El Último Round / ¿Qué hacemos?

Por: Jessica Dos Santos Jardim

“Participé activamente en

la creación de esta vida,

¿Por qué no me veo ahora en ella?”

Hace un par de semanas retomé mis prácticas de yoga. La primera vez que asistí a una clase fue hace 8 años exactos. Desde entonces, he abandonado y retornado un sinfín de veces. La verdad, en muchas cosas, aun soy la perfecta antítesis de un yogui: impaciente, terca, con la mente más inquieta del planeta, incapaz de aceptar “las cosas como me son dadas”, etc.

Recuerdo que en mis primeras clases, hace casi una década, el profesor solía repetirme que existían situaciones que yo no podía controlar:

  • “Vas tarde a un encuentro… ¿al estresarte llegarás más rápido? No ¿verdad? Entonces, dale tranquila”.

Yo que además soy, como el gran Lavoe, la reina de la impuntualidad, asumí aquella frase como mi excusa perfecta. De repente, empecé a llegar tarde a todas las prácticas. Pero, eso sí: re-la-ja-di-ta. Entonces, el hombre me dijo:

  • “Así no es. Si un día sales de tu casa, temprano, a tiempo, y hay un choque o una cola imposible de esquivar,  algo que se escapa de tus manos, de tu campo de acción, entonces, no vale la pena angustiarte, no hay nada que puedas hacer, pues lo que podías hacer (salir temprano, agarrar tal o cual vía) ya lo hiciste”.

Ah mira tú.

Hoy, otro maestro, en medio de una conversación informal, previa a la práctica, aplicaba la misma lógica para el tema eléctrico, pues, según él, el angustiarnos, ponernos rabiosos, caernos a insultos, no lograría que la luz llegase más rápido.

A la mañana siguiente, desperté y en mi casa aún no había agua, van muchísimos días así, pero, este fin de semana yo necesitaba (más que nunca) que el grifo me diera algo más que silencio, dado el evidente cumulo de ropa y sabanas sucias.

Entonces, intenté traer a colación aquella reflexión:

  • A ver, Jessica ¿Puedes hacer algo para que llegue el agua o simplemente debes aceptar la situación sin este huracán de sentimientos feos?

No supe que responderme. Aún no encuentro que decirme.

¿Qué se supone que debemos hacer aquellos que no deseamos una intervención militar, ni un golpe de Estado, que no somos adeptos a la violencia, que no creemos en la oposición, que no vemos respuestas gubernamentales de altura, que no queremos irnos del país, que nos negamos rotundamente a joder (tracalear, bachaquear, etc), pero que cada día estamos un poquito más jodidos/desesperados?

Hace unos días, muy cerca de mi casa se armó una sampablera por la falta de agua. A las horas, unas cisternas llegaron al lugar. ¿Qué lectura se le puede dar a eso? ¿Hay que armar un verguero para que alguien te pare bolas? ¿O sencillamente nos toca “acostumbrarnos”?

Fíjense, hace un tiempo les conté que mi fregador estaba jodido, entonces, yo, como pude, fui llenando todo de teflón y haciendo un montón de amarres con franelas viejas. Además, coloqué un tobo (el más feo que conseguí) debajo, “para aguantar” hasta tener la plata que me permitiera repararlo.

Durante aquellos días, mis pocas visitas me decían “Pero ¿por qué no cierras el mueble para que no se vea el tobo?” Y yo, con la terquedad que me caracteriza, les respondía siempre lo mismo: “Es que yo necesito ver ese desastre todos los días, recordar que está ahí y que está mal, que debo conseguir el dinero y repararlo pronto, no me puedo dar el lujo de empezar a adornar el pote y terminar pensando que de repente no es tan grave que eso siga así hasta siempre”.

Los más relajados se reían, los más intensos se iban reflexionando mi respuesta o acusándome de “masoquista”. Quizás lo fui. Tal vez aun lo soy. Por varias semanas, aquel desastre me atormentó, pero también me aupó a resolver ese peo en cuánto pude.

Hoy, ese mismo pote, y muchos más, reposan por toda la casa, llenos de agua para subsistir durante las inmensas temporadas sin servicio, y la verdad: tampoco quiero acostumbrarme a esto.

