El Último Round / Ganarle a la crisis no es solamente llevar comida a casa

Por: Jessica Dos Santos Jardim

Para mí, el 2019 fue una especie de podio de llegada, al que, tras mil obstáculos, yo había conseguido arribar. Sin embargo, un par de semanas después, mi ánimo decembrino se había esfumado.

El año nuevo me recibió con más de un problema: una de las puertas de vidrio de mi ducha se salió del carril y se me vino encima. El accidente, afortunadamente, solo me dejo cortadas menores. No obstante, mi cuerpo decidió exagerar, así que el sangrero y la impresión me mantuvieron en estado de shock durante varios minutos.

“Mierda, no, en cualquier hospital la pasaré mal, no tengo dólares para una clínica, ¿qué hago? ¿A quién llamo?”, pensé en medio del temblor.  Al rato, me auxiliaron. Me curaron las heridas. Limpiaron el desastre. Se rieron de mi mala suerte e intentaron que yo hiciese lo mismo. Pero, con el paso de los días, a mi me seguía dando temor tan siquiera entrar al baño. De ñapa, averigüé que la misma puerta costaba 90$.

En medio de aquel berenjenal, el radiador de mi carro también se daño.  900 mil bolívares soberanos el repuesto original, 250 mil el de plástico chino, 215 mil construir uno de aluminio. Y 0 bolívares en mi cuenta.

De golpe, tras muchísimos días sin agua (aunque hubiese bastante luz), todo lo relacionado con el fregador de mi cocina empezó a joder.

Entonces, una rara fiebre (que iba y venía sin ton ni son) se apoderó de mi, me dolía la cabeza, me pesaba el cuerpo, sentía puntadas en el colón. Estaba mal, al punto que yo, que nunca o casi nunca acepto tomar medicamentos, quería tapuzarme con cualquier cosa que lograse devolverme las fuerzas… Hasta que mi periodo se perdió.

Por primera vez en mi vida, mi regla, puntualísima ella, tenía dos semanas de retraso. No obstante, yo sentía todos los síntomas con más fiereza que nunca. “Lo que me faltaba: estoy preñada”, pensé. Sin dudarlo, llamé a mi ginecóloga para que me atendiese fiado. Con 10 años conociéndonos, es lo mínimo que ella podía hacer por mí.

“No estás embarazada. De hecho, tanto los valores como el eco indican que tu cuerpo está menstruando pero en la realidad no es así”, me explicó. “Así que… ¿qué más te pasa?”, se atrevió a preguntar. Acto seguido, yo estallé en llanto durante una hora.

“Es que… se cayó la puerta, se jodió el carro, se volvió mierda la cocina, tengo como 10 trabajos y no he podido resolver, estoy cansada, no quiero nada. Tampoco me sirve hablar con mis afectos: unos me dicen que son cosas que pasan, problemas menores, como si no supieran que en Venezuela cualquier cosa que necesite plata es un drama; otros me juran que si pienso positivo todo va a pasar, como si la culpa fuese de mi cabeza y todo lo demás marchase muy bien; algunos me repiten a cada instante que hay gente con cáncer y que los niños en África tienen hambre, o sea, que mis problemas no son problemas; y hay quienes se burlan de ‘mis dramas de clase media venida a menos’ con la superioridad que les otorga ser más arrechos y rojos que nadie; y está bien, todos tienen razón, incluso los últimos, pero no me ayudan. De paso, doctora, en mis redes sociales, por ejemplo, la gente es súper feliz, los que se fueron, los que se quedaron, todos. Fíjese, ahí nadie tiene rollos. En cambio, míreme a mí, míreme, me acercó a los 30, empieza la presión social para que sea mamá ya, y resulta que a mi todavía me da miedo hasta la oscuridad. Dígame ¿soy una idiota? ¿Por qué no puedo ser una tipa arrecha?”, le dije, así, sin punto y aparte, sin detenerme, sin respirar, sin pensar mis oraciones. Lloré. Lloré burda.

Beherenis sonrió.

  • “¿Qué te gusta hacer cuando te sientes así?”, me dijo.
  • “No sé… Trotar”, respondí dudosa.
  • “Ve y hazlo”.

A la mañana siguiente yo salí a cumplir mi palabra. A la primera vuelta me di cuenta que no podía, que en algún punto yo había perdido todas mis condiciones físicas.

  • “No puedo, doctora. Ni siquiera esto puedo”.
  • “Sigue”, respondió.

Fui a la oficina y pedí todas mis vacaciones vencidas ante la mirada de quien probablemente consideró inadmisible que yo dejase el coroto en medio de la autoproclamación de Guaidó y con las calles ardiendo. Yo misma me lo cuestioné varias veces.Pero lo hice. Y seguí. Seguí todas las mañanas.

A las semanas, aún me costaba. Pero, el aire fresco me estaba ayudando a recapitular: Resulta que yo llevaba más de dos años trabajando sin parar, en mi trabajo formal, pero también en cuanto tigre explotador que me diese más de 10 dólares surgiese, para intentar mantener un poquito “mi estabilidad” (no mi calidad o nivel o etc de vida sino “mi estabilidad”): tener carne algunos días, no devolverme a la casa de mis padres, no vender el carro a precio de gallina flaca, no abandonar tal o cual cosa (no tener que dejar de dar clases, por ejemplo), y no irme, porque yo decidí no irme.

