajará según lo haga la inflación que se registre en los precios del BsS y, como el BsS es fiduciario, no importa cuánto de éste pongamos en circulación, siempre que sea el suficiente para poder cambiar del BsO al BsS. Por ésta vía estaríamos aurificando la economía y terminaríamos al cabo de 6 meses o 1 año con el BsS y sólo quedaría la moneda equivalente en oro, implica emitir una nueva moneda, sacar de circulación la anterior y establecer ciertos controles momentáneos sobre la circulación del dinero (ya los tengo previstos y detallados también). A la par de esto también necesitaríamos hacer con el Petro lo que comentaba más arriba, y también habría que crear la escala de impuestos que comentaba más arriba (para poder ajustarse fiscalmente a una masa monetaria en BsO delimitada por la cantidad de reservas de oro o cantidad de commodities y activos financieros equivalentes en valor al mismo).

  7. Como diría Milton Fridman:
    Y seguro muchos de este portal entenderán la analogía, sobre todos los que escriben artículos aca.

    “La inflación es como el alcoholismo, cuando usted empieza a beber o a imprimir demasiado dinero los efectos buenos vienen primero, y los efectos malos llegan más tarde, por eso en ambos casos existe una fuerte tentación a exajerarlos. Beber demasiado o imprimír demasiado dinero. Cuando llega la cura ese todo lo contrario, cuando usted deja de beber los malos efectos llegan primero y los buenos efectos llegan más tarde, por eso es tan difícil persistir con la cura.”

    El Sr Salas se refiere a que la teoría monetarista de la inflacion es falsa. Si no tiene nada que ver con el dinero la inflacion, será que su Majestad me puede aclarar si existe la inflación en el trueque? De no existir, y suponiendo que el dinero es una tecnología que permite superar el trueque, será que la cantidad de dinero si tiene que ver con la inflacion, y no esa Chanta da de que es multicausal?

    Saludillos.

    • ¿Por qué no se dispara la inflación de Estados Unidos, como esperaban los economistas?
      Por: Luis Fajardo, BBC Mundo
      3 octubre 2017

      https://www.bbc.com/mundo/noticias-41437514

      Sin embargo, la razón verdadera por la que en los EEUU no sube drásticamente la inflación en medio del deprave de la FED imprimiendo dólares indiscriminadamente, más que todo después del 2008 con la flexibilización cuantitativa de Obama; es que primero, su moneda es el patrón de referencia sobre la cual se aprecian o deprecian las monedas en el resto de los países del mundo y segundo, porque desde mediados del siglo pasado los salarios de los trabajadores han estado indexados a la inflación.

      Ver: https://www.investopedia.com/terms/c/cola.asp

      Así que esa paja con la que el malandro de Milton Friedman sodomizó a la economía mundial, solo te crees tú mismo, porque ni los que se sirven de esa aberración se la creen, saben que es falsa, pero que mientras haya quienes la crean, será mejor para ellos.

      Ahh, se excribe “exagerarlos”. Evítate inconvenientes, utiliza el corrector ortográfico.

      Regard!

    • Con todo respeto: ese último es el “argumento” más balurdo que pudiste haber encontrado en youtube o en cualquiera de las páginas esas de dudosa procedencia donde sueles instruirte, por decirlo de alguna manera.
      A ver chiquillo: en principio la inflación es un problema típico de las economías monetarias, pero no exclusivamente. Por caso: uno de los primeros brotes inflacionarios registrados fue el que se produjo en Europa tras la llegada del oro y la plata américanos luego de 1942. En aquel tiempo las monedas eran de oro y plata, o de aleaciones de las mismas. Pero el tema es que el otro y la plata no solo eran monedas con valor de cambio, sino que eran mercancías con valor intrínseco, ya que se trataba de minerales preciosos. En tal virtud, eran dinero mercancia, que se cambiaba por otras mercancías, bajo el principio de equivalencia propio del trueque. E igual hubo inflación, mucha de hecho. Eso estáen muchos manuales (incuso los malos) de económía y hasta en wikipedia, lo puedes buscar.

      En segundo lugar, que la inflación tenga que ver con dinero no quiere decir que su causa sea el dinero o la cantidad del mismo. Por caso: una infección tiene que ver con los tejidos, los glóbulos blancos, los afecta y altera, etc… pero creo que todo el mundo está consciente que la causa de una infección no son los tejidos, ni los glóbulos, etc. Ni los médicos animistas ni los chamanes de épocas pasadas creían eso. Creo que solo tu lo creerías si extrapolas tu “teoría” inflacionaria a la medicina. Por el bien de esta última espero no sea así.