La semana pasada, durante una cadena nacional, el presidente Nicolás Maduro dijo en referencia al tema: “…debemos acostumbrarnos a las condiciones que nos toquen, donde nos toque y como nos toque, nuestro pueblo ya lo ha asumido así…”

Y yo no estoy tan segura de eso. Yo creo que hemos asumido, aguantado, resuelto, estado a la altura. Pero eso no significa que queramos acostumbrarnos a esto, tampoco implica que deseemos que la situación (de la luz, el agua, el transporte, los precios, etc.) se prolongue indefinidamente. Por el contrario, estamos prestos a hacer lo necesario para revertirla.

Entonces, hablen claro ¿Sólo nos resta recibir al plan “tanque azul” o hay algo más que podamos hacer? De una u otra forma, necesitamos saber dónde andamos parados (con este y todos los temas). Porque, además, ¿es una solución real cincuenta mil tanques para tantos millones de familias? ¿Era Ciudad Tiuna (donde empezó la repartición) el lugar con más carencias?

Allí, se dieron 3 tanques por edificio (algunos de 900 litros, otros de 1200, o 1500). Vamos con la cifra más positiva: 3 tanques por 1500 litros = 4500 litros de agua. Pero en cada torre hay 120 apartamentos, esto significa 37 litros y medio por familia. Creo que no hay nada más que agregar.

Mientras, en la calle, un tanque de apenas 500 litros, ronda los 500.000 bolívares, unos 28 salarios mínimos.

Porque, dicho sea de paso, las falencias en materia de servicios opacaron durante un buen tiempo el tema económico. Pero, lo cierto, es que los precios, al igual que el dólar paralelo, volvieron a escalar. Y la brecha social es cada vez más intensa:

Durante el apagón, una buena amiga decidió ir a robarse el WiFi del hotel Eurobuilding: “Marica, no hay ni una habitación disponible y la más barata vale cien dólares. Cuando les preguntan: ¿por cuántas noches? Los carajos responden y que ‘mientras no haya luz’ y se ríen, como si nada”, me escribió.

De igual forma, supe de varios comprando su propia plantica eléctrica porque “dos mil dólares no son nada” aunque el salario mínimo legal ronde los 5$.

Así andamos.

“Estamos en guerra”, dirán muchos. Y está bien. ¿Qué se hace en la guerra? ¿Cuál es la estrategia? ¿Para qué o quiénes combaten las tropas empobrecidas? ¿Se puede vencer solamente a punta de resistencia? Seguimos.

 

About Jessica Dos Santos
Licenciada en Comunicación Social (UCV). Locutora (UCV). Periodista en La Radio del SUR, Revista Épale CCS, entre otros. Autora del libro “Caracas en Alpargatas”. Profesora universitaria. Ganadora del “Premio de Periodismo Aníbal Nazoa 2014, mención impreso” y una mención especial del “Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, mención radio” en los años 2016 y 2018.

23 Comentarios en El Último Round / ¿Qué hacemos?

  1. Cuanta verdad en tan pocas líneas y con cuanta sencillez dichas. Ha sido un placer leerte a pesar de lo rudo del tema. Me identifico casi plenamente con todo lo que expresas, en lo único que me diferencio es que he aprendido a golpes y a tumbos a ser más paciente en lo referente a esperar el curso natural de los acontecimientos, claro, te dejo saber que yo, como tú, no quiero acostumbrarme a tanta carencia, a tanto desorden, a tanta desidia, a tanta ineptitud de los responsables de instituciones creadas para cubrir las espectativas de los venezolanos y que hoy día son elegantes blancos donde Vegeta la desidia. Quiero ver un mínimo de voluntad del gobierno para defendernos de tanto abuso por parte de los comerciantes, incluso de algunos funcionarios, quisiera un mínimo de atención de alguien del gobierno, que tomen en cuenta nuestras denuncias y sugerencias y traten de reparar lo que no funciona. Gracias por contarnos tu experiencia, eso contribuye al acompañamiento necesario en tiempos difíciles. Recibe un abrazo sincero. Yamilet Madriz

    • Diversos comentarios sobre el análisis de tesina,, creo que la peor de las fallas la tenemos todos por comodos hasta cierto punto, no debería tratarse de acostumbrarnos a la realidad de un sin fin de empleados públicos que se creen dueños de estas instituciones,, por ley contamos con muchas herramientas para exigir derechos organizados sin quemar, destrozar trancar, pero somos incapaces de activar la organización y permitimos que estos funcionarios hasta negocios hagan con nuestros derechos,,, mientras estás personas dispuestas como servidores públicos que mal interpretan su labor seguirán echándonos miasma. Saludos y bendiciones a tod@s y sobre todo a la Patria sagrada que nunca jamás una nota extranjera la holle .