Pero, a la par, había tenido que cargar y buscar resolver los peos de un gentío: los más viejos, los que se enfermaron, al que despedí de este plano, los más chiquitos, la pareja, los amigos, la casa, el carro, la oficina, el trabajo en la comunidad. Porque, por alguna razón, las mujeres funcionamos así. Y acá, tanto el gobierno como la oposición, ha hecho propaganda con eso. Pero solamente nosotras sabemos a ciencia cierta lo que ha implicado esta crisis para cada una. Porque yo, probablemente desde mi completa ignorancia y delirios de clase media (como dicen algunos) creo que las mujeres, excepto las que realmente tienen muuuucha plata, han padecido este peo también desde lo anímico. Y asegurar que “las del barrio no se detienen con mariqueras” es reducirlas a una maquinita que no echa lágrimas.

Esto, sin notarlo, me hizo dejar a un lado un sinfín de cosas que eran fundamentales para mí, pero que (por todo lo anterior) yo había olvidado: trotar, pasear, dormir más de 5 horas, comerme un helado sin pensar que eso me descuadrara todo el trimestre, ver gringadas donde Jennifer Aniston me muestre lo bella que es, mirar películas serias que me hagan pensar, militar en algo más que “tienes hasta el 5 para depositar la caja clap, dame el número de transferencia, el transporte son tanto en efectivo”, leer novelas, hablar de cosas finas.

En medio de estas vueltas a la pista, intenté mirar, escuchar, sentir. Más de una vez me descubrí con el corazón hecho una pasa por la alegría de un niño que aprendía a volar papagayo, risueña por la conversación de un par de liceístas, conmovida por la firmeza de un viejito que pase lo que pase sale siempre a caminar, enamorada de las parejas que se aman, es decir, reconectándome con la vida, porque, aún en medio de cualquier escenario, hay y siempre habrá vida.

Así que hoy creo que escribo este texto solo con dos propósitos:

1-Que ustedes me cuenten si han tenido algún capitulo similar, porque, quizás, yo necesito leerlas (en especial a las mujeres) y ustedes necesiten soltar. Vamos, no todo es tan idílico como muestra nuestro instagram.

2-Recordarles a todos que hay cosas que uno no puede dejar de hacer bajo ningún concepto, así que, por muy jodida que este la vaina, llame a su novia, cargue a su bebé, busque a sus viejos, convide a algún pana, y disfrute. Yo ayer bajé a la playa, con unas empanaditas rellenas de guiso, unos tostones caseros, y 2 litros de agua congelados. Fui y regresé con los mismos problemas, pero me permití ser feliz un rato, muy a pesar de ellos.

De hecho, por estos días, me dio por ojear los textos de un biólogo celular norteamericano que alguna vez llegué a leer, y los siguientes párrafos se quedaron flotando en mi cabeza:

“Si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. Y la segunda consecuencia es que se apaga el sistema inmunitario. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Por eso, bajo estrés, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas”.

Perdonen mi “jipismo”. Pero, últimamente mucha gente a mí alrededor anda chucuta: son de 30 y se sienten de 50, se les cae el cabello (como a mí, nuevamente), andan mal del estomago a cada rato, les dio un ACV “inexplicable”, aparecieron células cancerígenas, etc., etc., y entonces una enciende las alarmas: Ganarle a la crisis no es solamente llevar comida a la casa. Volvimos y seguimos.

About Jessica Dos Santos
Licenciada en Comunicación Social (UCV). Locutora (UCV). Periodista en La Radio del SUR, Revista Épale CCS, entre otros. Autora del libro “Caracas en Alpargatas”. Profesora universitaria. Ganadora del “Premio de Periodismo Aníbal Nazoa 2014, mención impreso” y una mención especial del “Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, mención radio” en los años 2016 y 2018.

38 Comentarios en El Último Round / Ganarle a la crisis no es solamente llevar comida a casa

  1. 1-EL MACHISMO HA DISMINUIDO CONSIDERABLEMENTE, ESPECIALMENTE, EN CUANTO A LA RESPONSABILIDAD DEL HOMBRE CON LA FAMILIA Y LOS QUEHACERES DEL HOGAR.
    2-LO DIGO, PORQUE, AÚN CON LAS DIFERENCIAS QUE TENEMOS POR LO DEL GÉNERO, LA SITUACIÓN NOS A AFECTADO CONSIDERABLEMENTE, DE TAL FORMA, QUE NUESTRA PLANIFICACIÓN SE LIMITA A:
    2.1-COMPRAR COMIDA MENOS CARA.
    2.2-HACER COMIDA O COLABORAR.
    2.3-ESTAR PENDIENTE DE LA LOGÍSTICA DE NUESTROS HIJOS PARA QUE ESTUDIEN CON CIERTO CONFORT: 1-TRANSPORTARLOS, 2-QUE LLEVE SIN FALTA SU AREPA Y SU VASO DE LIMONADA A LA UNIVERSIDAD.
    2.4-BUSCAR MECÁNICO SOLIDARIO, PRECIOS DE RESPUESTOS USADOS, LLEVAR EL CARRO A LOS BARRIOS PORQUE COBRAN MAS BARATO, IR A LAS CHIVERAS QUE QUEDAN.
    2.5-POR LO MENOS TENGO VEHÍCULO, PERO 1-SI LO LLEVO A LA GUAIRA RECALIENTA,2- LE COMPRO CAUCHOS USADO CADA X MESES Y 3-NO LE HE HECHO NI MANTENIMIENTO NI REPARACIONES POR LO BAJO DE LOS INGRESOS CON RESPECTOS AL PRECIO DE LA MANO DE OBRA Y LOS RESPUESTOS.
    2.6-MENOS MAL QUE YA NO COMPRO CAÑA NI TOMO CON NADIE, PORQUE ME HA SERVIDO PARA MEJORAR MI SALUD, PERO DEJÉ DE TOMAR POR LA SITUACIÓN ECONÓMICA.
    3-NUNCA PLANIFICABA LOS HOBBIES, SOLO HACÍA LO QUE ME PROVOCABA.
    4-PERO, TODO CAMBIÓ. AHORA MIS HOBBIES LOS PLANIFICO Y SON:
    4.1- VER QUE JODE TELEVISIÓN,1- DEPORTES EN ESPN, 2-PELÍCULAS GRINGAS,3- INFORMARME POR EL CANAL 8 VTV Y MORALIZARME TODOS LOS MIÉRCOLES CON EL MAZO DANDO.
    4.2-DESPUÉS DEL AGITE DEL DÍA PRACTICAR 2 HORAS DE DEPORTES DE LUNES A VIERNES, PORQUE: 1-ME SIENTO BIEN CON EL PRECIO QUE PAGO Y2- CON LA ACTIVIDAD QUE REALIZO.