      Por último, pero no menos importante, lo que te colocó Alexander sobre el caso norteamericano y que también funciona para el europeo es la mejor demostración de que la inflación “no siempre y en todo momento” tiene que ver con exceso de dinero. Es más, si leíste bien mi artículo, te habrás dado cuenta que para el caso nuestro la liquidez no solo está rezagada con respecto a los precios (lo que es así al menos desde 2014) sino que ahora en términos reales la liquidez es cada vez menor, lo que no ha impedido que la hiperinflación se sostenga.

      Que algo tenga que ver con algo no quire decir que sea causa: los huevos tienen que ver con las tortas, pero no son causa de la torta, de hecho puede haber torta sin huevos, o huevos sin tortas.

      por último (ahora si de verdad) un consejo: la teoría monetarista -incluso la muy neoliberal- ha evolucionado desde los años 70 y Friedman. Yo no soy amigo de las modas intelectuales ni de lo que dicen que un autor por ser más nuevo es mejor que uno viejo. Pero eso de seguir citando a Friedman en estos tiempos es demodé. Smith es un clásico; Ricardo es un clásico; hasta von Hayek es un clásico (por no hablarte de keynes que sé te escandaliza). Son como autores a los que siempre es necesario volver, así no estés 100% de acuerdo, así como uno siempre escuchará zepellin o los rolling o willy colón así no te gusten todas las canciones. Pero Friedman es como quedarse pegado con menudo o los back street boys

      • Entonces es sencillo todo, lo que se debe hacer es que a cada Venezolano nos coloquen en nuestra cuenta bancarias 1.000.000.000.000.000 VES todos los meses y listo, viviríamos felices, por que no lo hizo cuando fue ministro de economia?

      • Y quien les dice a usted que en EEUU o en Europa no hay inflación? Que se saquen articulos, productos o servicios de los indicadores para determinar la inflación es otra cosa, es lo que hace acá el BCV y los chavistas, manipulan los datos o directamente no los dan, eso mismo ocurre en la mayoría de los países, incluyendo los que nombra.

        La inflación ES un fenómeno monetario

        Como correctamente explican Block y Barnett II (2006) antes de que un fenómeno pueda ser llamado o no un “fenómeno monetario”, debemos determinar si puede existir en una economía de trueque. Es decir, debe pasar el “test de trueque”: si un fenómeno existe en un mundo sin dinero, entonces no es monetario. Si ocurre solo cuando introducimos dinero, el dinero es su esencia y es un “fenómeno monetario”.

        Supongamos una economía sin dinero. Por lo tanto no hay precios monetarios, solo tipos de cambio de trueque. Por ejemplo, tomemos una relación arbitraria entre manzanas y sombreros:

        1 sombrero se cambia por 3 manzanas

        Es decir que, para conseguir un sombrero, se deben entregar tres manzanas a cambio. El precio de trueque (o tasa de cambio) de un sombrero es tres manzanas.

        Y, a la inversa, el precio de trueque de una manzana es de un tercio de un sombrero

        En otras palabras, el precio de un sombrero en términos de manzanas es 3 (manzanas) y el de una manzana en términos de sombreros es 0,333 o 1/3 (sombrero).

        Pero ahora supongamos que hay un incremento de precios:

        1 sombrero se cambia por 6 manzanas

        Entonces para conseguir un sombrero se deben entregar, en la nueva situación, seis manzanas.

        El precio de los sombreros se elevó desde tres a seis (manzanas). Pero, ¿Que ocurrió con el precio trueque de las manzanas?

        mientras el precio de los sombreros se duplicó en términos de manzanas (pasó de 3 a 6), el precio de las manzanas bajó a la mitad en términos de sombreros (de 0,333 a 0,166).

        En conclusión: en una economía de trueque (sin dinero) es imposible que haya un aumento general de precios. Por cada incremento en el precio de trueque hay necesariamente una disminución de precio de trueque. Por necesidad matemática, no puede haber un aumento general de precios de trueque.

        La inflación requiere un aumento general de precios. Dado que 1) en una economía sin dinero no puede haber inflación de precios y 2) la misma solo se hace presente cuando existe el medio de cambio generalmente aceptado; entonces la inflación de precios es un fenómeno puramente monetario.