    • Hola Jéssica, tus palabras gozan de incertidumbre e impaciencia, cosa comprensible, pero no justificada. La guerra multifactorial que vivimos no se puede entender por medio de un sutra de yoga por más buenas intenciones y sabiduría que éste posea. Es más complejo. Nuestro Gobierno ha cometido muchos errores, sería irresponsable no reconocerlos. Y eso es, precisamente lo positivo de todo esto, porque demuestra que el Estado debe cambiar para seguir avanzando. Las estructuras actuales no funcionan, ni funcionarán por más adornos que le pongan..ya no sirven, ni a la RB, ni al pobre, ni a la clase media, ni a los campesinos, ni a los trabajadores les sirven. ah..pero porque no se cambian? Resulta que hay un sector socioeconómico que si le sirven estas estructuras! Sabemos quienes son? donde están? Muchos no lo saben..pocos lo sabemos. Con todo respeto me permito decirte esto: Las Revoluciones son dialécticas, y lo que estamos viviendo hoy es la tercera ley de la dialéctica: transformación de la cantidad en calidad. Ir en contra de la ciencia del cambio y del movimiento en la naturaleza y en las sociedades de animales (nos incluye) fundada por los antiguos sabios llamada Dialéctica es como querer ir a la Luna sin conocer la ley de Gravitación Universal. Ese es el error de la dirigencia de la RB, Presidente Maduro incluído. No somos dialécticos, no obramos bajo los principios dialécticos y eso mi estimada colega esta asfixiando la RB. Antonio Gramsci: Lo que no termina de morir y lo que no termina de nacer es una crisis. No se trata de criticar al Gobierno, de lo que se trata es transformarlo para que sirva a todos, no a un sector de la sociedad..Como transformarlo? eso es lo que debemos contestarnos; por la violencia? la guerra? por la vía democrática? cuantas elecciones más hay que ganar para seguir avanzando? Criticar es bueno, pero no transforma, para lograrlo hay que luchar, incluso hasta con el mismo Gobierno si es necesario. Chávez asomó la fórmula: Estado Comunal. No se trata de colectivizar y comunizar el país..quien así lo piense está viviendo en otro mundo. Pero es obvio que la economía venezolana, para poder avanzar, no puede seguir en manos de quien hoy la conducen. Esta Revolución, Jéssica debe continuar con o sin Nicolás porque es la única garantía de la poca paz que aún tenemos. Si cae el proyecto bolivariano, tendremos 27 de febrero todos las semanas, 4 de febrero todos los meses. Caracazos todos los años. Es lo que percibo..

      • ¿Cosa comprensible pero no justificada? ¿Y eso lo determina quién? ¿Las infulas de superioridad del otro? Yo en ningún momento quise explicar ni entender lo que vivimos “por medio de un sutra de yoga”, de hecho: no lo hice. Este texto no es una critica, ni usted tiene la capacidad de saber si yo lucho o no lucho en mi día a día, ni como lo hago. Hay que ser más responsable en las afirmaciones que lanzamos sobre los demás. Del resto: estamos de acuerdo en la percepción. Debe continuar. Gracias por su comentario.

  2. Hola Jessica me parece muy buena tu exposición sobre todo cuando nos ofrece una visión alternativa de la situación actual, sin sesgo político, aspecto que también nos tiene cansados, personalmente creo que sería más sano como nación tratar de ver las cosas desde un punto de vista más equilibrado, sin tanta parcialidad de un lado o del otro porque eso será lo que finalmente nos conduzca a un diálogo abierto y sincero tan necesario en estos momentos en la búsqueda de soluciones conjuntas, no es fácil acostumbrarse a condiciones que hasta entonces han sido desconocidas para nosotros, pero somos un pueblo formado históricamente para luchar y resistir y de ésta saldremos victoriosos y más fortalecidos, tal vez la historia nos tenía que cobrar esta cuota de participación para renovarnos actualizarnos en el fragor de la lucha por la defensa de nuestros ideales. Aún falta mucho, tenemos más por dar. Dios nos guiará a buen puerto y con buena mar.