    EN GENERAL:
    1-ES UNA LOCUARA LO QUE ESTAMOS VIVIENDO.
    2-CREO QUE APENAS HEMOS INICIADO LA RESPUESTA CONTRA LA GUERRA ECONÓMICA:
    2.1 ACEPTANDO QUE EL MERCADO ES DIFÍCIL DE CONTROLAR, SOBRE TODO EN NUESTRA CISRCUNSTANCIA DE ASEDIO.
    2.2-SALVO QUE SEA ESCONDIDO, CREO QUE NO ESTAMOS NI ASIGNANDO NI VENDIENDO DÓLARES POR DEBAJO DEL PRECIO DE MERCADO.
    2.3-ESPERO, QUE MANEJEMOS LAS EMPRESAS DEL ESTADO COMO SI FUERAN DEL SECTOR PRIVADO, O SEA, QUE SE VENDAN A PRECIOS DE MERCADO O INTERNACIONALES LOS BIENES O SERVICIOS QUE PRODUZCAMOS O IMPORTAMOS.
    2.4-QUE EN FUNCIÓN DE ELLO:
    2.4.1-, SE VAYAN MEJORANDO LOS INGRESOS DE LOS TRABAJADORES.
    2.2.4.2-VAYAMOS HACIA EL SUBSIDIO DIRECTO Y SE ELIMINE EL SUBSIDIO DE BIENES Y SERVICIOS.

  2. Hace mucho tiempo que no leía algo con lo que me sintiese tan íntimamente identificada. La crisis, el estrés, el mundo que parece que conspira, los placeres simples abandonados, el sistema inmune golpeado, el cabello cayéndose, los mil tigres, la falta de vacaciones, hasta la puerta del baño partida (aunque a mí no me cayó encima). Pero también el sentimiento femenino de todo lo que pasa, el golpe anímico y las ganas de echar pa’lante, la trabajadora “incansable”, la manía de querer leer en cualquier tiempito libre, de querer alimentarse el alma con el paisaje, de vivir y de vivir en Venezuela. Seguro olvido coincidencias, pero es así, me siento como tú, te entiendo y te mando un abrazo!

  3. Hola Jessica, gracias por compartir tu experiencia, no tienes idea de lo identificada que estoy con tu relato.
    Me acabo de jubilar, los últimos 5 años no tomé vacaciones siempre por motivos laborales, tenía un cargo gerencial y no podía salir de vacaciones, siempre era necesaria mi presencia allí, para la institución claro está, no había tiempo para ir al médico tengo un tumor en la hipófisis y hernias discales, aunque me sintiera mal tenía que ir a trabajar. Estaba pagando la carrera universitaria de mi hija y tal vez por eso me obligaba a permanecer allí, soy madre soltera, necesitaba el empleo y el dinero. Adicionalmente, hubo cambio de autoridades en mi trabajo y como ocurre a menudo, siempre llega un o una frustrada que quiere imponer autoridad para satisfacer sus frustraciones, acompañando ese compartimiento con maltratos y atropellos.
    Por supuesto, al igual que tú todo eso me generó un alto nivel de estrés, mal humor, desagrado por el ambiente de trabajo, descontento con la situación tanto institucional como del país, hasta que exploté, lamentablemente yo no pude desahogarme llorando porque me cuesta llorar, fue peor me revelé contra todos en mi trabajo, mandé todo a la mismísima mierda y cuando fui a revisar cuánto iba a recibir en prestaciones por mis años de servicios me informaron que ya cumplía con los requisitos de ley para solicitar mi jubilación.
    Eso de la jubilación me dejó pensando, sobre todo porque amo lo que hago, soy especialista en planificación y eso me apasiona, es lo que he hecho desde que comencé a trabajar, pero también amo mi vida y a mí hija que está por graduarse, así que tomé la dura decisión de solicitar mi jubilación.

    Ahora estoy “sobreviviendo” con un sueldo de jubilada, no estoy ejerciendo mi profesión para la cual me preparé durante años, pero tengo tiempo para mí, puedo dormir, atender mi salud, cocinarle el almuerzo a mi hija que ahora está en pasantías, tengo tiempo para hacer amigos, puedo salir a dónde me provoca a la hora que quiera, tengo algo que había perdido, mi libertad como ser humano, como mujer, ya no soy la esclava de aquel trabajo y no quiero volver a serlo nunca más.
    Estoy dejando de preocuparme tanto por la comida, porque siempre habrá, aún en esta crisis siempre habrá, solo hay que buscar alternativas nuevas y cambiar a hábitos más nutritivos y menos costosos.
    Me niego a deprimirme, a caer en el espiral de odio en el que muchos están girando, me niego a ser una nube gris. Prefiero seguir dirigiendo mi mirada hacia lo bueno, hacia lo positivo, hacia lo que puedo hacer, hacia lo que me hace bien.