        • Pedrito. Dsde los griegos hasta nuestros tiempos, todo el mundo sabe que en economía no se intercambian bienes solamente, ni en trueque ni con moneda: se cambian equivalencias.

          En economías monetarias la equivalencia la expresa un precio, que es esa equivalencia expresada monetariamente.
          En el caso de economias de trueque la equivalencia la establece directamente la cantidad de una cosa por la otra.
          En ambos casos, la equivalencia es un supuesto.

          Te explico Friedman pq es obvio que no lo entendiste. Friedman dijo: “La inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario, en el sentido de que solo es y puede ser producida por un incremento más rápido de la cantidad de dinero que de la producción”

          Si te fijas en la segunda parte de la cita, no es que automáticamente pq haya dinero hay inflación, que es lo que tu afirmas: sino que se trata de un problema de cantidad de dinero, de exceso de dinero.

          Es decir, cuando Friedman dice que la inflación es un fenómeno monetario no está hablando del dinero en sí sino de la cantidad del mismo, de su exceso.

          Lo que entre otras cosas explica porque hay situaciones donde habiendo dinero no hay inflación.

          En el caso de la deflación europea, desde 2008 se han vivido varios capítulos de la misma. El último si mal no recuerdo en 2017. Pero bueno, supongo que tu sabes más que los técnicos del BCE que la registraron.

        • No tienes pq aspirar a tanto. Comprate un libro decente, el manual de samuelson por ejemplo, el curso de economía moderna, que siempre será mejor que los videitos de youtube que te la pasas citando.

  8. Un comentario aparte: Vieron que el Sr Salas les recomendó en artículos pasados que cambiaran sus bolivares por dólares antes de que se devaluaranecesita y ahora resulta que dice que los Bolivares están escasos. Y es que un Sr que odia los mercados libres, y por ende no tiene ni la más mínima idea de como funciona no puede dar recomendaciones de índole financiera, un fracaso más.

    Actualmente el mercado que está dando la tasa de cambio más parecida a la de un mercado libre es la del Bitcoin.

  9. Y dale los Luis Salas, Pascualina y similares, que la culpa la inflación es de una paginita llaamda dólar today (ah, ya ni la mencionan y no se porqué), siguen mintiendo cuando con sesudos “estudios” que el gobierno aunque fabrique más y muchos más billetes o que con un teclazo “genere” más dinero digital NO ES CULPABLE la megainflación, es ya cuestión de enfermedad…estos intelectuales maduristas creen que los venezolanos somos pendejos… Venezuela Potencia en “generar” dinero, ja, deberíamos generar producción…

    • Nosotros -o al menos hablo por mí- nunca hemos dicho que el gobierno no tenga responsabilidad en la hiperinflación (lo que no quiere decir que sea el único culpable). Ahora, con respecto a lo otro, porque en vez de afirmar lo que dices no lo demuestras?

      Es más: si escribes algo que cumpla con reglas mínimas (bien escrito, respaldo a las afirmaciones, etc) me comprometo a publicártelo.

  10. Luís, un artículo excelente. Como te he dicho yo soy médico y, no economista. Tus artículos hacen digerible un tema tan escabroso como la economía. Gracias por lo didactico. Este artículo me deja una sóla duda: ¿Si el petróleo es nuestra única arma para defendernos porque entónces el Estado no reactiva PDVSA? Si tu tienes un paciente séptico o con un proceso infeccioso tan severo… o si tu tienes un paciente con anemia severa ¿porque no transfundirlo? ¿porque no aplicar el antibiótico? Si reactivando PDVSA retomamos el crecimiento económico ¿porque seguimos con la industria tan deprimida? Incluso en 15yUltimo se publicó un artículo donde el autor llegó a considerar la posibilidad de crear una Ley Especial de remuneración para los trabajadores petroleros a fin de estimular al trabajador de la industria para que diera en máximo y, levantar lo más pronto la producción petrolera. He leído sobre autores que sugieren la posibilidad de orientar la inversión petrolera al occidente del país donde se encuenttan los crudos más livianos y asi reactivar la producción de lubricantes y gasolina. ¿¿Cual crees tu que sea la causa de ésta parálisis petrolera?? ¿¿Sera que el Estado piensa obtener los recursos del oro o del diamante??