  3. chavistas y opositores sufrimos por igual los ataques d eeuu y la eneficiencia y corrupcion por parte del gobierno. Carlos

    Te doy toda la razón yo soy uno que apoyo a q la gente protesten por el agua y por los altos precios de la bolsa de los clap

  4. como le dan el cargo fijo a los palanqueados de los q trabajan a la cual muchos d ellos no asisten o roban. Carlos

    Yo tengo 4años haciendo suplencia de vigilante en el ministerio de educación y solo m pagaron una suplencia m ha tocado ver

  5. Querida profesora Jessica, yo también me hago sus mismas preguntas “¿Qué se supone que debemos hacer aquellos que no deseamos una intervención militar, ni un golpe de Estado, que no somos adeptos a la violencia, que no creemos en la oposición, que no vemos respuestas gubernamentales de altura, que no queremos irnos del país, que nos negamos rotundamente a joder (tracalear, bachaquear, etc), pero que cada día estamos un poquito más jodidos/desesperados?”. Y también creo que Usted y yo no somos las únicas que nos lo preguntamos. Las respuestas varían, dependiendo que difícil, cada quién está la está sufriendo. Por ejemplo, los privilegios de NO restricciones (ni de LUZ, ni Bancos, ni TV+INTERNET+TELEFONÍA, etc…) en Caracas+sus alrededores…es INDIGNANTE para las regiones. De verdad. Creo que es una política equivocada privilegiar a unos y descriminar a otros. El socialismo NO es para allá. En fin, siempre agradezco que Usted esté allí, escribiendo y orientando y motivando. Claro, ahora en este caos en Barquisimeto, solo puedo leerla cuando llega la internet…que pasa dííías sin llegar. Mis abrazos siempre de corazón para Usted, valiente y mente positiva siempre.

  6. No me gusta el chavismo, pero lo respeto, y es por ello que mas alla de lo ideologico estan los valores, la honestidad, con esos chavistas como tu , si nos respetamos construiremos una nueva Venezuela. Todos los que te pidieron esconder el tobo hacen eso con sus vidas, las goteras no se reparan ni nos importan, asi se fue el dinero de todos, con miles de goteras, mientras muchos tapaban el tobo.
    Un nuevo pacto de convivencia es necesario, evidentemente el anterior se agoto y lamentablemente ante la ausencia del respeto por el otro solo la violencia y su costos no hara entender el valor de la paz.
    Si aceptas que estamos en guerra entre hermanos pero no aceptas la violencia, sufriras muchisimo, eventualmente abrazaras las violencia o escaparas no hay guerras buenas.

  7. Creo que el gobierno hace un muy mal cálculo si piensa que la precariedad creciente puede prolongarse indefinidamente, disfrazàndolo con heroicidades, loas épicas, o adulaciones al ‘sacrificio’.

    El aguante tiene un límite. Esperemos que el gobierno se de cuenta de eso.

    De paso, un saludo a las mamás de quienes gestionan el agua en Ciudad Guayana (Hidrobolívar).

    Seguimos aguantanfo pero no se sabe hasta cuándo…

  8. Unidad unidad y mas unidad. Sobre algo concreto. Y eso en concreto es organización para dar respuesta oportuna a todas nuestra dificultades. Hay muchas dificultades para ponerse a escojer por donde empezar. La esperanza es una de tantas

  9. Las palabras los escritos de un lado o de otro se pueden interpretan como uno los entienda o los interprete es sencillo no tienen porque complicarse la vida …….. tengo segun mi capacidad de tener….. no puedo tener una vida superflua con de todo sino tengo la capacidad de tenerla..
    aspirar soñar superarse es correcto ,, pero sienpre debe estar el equilibrio presente,,, hasta donde puedo alcanzar para no llenarme de problemas que me acarren asuntos que no puedo manejar con fluides.

  10. Dra. Cómo está?
    Acabo de leer (de un tirón) su obra Caracas en alpargatas. Es cierto que alumbra a la ciudad pero da luces también sobre la autora. Claridad de pensamiento y capacidad de mantener el rumbo. Como una timonel.
    Seguro que conseguirá mantener la calma cuando mayor sea la angustia.
    Saludos

    • Bien ¿y usted?
      Que lindo que haya leído Caracas en alpargatas, y que te gustase, le das alegría a mi corazón.
      Lo lograremos, si.
      Un abrazo grande, Milton.

  11. Toda esta narrativa que ilustra muy bien la dramática situación que estamos viviendo un gran numero de venezolanos, pone de manifiesto que estamos dispuestos a soportar esta calamidad de problemas que han generado los principales factores políticos de este hermoso y rico país, con tal de que los cambios que están por venir se realicen sin derramamiento de sangre, sin perdidas de vidas humanas, sin destrucción de nuestro patrimonio material y sin la propagación del odio y la intolerancia. Un gran numero de venezolanos esta demostrando cada día que clama por la paz y no por la guerra y la violencia.

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