    Te envío un gran abrazo Jessica, gracias por tu artículo.

    Gainet Nácar

    • Hola Gainet. Gracias a ti por compartir conmigo tu experiencia y por negarte a caer en el espiral de odio. Relatos como el tuyo me impulsan a dar siempre un poquito más. Abrazos.

  4. Jessica! siempre sigo tu columna. Siempre me ha gustado la sencillez y honestidad con la que dices lo que piensas. y constantemente eres una fuente de animos para mi en medio de esta guerra. Te lo agradezco mucho. Te contaré como me lo pediste. Soy hombre. No solo a las mujeres les atacan esta situaciones, pero a los hombres, como sabes, tenemos mucha presion para no expresar como nos sentimos, salvo arrecharnos. Particularmente este texto me ha llegado mucho luego de unos dias de crisis emocional, de si me voy no me voy del pais, nos vamos juntos, no alcanza para los dos, mejor nos quedamos, pero juntos. El ultimo año fue una constante batalla para mantenerme con mi esposa, ella y yo decidimos mudarnos juntos a Caracas a una habitacion y tomar dos puestos que nos ofrecieron en el ministerio de la cultura. Luego de casi un año de aumentos de alquiler (al doble cada mes) consecutivos, tuvimos que regresarnos a casa de sus padres por no poder pagar los dolares que nos pedian del alquiler. Sencillamente el salario no daba, la cajas de clap que nos daban para compensar el sueldo de hambre no pudimos revenderlas (por principios morales ) y bueno, a casa de los viejos a freelancear juntos, nos va un poco mejor ahora. Lo cierto es que han sido semanas de poner cada cosa en duda, sobretodo la forma en que hemos sido tratados los profesionales los ultimos años (ilusiones de clase media) diran algunos. Pero que forma parte innegable de la destruccion de las instituciones, empresas del estado y todo lo demas. Ahora sacamos la fuerza, ya no de la esperanza de defender un ideal que nuestros “lideres” han dilapidado , sino, de la simple alegria de estar juntos, aca, viviendo un dia a la vez. dandonos el derecho a construir la felicidad, asi el imperio con sus sanciones, o el gobierno con su ineficiencia y autoritarismo, creen las condiciones para prohibirla. Felices como un acto de rebeldia.

    • Hola Ivan. Gracias por leerme y por finalmente comentar por acá. No imaginas lo valioso que termina siendo para mi que un hombre también me eche su cuento. Me contenta que ahora les este yendo un poquito mejor. Fíjate, estas ultimas semanas, me ando cuestionando con más fuerza eso que dices: como hemos sido tratados los trabajadores en los últimos años. Sin duda los venezolanos, en general, los que nos quedamos y los que se fueron, hemos tenido miles de cambios: trabajar en lo que no nos gusta, ser explotados, dar 8 horas por día y recibir un pago que no alcanzar ni para trasladarnos a la jornada los 15 días siguientes, “beneficios” que se convirtieron en chantaje, liquidaciones patéticas, etc. De una u otra forma, se han ido al carajo todas las reivindicaciones laborales que tantos años y esfuerzos nos costaron. Lo peor es que decir algo al respecto es arriesgarse a ser satanizado por algunos sectores. Pero, bueno, sigamos siendo rebeldes. Un abrazo.

  5. Bruce Lipton el biólogo?

    Sí, hay que hacerle caso a todas esas señales y conectarse con lo que aún en medio del caos, te proporcione algo de bienestar, el que sea.

  6. Estimada Jessica, ¿me quedé con la duda de si estás mejor de tus heridas? Espero que sí
    Amiga,(Bueno para mi eres mi amiga pues) como siempre un buen texto catártico. Me hiciste acordar que en estos días le explicaba a mi papa los sistema que acompañan al sistema nervioso central:
    1. El Simpático, responsable de las respuestas de nuestro organismo ante el estrés, lo que no lo hace muy simpático.
    2. El Parasimpático, que es el que activaste en ese viaje a la playa y esas tardes de pelis o en ese compartir con amigos, vamos que es el responsable de la relajación.

    Sin embargo, te cuento que el estrés no es del todo malo, es el que nos mantiene vivo y nos hace sobrevivir en situaciones amenazantes, porque sino imagínate a la primera nos morimos. Lo que es realmente malo es “vivir estresad@”, es decir, siempre en con el sistema simpático activo, en respuesta y listo para la batalla, lo cual perjudica altamente nuestra salud. Te preguntarás entonces ¿qué debemos hacer? lo ideal sería encontrar un equilibrio entre ambos, cosa que no es sencilla, pero que se logra si se hace un trabajo de “consciencia” de que estamos estresandonos más de lo que debemos o en contextos innecesarios o que reconozcamos que estamos estresados. Una vez que hemos hecho consciente esto tratemos de retirarnos del sitio, si podemos claro, y si no desde el mismo lugar; hagamos unos ejercicios de respiración pausada, lenta y consciente, eso hará que tu organismo se calme y entienda que no está pasando nada y que ésta situación no es de supervivencia sino que es el contexto el que te pone así. Con 5 minutos que hagas esto te permitirá ver lo mismo desde otro lugar, no más positivo ni nada de eso ojo, sino desde otra perspectiva.