  11. Profesor Salas, ¿qué opina Ud.?
    Estamos todos de acuerdo en que es necesario revalorizar el trabajo y elevar considerablemente el salario mínimo de forma real. Eso es una necesidad que tienen todos los agentes económicos, y no solamente los trabajadores asalariados; porque un mejor nivel de ingreso se traduce en un mayor poder adquisitivo y una mayor demanda agregada. Si se produce una elevación en la demanda, existirá un incentivo poderoso para la producción. Es bien sabido por todos que el salario mínimo de la región se promedia cercano a los 330$ y que aproximadamente se conserva la paridad del poder adquisitivo (exceptuando Venezuela). El salario mínimo en Venezuela (entre 2004 y 2014), tenía un mínimo histórico en 250$ y un máximo en 430$. Es una necesidad de la economía que exista estabilidad en cuanto al valor de las cosas y es fundamental que exista una enorme estabilidad en cuanto al valor del trabajo; el único activo con una estabilidad como la deseada es el oro (que además es el refugio financiero por excelencia y la base de toda la economía mundial) y el mínimo histórico del oro (onza troy) en los últimos 10 años ha sido 1.100$ y su máximo 1.800$. Sí tomamos la cuarta parte de esos valores obtenemos 275$ y 450$ respectivamente; lo que significa que está dentro de la banda a la que estábamos acostumbrados; aún mejor, a diferencia de todos los demás activos y recursos el precio del oro no sufre fluctuaciones bruscas y tiene tendencia histórica al alza muy bien definida. Lo anterior es algo importante, porque a la par que sube el precio del oro, la economía mundial sufre inflación (de una forma poco visible), esto se debe a que el dólar se va depreciando continuamente frente al oro (desde la ruptura del patrón cambio oro-dólar en 1971). La inflación es un asunto netamente entrópico, tiene una relación directa con la posibilidad de acceder a mayores niveles de precios y, la consecuencia de la misma es una pérdida generalizada de competitividad económica para todos los agentes que hacen vida dentro de una economía determinada. Mientras más suben los precios (y se mantenga rezagada la tasa de cambio y los salarios) ocurrirá una distorsión que generará un nivel de competitividad muy bajo respecto a otras economías (pérdida de eficiencia), los precios internos sobrepasarán el nivel de los precios externos de los vecinos y mercados potenciales (haciendo inviable la exportación y desestimulando la producción) a su vez que contraerá el nivel de consumo (haciendo que la población disminuya su capacidad de acceder a bienes y servicios elementales lo que desincentiva la producción de los mismos) a la par de que tanto los ingresos fiscales como la capacidad de sostener la balanza de pagos y convertibilidad de monedas se hacen insuficientes e insostenibles en el tiempo; todo esto conduce a una sola conclusión: la inflación es un índice de ineficiencia económica. Cuanta más alta es la inflación de un sistema monetario, más ineficiente es dicho sistema. Imagine que quiere ir de Valencia a Caracas en un Malibú del 74, gastará al menos 60 litros de gasolina, mientras que con un Yaris 2008 sólo gastaría 20; el Malibú tiene mayor ineficiencia y gasta más para obtener lo mismo por lo que no es rentable y es insostenible a largo plazo, desde el punto de vista económico el Yaris es más eficiente; y si los comparamos y hacemos competir, obviamente el Malibú va a quebrarse rápidamente.
    1)Por eso es que necesitamos la indexación: para conservar el poder de compra del salario, la competitividad económica y el equilibrio fiscal y cambiario. Si los salarios, los impuestos y las tasas de cambio estuviesen indexados a la inflación, no tendría sentido subir los precios de forma especulativa (porque automáticamente aumenta toda la carga en salarios impuestos y se deprecian las riquezas acumuladas), a su vez que el arma de guerra (dólar paralelo) pierde su efecto porque a cada manipulación de la tasa de cambio le sigue un reajuste automático de toda la economía producto de la inflación que se haya inducido. Entonces, no hace falta decir que es más fácil vencer a un enemigo por desgaste que por ataque; no necesitamos inundar el mercado con divisas, ni acordar precios, ni siquiera hace falta regular precios de nada, solamente necesitamos equiparar el salario mínimo a lo que sería ¼ de onza troy de oro 24k y multiplicar por la tasa de cambio (con lo cual una familia de 5 miembros podría comer adecuada mente) y, automáticamente indexar según la inflación diaria la tasa de cambio así como los impuestos (y que el Gobierno deje de cubrir las nóminas privadas), además de volver a las tablas salariales y convenciones colectivas vigentes antes de la reconversión de Agosto 2018; de esa manera todo el esquema de guerra económica que nos han impuesto pierde sentido y vigencia (ya no podrán seguir empobreciendo al pueblo por la vía de la manipulación de la tasa de cambio). La única vía de empobrecimiento que aún quedaría sería el bloqueo económico, y a diferencia de Cuba, nosotros tenemos con que vencerlo. Allí entra el Petro en acción: convenios de intercambio monetario binacionales con países como China, Rusia, Turquía, India, Vietnam, Sudáfrica y cualquier país europeo que lo quiera aceptar; nos permitirían pagarles en Petros las importaciones que hagamos y que ellos nos paguen en sus respectivas monedas las exportaciones que les hagamos; los bancos centrales garantizan la convertibilidad y el BCV garantiza el cambio de los Petros por petróleo cuando así lo quieran los tenedores. Sólo haría falta cambiar el White Paper del Petro para estipular que su precio en divisas es igual al precio en divisas de 1 barril de petróleo venezolano y que su respaldo es un y sólo 1 barril de petróleo venezolano y sólo se puede cambiar por petróleo o por divisas internacionales de los países que aceptan el Petro como moneda de intercambio. Para que todo esto funcione sólo hace falta poner en circulación los BsS que hagan falta (es fiduciario así que nada más cuesta papel) y crear una escala de impuestos a la ganancia neta a todos los comerciantes y empresarios que va desde el 5% a ganancias muy pequeñas hasta el 50% a ganancias gigantescas (tengo una ecuación para calcularlo también en función del salario mínimo pero no encuentro como ponerla en el comentario).
    2)La segunda forma de lograr el mismo objetivo es un poco más costosa para el Estado Venezolano, pero es más duradera y tiene un efecto psicológico más potente. Crear el Bolívar Oro, el cual funcionaría según el patrón oro donde 100BsO serían “equivalentes en valor” a 1 onza troy de oro; esto significa que tienen el mismo valor en divisas pero no necesariamente se cambiarían los BsO por oro en las oficinas del BCV (podría ser por oro o por cualquier otro respaldo como el petróleo, diamantes, hierro, níquel, aluminio, etc., en la cantidad que asegure el valor en divisas de cada BsO). Se fijaría el salario mínimo en 25BsO y la unidad tributaria en 1BsO, el valor en BsS del BsO estaría indexado según la inflación del BsS y al dividir la cantidad de divisas que valdría cada BsO entre su valor en BsS se obtendría la tasa de cambio del BsS a dicha divisa. Habría que establecer un control de circulación del BsO mientras conviva con el BsS y persista la inflación e impedir el libre cambio del mismo a cualquier divisa que no sea el Petro, se permitiría la libre conversión del Petro y del BsS a cualquier divisa. La forma de calcular el valor inicial del BsO en Bolívares soberanos es muy sencilla: es igual al valor de 4 cartones de huevos. A partir del día inicial el valor subirá o bajará según lo haga la inflación que se registre en los precios del BsS y, como el BsS es fiduciario, no importa cuánto de éste pongamos en circulación, siempre que sea el suficiente para poder cambiar del BsO al BsS. Por ésta vía estaríamos aurificando la economía y terminaríamos al cabo de 6 meses o 1 año con el BsS y sólo quedaría la moneda equivalente en oro, implica emitir una nueva moneda, sacar de circulación la anterior y establecer ciertos controles momentáneos sobre la circulación del dinero (ya los tengo previstos y detallados también). A la par de esto también necesitaríamos hacer con el Petro lo que comentaba más arriba, y también habría que crear la escala de impuestos que comentaba más arriba (para poder ajustarse fiscalmente a una masa monetaria en BsO delimitada por la cantidad de reservas de oro o cantidad de commodities y activos financieros equivalentes en valor al mismo).

    • Sr pero para que escribir tanto, lo que debe solicitar es que le pongan en su cuenta 1.000.000.000.000.000.000 VES mensualmente y con eso le da valor al trabajo.

      Lo otro que le puede recomendar a Salitas es que el estado deje de cobrar impuestos si a la final el estado puede emitir toooodo el dinero quiera y eso no genera inflación, para que necesita cobrar impuestos a los Venezolanos. Que emitan y listo.

      • Pedro. Todos somos ignorantes desde algún punto de vista, hay quienes ignoran más que otros… pero, Ud tiene una exuberante ignorancia patológica.
        Si le parece largo, entonces: ¡no lo lea!… total, las ideas no están hechas para personas de mentes complejas.

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