    Yo después que lo hago y vuelvo a mirar el sitio comienzo a inventar una historia de las personas, armo un cuento tomando lo que dicen y le agrego cosas de ficción, le añado cosas, le quito otras, me imagino como serán en sus casas, les invento personajes, etc. eso me ayuda a distraerme si es una situación agobiante como una cola para comprar comida o el estres que produce un aeropuerto, bueno a mi me lo produce; o alguna que otra situación cotidiana de esta que nos asalta.

    Yo creo que lo que no hemos llegado a comprender como Gobierno es que cada vez debemos invertir menos en Salud; eso hace a un Estado eficiente en sus políticas sociales. Y antes de que pegues el grito y me tildes de loco me explico; si un estado invierte en mejorar la calidad de vida de su pueblo, la personas no se estresan ni se angustian, ya que el angustiado no duerme, el que no duerme no descansa el que no descansa “vive estresado” y por ende se enferma, lo que hace que el Estado tenga que gastar más en salud, cuyos costos son elevados; pero eso no lo estamos entendiendo.

    Bueno amiga, espero que esto sirva para algo y desde mi rol como Psicólogo me pongo a la orden si necesitan ayuda.

    Saludos!

    • Hola Raúl. ¿Cómo estás? Si, estoy mejor de las heridas, ya solo me quedan 2 leves cicatrices en la mano izquierda. Gracias por preguntar.
      También he avanzado en esa búsqueda de equilibrio que me comentaste. Retomé mis prácticas de yoga, me hacen bien, me hago consciente de mi respiración, cuerpo, dolores, el estatus de mi mente. Incorporé un par de lecturas nuevas a mi cotidianidad. Poco a poco.
      Sobre lo último, no te tildaría de loco, yo creo exactamente lo mismo. Por otro lado, considero que en este contexto tan jodido, todos, pero en especial el Estado, debemos entender que la salud mental es tan importante como la física. La gente no solo necesita una caja CLAP, sino soluciones estructurales, y mientras llegan: herramientas para saber sobrellevar, también desde la mente, todo lo que va pasando.
      Gracias por ponerte a la orden como psicólogo. Me encanta. Yo estudie un par de semestres de psicología en la ucv, la abandoné para poder seguir con Comunicación Social y trabajar a la par. En estas últimas semanas he ido par de veces a averiguar una maestría de psicología social que deseo hacer, pero bueno, la apatía se ha apoderado de todo: no hay quorum, no hay profesores, no hay espacios, no hay, no hay, no hay. En fin, seguiremos. Gracias, gracias, gracias. Besos.

  7. Te leí y es increíble lo identificada que me sentí con tu relato.
    Este año comenzó difícil y seguramente seguirá así, carro malo, lavaplatos dañado, zapatos gastados y así van las cosas. Pero uno se la reinventa y ahora junto a dos amigas vendemos cocuy.
    En estos días del apagón y falta de agua debía llegarme la regla y no apareció, pero los síntomas eran terribles, más fuerte que de costumbre. Sólo, 5 días después, al poder hablar con mi familia, mi mamá, mi esposo y mis hermanos, apareció la regla en este cuerpo y los malestares mejoraron.
    Es muy fuerte lo que estas situación no puede hacer en mente y cuerpo, y si de alguna manera debemos buscar la manera de ver lo hermoso de la vida, de nuestra gente.
    Por eso cuando leo a algunas personas, decir que somos unos tontos al resaltar las historias de solidaridad que se vieron en estos días de crisis energética, pienso que están realmente enfermos.
    Mientras disfrutamos de la familia, los amigos y las mascotas. Tomar un cocuy juntos y reírnos de nosotros mismos.

  8. Excelente articulo! y buena respuesta. Me llamó muchisimo la atención el analisis de las funciones organicas y como afecta nuestro cuerpo el comportamiento de las celulas….Lo anterior a eso es la cotidianidad de la gran mayoria de nosotros. Truco está en saber que hacer para bajar el nivel de presiòn que tenemos y definitivamente el deporte es una de los mejores opciones…Yo lo primero que hago es calmarme y analizar mis miedos (que son muchos). Gracias Jessica vale la pena leerte y que sigas escribiendo, no tienes idea de cuanta gente se identifica con tus vivencias.

  9. Excelente relato de la vida real Jessica, muchos nos identificamos con esas situaciones descritas allí. Muy buenos igualmente los aportes y recomendaciones de las otras personas que me antecedieron. Mi aporte o recomendación sería que no debemos dejar de hacer las cosas que nos hacen sentir bien con nosotros mismos a pesar de los problemas o circunstancias que nos toca vivir.

  10. Hola Jessica, te conocí a través de Mauricio, cuando planeábamos el proyecto de la Agenda Cultural de Caracas.

    A mí este proceso me llegó mucho antes, durante pleno apogeo del chavismo con Chávez, con mil ideas, conocimiento y ganas para apoyar los sueños de muchos la revolución me excluyó por honesto, por melodramático que pueda sonar, y en mi espacio de trabajo por chavista sufrí de acoso hasta para lo más básico. En casa no entendían y me salían siempre con las mismas historias del pensamiento positivo y esas ridiculeces.

    Yo sabía lo que venía, muchas veces lo dije como un pájaro de mal agüero, y aquí estamos. Todo era un laberinto, y todo el mundo parecía feliz en los mejores momentos de chavismo.

    Esto que pasa no es por la situación actual, no es Maduro ni Guaidó, es lo que creamos en colectivo, es lo que creamos a nuestro alrededor.

    Seguimos distraídos esperando que alguien haga las cosas por nosotros, y nos olvidamos de construir lazos confiables y trascendentes en lo económico, en lo material y concreto, siempre aferrados a nuestra domesticación. Nos perdimos entre buenas intenciones sin un reflejo coherente.

    Yo sigo intentando, tratándome de mantener fuerte y sano, de dejarme guiar por la poesía, tratando de fortalecer y apoyar a cuántos puedo. No hay de otra. Soy tan fuerte como los que me acompañan, y construyo para algo que no es para mí, sino para los que vienen detrás.

    • Claro, Francisco, te recuerdo. Y si, tienes razón, hay que seguir intentando, cuidandonos, a nosotros y entre nosotros, avanzando de a pasitos. Abrazo. Y que vengan nuevos proyectos.

  11. Cuando acepte emocionalmente que mi limitacion es lo que me frena , se acabaron mis problemas…. el plan mundial es que los salarios no alcansen para el desarrollo humano es decir el bienestar social,,,, asi que por mas que busques solucion trabajando en tres cuatro partes diferente no encontraras nada, quedaras mas cansado a cansada fatiga total y estaras igual,,, la economia mundial es totalmente depredadora se decide en los ee uu y no tienen la intencion de hacerlo porque todavia tienen un dominio en porcentaje alto, que pasara, cada uno tendra que sacar su propia conclusion……afortunadamente aqui en venezuela no habia llegado tal crisis imaginense todo lo que hubo que aplicarle al pais para que entraramos en ella,, que politicamente se han cometido errores bueno esta bien, ahora deganme donde hay unos gobernantes perfecto,,,

    Solucion Indivdual para cada quien, a su problema punto unico…….

    cuando dejes de pensar en que tienes que vivir de la apariencia para competir con los demas, queda resuelto de plano ese asunto…….El solo hecho de tener que trabajar en varias cosas a la vez es respetable pero no es correcto, porque no se produce nada….. se produce solo entrada economica limitada, trabajar como se conoce y producir son conceptos parecidos pero no iguales. producir en mi opinion es desarrollar cualquier idea relacionada alo economico y ponerla en practica en forma constante perseverante y desarrollar toda tu fuerza de trabajo y tiempo en esta idea y veras el resultado, tanto emocional como economica….

    Si uno o una caminando o corriendo se cae obligatoramente se tiene que levantar de nuevo y lo hace todas las veces que se caiga,,,,, a menos que muera por consecuencia de la caida…….. suerte para todos…..

    Nota …… Los salarios que conocio el mundo y se conocieron en venezuela ,dudo mucho que volveran ojala yo este totalmente equivocado en mi vision que tengo al respecto…..

  12. Querida profesora Jessica, sepa que no muchas personas son queridas y admiradas a distancia por desconocid@s. Usted tiene el amor y la admiración a distancia de nosotras y nosotros, sus lectoras y lectores. Lo digo de corazón. Y estoy convencida que ese amor y admiración sí le llega y la acompaña. Ahora bien, saber que no llega a 30 años y yo con ya 60, le puedo decir que su sentido relato, tan sentido y tan sincero que nos comparte, me hizo abrazarla a distancia y decirle “lo mas valioso de una vida es la dignidad, la valentía y la esperanza de como enfrentamos las dificultades”. Y usted, en su corta vida es un ejemplo de ello. Siga así, escriba, ese talento que tiene es la luz para todos y todas, independientemente de nuestras edades. Solo como comentario personal y sin quitarle méritos a nadie, cualquiera como yo (junto con mis hermanas y hermanos), de madre migrante, sobreviviente a los asesinatos franquistas de la monarquía criminal española y que también, junto a mis hermanos y hermanos, sobrevivimos los 40 años de la 4ta.ASESINA (1958 -1998), sabe que lo que se ha sobrevivido estos 20 años es una gotita en el inmenso océano de fascistas que impunemente mandan en este MUNDO. Por eso es tan importante que personas como usted querida Jessica, que no llega a los 30 años, con talento inspirador, sobreviva su época como lo hace, con dignidad y valentía y esperanza, para que cuando llegue a los 60, pueda decirle a la juventud del 2050. Mis abrazoootes a distancia.

    • Creo que si me acompañan y me animan un montón, quizás hasta resulta una suerte de escudo protector. Ha sido re lindo leer tantos comentarios por acá. En especial el suyo. Un abrazo

  13. Estas presa como muchos de nosotros, no con barrotes sino de muchas formas todas sutiles como las cadenas del elefante, perder la libertad nos lleva a un ricon oscuro de nuestro ser donde solo hay dos puertas: el odio y el miedo. No puedes vivir en ninguna de esas puertas sin pagar el precio, por eso regresamos a la celda donde no queremos estar. Por alguna magica razon el ejercicio hace de la prision un mejor lugar pero tu eres muy inteligente para engañarte para siempre. Yo me fui, por miedo a la salud de mi hijo, mi familia, y porque en la puerta del odio eso estaba muy solo, apenas Oscar y un puñado con el valor de luchar por los derechos de todos. Todo tiene su final.

    • Varios me han recomendado ver esas películas, por la misma razón que tú me comentas. Aún no lo he hecho. Es tarea pendiente! Gracias, Ignacio!

  14. Gracias por estar ahi , para nosotros, es increible como me senti identificada con casi todo lo planteado por ti. Es hemoso leerte , tus escritos nos sirven para reflexionar y nos permiten buscar ayuda o mejorar algunos comportamientos de nuestra vida . Gracias, gracias , gracias . MM

    • Te abrazo mucho, por alguna razón es lo que siempre hago cuando veo a cualquier llorar. Incluso sin conocerlo.Gracias a ti.

  15. Me hiciste llorar, porque mi vida se encuentra en ese punto. Me separe hace tres meses y estoy sola con mi chamo y mi vieja que esta bastante mayor. Todos mis panas se fueron del país, y mi familia también, mi vieja y yo decidimos quedarnos por patriotas o por necias, ya no estoy segura. Pero en este punto me pregunto todos los días si fue un error, porque la plata no me alcanza para nada y también tengo miles de trabajos. Hago un esfuerzo grande para estar contenta y ser una mamá de pinga que enseña a su chamo a ver la belleza en las cosas sencillas, la playa con agua y pasta en un perol, los caobos con un par de naranjas en el bolso, unas cotufas en la cinemateca, un paseo caminando; pero de repente solo quiero acostarme a dormir y esperar que todo pase, el miedo a mis propios vecinos que quieren matar chavistas, el miedo a mi terquedad de permanecer en mi país, país al que amo pero que se me va haciendo lejano. La verdad compañera es que tu relato es mucho de lo que me pasa, de los que nos pasa a todas, a las que somos chavistas con el agravante de que todas las amenazas se ciernen sobre nosotras, el miedo a que los gringos nos invadan o a enfermarse se va volviendo una cosa inestimable a la que uno no logra escapar ni con lectura. Creo que tienes muchísimas razón en que el solo hecho de sobrevivir es insuficiente, pero la cuestión es ¿qué hacemos? porque cuando se acaben las vacaciones y haya que retornar al mundo todo comenzará de nuevo, y entonces ¿qué hacemos?. La verdad no tengo idea, yo busco reductos, espacios para hacer yoga, montar bicicleta y jugar con mi chamo, me ayudan creo, porque aún no he perdido completamente la cordura, pero no sé qué más hacer, no sé como lidiar con la incertidumbre tan grande y el miedo.
    Gracias por tu artículo… Ojalá te llenes de oxígeno y la energía te ayude a encontrar respuestas… espero encontrarlas también, o aprender a edificarlas. Creo que juntas podemos más, en este momento son necesarias las amistades, las ideas colectivas y los abrazos.

    • Gracias, Patricia. Aun sin conocerte puedo asegurar que si eres una mamá de pinga, que tienes un mérito inmenso: estás luchando y enseñando a luchar. Decaer de a ratos no necesariamente está mal, es también lo que somos, “perder el equilibrio forma parte de una vida equilibrada”. Te cuento algo… durante el apagón, por mi casa si hubo protestas duras, recuerdo que una madrugada me quedé dormida en medio de ellas, sin saber muy bien la magnitud de lo que ocurría, pero aturdida por los ruidos, esa noche soñé que unos vecinos habían impregnado de gasolina la puerta de mi apartamento y tocado el timbre, yo agarraba la velita, salía a ver, y fuas: era victima de las llamas. Al despertar, me di cuenta que también tenia miedos silentes, que todo lo insano, de lado y lado, se estaba fusionando, y me habia penetrado. No se responder a tu “qué hacemos”, pero creo que se parece al mio (http://www.15yultimo.com/2019/04/14/el-ultimo-round-que-hacemos/). No consigo una solución estructural, por eso también transito esos mismos reductos que mencionas. Hace 2 semanas volví a las clases de yoga, también al estudiar. Tengo temores, la misma incertidumbre, algunos desanimos, pero intento manejarlo mejor. Juntas podemos más, son necesarias las amistades (algunas partieron, pero podemos edificar otras), son importantes las ideas colectivas (expresarlas, debatirlas, satanizar menos), y te mando decenas de abrazos.

  16. En estos días he pensado: “la sociedad venezolana es un caso de estudio” ya que , en el caso de las mujeres, se ven en la calle “como si nada”, nos exigimos llegar a tiempo, entregar el trabajo puntualmente, sonreír y dar ánimos a los demás, maquillarnos y peinarnos pese al agua y la luz y, admirablemente, mantener la frente en alto. Súmale ser madre, todo una prueba de supervivencia de la especie, ya que es preciso vivir la infancia y respetar ese “rrrégimen” porque es el mas importante de todos. Para finalizar, al cerrar el día, ser poesía para la persona amada que llega del territorio hostil. ¡ Si, somos un caso…! Nada perfectas, el cuerpo nos dice que no lo somos… el cabello sigue cayendo, pensé que por la llegada de las canas!! a trotar!

  17. Estimada…no desesperes. Te leí y me decia con cierto lamento…pero si no llega a 30. No soy devota de nada, creyente, ni seguidora de ningún movimiento religioso..pero si de algo estoy convencida es de que Dios aprieta…pero no necesita que nosotros mismos nos ahorquemos. Tenía 11 años cuando mi madre dejo la casa, 12 cuando mi padre decidio abandonar la ardua tarea de lidiar con preadolescentes. Entre 13 y 14 viviamos sumergidos entre vicios y drogas. Dejé de estudiar, aun cuando siempre fui de las mejores de la clase y viví cuanta cosa te quieras imaginar. Pero Un dia..finalizando esos catorce, tuve el tiempo necesario para reflexionar. Claro que en esa época pues ni siquiera sabia que mis largas horas tratando de explicarme, para qué estabamos en el mundo y por qué sucedian tantas cosas a mi alrededor…era un acto de reflexión. Ahí tomé mi primera decisión de vida “no morir, porque mucho debía hacer” y que mi fin en la vida era ayudar a otros. Pero cómo podia hacerlo? Si vivia un sin sentido…. pues comence a trabajar y no porque me faltara comida ni techo. Me faltaba afecto, guía, orientación; pero las necesidades básicas…las materiales…estBan cubiertas. También me acompañaba un gran espíritu de independencia y de salir del hueco donde mis hermanos y yo, estabamos sumidos. Y lo hice, y a los 17 retomé mis estudios y a los 18 términe el bachillerato. Los 19…inolvidables. Nace mi primer hijo con muchos problemas y superó todos los diagnósticos que lo alejaban de este plano, (Otro luchador. )Meses mas tarde…supe que nada veía. Eso fue un golpe. Hice todo lo que material y humanamente pude para devolverle la visión…sin exito. Y esa tristeza me acompaño hasta un buen día en que paseaba por la libreria del Ateneo. (No se si aun existe, pero era uno de mis lugares preferidos.) Y vi unos libros en Braille. Los compré y lloré todo el camino a casa. Entendí que ese día había tomado mi segunda decisión de vida….Aceptar. Debía entender que era el momento de involucrarme y a él , por supuesto, en el mundo de los no videntes y avanzar. Un año después nació mi segundo hijo. (Parecia experta en meter la pata). Este niño nació en medio del terror que me producia pasar por lo mismo..pues entenderas que pensé que el problema era mi organismo. Este bebé desvirtuó esa loca hipótesis. Sin embargo, la vida se encargó de ponerme a prueba nuevamente. El padre de la criatura resultó ser un estafador de profesión. Ya tenía yo unos 21 años…..Pues te comento que me hice dueña del problema. Creí que lo correcto era que lo ayudara por ser el padre de mi hijo, asi que pague abogada y mantuve a su familia (es que resulta que tenia otra familia) mientras estuvo preso. Fueron tiempos difíciles. Quiza estes pensando “que tonta” …yo por el contrario, sentí que era lo correcto. Pero bueno, luego de varias reincidencias , me aleje nuevamente de ese 2do hueco. Entendí que el valor de la familia, no dependía de los actos heroicos que hacia para mantener ese “hogar”, sino que se trataba del aporte recíproco de respeto, amor y comprensión. Ahi estaba yo, con mis 2 niños, trabajando y estudiando, bajo circunstancias muy adversas siempre. Estoy segura que en más de una oportunidad, nos quedamos sin energia electrica y en más de una ocasión, no tenia para comer, ni transportarnos. Y era la
    Prospera” y “justa”4ta República, con leyes que a nadie obligaban y donde reinaba la paternidad irresponsable. Pero la vida continuaba…y estaba muy joven para quedar vistiendo santos, ademas de que nunca perdí la esperanza de formar la familia que nunca tuve. Como dicen…la tercera es la vencida. Y así, conocí a la famosa tercera. Lo conoci en la universidad (siempre crei que un hombre formado académicamente seria mejor y más si se trataba de uno de origen humilde…por aquello del valor de las cosas y bla bla bla). Para resumir, estuve 12 años con él y de alli nació mi niña hermosa. Este, vendio hasta la casa sin mi consentimiento y nos dejó desasistidos desde todo punto de vista. Asi que mientras casi toda Venezuela gozaba de la prosperidad que trajo el gobierno de Chavez, mis hijos y yo, comiamos cada vez que se podía en el comedor de la UCV (gratos momentos). Es que es una máxima en mi vida…mientras menos recursos tengo, mas tiempo para los afectos. Es que los elementos distractores desaparecen cuando no tienes como costearlos. Aun busco el equlibrio, entre “tener”en términos materiales y combinarlo con los afectos, cosa que no se excluyan. Y hace rato que dejé los 30. Con esto te digo que no deseperes. Que de verdad, todo pasa. Que con el tiempo esta Crisis, te parecerá una tontería. Que yo no podría contarte un final…porque mientras viva y en ocasiones, aun después de nuestra existencia, seguimos estando presentes y por tanto el final no existe. No desesperes, porque las mujeres ciertamente tenemos un chip especialisimo…una voluntad inquebrantable regida por el amor. Que si estamos mal pagados, con colas, sin agua ( o sin novio), solteras, casadas, con o sin hijos, terminan siendo circunstancias que acompañan nuestro paso por la vida. TE TIENES A TI MISMA Y ERES TU AMOR MAS GRANDE. Y eso es suficiente para seguir. Mis hijos ya son adultos, hacen sus vidas, les regale mi espìritu de independencia. Un día contaran su historia. Estudie dos carreras, la primera a punta de prestamos de la caja de ahorros y con dos nos que mantener; la segunda no la tuve que pagar , y tenia 3 hijos ya. Alla en nuestra casa que vence las sombras me animo la sed de justicia. Y si te preguntas cómo cumplo mi objetivo de vida, pues te diré que la comida que consigo, la reparto y a nadie le cobro por una consulta. Solo recuerdo siempre los malos momentos de mi vida y cuanto necesité y me digo….no quiero que nadie repita mi historia…y ojalá pudiera ayudar a todos. Recuerda que Dios aprieta y está en nosotros ” soltarnos”. ANIMO. (PD. .El mayor de mis hijos tambien es abogado aún a pesar de su discapacidad).

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